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China en el Mediterráneo

https://global-strategy.org/china-mediterraneo/ China en el Mediterráneo 2023-09-29 10:25:08 Octavio Aláez Feal Blog post Estudios Globales Global Strategy Reports China

Global Strategy Report, 20/2023

Resumen: El Mediterráneo es el extremo más Occidental de la Iniciativa cinturón y carretera (BRI), para expandir sus intereses económicos mediante una red de proyectos en tierra, mar, digitales e infraestructura de sanidad. Las participaciones en los puertos permiten abaratar los costes del transporte marítimo y de las exportaciones, así como un esfuerzo de colección de inteligencia que les permite monitorear las fuerzas navales propias y, si lo desean, influir en las cadenas de abastecimiento aliadas. También facilita el atraque de buques de guerra de la marina de guerra china. En Europa China prefiere tratar con Grecia, Italia, España, Portugal, Chipre y Malta, sin descartar otros. No solo quieren vender sus productos, sino tener acceso a la tecnología europea mediante la adquisición de compañías de tamaño medio, de alto valor. Los vínculos de China con los países del Norte de África se apoyan en gran medida en el comercio, construcción de infraestructura, incluida la infraestructura portuaria, el transporte marítimo, cooperación financiera, turismo y manufacturación. Muchos países del Magreb consideran a China como un poder que le sirve como contrapeso para la negociación ante propuestas de compañías extranjeras.

Para citar como referencia: Aláez, Octavio (2023), «China en el Mediterráneo», Global Strategy Report, 20/2023.


Antecedentes

China accedió a la Organización Mundial del Comercio (WTO) en el 2001, lo que incentivó la fabricación de productos hechos en China que inundaron los mercados a ambos lados del Mediterráneo, seguido de inversiones chinas y nuevas formas de emigración, con un creciente número de hombres de negocios, trabajadores de la construcción y turistas.

Este cambio, a pesar de las nuevas oportunidades económicas que presentaron, provocaron preocupación por las consecuencias geopolíticas y geoeconómicas a largo plazo de una China de mayor peso e influencia, preocupándoles sobre todo a Francia, Grecia, Italia y España y la EU en su conjunto, y en menor medida en África del Norte y Oriente Medio.             

Durante la crisis financiera del 2008, China experimentó un crecimiento impresionante, destacando un 9,5% en el 2011, ralentizándose posteriormente. Después de la crisis financiera del 2008, China comenzó astutamente a invertir en el sur de Europa cuyas economías estaban seriamente dañadas en aquel momento. Las empresas estatales chinas (SOEs) abrieron bazares, conocidas por “chinos”, desde España hasta el Bósforo y desde el Norte del Adriático al Canal de Suez. Por su parte, a los países del Norte de África que tradicionalmente gozaban del comercio e inversión europea y de los EE.UU, les sirvió esta situación para diversificar sus mercados y socios económicos.

En el 2013 China se convirtió en el país de más volumen de comercio del mundo, sobrepasando a EE.UU. Xi Jinping que había alcanzado la presidencia un año antes, desveló su intención de reanimar la Iniciativa cinturón y carretera (BRI), para expandir los intereses económicos de China y conectar virtualmente todas las regiones del globo, excepto los EE.UU. Con ello reforzaría las relaciones con el Sureste de Asia, Europa, y África mediante una red de proyectos en tierra, mar, digitales e infraestructura de sanidad.

La implementación de la BRI

Esta iniciativa se dirige a 80 países, que tienen el 36% del PIB mundial y el 41% del comercio global. La mayor parte de los proyectos se encuentran en el sur de Asia, pero la expansión hacia el oeste progresa firmemente hacia la región del Oriente Medio y Norte de África (MENA).  

Indirectamente, China desea expandir su influencia y restructurar aspectos de la gobernanza mundial que hasta ahora han estado dominados por Europa y EE. UU. Especialmente le preocupa el veredicto del consejo permanente de arbitraje de la Haya de julio de 2016, sobre como aplica China sus normas en las disputas del mar de China del sur.

La implementación del BRI es de lo más importante, con sus cinco áreas prioritarias: coordinación política, conectividad de infraestructura, incremento del comercio, integración financiera, e intercambios de personas[i]. Para llegar a estos objetivos China busca desarrollar la cooperación marítima y agrícola, y también desarrollar partenariados a largo plazo en múltiples facetas con los países Europeos del Sur y el resto de Europa, siendo este último el destino principal de su comercio. No solo quieren vender sus productos, sino tener acceso a la tecnología europea mediante la adquisición de compañías de tamaño medio, de alto valor. De hecho, últimamente la economía china ha evolucionado de un crecimiento basado en la exportación a otros países, a una economía basada en el consumo doméstico, para mejorar su nivel de vida, y la inversión en el exterior.

La BRI se materializó en una docena de puertos alrededor del Mediterráneo, como botón de muestra el Pireo en el 2008 o Cherchel en Argelia en el 2016. China desea comprometer a muchos países europeos con los componentes marítimo y terrestre de la BRI, que deberían converger en Venecia, pasando a través de Grecia, Italia o incluso España.

En años recientes, compañías chinas, la COSCO[ii] en particular, han invertido en el Pireo, Cherchell , Port Said y Alejandría, Ashod y Haifa en Israel, la terminal de Kumport en el aeropuerto de Ambarli de Estambul, y los puertos de Savona, Trieste, Génova y Nápoles. Ha mostrado interés en otros puertos de Portugal o España, entre otros, y un deseo de crear un enorme complejo industrial anexo al puerto de Tánger. En algunos casos obtienen acciones de la infraestructura portuaria como un todo, caso del Pireo con el puerto comercial, o en otros casos ciertos terminales marítimos como en el caso de Savona y Port Said, y en otros, solamente están invirtiendo en operadores portuarios, responsables de diseñar, construir y operar terminales. Por ejemplo, “China Merchants” es responsable en un 49% de operar 14 terminales en cuatro puertos mediterráneos, con lo que puede influenciar todo lo que entra y sale en los mismos. Entre las diferentes modalidades de participación, China tiene influencia sobre 96 puertos, siendo los últimos Hamburgo y las Islas Salomón. Próximamente probablemente en Chipre[iii].

También es significativo que China sea líder en el mundo de tonelaje de marina mercante, que comprende buques porta contenedores, petroleros, gaseros y buques cargueros de carbón y grano. China construye el 90 % de buques portacontenedores mundiales y el 80% de las grúas portuarias.

Los chinos también financian conexiones de ferrocarril desde el Pireo hasta Belgrado y Budapest, que reducirían los tiempos de transporte desde el canal de Suez, cuya expansión en el 2015 permitió el aumento del tráfico entre el mar Mediterráneo y el Mar Rojo. Las mercancías llevadas a los puertos pueden ser almacenadas y manipuladas en zonas industriales construidos por compañías chinas y/o ser transportadas a otros destinos a través de líneas de fletes de la BRI.

Los cables submarinos

Concurrentemente con las inversiones en infraestructura también invierten en otro tipo de infraestructura, los cables submarinos. Claramente el plan de acción del 2015 [iv]de la BRI, explícitamente menciona las telecomunicaciones y cables submarinos como sector prioritario de futuras inversiones.

Compañías como Alcatel Submarine Network han invertido anteriormente en cables submarinos. Desde 2008 “China’s Huawei Marine Networks” ha invertido capital fuertemente, sobrepasando a Alcatel. China ha tendido en el 2009 el cable Aníbal, que conecta Túnez con Italia y otro en el 2010 que conecta Libia con Grecia. Es muy probable que continúe con este tipo de competición comercial en el Mediterráneo y en todo el mundo, ya que, con más de 300 cables activos en el planeta, este sector todavía se encuentra en desarrollo y con creciente demanda.

Dadas las ambiciones globales chinas surge la preocupación de que las inversiones comerciales chinas se usen para finalidades no comerciales, tales como colección de inteligencia y cooperación naval\militar en el Mediterráneo. Así, en el puerto de Hambantota (Sri Lanka), las autoridades locales se quejaban de que los chinos insistieran en la necesidad de que el puerto monitorizara todo el tráfico comercial del mismo, como una tarea de colección de inteligencia.

Por ley China exige a todas sus compañías, ya sean públicas o privadas la colección de inteligencia e informe al gobierno chino, razón por la que es muy importante conocer qué tipo de información se colecta desde los puertos. Igualmente, China prohíbe la difusión de esta información.[v]

Muchos puertos alrededor del mundo utilizan el software chino LOGINK, que hace un amplio seguimiento del comercio marítimo, con lo que conocen a la perfección las deficiencias y vulnerabilidades de las cadenas de abastecimiento occidentales. También muchos puertos emplean torres de comunicaciones 5G, además de que china proporciona a los puertos sistemas operativos y ordenadores a la infraestructura portuaria.

Los buques de guerra chinos regularmente atracan en puertos operados por los chinos, lo cual es vital para el reabastecimiento de los mismos y reparaciones, razón por la cual están mejorando la interoperabilidad con lo militar de todos estos puertos. Buques de guerra chinos ya han atracado en al menos 1/3 de los puertos en los que China tiene participación.

Intercambios de personas

Los chinos consideran que es necesaria la comunicación entre diferentes civilizaciones.

Argelia tiene 50.000 trabajadores chinos, una de las mayores comunidades chinas de África. De igual manera los restaurantes chinos y mercados afloran en Casablanca, que es el nodo comercial de Marruecos. 4000 residentes chinos viven en el barrio de negocios de Derb Omar en Casablanca[vi]. Además de estos residentes, el turismo chino en países como Marruecos y Egipto se ha disparado a medida que se ha levantado restricciones de los visados o desaparecido los avisos desaconsejando el viaje a estos países.

Otro elemento que contribuye a la comunicación entre diferentes civilizaciones ha sido las instituciones culturales chinas en el Norte de África. El primer instituto Confucio se inauguró en Túnez en noviembre de 2018, mientras que el centro cultural chino de Rabat lo hizo en diciembre de 2018. En Egipto se establecieron dos Institutos Confucio en la Universidad del Cairo y la Universidad del Canal de Suez, así como un centro cultural chino.

Estas instituciones culturales organizan clases de lengua y cultura china, así como festivales. En conjunto, el creciente número de residentes chinos, turistas e instituciones culturales en el norte de África muestran una forma de aplicación del llamado poder blando de China que esta siendo efectiva  y se encuentra en expansión.

Pero no todo han sido éxitos, también ha habido fracasos. Entre ellos la explotación de mano de obra china barata para construcción de infraestructura, que cuestiona el apoyo al mercado laboral local o la contribución a la prosperidad económica del país anfitrión. Esta práctica ha generado resentimientos en algunos países y cuestionando su falta de transparencia y regulación legal. Así, en la construcción de autopista este-oeste de Argelia han sido denunciados abusos y escándalos de corrupción.

Igualmente, entre los riesgos de tratar con China se encuentran los efectos negativos de la diplomacia de la deuda y neocolonialismo en el Sur Asia, África e Hispanoamérica. Casos como Pakistán, Sri Lanka y Ecuador son casos de incumplimiento de la deuda, lo cual le ha dado a China una influencia desproporcionada para su reclamación, a veces con consecuencias desastrosas para los deudores.[vii]

COVID 19

La pandemia denominada COVID 19 cogió al mundo por sorpresa en el 2020. En China las autoridades actuaron con una eficacia exenta de restricciones legales: aislaron centros urbanos, construyeron hospitales, produjeron en masa equipo médico esencial, tales como trajes de protección de personal, máscaras y ventiladores para la respiración asistida. En los primeros momentos se cerraron los aeropuertos chinos, sin embargo, ya era tarde para los viajeros chinos en tránsito por todo el globo infectados por el virus.

En abril del 2020 aunque China ya había contenido la pandemia en su territorio, lo había propagado a un ritmo sin precedentes por todo el mundo. El COVID 19 se transformó en una emergencia de sanitaria pública de alcance global. También afecto a las relaciones con China por su falta de transparencia y como gestiono el virus durante los días iniciales de la pandemia. En efecto, la administración Trump lo llamo el virus chino o el virus de Wuhan y la comunidad internacional apeló a las NN. UU para que investigara el origen del virus.

De todas formas, los chinos empezaron a ponerse en contacto con todos sus socios por todo el mundo, incluido los del MENA, mandando a continuación toneladas de abastecimientos médicos y doctores chinos para ayudar a combatir el virus. En el MENA fue particularmente dura en Irán, Turquía y la región del golfo. El Norte de África estaba menos afectada, aunque estos países además de encontrarse entre los más infectados de África, en general disponían de un servicio sanitario para enfrentarse a crisis. En marzo del 2020, China comenzó a mandar abastecimientos a cada país del norte de África, incluyendo Libia.

China envió una serie de barcos con abastecimientos médicos a Egipto, apoyando el envío con teleconferencias entre expertos chinos y egipcios para intercambiar experiencias. También mandó abastecimientos sanitarios a Argelia a través de la “China State Construcction Engineering Corporation”, que operaba en Argelia[viii].

Se puede decir que China organizó la cooperación científica y de investigación sobre el COVID 19 en el Norte de África.

En su conjunto esta diplomacia de la pandemia cambió el discurso que convertía a China en el origen del problema pasando a ser parte de la solución, teniendo en cuenta que mandó abastecimientos a 80 países por todo el globo, en un momento en el que EE. UU en su lucha interna por defenderse del COVID retiró fondos de la Organización Mundial de la Salud (WHO), ofreciendo relativamente poco para mitigar el impacto internacional del COVID 19. Tampoco fue generosa la ayuda de Europa, circunstancias estas que aprovecharon Rusia y China para rellenar el vacío asistencial. En definitiva, el COVID 19 afectó a la imagen internacional de China, negativamente para Europa y EE. UU y positivamente para el Norte de África, ayudándole consolidar sus partenariados en el sur del Mediterráneo, a lo que se añade la expectativa de estos últimos de que China defendiese sus intereses en foros internacionales.

Las relaciones con el sur de Europa

Los chinos hablan del sur de Europa o del norte de África y ambas las subdividen en regiones. Por eso puede decirse que no consideran la región del Mediterráneo como un todo. En Europa no tienen una organización intersectorial, más bien planean la cooperación bilateral con seis países: Italia, Grecia, Portugal, España, Chipre y Malta. De forma más multilateral en Europa, creó el foro 16+1 China-Europa Central y del Este. Se puede decir que los foros de cooperación que promueve China rivalizan con el marco político defendido por la Unión Europea, tanto en Europa como en su vecindad. China ha concebido un mecanismo básico de cooperación que cubre todo el mundo, creando foros que en realidad son un fin en sí mismos, con independencia de sus contenidos, ya que consideran que eso es la política exterior: Foros y cumbres, y actores internacionales que se encuentran.

En Europa, los chinos no intentan incorporar en este tipo de mecanismos a Francia, al Reino Unido, ni a Alemania. Francia, antigua potencia colonial, considera a China como un potente socio económico y rival sistémico al mismo tiempo. En realidad, quieren reagrupar a países pequeños y medianos que liderados por China, tengan mayor peso que los grandes, al menos en determinadas áreas. Desearían a través de Grecia crear sinergias o complementariedad como mínimo con el formato griego de la cumbre de países mediterráneos de la UE.

En febrero de 2013 Pekín organizó una conferencia convocando representantes de los Ministerios de Agricultura, con varios ministros de seis países europeos y China con la intención de fortalecer la cooperación en agricultura entre los participantes.

En noviembre del 2015 en Xiamen (China), se organizó otro foro con estos seis países para la cooperación marítima. Desde entonces y hasta ahora china ha desarrollado una Cooperación Marítima Global con estos seis países, incluyendo la construcción y desarrollo de puertos, zonas industriales, redes de transporte, turismo y pesca.

Enfrentados con la oposición de ciertos gobiernos de países europeos particularmente Italia y Bruselas por la posible institucionalización de estos mecanismos de cooperación que no incluyen a la UE y a todos los países Mediterráneos, los chinos han pensado en mecanismos flexibles que atraigan a hombres de negocios y sociedad civil (universidades, think tanks, ONGs…) más fáciles de comprometer que a los propios gobiernos. Con ello tratan de esquivar a los gobiernos centrales, creando plataformas multilaterales de cooperación en ciertos sectores que consideran clave como como el de telecomunicaciones, comercio electrónico, marítimo o economía verde, representantes de puertos, centros de investigación, etc..

No obstante, lo anterior Italia fue el primer país europeo en formar parte de La BRI el 23 de marzo de 2019, pero al día de hoy la presidenta Meloni ha decidido salir del acuerdo[ix]al comprobar que China se beneficiaba mucho más que Italia del mismo. Durante la crisis del 2008, Portugal que tiene relaciones históricas con China por Macao, firmó un MOU de contenido muy vago con China y también actualmente se están retirando[x]del mismo por razón de cohesión con la OTAN y UE. Portugal era la puerta de entrada al comercio chino a una población lusófonade 280 millones de habitantes por todo el mundo y de la golosa recalada logística en las Azores, especialmente en el puerto de Lajes que conectaría el Mediterráneo con sus ambiciones Atlánticas.

China desea la consolidación de estos foros sectoriales para vigorizar la cooperación política y económica, que además pueda servir de resorte para alcanzar otras áreas de cooperación como las nuevas tecnologías, transporte o agricultura.

En cuanto a España, las autoridades españolas han mostrado gran preocupación por la implementación del BRI en nuestro territorio, por las inversiones chinas en España y la vulnerabilidad de la seguridad de la tecnología 5G instalada en Huawei que ha generado desconfianza. La influencia de la OTAN y UE en las relaciones con China, en la medida que España pertenece a ambas organizaciones, ha llevado a una cooperación condicional, para mejor seguimiento del comportamiento chino, y así mitigar efectos no deseados. No obstante, España cuenta con participaciones chinas en los puertos de Bilbao y Valencia, así como en los Puertos Secos de Coslada y Zaragoza.

Las relaciones de China con el Norte de África

China se relaciona con los países del Norte de África fundamentalmente mediante foros bilaterales, pero desea hacerlo cada vez más por foros multilaterales como el foro de Cooperación China África (FOCAC), creado en el año 2000 y el foro de la cooperación Chino- Árabe, nacido en el 2004.

La diplomacia bilateral sigue dos modelos, el Partenariado Estratégico (SP), y Partenariados Estratégicos Integrales (CSP). Los SPs no se pueden calificar como alianzas basadas en tratados o coaliciones. Más bien se orientan a la consecución de objetivos en áreas de cooperación económica, cultura, seguridad y tecnología. Los CSPs suponen un nivel de comunicación institucional a mayor nivel. Un acuerdo CSP debe de estar precedido de confianza política, vínculos económicos profundos, intercambios comerciales, y buenas relaciones en otros sectores. CSPs solamente los tienen con Egipto y Argelia, que son dos potencias medias de notoria importancia regional e internacional. Marruecos tiene solamente un SP.[xi]

Los vínculos de China con los países del Norte de África se apoyan en gran medida en el comercio, construcción de infraestructura, incluida la infraestructura portuaria, el transporte marítimo, cooperación financiera, turismo y manufacturación.

Normalmente las relaciones de China con el Norte de África se desarrollan en el marco de su política de no interferencia en los asuntos internos, en claro contraste con los países Occidentales. Por eso estos países ven a China como un socio viable y alternativo a EE.UU, lo que les lleva a tratar con China con confianza no solo en asuntos económicos y culturales, sino también recabar consejo en asuntos de defensa. Todo ello favorece la legitimación del modelo de desarrollo chino.

Es improbable que países como China y Rusia reemplacen a la UE y EE.UU en un futuro próximo, y en la medida que EE.UU se distancie de ellos, la UE perderá el apoyo de su socio de seguridad clave. La consecuencia directa de esta posible desafección sería la pérdida de capacidad Occidental de influenciar la dinámica de seguridad en el Sur del Mediterráneo

Muchos países del MENA se consideran damnificados por el orden hegemónico occidental, con independencia de sus vínculos históricos. China nunca los colonizó ni nunca interfirió en sus asuntos internos. Por otra parte, la expansión regional e internacional de China les parece lógica debido a su peso económico, lo que les lleva aceptar la BRI y a una mayor presencia de China en general.

Pero no hay que olvidar que la no interferencia y neutralidad no siempre son opciones para China. Cuanto mayor sea la participación de China en la región, más activamente será reclamada para resolver las disputas regionales. Por eso no va a poder desentenderse todo lo que quisiera de los conflictos de Sahara Occidental y la guerra libia.

En particular China está fomentando relaciones con Egipto, Argelia y Marruecos con estrategias económicas que difieren de país en país. China incorpora a la BRI al Magreb, incluyendo a Mauritania.

Relaciones con Egipto y Argelia

Las relaciones de China con Argelia y Egipto comenzaron en la época de la lucha anticolonial. China fue el primer país no árabe que reconoció al Frente de Liberación Nacional (FLN) de Argelia en 1958. El  interés de china evolucionó de ser un romanticismo revolucionario a un interés económico y estratégico hacia finales del siglo XX.

Los CSPs de Argelia y Egipto se firmaron en el 2014. Los efectos de estos acuerdos en Argelia y Egipto se traducen en una fuerte asociación diplomática y de seguridad que incluye el comercio, proyectos de infraestructura, siendo China el mayor socio comercial de ambos países. En cuanto a seguridad se refleja por la venta de armas, asistencia militar y en el caso de Egipto en ejercicios navales conjuntos.

Argelia es el mayor abastecedor de petróleo y gas de Europa, así como un actor clave económico y de seguridad en la región del Mediterráneo, Norte de África y Sahel. Tiene el mayor presupuesto militar de África, lo que le permite ser proveedor de seguridad regional. Ha mediado en conflictos como el de Mali y Libia, e históricamente es la puerta al resto de África, así como a bloques regionales como la Unión Africana. Argelia es el país con relaciones más estrechas con China. En Argelia, las compañías chinas están interesadas principalmente en la construcción de edificios y en el sector energético. Proyectos como la casa de la Opera, la Gran Mezquita de Argel, y la autopista este-oeste, marcan la actividad de miles de trabajadores chinos que se han establecido en el barrio chino de los suburbios de Argel.

Entre tanto Egipto controla las arterias marítimas más importantes del mundo, el canal de Suez, que además se está convirtiendo en el nodo de gas más importante en el Mediterráneo Oriental. También es un proveedor de seguridad regional, con una de las mayores fuerzas armadas de África. En parte el Partenariado Estratégico se vació de contenido cuando Pekín comenzó a cambiar la prioridad del BRI del Norte de África al Golfo Pérsico. China y Egipto, como países gozne entre Asia y el MENA, quieren remodelar la estructura del orden mundial, y para ello persiguen la multipolaridad y la solidaridad con las potencias emergentes. Egipto fue el primer país árabe africano en reconocer el Partido Comunista Chino (PRC). Por su parte China es el mayor socio comercial de Egipto. En Egipto los chinos están demostrando creciente interés en construir y financiar proyectos en la nueva capital administrativa, en la zona económica del canal de Suez, y otras zonas industriales del país. Egipto encuentra problemas para atraer inversiones extranjeras, pero los proyectos de construcción chinos están al alza. Un éxito ha sido la creación de un grupo de trabajo dirigido por la rama china de Egipto de la compañía de fibra óptica “Jushi” en la zona económica del canal de Suez, que ha permitido que Egipto sea uno de los países lideres en la producción de fibra de óptica del mundo[xii].

Marruecos

El SP de Marruecos se firmó en el 2016. La actividad china en Marruecos es sobre todo económica y cultural. La actividad tanto en Marruecos como en Egipto, se concentra más en las zonas industriales, zonas libres de impuestos, y centros financieros. En Marruecos se encuentra la zona libre de impuestos del Atlántico en Kenitra, la ciudad financiera de Casablanca y el complejo del Puerto Tanger Med. En este último complejo, compañías chinas, incluido el gigante de telecomunicaciones Huawei, están considerando establecer centros logísticos regionales.

En marzo de 2017, el rey Mohamed VI anuncio planes para establecer la nueva Ciudad Tecnológica Mohammed VI de Tánger[xiii], que se espera sea la mayor inversión china del Norte de África y que comprende varias zonas industriales. Para ello varias compañías chinas firmaron un memorándum con el banco marroquí BMCE. La construcción de la ciudad tecnológica comenzó en el 2019. A continuación, varias compañías chinas de automoción como BYD, Citic Dicastal y Nueva Tecnología Aotecar firmaron acuerdos con el gobierno de Marruecos para construir varias plantas de fabricación y montaje de vehículos.

Puertos Africanos en Plena expansión | Le Monde

Libia y Túnez

China ha firmado MOUs con Libia y Túnez, pero no tiene ninguna asociación formal con ellos. En la región del Norte de África se han establecido centros culturales chinos e institutos de Confucio, en aquellos gobiernos que han levantado las restricciones de visado a los turistas chinos, permitiendo que el turismo crezca rápidamente.

Hay muchas firmas chinas que han abandonado Libia por razón de la guerra. Antes del 2011 había muchos intereses en Libia: 75 compañías, 36.000 empleados chinos construyendo 50 proyectos de infraestructura. China se inclina más hacia al gobierno occidental reconocido por las NN.UU. (GNA) que todavía controla el Banco Central de Libia, haciéndole un socio viable para firmar contratos con Compañías chinas y Pekín.

En Libia las exportaciones de petróleo a China se han doblado desde 2017, y además China está a la espera de las oportunidades económicas que trae consigo la reconstrucción del país. En el 2018 firmo un MOU con el GNA abriendo el camino para unirse al BRI. Aun así,  no está a favor de ninguna de las partes del conflicto, lo que le posiciona bien para hacer negocios con ambas.

Por el Este, Haftar recibe el apoyo de Egipto y del eje Arabia Saudita-UAE, además de Rusia, que le apoya militarmente también con mercenarios. Con esta coalición Hafter atacó Trípoli en el 2019, pero fue rechazado por el GNA con el apoyo de Turquía

No obstante, el apoyo chino al GNA, China ha dejado abiertas opciones comerciales con Haftar. De hecho, existen compañías estatales que han firmado proyectos en el 2016 con el Ministro del Este Thinnis. A diferencia de Rusia, su relación con el este de Libia es estrictamente económica.

China está evitando las cuestiones de autodeterminación por sus propios problemas como Taiwán, Xinjiang, Tibet y Mongolia Interior. Por eso China se muestra pasiva con los conflictos regionales. Evita adoptar un perfil más activo en el conflicto de Libia, a diferencia de países como Rusia, Turquía y Egipto. Desde la caída de Gadafi China ha seguido con Libia una política de no interferencia.

Entre Túnez y China el comercio ha aumentado, con unas exportaciones a China que ocupan en el país el tercer lugar después de las exportaciones a Francia e Italia. Sin embargo, China ve arriesgadas las inversiones en Túnez  por la fragilidad de su transición democrática y economía poco fiable.

La Unión Europea en el Norte de África

Por su parte, la UE en su política exterior con la orilla sur, trata de expandir principios como derechos humanos, libertad, el estado de derecho y democracia, lo cual promueve fomentando sus relaciones y mediante el dialogo, pero esto no siempre da los resultados deseados. Los países africanos se arriman al mejor postor, sin decantarse por ninguno manteniendo buenas relaciones con ambos, China y Occidente.

En cuanto a las relaciones de China con la UE, China se sujeta a sus principios de no interferencia en sus asuntos internos, y rechaza que la UE le quiera imponer sus valores.

Desde luego la creciente presencia de China en el Norte de África afecta y condiciona a las relaciones de la UE. A lo largo de los años la UE ha aumentado su presencia en el Norte de África, lo que ha llevado a una transformación de ser casi exclusivamente un poder normativo, solamente para aplicar el denominado poder blando para promover sus valores y con ellos la estabilidad, a comenzar a ser un actor geopolítico, empezando a considerar la aplicación del poder coercitivo.

El sector de la Defensa chino en el Mediterráneo

En mayo de 2015 China hizo unas maniobras importantes en el Mediterráneo con los rusos de 10 días de duración[xiv]. Fue la primera vez que la marina china se ejercitó en unas aguas tan congestionadas militarmente. China quiere hacer el máximo de ejercicios con el máximo de países para aprender de ellos y adiestrar su marina de guerra, y así poder llegar a ser un poder marítimo. Esto lo dice en su libro blanco de la defensa de mayo 2015. En realidad, China y Rusia hacen ejercicios desde el 2012. En septiembre de 2016 en el mar de China del sur, un año después de las maniobras navales del Mediterráneo, y en julio de 2017 en el mar Báltico. Pero poco más.

China es consciente de que debe ser capaz de evacuar sus ciudadanos en el Mediterráneo o en cualquier parte, como lo hizo en el Yemen en el 2015 o Sudán en el 2023. En Libia fueron más de 35.000 al comienzo de la crisis.  No hubiera podido hacerlo sin la ayuda de países europeos, especialmente Grecia, el país por el que tuvieron que pasar la mayor parte de los evacuados. China es consciente de que su fuerza naval debe tener presencia para llevar a cabo nuevas evacuaciones. Después de la apertura de una base en Yibuti, no es de descartar que quiera abrir otra nueva en la región del Mediterráneo.

China ha hecho algunos ejercicios militares en Medio Oriente y tomo parte en operaciones antipiratería en el Océano Indico, con entidad muy inferior a la de otros países como Francia, R.U. y EE.UU. Las monarquías del golfo, tales como Arabia Saudita y Qatar han trabajado lentamente por darle forma a las relaciones políticas y de seguridad con China, quizás para inquietar a EE. UU., aunque la paridad en la mar con el hegemón global está todavía muy lejos.

China vende armas a los países de Norte de África pero en menor medida que Rusia. Sus clientes principales son Argelia, Egipto y Marruecos.[xv] [xvi]

A Argelia le vende UAVs (CH-3 y CH-4A), buques de guerra(C-28A y Tipo 056) ,misiles (para dotar a las fragatas y UAV CH-3), artillería, vehículos acorazados y sensores. A parte de esto contrata a compañías chinas de seguridad (PSCs).

A Egipto le vende 4 submarinos de origen chino, simulador de vuelo, UAVs (Wing Loong-1) y Misiles (para dotar a los UAV).

A Marruecos le vende UAVs (Wing Loong II), sistemas de defensa aérea (Sky Shield), Misiles  SAM (Sky Dragon), Misiles contra carro (Red Arrow 8) y Carros de Combate.

En Libia China tiene Compañías Privadas de Seguridad (PSCs) para proteger sus proyectos.

Consideraciones Finales

El Mediterráneo es la encrucijada entre tres continentes: África, Asia y Europa. Quien controla el Mediterráneo tiene acceso a los recursos petrolíferos del golfo Pérsico, las economías emergentes de África, el poder militar de la OTAN, y el motor económico de la UE. También da acceso al Oriente Medio y África subsahariana, sin olvidarse de los recursos energéticos del Mediterráneo Oriental[xvii]

Las inversiones chinas en la región del Mediterráneo son proporcionales a la importancia del mercado europeo en China.

El mayor socio comercial de China es la UE. La reducción de los tiempos de navegación y costes hace que las importaciones chinas tengan un nivel competitivo en el mercado europeo, donde el 80% del tráfico entre China y Europa transcurre por mar.[xviii]

Sin embargo, estas inversiones suscitan fricciones dado su entidad y naturaleza. Inversiones en instalaciones de satélites, cables submarinos y puertos, y particularmente la compra de algunos de ellos hará posible desarrollar actividades no comerciales en el futuro, como albergar fuerzas navales o la colección de inteligencia. También suscitan nuevas cuestiones en términos de independencia estratégica. Por ejemplo, hoy en día compañías chinas tiene la capacidad de restringir la entrada en determinados puertos o acceso a ciertos cables submarinos (y por lo tanto acceder a internet) si ellas o el gobierno chino así lo desean.

Estas preocupaciones están basadas en que una gran parte de la inversión china la hacen compañías estatales, y que las privadas deben mantener una estrecha relación con el estado, dada la naturaleza del sistema político y económico chino. A la vez Xi apela al patriotismo de los actores comerciales de importancia estratégica. Xi cuenta con todos los actores nacionales para alcanzar sus objetivos políticos. El activismo chino también suscita cuestiones relativas a la implementación de estándares marítimos, contemplados en el plan de acción de 2017.

Su presencia marítima provoca una serie de cuestiones económicas: el puerto del Pireo como punto de entrada de los productos chinos a Europa, la manera en que las inversiones chinas en infraestructura de transporte están empezando a afectar al negocio en otros nodos logísticos y portuarios tradicionales en la zona. Todo ello llevara a la UE a definir una nueva estrategia para sus relaciones con China.[xix]

Por otra parte, dada la visión china de tratar a las instalaciones portuarias civiles como una extensión de su poderoso instrumento militar, las consecuencias de ello en caso de guerra les beneficia enormemente. Aunque sea solo para retrasar o negar el embarque de materiales de sus oponentes y no solamente para la adquisición de información. En términos más amplios pueden condicionar de forma selectiva la economía mundial, sin necesidad de ocupar puertos o bloquear estrechos.

Por esta razón es necesario tener una visión completa de la red de conexiones chinas en infraestructura, hardware y software informático para valorar la vulnerabilidad de la cadena de abastecimiento propia.

Muchos países del Magreb consideran a China como un poder que le sirve como contrapeso para la negociación, ante propuestas de compañías extranjeras, y como contrapeso de la influencia francesa, europea en general y norteamericana.

La influencia comercial de China en el Magreb favorece la legitimización su modelo de desarrollo, la buena acogida de sus principios de no interferencia en asuntos políticos internos de sus socios, en contraste con occidente que apela a normas liberales y democráticas para la gobernanza interna de los países del Norte de África.

China puede cooperar con Rusia en oriente medio en detrimento de EE.UU. e Intereses Occidentales. Por su parte, Rusia está tratando de incrementar su presencia e influencia en el Oriente Medio. No por casualidad, Rusia propuso una arquitectura de seguridad en la región que consistía en una coalición antiterrorista en la región para evitar despliegues permanentes de tropas de estados extra regionales en el Golfo. Una clara referencia a EE.UU., Francia y el R.U.

Rusia y China no tienen la capacidad de establecer dispositivos de seguridad regionales, pero a largo plazo pueden frustrar intereses de EE. UU y europeos en varias partes de la región MENA, incluida el Norte de África. Países como Egipto y Marruecos aliados importantes de EE. UU durante la Guerra Fría y la Guerra del Terror, y ahora Marruecos con los acuerdos Abraham, se abren más y más hacia potencias económicas emergentes como India y Turquía, y a actores estatales más orientados hacia la seguridad como Rusia. En la medida que esté ausente los EE.UU de la arena internacional, y dañe sus propias relaciones con sus alianzas estratégicas con Europa, más rápidamente China y Rusia ocuparan el vacío de poder. En definitiva, los chinos tienen la vista puesta en las vías marítimas estratégicas, mercados emergentes, y nuevas alianzas de seguridad y el Mediterráneo tiene todos estos atributos.


[i] EHTESHAMI, Anoushiravan, China’s Foreign Policy towards the Mediterranean, IEMed Mediterranean Yearbook 2023, p.5. Disponible en China’s Foreign Policy towards the Mediterranean : IEMed

[ii] CHANG, Gordon G, China in the Mediterranean, Hoover Institution, January 10 2021, p. 2. Disponible en China In The Mediterranean | Hoover Institution China In The Mediterranean

[iii] CHAZIZA, Mordechai, Cyprus: The Next Stop of China’s Belt and Road Initiative, The Diplomat, December 22, 2021, p.2 Disponible en Cyprus: The Next Stop of China’s Belt and Road Initiative – The Diplomat

[iv] Action Plan ode Belt and Road Initiative, Chinese Government, March 30, 2015, Disponible en Initiative offers road map for peace, prosperity (www.gov.cn)

[v] VAZQUEZ, Malte. How China uses shipping to monitor and control, Foreign Policy, September 20, 2023, p.1. Disponible en https://biz.crast.net/how-china-uses-shipping-to-monitor-and-control/

[vi] GHAFAR Abdel and JACOBS Anna L. ,CHINA IN THE MEDITERRANEAN: IMPLICATIONS OF EXPANDING SINO-NORTH AFRICA RELATIONS, Brookings-Global China, July 2020, p.7 Disponible en China in the Mediterranean: Implications of expanding Sino-North Africa relations (brookings.edu)

[vii] EXPOSITO GUISADO, Josué, El Impacto Geopolítico de China en el Mediterráneo y Oriente Medio, IEEE, 7 de octubre de 2021, p.3 Disponible en El impacto geopolítico de China en el Mediterráneo y Oriente Medio (ieee.es)

[viii] GHAFAR Abdel and JACOBS Anna L. ,CHINA IN THE MEDITERRANEAN: IMPLICATIONS OF EXPANDING SINO-NORTH AFRICA RELATIONS, Brookings-Global China, July 2020, p.7 Disponible en China in the Mediterranean: Implications of expanding Sino-North Africa relations (brookings.edu)

[ix] Italy, largest economy to sign China’s Belt & Road pact, weighs how to exit the initiative | DW News (youtube)

[x] SHERIDAN, Michael, Portugal Steps Off the Silk Road, CEPA, September 8, 2023, p.1 Disponible en

Portugal Steps Off the Silk Road – CEPA

[xi] GHAFAR Abdel and JACOBS Anna L. ,CHINA IN THE MEDITERRANEAN: IMPLICATIONS OF EXPANDING SINO-NORTH AFRICA RELATIONS, Brookings-Global China, July 2020, p.3 Disponible en China in the Mediterranean: Implications of expanding Sino-North Africa relations (brookings.edu)

[xii] XINHUA, “China’s Jushi firm celebrates largest fiberglass production in Egypt,” Xinhuanet, August 29, 2018, Disponible en http://www.xinhuanet.com/english/2018-08/29/c_137426120.htm

[xiii] GOMEZ, Álvaro, Inversiones chinas en el Mediterráneo: enclaves estratégicos e infraestructuras, Descifrando la Guerra, 24 de Enero de 2021, p.4. Disponible en Inversiones chinas en el Mediterráneo: enclaves estratégicos e infraestructuras – Descifrando la Guerra

[xiv] EKMAN, Alice, China in the Mediterranean an Emerging Presence, L’IFRI, Feb 2018, p.19. Disponible: https://www.ifri.org/en/publications/notes-de-lifri/china-mediterranean-emerging-presence

[xv] Trade Registers (sipri.org)

[xvi] Mapping Chinese and Russian Military and Security Exports to Africa | RAND Corporation

[xvii] KUO, Mercy, China and the Mediterranean: Geostrategic Context and Contest, The Diplomat, March 04, 2020, p.2. Disponible en China and the Mediterranean: Geostrategic Context and Contest – The Diplomat

[xviii] EKMAN, Alice, China in the Mediterranean an Emerging Presence, L’IFRI, Feb 2018, p.18. Disponible: https://www.ifri.org/en/publications/notes-de-lifri/china-mediterranean-emerging-presence

[xix] European Parliament, ‘Parliament sets out its vision for a new EU strategy on China’, 16 September 2021. Disponible en Parliament sets out its vision for a new EU strategy on China | News | European Parliament (europa.eu)


Editado por: Global Strategy. Lugar de edición: Granada (España). ISSN 2695-8937

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