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Evolución de la doctrina militar en la Segunda Guerra Mundial. Operación Crusader. El desenlace

https://global-strategy.org/evolucion-de-la-doctrina-militar-en-la-segunda-guerra-mundial-operacion-crusader-el-desenlace/ Evolución de la doctrina militar en la Segunda Guerra Mundial. Operación Crusader. El desenlace 2021-02-13 16:45:00 Carlos Javier Frías Sánchez Blog post War Studies Doctrina militar Segunda Guerra Mundial
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En efecto, las noticias eran más prometedoras para los británicos en el sector del XIII Cuerpo de Ejército: mientras el Afrika Korps se empeñaba a fondo contra el XXX Cuerpo, el XIII superó las defensas de la División de Infantería ‘Savona’, tomando Fuerte Capuzzo, Sidi Azeiz, Sollum… Al amanecer del 23 de noviembre, la VI Brigada Neozelandesa tomó el Puesto de Mando del Afrika Korps en Bir Chleta y avanzó hasta llegar a solo seis kilómetros al este del aeródromo de Sidi Rezegh – ya ocupado nuevamente por los alemanes -, defendido en ese sector por un baqueteado Regimiento de Infantería de la División ‘Afrika’.

Las prisas del XIII Cuerpo de Ejército por socorrer al XXX Cuerpo hicieron que el avance se hiciera de forma confusa: la 2ª División Neozelandesa, que encabezaba el ataque del XIII Cuerpo, fue perdiendo cohesión conforme sus Brigadas avanzaban a diferentes ritmos, hasta el punto de que la distancia entre ellas les impedía apoyarse mutuamente. Esta circunstancia fue advertida por el Cuartel General del Panzerarmee, que recomendó a Rommel concentrar el Afrika Korps al sureste de Tobruk, en la zona de Sidi Rezegh, y destruir las Brigadas Neozelandesas una tras otra. Sin embargo, Rommel, tenía un plan mucho más audaz: sus intenciones eran destruir completamente a las unidades británicas que habían cruzado la frontera en un solo golpe. Para ello, lanzaría al Afrika Korps hacia la posición de Sidi Omar, cortando la ruta del desierto. Mientras resistieran las pequeñas guarniciones de la frontera (el paso de Halfaya o Bardia), desde Sidi Omar el Afrika Korps podría cortar las rutas de abastecimiento del XXX Cuerpo (o lo que quedase de él) y de la parte del XIII Cuerpo que había avanzado más allá de la frontera. Así, en la mañana del 24 de noviembre, Rommel en persona se puso al frente de la 21ª División Panzer, llegando por la noche a la frontera al sur de Sidi Omar, con el Afrika Korps siguiéndole. La llegada del Afrika Korps a la frontera causó el pánico en el mando británico: el General Cunningham solicitó permiso para retirar el 8º Ejército a Egipto, y solo la intervención personal de su superior, el General Auchinleck impidió la victoria de Rommel. Auchinleck decidió mantener el ataque, cambiar su esfuerzo principal desde el derrotado XXX Cuerpo de Ejército al XIII, y continuar el avance hacia Tobruk a caballo de la vía Balbia. La caída de Sollum había abierto esa vía logística y la 4ª División India (que avanzaba tras la 2ª División Neozelandesa) debería mantenerla abierta.

Además de la decisión británica, la situación en la frontera no era la esperada por Rommel. Sidi Omar ya había caído en manos británicas, y estaba guarnecida por la VII Brigada de la 4ª División India, reforzada por dos Grupos de Artillería con cuarenta y ocho 25-pounder. Cuando el 5º Regimiento Panzer intentó tomar la posición la mañana del 25, perdió la mitad de sus carros sin conseguir vencer la resistencia de los británicos. Además de ello, el Afrika Korps sufrió continuos ataques aéreos, pues la pérdida de los aeródromos avanzados ante el avance británico dejó la zona de la frontera fuera del alcance de los cazas alemanes.

En esta situación, la mañana del 26 de noviembre, la guarnición de Tobruk rompió el cerco para unirse a las vanguardias del XIII Cuerpo de Ejército en la zona de Belhamed y Ed Duda, al noroeste de Sidi Rezegh. Para hacer frente a esta crisis, el Jefe de Estado Mayor (accidental) del Panzerarmee, Teniente Coronel Westphal, que llevaba más de dos días sin contacto con Rommel o con el Jefe de Estado Mayor titular, el General Gause (otro efecto indeseable del mando desde la extrema vanguardia), ordenó a la 21ª División Panzer que regresase a Tobruk por la via Balbia, para atacar a la 2ª División Neozelandesa por la retaguardia, lo que hizo por el norte de Sollum, destruyendo elementos de la V Brigada Neozelandesa en Fort Capuzzo y continuando el avance hacia Tobruk. Pese a ello, Rommel seguía empeñado en mantener las operaciones en el área de Sidi Azeiz-Fort Capuzzo-Sollum, por lo que mantuvo allí a la 15ª División Panzer, que, el 27 de noviembre, capturó el Puesto de Mando de la V Brigada Neozelandesa en Sidi Azeiz, haciendo ochocientos prisioneros y capturando gran cantidad de material. Tras ese éxito, Rommel se concentró en solventar la crisis surgida en Tobruk, para lo que redesplegó a la 15ª División Panzer hacia Tobruk.

Como pocos días antes, la batalla se desarrollaría en la zona de Sidi Rezegh, pero las condiciones habían cambiado sustancialmente: el Afrika Korps había sufrido fuertes pérdidas, mientras que, en los días en los que Rommel había operado en la frontera, el XXX Cuerpo de Ejército había recuperado muchos de los carros dañados en las batallas anteriores, y que habían quedado abandonados en el campo de batalla, al tiempo que Auchinleck había enviado los carros que mantenía en reserva en Egipto. Así, la IV y la XXII Brigadas Acorazadas volvían a estar en orden de combate, mientras que la pérdida del control de los aeródromos cercanos por parte del Eje dejaba el aire en manos de la R.A.F. La gran ventaja de Rommel era que el Afrika Korps operaría reunido, mientras que los británicos seguían empleando sus carros en unidades dispersas.

Pese a su difícil situación, Rommel decidió destruir a la 2ª División Neozelandesa, vanguardia del XIII Cuerpo de Ejército, convencido de que la pérdida de esta Gran Unidad pondría fin a la ofensiva británica. Dos Brigadas neozelandesas, la IV y la VI, constituían la fuerza que había llegado a Sidi Rezegh. Así, el 28 de noviembre, la 15ª División Panzer conseguía tomar la posición de Ed Duda, separando a los neozelandeses de la guarnición de Tobruk. Al mismo tiempo, la 21ª División Panzer presionaba desde el este a los neozelandeses, y la Ariete lo hacía desde el sur. La situación de la 2ª División Neozelandesa parecía desesperada, pero la de los alemanes no era mucho mejor: la guarnición de Tobruk atacaba la retaguardia de la 15ª División Panzer, mientras que las IV y XXII Brigadas Acorazadas y la I Brigada Sudafricana (recuperadas de las pérdidas de la primera batalla de Sidi Rezegh) atacaban a su vez a la retaguardia de la 21ª División Panzer y de la Ariete. El día 30 de noviembre, la 15ª División Panzer, reforzada con los infantes de la División Afrika’, conseguía ocupar la línea de alturas que dominaba Sidi Rezegh por el norte, haciendo insostenible la posición de los neozelandeses. Consecuentemente, el General Freyberg, jefe de la División, ordenó la retirada hacia el sureste, lo que hizo apoyado por los carros de la IV Brigada Acorazada y con fuertes pérdidas. Las fuerzas británicas en el área (los restos del XXX Cuerpo de Ejército y ahora los de la 2ª División Neozelandesa) se retiraron hacia el sur para reorganizarse. Sobre el papel, Rommel había vencido.

Sin embargo, la situación del Panzerarmee era crítica: la frontera con Egipto estaba en manos británicas, y los italoalemanes carecían de fuerza para recuperar las posiciones defensivas; las pérdidas sufridas impedían mantener el cerco de Tobruk y la toma de la ciudad estaba completamente descartada; con la pérdida de los aeródromos en el área de Tobruk, se había perdido el dominio del aire; los británicos estaban muy próximos a sus bases logísticas lo que auguraba una rápida recuperación, mientras que los suministros duramente acumulados para la toma de Tobruk se habían consumido; la larga línea de abastecimiento del Eje hacía imposible que el Panzerarmee pudiera recuperarse antes de que lo hicieran los británicos… Como consecuencia, Rommel decidió abandonar el cerco de Tobruk y defender el terreno elevado de Ain el Gazala, al oeste de Tobruk, una zona favorable a la defensa.

En realidad, la decisión de Rommel no fue ‘voluntaria’: tan pronto como los suministros fluyeron, los británicos comenzaron a hostigar con fuerza las posiciones alemanas. Además, la XXIX Brigada India ocupó el oasis de Jalo, al sur de Agedabia, amenazando la comunicación del Panzerarmee con Trípoli.

Así, el 9 de diciembre de 1941, Rommel ordenó a la División ‘Afrika’ que ocupase Agedabia, al tiempo que ordenaba al XXI Cuerpo de Ejército italiano (el XX Cuerpo de Ejército se había disgregado, con la Ariete integrada en el Afrika Korps y la ‘Trieste’ en el XXI) que ocupase posiciones defensivas en Ain el Gazala. El Afrika Korps cubriría el redespliegue, manteniendo a raya a la renacida 7ª División Acorazada y a la 4ª División India. Los combates se sucedieron en Gazala entre los días 11 y 15 de diciembre. Pese a que los británicos no consiguieron tomar las alturas, el desgaste sufrido y la escasez de combustible y municiones dejaban claro que la posición era insostenible: ni había munición para defender Ain el Gazala, ni combustible para que los carros pudieran combatir un posible desbordamiento por el flanco de desierto. Consecuentemente, el 15 de diciembre, tras fuertes discusiones con el mando italiano y con su superior, el Mariscal Kesselring, Rommel obtuvo el permiso para retirar el Panzerarmee a la zona de Mersa Brega, al oeste de Bengasi, para reorganizarse. Como se ha citado anteriormente, sin Tobruk, toda la zona de terreno al este de Bengasi tenía un valor militar nulo. En consecuencia, sin la posibilidad de tomar la ciudad y su crítico puerto, y ante la situación del Panzerarmee, Rommel tomó la difícil decisión de abandonar el cerco de Tobruk y volver al punto de donde había partido apenas unos meses antes.

La retirada del Panzerarmee Afrika se hizo bajo la presión incesante de la R.A.F. y con el temor permanente de un envolvimiento por el sur, como había sucedido en Compass. Cuando, el 20 de diciembre, la castigada 15ª División Panzer alcanzó Agedabia, la posibilidad de ese envolvimiento quedó anulada. Además, el 17 de diciembre un convoy que transportaba cuarenta carros de combate había llegado a Bengasi, lo que permitió a Rommel reconstituir esa División.

Los temores de Rommel no estaban infundados: el 23 de diciembre, los elementos de vanguardia de la 7ª División Acorazada alcanzaban Agedabia, intentando cortar la via Balbia en dirección a Bengasi, al tiempo que presionaban sobre la posición de Agedabia. Como en acciones anteriores, los británicos dividieron sus carros en varias columnas muy separadas, permitiendo a la experimentada 15ª División Panzer derrotarlas sucesiva y separadamente. No obstante, la potencia de combate del Panzerarmee Afrika no era suficiente para defender una posición muy expuesta – caso de Agedabia – frente a un ataque decidido, y, sin el control de Agedabia, Bengasi quedaba aislado de la retaguardia italoalemana. Consecuentemente, el 24 de diciembre Rommel evacuaba Bengasi. El 26 de diciembre, la 7ª División Acorazada atacaba Agedabia, encontrando una fuerte resistencia. Para entonces, el Afrika Korps contaba con setenta carros, mientras que los británicos podían desplegar más de doscientos. Sin embargo, la 7ª División Acorazada había perdido en los combates de Sidi Rezegh a casi todas sus tripulaciones de carros experimentadas y estaba muy necesitada de un periodo de reconstitución y reorganización. Además, en Agedabia, la situación logística era mucho más favorable para las fuerzas del Eje (mucho más cerca de su base logística de Trípoli) que para los británicos (dependientes de una larga y expuesta línea de comunicación). La cercanía de la zona de combate a las bases aéreas del Eje anuló la superioridad aérea de los británicos, y facilitó enormemente los combates a los italoalemanes. Como consecuencia de todo lo anterior, Rommel pudo defender con éxito Agedabia, pero, pese a ello, decidió retirarse a la mucho más segura posición de Mersa Brega, donde los pantanos de sal situados al sur de la ciudad dejaban una franja practicable de poco más de veinte kilómetros. Protegido su flanco sur por esos pantanos, el Panzerarmee Afrika podía concentrar sus reducidas fuerzas en la defensa de esa estrecha franja de terreno.

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Carlos Javier Frías Sánchez

Carlos Javier Frías Sánchez es Coronel Jefe de la Secretaría Técnica de la División de Planes Estado Mayor del Ejército español

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