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Evolución de la doctrina militar en la Segunda Guerra Mundial. El Frente Occidental en 1940: El contraataque de De Gaulle

https://global-strategy.org/evolucion-de-la-doctrina-militar-en-la-segunda-guerra-mundial-el-frente-occidental-en-1940-el-contraataque-de-de-gaulle/ Evolución de la doctrina militar en la Segunda Guerra Mundial. El Frente Occidental en 1940: El contraataque de De Gaulle 2020-02-20 16:45:00 Carlos Javier Frías Sánchez Blog post War Studies Doctrina militar Segunda Guerra Mundial
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De Gaulle, coronel en mayo de 1940, había sido uno de los defensores de un empleo independiente de las unidades acorazadas. Recibió el mando de la 4ª DCR el 11 de mayo de 1940, cuando la División apenas si había sido completada, y distaba mucho de ser una unidad de combate integrada. Ante la crisis creada por la penetración alemana, la 4ª DCR fue desplegada inicialmente en un sector defensivo apoyado en el río Aisne, en Laón. De Gaulle, consciente de la desesperada situación del Ejército francés y de las posibilidades potenciales de su 4º DCR decidió adoptar un papel ofensivo: en la mañana del 17 de mayo, y aún cuando solo disponía de menos de cuatro batallones de carros y algunas unidades menores, inició un ataque sobre el flanco izquierdo del XIX Cuerpo de Ejército alemán, avanzando desde el Sur, con la idea de retomar el vital nudo de comunicaciones de Montcornet.

En los momentos iniciales del ataque, los franceses se beneficiaron de la falta de preparación de los alemanes: Montcornet estaba débilmente guarnecido por elementos logísticos de la 1ª División Panzer, pues Guderian – vista la experiencia de los contraataques franceses hasta entonces – confiaba en tener tiempo de sobra para reorganizar su defensa en el improbable caso de un contraataque francés. Además de ello, los carros franceses de la 4ª DCR, por empeño personal de De Gaulle, disponían de muchas más radios que sus Divisiones hermanas, por lo que eran capaces de operar de forma conjunta con mayor eficacia que en el caso de las demás DCRs. En consecuencia, el ataque sorprendió a las columnas logísticas de la 1ª División Panzer, que sufrieron fuertes pérdidas ante los carros franceses.

Pese a ello, y aprovechando la presencia de algunas unidades de Zapadores, los alemanes reaccionaron situando campos de minas en la dirección de avance de los franceses, al tiempo que redesplegaban las piezas antiaéreas que protegían Montcornet para emplearlas (con éxito) como armas contracarro. Además de ello, los alemanes recuperaron algunos carros que se encontraban en reparación y constituyeron con ellos (tripulándolos con personal de mantenimiento) una unidad de carros ‘ad-hoc’, que sirvió para proteger las vitales columnas logísticas… Todas estas medidas, junto con la inevitable parada de las fuerzas francesas para repostar, sirvieron para detener el contraataque francés.

Durante la tarde del 17 de mayo, los Stuka del VIII Fliegerkorps comenzaron a hostigar a los franceses, pero su eficacia era limitada, ante la dificultad para diferenciar entre las fuerzas francesas y las alemanas, en un campo de batalla fluido y sin líneas claras que separasen a los contendientes.

Sin embargo, un hecho casi fortuito determinó el fracaso del contraataque francés: la 10ª División Panzer, la tercera de las Divisiones del XIX Cuerpo de Ejército de Guderian, y que hasta ese día se encontraba empeñada en los combates de Stonne, había sido relevada allí por las Divisiones de Infantería del 12º Ejército, lo que permitió que retomase su marcha hacia el Oeste. En consecuencia, el flanco derecho (hacia el Este) de la penetración francesa estaba ahora amenazado por la llegada de esta División, lo que forzó la retirada de De Gaulle.

Dos días después, De Gaulle intentó un nuevo contraataque contra el flanco sur de la penetración alemana, desde el pueblo de Crécy-sur-Serre. En esta ocasión, el reconocimiento aéreo alemán descubrió a los carros franceses en los momentos iniciales del ataque, por lo que la Luftwaffe fue capaz de frenar el contraataque sin contratiempos. En ninguno de sus dos contraataques, el coronel De Gaulle recibió apoyo aéreo  de l’Armée de l’Air. Como se ha explicado, esta es la característica más sobresaliente que distinguía el concepto alemán de la ‘guerra de movimiento’ del enfoque aliado de empleo de los carros, incluso para sus teóricos más destacados, como era el caso de De Gaulle: los alemanes entendían que el apoyo aéreo era una parte integral e imprescindible de su concepto, mientras que para los aliados era solo una bienvenida ayuda.

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Carlos Javier Frías Sánchez

Carlos Javier Frías Sánchez es Coronel destinado en la División de Plantes del Estado Mayor del Ejército de Tierra español

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