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MOSCOW, RUSSIA MAY 9, 2021: Sukhoi Su-25BM jet aircraft leave a trail in the Russian national colours as they fly in formation by a Moscow Kremlin tower during a Victory Day air show marking the 76th anniversary of the victory over Nazi Germany in the World War II. Anton Novoderezhkin/TASS (Photo by Anton NovoderezhkinTASS via Getty Images)

La Estrategia de Seguridad Nacional de la Federación Rusa (julio 2021): un manifiesto hacia la confrontación con Occidente

https://global-strategy.org/la-estrategia-de-seguridad-nacional-de-la-federacion-rusa-julio-2021-un-manifiesto-hacia-la-confrontacion-con-occidente/ La Estrategia de Seguridad Nacional de la Federación Rusa (julio 2021): un manifiesto hacia la confrontación con Occidente 2021-09-09 18:03:10 Mario Laborie Blog post Análisis y Estrategia Global Strategy Reports Rusia
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Global Strategy Report, 36/2021

Resumen: El pasado 2 de julio, el presidente Vladimir Putin aprobó la última edición de la Estrategia de Seguridad Nacional de la Federación Rusa. Teniendo en cuenta la anterior versión de diciembre de 2015, el presente texto describe los principales aspectos que el gobierno ruso ha plasmado en este documento de obligada referencia y ofrece algunas perspectivas de la política exterior y de seguridad del Kremlin para los próximos años.


Introducción

El 2 de julio de 2021, el presidente ruso, Vladimir Putin, aprobó una versión actualizada de la Estrategia de Seguridad Nacional de la Federación Rusa[1] (ESNR) que ha sustituido a la anterior edición de diciembre de 2015. Entre el conjunto de conceptos y documentos estratégicos de la Federación Rusa, la ESNR constituye una referencia política clave en el ámbito de la seguridad del país euroasiático.

En su acepción más simple, “estrategia” es la calculada e integrada relación entre los objetivos deseados y los medios disponibles, teniendo en cuenta las formas preferidas de actuación y el riesgo que se está dispuesto a asumir. Desde el punto de vista de la seguridad nacional, “estrategia” supone la gestión integral de todos los elementos que componen el poder del Estado para alcanzar los objetivos nacionales dentro del sistema internacional –el denominado “enfoque gubernamental global”–. El entorno geoestratégico y la situación interna del propio país constituyen dos factores críticos a la hora de diseñar cualquier estrategia de seguridad nacional.

La nueva ESNR no difiere de este esquema general: sobre el análisis de las amenazas externas e internas, enumera los intereses nacionales y las prioridades estratégicas en el campo de la seguridad. Además, para cada prioridad se establecen objetivos, así como las formas y medios que se implementarán en su consecución. Hay que resaltar el concepto amplio de seguridad adoptado –quizás demasiado amplio por el peligro de securitización[2] que implica. Así, el texto cubre no sólo las cuestiones más ajustadas a la seguridad nacional, sino toda una amplia panoplia de temas, que van desde la economía hasta el medio ambiente, pasando por unos pretendidos valores espirituales y morales propios y, como no, la defensa nacional.

La nueva estrategia parece haber asumido gran parte de lo expuesto en el “Previsión Estratégica de la Federación Rusa hasta 2035”. Aunque no ha sido publicado oficialmente, el influyente secretario del Consejo de Seguridad Nacional, Nikolai Patrushev, ha revelado algunos detalles del contenido de esta “previsión”. En particular, la orientación anti-estadounidense constituiría su rasgo esencial, algo no extraño ya que esta postura se ha convertido en característica de Patrushev en los últimos años[3]. De esta forma, tampoco debería sorprender que la ESNR se destaque por su visión geopolítica de confrontación, en las relaciones con Occidente en general y con EEUU en particular.

Con el objetivo de ofrecer algunas perspectivas de la política exterior y de seguridad de Moscú, en los siguientes apartados se analizan aquellos aspectos considerados más relevantes de la ESNR, teniendo en consideración lo dispuesto en la anterior versión de 2015[4].

La Estrategia de Seguridad Nacional Rusa (Julio 2021): aspectos clave y novedades

Desde Moscú, el mundo se observa agitado y en transformación. Si la “desoccidentalización” de los asuntos mundiales[5] sigue ocupando gran parte del debate estratégico en Europa y EEUU, la ESNR se hace eco de esta cuestión y afirma que la hegemonía de Occidente está en retroceso. Sin embargo, en un tono pesimista, señala que esta circunstancia conllevará una mayor y más grave conflictividad.

Como en 2015, Rusia reitera su posición de tratar de construir una política exterior multi-vectorial, fortalecer a la ONU y a su Consejo de Seguridad, así como mantener la estabilidad estratégica global.

Con todo, el orden internacional se dirige hacia una “nueva arquitectura” en el que aumentarán las tensiones geopolíticas -con incremento del riesgo del uso de la fuerza-, ya que Occidente tratará de preservar su predominio de cualquier forma.

Rusia considera que ciertos “países inamistosos” pretenden aislarla y debilitarla militar, tecnológica, económica e incluso “espiritualmente”. Pero, dado que la Unión Europea se ha quedado por completo fuera del texto de 2021 –la versión de 2015, la definía como un socio potencial– se podría asumir que la ESNR se refiere, casi en exclusiva, a EEUU.

A finales de 2015, se contemplaba la posibilidad de restablecer una relación constructiva con EEUU y sus aliados. En 2021, parece que Moscú ya no puede esperar otra cosa de Washington –y, en menor medida, de los países europeos– que no sea el enfrentamiento, ya que el objetivo occidental no sería otro que desestabilizar el sistema político ruso.

En contraposición, cuando el documento menciona a los socios de Rusia, con los que se busca mantener la estabilidad estratégica y la cooperación internacional, la estrategia mantiene casi las mismas tres premisas que en 2015: primero, profundizar las relaciones con los países de la Comunidad de Estados Independientes y de la Gran Asociación Euroasiática -proyecto de cooperación internacional impulsado por Moscú–; segundo, desarrollar una asociación integral e interaccionar estratégicamente con China y, en lo que supone un matiz de indudable significado, otorga a India una importancia similar[6]; y tercero, profundizar la cooperación con las naciones de la Organización de Cooperación de Shanghái y los “BRICS”.

Intereses nacionales

Para la ESNR, los intereses nacionales de Rusia son “las necesidades objetivamente significativas de los individuos, la sociedad y el Estado en materia de seguridad y desarrollo sostenible”. En este sentido, se especifican los seis siguientes:

  1. Salvar al pueblo de Rusia y desarrollar su potencial humano;
  2. Proteger el sistema constitucional, soberanía, independencia e integridad territorial;
  3. Desarrollar un espacio de información seguro, proteger la sociedad rusa de la información destructiva y el impacto psicológico; al mismo tiempo que defender el desarrollo sostenible de la economía rusa sobre una nueva base tecnológica;
  4. Proteger el medio ambiente, la conservación de los recursos naturales y la adaptación al cambio climático;
  5. Fortalecer los valores espirituales y morales tradicionales de la nación y preservar el patrimonio cultural e histórico del pueblo ruso;
  6. Mantener la estabilidad estratégica, el fortalecimiento de la paz y la seguridad y de los fundamentos jurídicos de las relaciones internacionales.

Existe un importante cambio de perspectiva respecto a estos intereses nacionales cuando se comparan con la versión de 2015[7].

La nueva ESNR convierte la “calidad de vida” y el “bienestar de los ciudadanos” en el principal interés nacional de Rusia, alejándose, en cierta medida, de las preocupaciones en asuntos más propios de la seguridad y defensa. Todo ello, vendría a resaltar la transformación social y política producida en el país en estos seis últimos. El peligro exterior se ha visto, en parte, minimizado y, por el contrario, son los retos internos los que ocupan el primer puesto de las preocupaciones del gobierno. Sin embargo, la lista de intereses es tan amplia que, en realidad, todos y cada uno de los aspectos de la vida de los ciudadanos rusos se encuentra bajo observación de la seguridad nacional.

Prioridades, formas y medios de actuación

Para preservar los intereses nacionales antes citados, se identifican nueve áreas de actuación prioritarias. También, la versión anterior ofrecía el mismo número de prioridades estratégicas. El cuadro inferior muestra estas prioridades en el orden citado por ambos documentos estratégicos.

ESNR 2015ESNR 2021
Defensa NacionalPreservación del pueblo de Rusia y el desarrollo del potencial humano
Seguridad pública y del EstadoDefensa Nacional
Mejora del nivel de vidaSeguridad estatal y pública
Crecimiento económicoSeguridad de la información
Ciencia, tecnología y educaciónSeguridad económica
SanidadDesarrollo científico y tecnológico
CulturaSeguridad y gestión ambientales
Ecología y el uso racional de los recursos naturalesProtección de los tradicionales valores espirituales y morales rusos, la cultura y la memoria histórica
Estabilidad y asociación estratégica entre igualesEstabilidad estratégica y cooperación internacional mutuamente beneficiosa

Al igual que en 2015, para cada una de estas prioridades estratégicas nacionales, la ESNR fija sus objetivos, las amenazas particulares a afrontar, las formas de proceder y los medios necesarios para su implementación. De todo ello, se destacan a continuación cinco aspectos que pueden ser considerados las claves de la ESNR.

En primer lugar y por lo tanto en el lugar más destacado de la agenda de seguridad, se posicionan las necesidades sociales internas. Se trata, sobre todo, de mejorar las condiciones de vida de la población, adoptar una política demográfica coherente y garantizar el “bienestar” de los rusos. Que este último rasgo sea en sí mismo un objetivo estratégico de la seguridad nacional, no deja de ser llamativo.

En todo caso, la ESNR señala hasta 15 tareas que se llevarán a cabo para la consecución de este objetivo, entre las que se encuentran: favorecer una política de incremento de ingresos y avances en el acceso a la atención sanitaria y a la educación, además de la mejora de los servicios sociales y el acceso a la cultura.

La estrategia de 2015 priorizaba las preocupaciones de defensa y seguridad militar cuando se trataba de la cuestión de los intereses nacionales rusos. Hoy este segundo aspecto, aunque fundamental, ha perdido cierto protagonismo.

En documento construye una narrativa geopolítica en que “la importancia de la fuerza militar, como instrumento para lograr objetivos geopolíticos por parte de los sujetos de las relaciones internacionales, está aumentando”. Además, vuelve a apuntar a la OTAN como una amenaza que se ha incrementado con el tiempo.

En estas circunstancias, la nueva ESNR coincide con su antecesora en los dos objetivos estratégicos de la defensa nacional: establecer las condiciones para el desarrollo socioeconómico del país y afirmar su seguridad militar.

Con respecto a los medios del poder nacional, que permiten alcanzar estos objetivos de la defensa, la ESNR señala los tradicionales de mejora de las capacidades militares convencionales y nucleares. Pero en términos económicos, la diversificación y la reducción de la dependencia del país de la tecnología foránea ocupa un lugar destacado.

En contraste con la estrategia de 2015 que enmarcó el cambio climático en términos de “consecuencias”, la versión de 2021 lo replantea como una amenaza para la seguridad que debe combatirse. Esta tercera clave, constituye uno de los pocos temas que, para el Kremlin, requieren de la cooperación internacional.

En cuarto lugar y otra gran novedad del documento estratégico ruso, se sitúa la trascendencia que se otorga a la “seguridad de la información”. El texto afirma que las nuevas tecnologías de la información se utilizan, cada vez más, para interferir en los asuntos internos del país. Así que, la soberanía rusa se encuentra amenazada por la “difusión de información falsa”. Asimismo, el uso de Internet para movilizar eventos masivos, así como la manipulación de la historia para “fines políticos” constituyen peligros para la seguridad nacional.

En este asunto, la ESNR señala la existencia de una “confrontación” con Occidente, lo que podría considerarse como una justificación de las practicas que Rusia ha estado utilizando durante años –recordar las continuas acusaciones de intromisión en los procesos electorales de agentes rusos en Europa y EEUU de los últimos años–. Para afrontar este escenario, la estrategia 2021 prevé ciertas medidas que incluyen el fortalecimiento de las salvaguardias contra los ciberataques, el desarrollo sistemático de tecnologías propias rusas y, en general, el establecimiento de “fuerzas y medios de confrontación de la información”.  

Finalmente, la nueva estrategia enfatiza la necesidad de proteger la amplísima panoplia de “tradicionales valores espirituales y morales rusos”[8]. Este argumento, no constituye una novedad, ya que la versión de 2015 subrayaba como la “erosión” de estos valores suponía una amenaza para la seguridad nacional.

Sin embargo, la nueva ESNR vuelve a llevar este asunto al terreno de la confrontación geopolítica. La “propaganda extranjera de egoísmo, permisividad y falta de responsabilidad”, divulgada por el gobierno de Estados Unidos y sus aliados, así como ONG y corporaciones extranjeras, trata de “occidentalizar” Rusia. Estas prácticas amenazan la “soberanía cultural” del país, al mismo tiempo que tratan de “falsificar la historia rusa y mundial”.

Ligadas al citado entorno de la seguridad de la información, las medidas encaminadas a contrarrestar esta amenaza foránea se extenderán por la enseñanza, la cultura, la religión, la ciencia y los medios de comunicación y redes sociales. El elenco es tan amplio que estas prácticas supondrán, con toda certeza, una injerencia muy significativa en la vida privada de los ciudadanos por parte del Estado.

Conclusiones

La ESNR 2021 gira en torno a dos temas centrales: la transcendencia de las cuestiones internas y la pugna con Occidente en múltiples niveles y ámbitos.

En el primero, es probable que los redactores del texto tuvieran en mente que hace exactamente treinta años, la Unión Soviética colapsó justo cuando su poder militar estaba en su apogeo, y no como resultado de una invasión foránea. El mensaje que la ESNR emite es que la amenaza de descomposición del país por debilidades domesticas, pero con influencia exterior, debe ser combatida por todos los medios.

La segunda, ligada en gran medida a la anterior, exterioriza que la confrontación con Occidente es el escenario que el Kremlin anticipa para el próximo sexenio. Aunque la praxis política rusa no tiene por que coincidir, al menos siempre, con las declaraciones de intenciones de su estrategia de seguridad nacional, no será ninguna sorpresa si, en el corto plazo, observamos un aumento de las tensiones geopolíticas en el contexto internacional.

Referencias y notas


[1] National Security Strategy of the Russian Federation 2021 (Versión en inglés) https://www.academia.edu/49526773/National_Security_Strategy_of_the_Russian_Federation_2021

[2] En 1995, Ole Waeber empezó a utilizar el termino “securitización” para indicar que un cierto desarrollo adquiría la denominación de problema de seguridad cuando un gobierno así lo decía y con ello podía reclamar un derecho especial para el Estado. En consecuencia, el gobierno de un país puede tomar medidas extraordinarias para combatir cualquier amenaza que así sea identificada.

[3] COOPER, Julian. Russia’s updated National Security Strategy. NDC. Russian Studies Series 2/21. 19/07/21. https://www.ndc.nato.int/research/research.php?icode=704#_edn4 (consultado 1/09/2021).

[4] LABORIE IGLESIAS, Mario. La Estrategia de Seguridad Nacional de la Federación Rusa (diciembre 2015). Documento de Opinión IEEE 25/2016. 11/05/2016. http://www.ieee.es/Galerias/fichero/docs_opinion/2016/DIEEEO25-2016_ESN_Rusia_MLI.pdf (consultado 2/09/2021)

[5] Recordar que el tema central de la Conferencia de Seguridad de Munich de 2020, —seguramente el más importante foro de seguridad internacional—, estuvo focalizado en la “Desoccidentalización”. El término se refiere a un Occidente dividido y, en algunas partes, cada vez más antiliberal que parece estar retirándose del escenario mundial.

[6] Según la ESNR, se buscará profundizar el marco institucional y funcional RIC (Rusia China e India).

[7]  La versión de 2015, señalaba los siguientes intereses nacionales: el mantenimiento de la estabilidad política y social interna; la protección de la soberanía y la integridad territorial; el fortalecimiento del consenso nacional; el incremento de la calidad de vida; la preservación y desarrollo de la cultura; la mejora de la competitividad económica; y el impulso del desarrollo demográfico.

[8] El documento cita: la vida, la dignidad, los derechos humanos y las libertades, el patriotismo, la ciudadanía, el servicio a la Patria y la responsabilidad por su destino, los altos ideales morales, una familia fuerte, el trabajo creativo, la prioridad de lo espiritual sobre lo material, el humanismo, la misericordia, la justicia, el colectivismo, la asistencia y el respeto mutuo, la memoria histórica y la continuidad de las generaciones, y la unidad de los pueblos de Rusia.


Editado por: Global Strategy. Lugar de edición: Granada (España). ISSN 2695-8937

Mario Laborie

Coronel del Ejército de Tierra. Doctor en Seguridad Internacional y especialista en Estudios Estratégicos.

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