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Inteligencia por revelación: la difusa frontera entre informar e influir

https://global-strategy.org/inteligencia-por-revelacion-la-difusa-frontera-entre-informar-e-influir/ Inteligencia por revelación: la difusa frontera entre informar e influir 2024-09-24 11:04:27 Ana Gómez Adeva Blog post Estudios Globales Guerra Rusia - Ucrania Servicios de Inteligencia

En febrero de 2022 Ucrania se convertía, ante la perplejidad de muchos, en el escenario del mayor conflicto bélico en Europa desde la Segunda Guerra Mundial. No así de los servicios de Inteligencia británicos y estadounidenses, que venían advirtiendo de la inminencia de la ofensiva rusa desde finales del año anterior.

El inesperado ejercicio de reinvención comunicativa se tradujo en la puesta a disposición del público de información detallada acerca del número de efectivos rusos en la frontera ucraniana, su localización y movimientos, desveló un presunto complot para instaurar un gobierno títere en Kiev, e incluso habría desbaratado los planes del Kremlin para fabricar artificialmente un pretexto que justificara la invasión, desde operaciones de falsa bandera hasta las más variadas formas de manipulación informativa.

Este proceder se ha dado en llamar “Inteligencia por revelación” y, si bien es cierto que el término se ha popularizado a raíz de la guerra de Ucrania y que con ocasión de aquélla se ha compartido un volumen de información a una frecuencia sin precedentes, no es la primera vez que se emplea.

Así, en 1962, durante la crisis de los misiles de Cuba, Estados Unidos exhibía ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas imágenes obtenidas por sus servicios de Inteligencia que confirmaban la presencia de misiles soviéticos en la isla. Del mismo modo, en 1983, la Administración Reagan hizo públicas las pruebas que responsabilizaban a la Unión Soviética del derribo del vuelo KAL007. Entre los ejemplos más recientes encontraríamos el supuesto acopio de armas de destrucción masiva en Irak en 2003 o las informaciones que acusaban al gobierno sirio de emplear armas químicas contra su población en 2017.

Por definición, la Inteligencia sirve al propósito de proveer información oportuna para la toma de decisiones, de manera que actúa en una doble vertiente de anticipación y planificación, reduciendo la incertidumbre del decisor en la medida de lo posible. Sin embargo, cuando se trata de Inteligencia por revelación, los contornos entre informar e influir se desdibujan, y los objetivos perseguidos con dicha metodología no quedan del todo perfilados.

La lógica del costo-beneficio

Como bien ha evidenciado el conflicto ucraniano, la Inteligencia por revelación podría encuadrarse como modalidad de la comunicación estratégica, caracterizada por su potencial para combatir la desinformación, terreno en el que Moscú ostenta un liderazgo indiscutible.

Ciertamente, la Inteligencia occidental ha prevalecido sobre los intentos de la narrativa rusa por desmentir la invasión, anticipándose, a su vez, a los eventuales esfuerzos del Kremlin por negar su implicación, véase, escudándose en la falta de identificación de las tropas desplegadas en territorio ucraniano, como ocurriera en Crimea en 2014.

Por otra parte, el nivel de precisión de las informaciones, divulgadas ante una audiencia global, resulta de particular significación para la Comunidad de Inteligencia, que parece resarcirse así del fantasma de Irak y reivindicar su credibilidad en un contexto en el que, Estados Unidos en particular, podía beneficiarse de una victoria tras la retirada de Afganistán.

Ahora bien, ante lo etéreo de la estrategia, no podemos más que teorizar acerca del efecto perseguido con dichas revelaciones.

En primer lugar, se ha argumentado que el objetivo podría haber sido el de evitar el estallido de la guerra, mas esta tesis se presenta poco menos que ilusoria, ya que hacer públicos los planes de Moscú no parece suficiente para disuadir su ejecución. Es más, si aceptáramos dicha premisa, la empresa podría verse abocada a una situación comprometida: ¿y si Rusia hubiera abortado la ofensiva a raíz de las informaciones publicadas? En tal caso y, pese a su rigurosidad, la Comunidad de Inteligencia se habría visto paradójicamente inmersa en una campaña de desprestigio, toda vez que la amenaza que predicaba no habría llegado a materializarse.

Por otro lado, también se ha destacado que la estrategia occidental buscaba concienciar a los países aliados de la inmediatez de la invasión, legitimando la causa ucraniana, recabando apoyos y sentando las bases para una actuación cohesionada, frente a la asinergia habitual. Desde esta perspectiva, dicha instrumentalización habría resultado un acierto, pues la mayoría de los gobiernos nacionales ya incluían entre sus previsiones, con mayor o menor escepticismo, la emergencia del conflicto. Por no hablar del renovado impulso que ha supuesto para la Organización del Tratado del Atlántico Norte, que no atravesaba su momento más boyante ante la sucesión de críticas en torno a su obsolescencia.

A la vista de lo anterior, sea quizá más prudente considerar que la finalidad de la difusión de información no fue otra que la de desbaratar, al menos momentáneamente, los planes del Kremlin. Y, si bien podría sostenerse que ciertas informaciones redundaron en cambios de estrategia, es difícil aseverarlo con certeza; sí parece plausible, en cambio, asumir que la divulgación mediática de objetivos altamente confidenciales supuso un varapalo para la moral rusa, que tornó la atención del régimen moscovita hacia posibles filtraciones internas, explotando su propensión por situar las amenazas tanto dentro como fuera de sus fronteras. Puede que el objetivo nunca fuera el de impedir una guerra, sino el de ganar tiempo, cometido por otra parte consustancial a la propia noción de Inteligencia.

Una aplicación moderna del Dilema de Coventry

Ahora bien, pese a que la Inteligencia por revelación puede jugar una destacada baza en el tablero geopolítico actual, el recurso a esta técnica no exento de riesgos. Precisamente por ello, no falta un detractor por cada adepto que pregona sus virtudes. 

Así, la crítica por antonomasia se refiere a la gravedad de desvelar las fuentes y métodos empleados para la obtención de información: desde amenazas a la integridad física de las fuentes humanas, hasta la pérdida de la ventaja estratégica, táctica y operativa, como resultado de la encriptación de las comunicaciones, del abandono de instalaciones o de la utilización de señuelos. Es más, un abuso sistemático de esta metodología puede conducir al suministro deliberado de información falsa para engañar al enemigo, como hicieran los Aliados en la planificación del Desembarco de Normandía.

Tampoco se deben pasar por alto la posible deserción de fuentes o colaboradores, temerosos de su seguridad, ni las dificultades de reclutamiento a que podrían enfrentarse los servicios de Inteligencia en un futuro cercano.

Por otra parte, como no podía ser de otra manera, se hace necesario ponderar caso por caso la conveniencia de desvelar al adversario la información de que se dispone. Popularmente conocido como el Dilema de Coventry – si bien historiadores posteriores han cuestionado la veracidad del relato – alude a la disyuntiva a la que se habría enfrentado Winston Churchill ante el bombardeo de la ciudad inglesa de Coventry, del que los británicos habrían tenido conocimiento tras haber logrado descifrar el código nazi de Enigma.   

Se trataría, por tanto, de la eterna dicotomía entre actuar con base en la Inteligencia disponible, “quemando” previsiblemente las fuentes y métodos empleados, o bien salvaguardar su uso para un momento ulterior, manteniendo entre tanto activo el flujo informativo.

Las consideraciones anteriores, unidas a la problemática de evaluar la eficacia disuasoria de la Inteligencia por revelación, explican que un destacado sector doctrinal mantenga que los riesgos inherentes a esta estrategia exceden con creces a sus beneficios.

Conclusiones

Partiendo de que, con carácter general, la Inteligencia proporciona información sobre las capacidades del adversario, no tanto sobre sus intenciones, enteramente subjetivas y de todo punto cambiantes en un entorno dinámico, la certidumbre con la que los servicios de Inteligencia anunciaban la invasión de Ucrania, llegando incluso a prever el día en que ésta se produciría, representa un hito sin igual.

Frente a la noción clásica, puede sostenerse que la Inteligencia por revelación, más allá de informar acerca de posibles escenarios, tiene el potencial de influir directamente en el curso de los acontecimientos; por consiguiente, ciertas teorías anticipan un cambio en el paradigma, motivado por el paulatino abandono de su rol meramente auxiliar en la toma de decisiones en favor de la capacidad de generar un efecto, hasta cierto punto, tangible.

Al mismo tiempo, a medida que la frontera entre instrumento y arma se desvanece, surge el temor a la politización de la Inteligencia, cuyas principales manifestaciones vendrían, no tanto en forma de aseveraciones deliberadamente falsas, sino de afirmaciones parciales, destinadas a reforzar una determinada posición política; incluso se ha acuñado el término de “intelligence diplomacy” para referirse a este fenómeno.

Además, la estrategia comunicativa seguida en Ucrania ha generado expectativas en la opinión pública, y las demandas de información dirigidas hacia los servicios de Inteligencia están a la orden del día, subestimando la excepcionalidad de la medida y alimentando la inquietud de quienes pronostican un escenario catastrófico en el que la Inteligencia estaría al servicio de la política.   

Con respecto al frágil equilibrio entre revelación y protección de fuentes y métodos, se ha destacado la posibilidad de compartir públicamente el resultado de las conclusiones, mas no el proceso seguido para su elaboración. No obstante, esta alternativa habrá de enfrentarse a numerosas críticas por razón de la difícil verificación de las informaciones vertidas, cuya autenticidad se haría recaer exclusivamente sobre la credulidad del emisor.

Por último, cabe destacar que el riesgo de exposición de fuentes podría verse minimizado por la incursión del sector privado y de la comunidad OSINT en el espectro informativo. Así, el progresivo cierre de la brecha entre la información disponible en fuentes abiertas y la accesible, hasta relativamente poco, únicamente para las agencias gubernamentales, diluye la posibilidad de rastreo de su origen.

No obstante, no por ello se desvanece el riesgo de que las revelaciones de unos y otros se contradigan eventualmente, lo que desembocará a buen seguro en una batalla informativa de resultado impredecible en la era de la inmediatez comunicativa.

Referencias

Alonso Blanco, Jesús (2023), “Errores de Rusia en Ucrania (y III): El planeamiento operacional”, Global Strategy Report, 8/2023.

Gioe, David V. & Morell, Michael J. (2024), “Spy and Tell: The Promise and Peril of Disclosing Intelligence for Strategic Advantage”, Foreign Affairs.

Holmgren, Brett M. (2023), “Intelligence and Diplomacy: A New Model for a New Era”, Cipher Brief Annual Threat Conference, US Department of State.

Huminski, Joshua C. (2023), “Russia, Ukraine, and the Future Use of Strategic Intelligence”, Institute for National Strategic Security, National Defense University, Vol. 10, No. 3.

Jordán, Javier (2023), “Escenarios de la guerra en Ucrania”, Global Strategy.

Martínez, José M. (2024), “Conflicto en Ucrania. Cuando la estrategia híbrida no funciona”, Revista de Estudios en Seguridad Internacional, Vol. 10, No. 1.

Riemer, Ofek (2022), “Intelligence and the War in Ukraine: The Limited Power of Public Disclosure”, The Institute for National Security Studies, INSS Insight No. 1577

Romanow, Ensign Nichilas J. (2023), “The Promise and Danger of Declassifying Intelligence for Effect”, US Naval Institute, Vol. 149/4/1442.

Seto Takasi, (2022), “Weaponized Disclosure of Intelligence in the Russia-Ukraine War: Disclosure Dilemma and Hidden Inheritances from Post-2014” The National Institute for Defense Studies (NIDS) Japan, No. 224.

Takagi, Koichiro (2024), “How the US Conquered Information Warfare in Ukraine with Open-Source Intelligence”, Hudson Institute.

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