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Evolución de la doctrina militar en la Segunda Guerra Mundial. La contraofensiva británica de junio de 1941. Operación Battleaxe (1)

https://global-strategy.org/evolucion-de-la-doctrina-militar-en-la-segunda-guerra-mundial-la-contrafensiva-britanica-de-junio-de-1941-operacion-battleaxe-1/ Evolución de la doctrina militar en la Segunda Guerra Mundial. La contraofensiva británica de junio de 1941. Operación Battleaxe (1) 2020-12-11 07:27:00 Carlos Javier Frías Sánchez Blog post War Studies Doctrina militar Segunda Guerra Mundial
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La operación Brevity había concluido con la retirada británica tras el contraataque alemán. Sin embargo, el General Wavell había constatado que el frente defensivo italoalemán era muy débil, y, que, además, los supuestamente temibles panzer alemanes habían tenido un comportamiento bastante discreto frente a los carros británicos. Como consecuencia, dedujo que un ataque ejecutado con suficientes fuerzas debería ser capaz de derrotar a las defensas de Rommel y levantar el cerco de Tobruk. Los medios llegados en el convoy ‘Tiger’ permitían a Wavell rearmar a su veterana 7ª División Acorazada y aumentar la capacidad de la R.A.F. de obtener la superioridad aérea. Wavell no lo sabía, pero la Luftwaffe se había visto obligada a redesplegar muchos de sus medios para apoyar la inminente invasión de la Unión Soviética, lo que hacía esta tarea más sencilla. Esta disminución del apoyo aéreo ya la había sufrido Rommel durante los combates del mes anterior, y en junio de 1941, en vísperas de la invasión de la URSS, el apoyo que podía esperar de la Luftwaffe era incluso menor, aún sin los cazas recibidos por la R.A.F. en el convoy ‘Tiger’.

Wavell concibió un plan en tres fases. La primera era muy similar a la intentada en la fase ofensiva de Brevity, pero ejecutada con fuerzas mucho más potentes, y con una variación importante:la toma al asalto del paso de Halfaya se haría simultáneamente desde la costa y desde el desierto, cogiendo a los defensores entre dos fuegos. Además, una numerosa agrupación acorazada avanzaría por el desierto, destruyendo a las unidades panzer alemanas, a las que se suponía desplegadas en la zona de la cresta de Hafiz, para, posteriormente, ocupar Sidi Azeiz. Desde Sidi Azeiz, en una segunda fase, las fuerzas acorazadas británicas avanzarían hacia Tobruk, al tiempo que las fuerzas cercadas rompían el frente italoalemán para reunirse con ellas. Posteriormente, en la tercera fase de la operación, las unidades británicas perseguirían a los italoalemanes, para, idealmente, recuperar Bardia y ocupar Mechili.

Para ejecutar este plan, Wavell disponía del XIII Cuerpo de Ejército (la antigua Western Desert Force), al mando del General Beresford-Peirse, con dos Divisiones, la 7ª División Acorazada y la 4ª División India.

La 7ª División Acorazada estaba compuesta de la VII Brigada Acorazada (con dos Batallones Acorazados – II y VI del Royal Tank Regiment – dotados de los 29 carros Cruiser y 53 Crusader llegados en el convoy ‘Tiger’, junto con algunos de los carros Cruiser supervivientes de operaciones anteriores, en bastante mal estado), la IV Brigada Acorazada (con dos Batallones Acorazados más – IV y VII del Royal Tank Regiment, con los 135 Matilda-II del convoy ‘Tiger’ y los escasos carros ya disponibles de ese modelo), el 7º Division Support Group (DSG), con dos Regimientos (en realidad, Grupos) de Artillería de Campaña (con veinticuatro piezas 25-pounder cada uno de ellos) y dos Batallones de Infantería sobre camiones. La 7ª División Acorazada incluía además el 3er Regimiento de Húsares, con 16 carros ligeros Mk VI-B y un pequeño contingente de Ingenieros.

La 4ª División India se componía de dos Brigadas de Infantería Motorizada, la XI Brigada India, con tres Batallones de Infantería y la ya descrita XXII Brigada de Guardias (también con tres Batallones de Infantería). Además de estas dos Brigadas contaba con un Regimiento de Reconocimiento, con una treintena de vehículos blindados de ruedas, dos Regimientos (Grupos) de Artillería de Campaña, con 25-pounder, y un pequeño contingente de Ingenieros.

Como estaba planeado, los británicos organizaron su ataque en tres columnas, una de ellas a caballo de la escarpadura del paso de Halfaya, con unidades operando al norte y al sur ella, otra columna al sur de esta primera y una tercera aún más al interior del desierto. La primera ejecutaría un ataque convergente sobre las posiciones fortificadas italoalemanas en el paso de Halfaya, cuyo control era imprescindible para abastecer logísticamente a las fuerzas que operaban al sur de la escarpadura. Tras ocupar el paso, esta columna atacaría Sollum, en la costa, en la frontera entre Egipto y Libia. Simultáneamente con el ataque al paso de Halfaya, la que operaba en el centro del despliegue británico ocuparía Musaid y Fuerte Capuzzo. Estas dos columnas estaban bajo el mando del jefe de la 4ª División India, a la que se agregó la IV Brigada Acorazada de la 7ª División Acorazada. La tercera columna avanzaría hacia la cresta de Hafiz, para destruir a las unidades acorazadas que servían como reserva móvil de Rommel. Posteriormente, ocuparía Sidi Azeiz y avanzaría hacia Tobruk.

El ataque sobre el paso de Halfaya se planeó como un ataque ‘clásico’ de Infantería, con los infantes a pie acompañados por los pesados Matilda-II y con el apoyo de la Artillería de Campaña de la 4ª División India, ejecutado desde dos direcciones convergentes. Esta columna se denominó ‘fuerza costera’ (Coastal Force) y se organizaba a su vez en dos columnas, una que atacaría el paso desde la parte del mar, compuesta por dos Batallones de Infantería de la XI Brigada India, apoyados por un Regimiento de Artillería y dos Secciones con seis carros Matilda-II, del IV Batallón Acorazado del Royal Tank Regiment, y otra columna que atacaría el paso desde el desierto, con los otros dos Batallones de Infantería de la XI Brigada India, el otro Regimiento de Artillería de Campaña de la División y una Compañía de doce carros Matilda-II del mismo IV Batallón Acorazado.

La columna central se denominó ‘fuerza de la escarpadura’ (Escarpment Force), y avanzaría al sur de la fuerza costera. Sin esperar a la toma del paso por la fuerza costera, esta fuerza progresaría hacia Musaid y tomaría Fuerte Capuzzo. Se componía de la XXII Brigada de Infantería y el resto de la IV Brigada Acorazada (con 44 Matilda-II y 6 Mk VI-B del IV Batallón Acorazado y con 48 Matilda-II y 6 Mk VI-B del VII Batallón Acorazado).

La tercera columna, que avanzaría por el desierto, se organizó sobre los elementos restantes de la 7ª División Acorazada: la VII Brigada Acorazada (con el II Batallón Acorazado del Royal Tank Regiment, con 42 carros Cruiser y el VI Batallón Acorazado del Royal Tank Regiment, con 53 Crusader, y el 3er Regimiento de Húsares, con 16 Mk VI-B) y el DSG.

La experiencia de Brevity indicaba que los carros británicos resultaban muy vulnerables cuando se enfrentaban a los pesados cañones FlaK-18/36/37 (los famosos ‘88’ alemanes). En consecuencia – y alejándose en cierta medida de la idea ‘tanks only’ -, los carros de la VII Brigada Acorazada estarían apoyados por los cuarenta y ocho obuses que dotaban a la Artillería de Campaña de la 7ª División Acorazada, encuadrados en el DSG. Esta columna debía destruir a las unidades acorazadas alemanas situadas en los alrededores de la cresta de Hafiz, tras lo cual se reorganizarían las unidades para avanzar hacia Tobruk y romper el cerco.

Para ampliar su autonomía, los pesados Matilda-II y Crusader fueron provistos de un remolque no protegido, con 550 litros de combustible y cien disparos para el cañón principal del carro, además de agua, lubricantes y provisiones para tres días.

La situación en el aire estaba aparentemente equilibrada: la R.A.F. desplegaba unos 98 cazas y 105 bombarderos medios, mientras que el Eje disponía de 130 cazas (60 alemanes y 70 italianos) y 89 bombarderos medios (59 alemanes y 25 italianos). Sin embargo, los aparatos italianos estaban tecnológicamente desfasados, y eran completamente ineficaces frente a los cazas británicos, por lo que la superioridad numérica del Eje era más aparente que real. Además, los británicos operaban muy cerca de sus bases y disponían de abundante combustible, mientras que los aviones del Eje tenían sus aeródromos muy alejados (en Cirenaica y en Sicilia), por lo que podían efectuar muy pocas salidas diarias, y podían permanecer muy poco tiempo sobre sus objetivos. En la práctica, esto se traducía en que los británicos disfrutaban de superioridad aérea local en la zona en la que se desarrollaría Battleaxe.

Aprovechando su bienvenida superioridad aérea, Wavell empleó sus cazas para proteger el movimiento de sus columnas y para ocultar su despliegue a los aviones de observación alemanes. En los días previos al inicio del ataque terrestre, los bombarderos de la R.A.F. hostigarían a los convoyes de suministro italoalemanes que llegasen a Bengasi, con el fin de aumentar las ya graves penurias logísticas de Rommel. El plan preveía también que los bombarderos medios británicos hostigasen a las columnas de carros y logísticas italoalemanas. Esta estrecha colaboración entre el Ejército británico y la R.A.F. era relativamente novedosa, y también suponía para la R.A.F. un cierto distanciamiento de su doctrina de ‘poder aéreo estratégico’. Como ejemplo de la importancia concedida a esta cooperación aire-tierra, el General Beresford-Peirse situó su Cuartel General en el aeródromo de Sidi-Barrani, el más cercano al frente, desde donde disponía de enlace telefónico con el Cuartel General de la R.A.F. y donde llegaban y partían los aviones de reconocimiento. Sin embargo, Sidi-Barrani se encontraba a más de cinco horas en coche de la línea del frente, por lo que el General Beresford-Peirse solo tendría información sobre el curso de los combates a través de la radio o del teléfono.

Por parte del Eje y al igual que para los británicos, la operación Brevity había puesto de relieve la debilidad del dispositivo defensivo italoalemán en la frontera. Sin embargo, las características del terreno y la escasez de tropas disponibles hacían inviable la constitución de un frente defensivo realmente eficaz. Por ello, tras la operación Skorpion, Rommel seleccionó una serie de posiciones clave (el propio paso de Halfaya, la cota 206 – al sur de Fuerte Capuzzo – y la cota 208 – entre Fuerte Capuzzo y la cresta de Hafiz), que ocupó con Infantería y que reforzó con minas y con algunos cañones contracarro. En general, Rommel retuvo los pesados FlaK-18/36/37 como reserva bajo sus órdenes directas –excepto en la cota 208, y situó en estas posiciones los poco eficaces M-35 italianos de 40 mm. o los PaK-36 de 37 mm. alemanes, cuyas posibilidades de destruir a los pesados Matilda-II eran casi inexistentes. El Kampfgruppe Von Herff había sido disuelto tras la operación Skorpion, y la responsabilidad de defender la frontera egipcia se había confiado a la recién llegada 15ª División Panzer (como reserva móvil), mientras que las posiciones fijas en la zona de Sollum y Fuerte Capuzzo las defendían tres Batallones de infantes italianos de la División Trento, con algunas piezas de Artillería. El paso de Halfaya estaba defendido por un Batallón alemán de Infantería Motorizada, reforzado con nuevos cañones PaK-37 de 50 mm. La otra División alemana, la 5ª División Ligera, actuaba como reserva para hacer frente a una posible salida de la guarnición de Tobruk. La situación logística de los italoalemanes era muy precaria. En vísperas de Battleaxe, el propio Rommel reconocía que su defensa estaría más condicionada por la escasez de combustible que por las acciones enemigas.

Como empezaba a ser habitual en la guerra en el desierto, la clave del éxito residía en las unidades acorazadas. Los británicos confiaban en el pesado blindaje de sus Matilda-II, que, hasta aquel momento, les había dado excelentes resultados, y en la supuesta eficacia de sus nuevos carros Crusader, mejor protegidos que los Cruiser y más fiables mecánicamente. Sin embargo, ambos carros estaban armados con el poco eficaz 2-pounder, útil contra los ligeros Panzer-I y II o contra los M-13/40 italianos, pero cuyo alcance eficaz contra los más pesados Panzer-III y IV se reducía a apenas 500 m. Algunos Panzer-III alemanes disponían del nuevo cañón PaK-37, de 50 mm., capaz de destruir un carro Matilda-II a 500 m., y un Cruiser o Crusader a casi mil. Los Panzer-IV de Rommel eran en su mayoría del modelo ‘D’, con un cañón corto de 75 mm., incapaz de destruir a los carros pesados británicos, pero eficaz contra la Infantería o contra vehículos no protegidos a casi 3.000 m. En general, los Panzer-I y II operaban juntos donde no se esperaba presencia de carros enemigos o para actuar como señuelo, mientras que los Panzer-III y IV, también juntos, eran los encargados de combatir a los carros británicos. Las dos principales unidades acorazadas del Eje eran el veterano 5º Regimiento Panzer (con 39 Panzer-I y II y 57 Panzer-III y IV) de la 5ª División Ligera y el 8º Regimiento Panzer (con 36 Panzer-II y 62 Panzer-III y IV) de la 15ª División Acorazada.

Como se ha comentado anteriormente, los jefes alemanes solían retener como reserva a sus unidades contracarro pesadas. Así, el jefe de la 15ª División Acorazada retuvo bajo su control directo a sus trece FlaK-18/36/37, con la idea de desplegarlos para detener el esfuerzo principal enemigo, mientras que Rommel hacía lo mismo con su treintena de ‘88’,s, excepto una Batería con cuaro piezas desplegada en la citada cota 208. La forma habitual de emplear estas piezas era tendiendo emboscadas a los carros enemigos, ya fuese conociendo de antemano la ruta a emplear por esos carros, o bien atrayendo a las unidades acorazadas enemigas hacia los cañones contracarro ocultos, fingiendo una retirada ‘desordenada’ e ‘invitándolas’ a perseguir a un enemigo batido. En efecto, el Ejército alemán destacaba por su competencia en el combate interarmas. Por ejemplo, en caso de encontrarse con una barrera de cañones contracarro, los alemanes siempre disponían de apoyo de Artillería de Campaña para batir a distancia a las armas contracarro, o bien, empleaban Infantería desmontada para obligarlas a retirarse, siendo perseguidas por los carros cuando estaban siendo remolcadas y estaban indefensas. En cambio, los carristas británicos habían sido educados en la idea ‘tanks only’ y pensaban que los carros debían ser capaces de superar las barreras de armas contracarro por sí mismos.

Los alemanes, con larga experiencia en el uso de la radio, eran muy conscientes de la necesidad del secreto en las transmisiones (no en vano, el gran éxito de Tannenberg en 1914 debió mucho a la interceptación de las transmisiones rusas). No era el caso de los británicos, como se vió en Brevity. A lo largo de Battleaxe, los alemanes interceptaron regularmente las transmisiones británicas, lo que les permitió adelantarse a las acciones de combate de sus enemigos.

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Carlos Javier Frías Sánchez

Carlos Javier Frías Sánchez es Coronel destinado en la División de Plantes del Estado Mayor del Ejército de Tierra español

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