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Las Fuerzas Nucleares de Estados Unidos

Global Strategy Report, 29/2020

Resumen: El presente artículo pretende transmitir una idea general de la situación de las Fuerzas Nucleares de los Estados Unidos y de la situación de su arsenal nuclear, así como de sus principales sistemas de armas y de los proyectos que está llevando a cabo para modernizar o sustituir los actualmente en servicio. Estos programas, que tienen como principal objetivo actualizar y reforzar su Triada Nuclear, suponen un gran desafió tecnológico y un considerable esfuerzo de inversión económica.

Introducción

Aunque el número de cabezas nucleares disponibles por las Fuerzas Nucleares de los Estados Unidos, continúa progresivamente disminuyendo desde los momentos más álgidos de la Guerra Fría, las armas nucleares siguen jugando un importante papel en su estrategia nacional de seguridad. En los planes inmediatos de este país, no sólo no figura abandonar el concepto de disuasión nuclear, que ha sido la idea central de su estrategia desde el final de la Segunda Guerra Mundial, sino que continúa siendo una prioridad de su política nuclear, como se recoge en el documento del Departamento de Defensa Nuclear Posture Review[i], de 2 de febrero de 2018. Actualmente los Estados Unidos llevan a cabo un gran programa de modernización de sus fuerzas nucleares, esto significa renovar sus sistemas de armas y las infraestructuras necesarias para apoyarlas. Los Estados Unidos afrontan este reto con el objetivo de mantener su presente hegemonía y superioridad nuclear sobre el resto de países que poseen este tipo de armas, y así mantener su poder de influencia en el escenario internacional, ya que «esta es la esencia del poder: influir en el comportamiento del adversario» (Kaplan, 2012). De forma similar, otros estados nucleares, principalmente la Federación Rusa y China, han producido, probado y desplegado nuevas armas nucleares; estamos asistiendo a lo que podríamos llamar un nuevo proceso de proliferación nuclear, si bien, no en cuanto al número de cabezas nucleares, si en lo relativo a los avances tecnológicos aplicados a estas armas, y al aumento del número de países que las poseen o aspiran a disponer de ellas. La situación internacional se desliza hacia un mundo con más actores con capacidad nuclear. Según el profesor John J. Mearsheimer, autor de referencia del realismo ofensivo, las armas nucleares estuvieron presentes en el mundo bipolar de la Guerra Fría y contribuyeron a evitar un enfrentamiento directo entre las dos potencias, ahora bien, no existen precedentes de un sistema multipolar con armas nucleares, que es la situación a la que el mundo se encamina (Mearsheimer, 2001).

Estructura y tamaño

Durante los años sesenta del siglo pasado, los Estados Unidos llegaron a disponer de más de 30.000 cabezas nucleares destinadas a sus armas estratégicas, operacionales y tácticas (Norris & Kristensen, 2010).En esos años, las Fuerzas Nucleares de Estados Unidos comenzaron a adoptar una organización fundamentada en tres sistemas de armas nucleares estratégicas[ii]: misiles balísticos intercontinentales (ICBM)[iii], submarinos de propulsión nuclear dotados con misiles balísticos (SLBM)[iv], y bombarderos de largo alcance capaces de portar y lanzar este tipo de armas. Esta organización, denominada Triada Nuclear, busca que las debilidades y vulnerabilidades de cada sistema sean compensadas por las fortalezas de los otros componentes, con la finalidad de garantizar la disuasión nuclear. En efecto, los misiles intercontinentales permiten la rapidez en la respuesta y la precisión necesaria para atacar objetivos, como los silos de los misiles enemigos, a su vez, la flota de submarinos, con una presencia permanente en el mar, garantiza la supervivencia de una parte considerable de la fuerza nuclear para asegurar la respuesta a una agresión y, por último, los bombarderos pesados aportan la capacidad de su rápida y flexible dispersión por una gran red de bases alrededor del planeta. Durante la Guerra Fría, este tipo de estructura fue considerada como la organización más adecuada para disuadir a la Unión Soviética del lanzamiento de un primer y sorpresivo ataque nuclear.

Actualmente, el mando operacional de estas fuerzas está conferido al mando de nivel estratégico USSTRATCOM[v], este mando tiene asignada la responsabilidad de la disuasión estratégica, y si esta falla, dirigir las operaciones nucleares para dar la respuesta adecuada. El USSTRATCOM para conducir las operaciones de sus fuerzas nucleares dispone de un sistema de mando y control, a través del cual recibe la información de un sistema de sensores de alerta temprana (satélites y radares), que le permite coordinar y distribuir las órdenes necesarias a las fuerzas nucleares. Esta estructura, designada como NC3[vi], asegura el control permanente de la Triada Nuclear de los Estados Unidos.

El notable incremento en el número de cabezas nucleares desplegadas durante los años setenta y ochenta, se justifica por los avances en la miniaturización de las ojivas, lo que permitió que los misiles intercontinentales pudieran llevar múltiples vehículos de reentrada en la atmósfera (MIRV)[vii], es decir, ser capaces de portar varias cabezas nucleares, lo que permite a cada misil alcanzar varios objetivos. En 1962, fue desplegado el misil balístico intercontinental Minuteman, que en sus versiones I y II estuvo en servicio hasta 1997, este misil fabricado por Boeing es un misil de 12 m de longitud, con un alcance de 12.000 km y propulsado por combustible sólido. En su actual versión ICBM Minuteman III, tiene capacidad para portar hasta tres cabezas nucleares. Desde 1986 hasta 2005, también formó parte del arsenal nuclear el misil ICBM Peacekeeper MX, capaz de llevar hasta 10 ojivas nucleares, sus objetivos eran los silos de los misiles del adversario, para lo que poseía una alta precisión y capacidad de supervivencia a los sistemas antimisil. En la Marina de los Estados Unidos estuvieron en servicio desde 1971 hasta 1992 los misiles SLBM Poseidón, capaces de llevar hasta 10 cabezas nucleares.

Desde la llegada al poder de Mijaíl Gorbachov en la URSS, el número de cabezas nucleares en los arsenales de las potencias enfrentadas en la Guerra Fría ha estado disminuyendo conforme a los sucesivos tratados de reducción de esta clase de armas. Los acuerdos sobre control de armamento han servido para mantener un equilibrio nuclear y han evitado una competición sin restricciones. El primer tratado que significó una clara reducción fue el Tratado de prohibición de Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio (Tratado INF), firmado el 8 de diciembre de 1987 por Ronald Reagan y Mijaíl Gorbachov en Washington. También han contribuido los sucesivos tratados de armas nucleares estratégicas START[viii], el último de ellos es conocido como el tratado Nuevo START[ix]. Este tratado, firmado el 8 de abril de 2010 en Praga por el Presidente de los Estados Unidos Barack Obama, y el entonces Presidente de la Federación Rusa Dmitry Medvedev, entró en vigor el 5 de febrero de 2011[x]. El tratado estará en vigor hasta febrero de 2021, a menos que ambas partes decidan su ampliación hasta 2026, ya que en él se contempla la posibilidad de ser prorrogado por cinco años más. Pero, a día de hoy, los Estados Unidos y Rusia no se han manifestado sobre la ampliación del Nuevo START, y los últimos antecedentes, como la retirada unilateral de los Estados Unidos del Tratado Anti-Balístico de Misiles (ABM)[xi] en 2002, el cual era considerado hasta ese momento como una pieza clave de la estabilidad estratégica, y más recientemente, la cancelación del Tratado INF el pasado 2 de agosto de 2019, hacen intuir el posible futuro de este tratado.

Número de ojivas nucleares estratégicas USA 1991-2019 (Fuente: Bulletin of the Atomic Scientits)

En 2020, el arsenal nuclear de los Estados Unidos cuenta con unas 3.800 cabezas nucleares de las que 1.750 se encuentran desplegadas mientras que 2.050 constituyen la reserva. Además, alrededor de otras 2.000 están retiradas y esperan su turno para ser desmanteladas, lo que hace un total de 5.800 cabezas nucleares de todo tipo. De las 1.750 cabezas nucleares desplegadas, se estima que unas 1.300 se encuentran desplegadas en misiles balísticos y unas 300 en bases de la Fuerza Aérea. Existen 24 localizaciones geográficas en 11 estados de Estados Unidos que albergan armas nucleares. A su vez, existen 150 cabezas nucleares tácticas desplegadas en bases aéreas de cinco países europeos. (Kristensen & Korda, 2020).

Armas nucleares estratégicas: la triada nuclear

Las reducciones y limitaciones establecidas en el tratado Nuevo START afectan exclusivamente a las armas estratégicas que tengan carácter ofensivo, y no afectan a los sistemas defensivos antimisiles, a las armas nucleares no estratégicas ni a las cabezas nucleares almacenadas y no desplegadas, es decir, limita las capacidades y tamaño de la Triada Nuclear[xii]. En 2017, antes de la fecha límite marcada en el Tratado, los Estados Unidos ya anunciaron estar por debajo de los límites establecidos[xiii]. En septiembre de 2019, según el Departamento de Estado, las Fuerzas Nucleares Estratégicas de Estados Unidos contaban con 1.376 cabezas nucleares desplegadas en 668 lanzadores estratégicos, distribuidos en misiles intercontinentales (ICBM), submarinos (SLBM) y bombarderos estratégicos de largo alcance[xiv].

Sobre la Fuerza Aérea de Estados Unidos recae la responsabilidad de operar los 400 misiles ICBM Minuteman III desplegados. Estos misiles se encuentran configurados de la siguiente forma: 200 de ellos con el vehículo de reentrada MIRV Mk-12, con capacidad para portar hasta tres cabezas nucleares del tipo W-78, de una potencia de 335 kt[xv], los otros 200 misiles con el vehículo de reentrada Mk-21/SERV, que contiene una sola cabeza nuclear W-87 de 300 kt. Los misiles Minuteman fueron desplegados por primera vez en los años sesenta, con un ciclo de vida previsto de diez años; sin embargo, sucesivos programas de actualización van a permitir aumentar su vida operativa hasta 2030.

El componente marítimo de la triada nuclear está formado por una flota de 14 submarinos de propulsión nuclear de la clase Ohio de la Armada de los Estados Unidos. Esta clase de submarinos entró en servicio entre 1984 y 1997. Sus características principales externas son: 170,6 m de eslora, 12,8 m de manga y un desplazamiento de 18.750 t. Cada submarino dispone de 20 lanzadores del misil balístico Trident. Aunque originalmente disponían de 24 lanzadores, se tomó la decisión de inutilizar cuatro de ellos para adaptarse a los límites del tratado Nuevo START. El misil balístico Trident II D5, su más reciente y modernizada versión, tiene un alcance de unos 12.000 km. Este misil puede portar hasta ocho cabezas nucleares, aunque normalmente están configurados con cuatro o cinco de ellas, por consiguiente, cada submarino porta una media de 90 cabezas nucleares. Ocho de los submarinos de la clase Ohio operan en el Océano Pacífico y seis en el Atlántico. Normalmente 12 se encuentran operativos y dos se encuentran permanentemente sometidos a una revisión general de larga duración (overhaul), esta operación de mantenimiento se realiza cada 15 años, y en este tipo de revisiones también se lleva a cabo la operación de recarga de combustible en su reactor nuclear. Siempre existen entre cuatro o cinco submarinos en alerta, desplegados en sus áreas de patrulla. Como media, cada submarino pasa 77 días en el mar, seguidos de 35 días en puerto.

La Fuerza Aérea cuenta con dos tipos de bombarderos estratégicos con capacidad nuclear. La flota está formada por 20 bombarderos B-2 Spirit y 87 bombarderos B-52 Stratofortress. Los datos declarados por el Departamento de Estado en marzo de 2019, sobre el cumplimiento de los límites del tratado Nuevo START, indican que son 50 los bombarderos desplegados con misión nuclear (12 B-2 y 38 B-52)[xvi].

El bombardero B-2 realizó su primer vuelo en 1989, tiene capacidad para portar armas convencionales y nucleares, su radio de acción es de 9.600 km sin repostar y su techo de vuelo es de 15.240 m.  Su gran capacidad de carga (18 t) le permite llevar hasta 16 bombas nucleares de gravedad. Los bombarderos estratégicos B-2 pueden lanzar tres tipos de bombas nucleares de gravedad, lo que permite múltiples opciones en cuanto a la potencia nuclear de las mismas: las bombas B61-7 con cargas que pueden variar entre 10 y 300 kt, las B61-11 de 400 kt y las B83-1 con cargas que pueden variar desde unos pocos hasta 1.200 kt. A partir de 2020, dispondrán de una nueva bomba de gravedad denominada B61-12[xvii], que les permitirá mejoras en la precisión. En la fabricación de los bombarderos B-2 se han empleado una combinación de tecnologías y nuevos materiales que consiguen reducir sus emisiones infrarrojas, acústicas y electromagnéticas, esto unido a su baja firma radar los hacen difícil de detectar, incluso por los más avanzados sistemas de defensa aérea. Esta tecnología es conocida informalmente como furtiva o de invisibilidad (stealth)[xviii].

Los bombarderos de largo alcance B-52 realizaron su primer vuelo en 1954, durante más de 40 años han sido la columna vertebral de la fuerza de bombarderos estratégicos de Estados Unidos. Los últimos programas de modernización les permitirán estar operativos hasta el año 2040. Los bombarderos B-52 pueden portar hasta 31 toneladas de armamento. Los que disponen de capacidad nuclear están configurados para portar hasta 20 misiles de crucero ALCM[xix] AGM 86B. Estos misiles de crucero subsónicos, con capacidad nuclear y convencional, fueron diseñados para ser lanzados desde fuera del alcance de los sistemas de defensa aérea del adversario, este misil, que entró en servicio a principios de los años ochenta, ya ha superado sus expectativas de vida.

Para que los bombarderos de largo alcance no se vean limitados por su autonomía, la Fuerza Aérea cuenta con el apoyo de una flota de aviones cisterna para reabastecimiento de combustible en vuelo (AAR)[xx], indispensable para que los B-2 y los B-52 puedan llevar a cabo sus misiones en cualquier parte del mundo. La actual flota de aviones cisterna KC-135 será reemplazada por los más avanzados aviones KC-46, que se encuentran en una fase de evaluación operacional.

Bombardero B-2 Spirit

Armas nucleares no estratégicas

Durante la primera mitad de los años noventa, los Estados Unidos eliminaron casi completamente sus armas nucleares tácticas o de corto alcance. En la actualidad sólo disponen de las bombas nucleares de gravedad B61, que existen en dos versiones: B61-3 y B61-4, y están armadas con cargas nucleares cuya potencia explosiva puede variar entre 0,3 y 170 kt. En los arsenales nucleares se encuentran almacenadas unas 230 bombas tácticas B61 (Kristensen & Korda, 2020). Aproximadamente 150 de ellas se encuentran en bases de las fuerzas aéreas de cinco países europeos pertenecientes a la OTAN: Alemania, Italia, Bélgica, Turquía y Países Bajos. Las fuerzas aéreas de estos países tienen asignadas misiones nucleares, aunque estas armas se encuentran bajo control de personal de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos y su uso en un conflicto requiere la autorización del Presidente de Estados Unidos. Estas armas nucleares tácticas pueden ser lanzadas desde diferentes tipos aviones con capacidad dual (nuclear y convencional), como el caza polivalente F-16 Falcon, el cazabombardero F-15E Strike Eagle, el cazabombardero PA-200 Tornado y el avión de combate polivalente de quinta generación F-35.

Programas de modernización

Los principales sistemas de armas nucleares en servicio en las Fuerzas Nucleares de los Estados Unidos están alcanzando el final de su vida útil, por lo que en las próximas dos décadas todos estos componentes van a ser modernizados o reemplazados por nuevos sistemas. De hecho, ya se están llevando a cabo los programas que reemplazarán los principales elementos de su Triada Nuclear. Estos programas han sido calificados por el Departamento de Defensa como de alta prioridad para la defensa nacional, (NPR, 2018). La Oficina de Presupuestos del Congreso de Estados Unidos, en su previsión para el periodo 2019 – 2028, ha estimado que la inversión en los programas de modernización de las fuerzas nucleares será de 494 billones anglosajones de dólares para ese periodo[xxi].  

El primero de estos programas es el de modernización de los diferentes componentes esenciales del sistema Minuteman III, que permitirán que este misil esté operativo hasta el año 2030, que para entonces habrá alcanzado una vida de seis décadas. Este programa contempla mejoras y modificaciones en los sistemas de propulsión, de guiado del misil, en la programación de los objetivos y su rápida reprogramación, mejoras en los vehículos de reentrada en la atmosfera y nuevos modelos de cabezas nucleares.

El programa para la sustitución del veterano misil Minuteman se conoce como Disuasión Estratégica Basada en Tierra (GBSD)[xxii]. Los estudios para el diseño de este nuevo sistema comenzaron en 2002 y su despliegue está programado para el año 2026. Se espera que su vida útil supere los 50 años. Por ello, los diseñadores, basándose en la experiencia del sistema Minuteman, han incorporado un diseño modular, para que sus partes puedan ser actualizadas conforme a la evolución tecnológica.  También forma parte de este programa la actualización de los silos ya existentes, que permanecerán como sistema principal de lanzamiento, aunque no se ha descartado por completo la existencia del desarrollo de lanzadores móviles, que convivirían con el sistema de silos (Woolf, 2020).

Los 14 submarinos de la clase Ohio serán sustituidos por 12 nuevos submarinos de la clase Columbia. Los estudios iniciales para el diseño de esta nueva clase de submarinos se iniciaron en 2008, y las diferentes fases de ingeniería del proyecto comenzaron en 2017. Las previsiones son que el primer submarino de la nueva clase entre en servicio en el año 2028 y el segundo en 2031, los restantes lo harán entre 2033 y 2042, al ritmo de uno por año, coordinado este proceso con la baja de los submarinos de la clase Ohio. Los submarinos de la clase Columbia tendrán 170,6 m de eslora, 13,1 m de manga y un desplazamiento de 20.815 t. Tendrán una expectativa de vida en servicio de 42 años. En su diseño general y en el de su sistema de propulsión se ha puesto especial énfasis para hacerlos lo más silenciosos posible, característica esencial en los submarinos para evitar ser detectados. A diferencia de la clase Ohio, no requerirá una recarga de combustible nuclear a la mitad de su vida en servicio, sino que podrá operar durante 42 años sin reponer combustible. Dispondrán de 16 tubos lanzadores de misiles balísticos (SLBM) y serán dotados con los misiles Trident D-5. La Armada de los Estados Unidos ya ha iniciado un programa de modernización de los misiles Trident, que les permitirán estar operativos hasta 2040. (O’Rourke, 2019).

La NPR de 2018, contempla el desarrollo de cabezas nucleares de reducida potencia, que a corto plazo se desplegarían en misiles SLBM Trident, a la espera de a más largo plazo desarrollar un nuevo misil naval de crucero (SLCM)[xxiii] con capacidad nuclear. Este modo de proceder tiene como finalidad expandir las opciones de respuesta en un conflicto nuclear, y mantener una capacidad de disuasión creíble y proporcional en conflictos regionales (NPR, 2018). Esta postura pretende contrarrestar la doctrina nuclear conocida como escálate to de-escalate, que consiste en adaptar el umbral de utilización de las armas nucleares a las circunstancias geoestratégicas. Como podría ser el caso en el que las fuerzas armadas de un país con capacidad nuclear se vieran superadas en un conflicto convencional regional, y este tomara la decisión de recurrir al uso limitado de armas nucleares tácticas.

El programa para el desarrollo de un bombardero de largo alcance de nueva generación, denominado B-21 Raider, se inició en 2004. El Departamento de Defensa asignó el contrato para su construcción a la empresa Northrop Grumman Corporation en 2015. Pocos son los detalles técnicos que se conocen sobre este programa, pues el proyecto permanece como materia clasificada. Si se conoce que el B-21 podrá portar bombas nucleares de gravedad y los nuevos misiles de crucero denominados LRSO[xxiv], que actualmente se encuentran en desarrollo y que permitirán mantener la capacidad stand-off, es decir, ser lanzados desde fuera del alcance de los nuevos sistemas de armas antiaéreos. Se trata de un bombardero que tendrá características stealth, y en el que se está aplicando toda la experiencia obtenida en los diseños de los aviones ya operativos, B-2, F-117, F-22 y F-35 diseñados con esta tecnología. La tecnología aplicada para conseguir características stealth requiere un compromiso en el diseño, que obliga a conseguir soluciones de compromiso, pues dificultar la detección va en detrimento de otras características, por ejemplo, obliga a ocultar los motores en la estructura del avión y a reducir el tamaño de los mismos, también provoca que el mantenimiento de los aviones sea más frecuente y costoso. Los planes de la Fuerza Aérea es que el primer B-21 Raider pueda ser entregado a mediados de la presente década y que alcance la capacidad operativa inicial a finales de la misma (Gertler, 2019). 

B-21 Raider, representación artística (Fuente: U.S. Air Force)

Conclusiones

La política nuclear de los Estados Unidos continuará en el futuro basándose en la idea de la disuasión nuclear. Para que esta estrategia sea creíble, trata de mantener la actual superioridad de sus Fuerzas Nucleares sobre las de sus posibles adversarios, y así mantener su hegemonía y poder de influencia en el escenario internacional. El Departamento de Defensa de los Estados Unidos está inmerso en una serie de programas, que tienen como objetivo desarrollar nuevos y avanzados sistemas de armas nucleares, especialmente los de su Triada Nuclear, como son: el misil intercontinental GBSD, los submarinos clase Columbia y el bombardero estratégico B-21 Raider.

Referencias

Gertler, Jeremiah (2019), “Air Force B-21 Raider Long-Range Strike Bomber”, Updated November 13, 2019, Congressional Research Service, R44463. https://fas.org/sgp/crs/weapons/R44463.pdf

Kaplan, Robert D. (2012), “La venganza de la geografía”, RBA, p. 276.

Kristensen, Hans M. & Korda, Matt (2020), “United States nuclear forces, 2020”, Bulletin of the Atomic Scientists, 76:1, 46-60, p. 46.

Kristensen, Hans M. & Korda, Matt (2020), “United States nuclear forces, 2020”, Bulletin of the Atomic Scientists, 76:1, 46-60, p. 56.

Mearsheimer, John J. (2001), “The Tragedy of the Great Power Politics”, W. W. Norton & Company, p. 358-359.

Norris, Robbert S. & Kristensen, Hans M. (2010), “Global nuclear weapons inventories, 1945–2010”, Bulletin of the Atomic Scientists, 66:4, 77-83, p. 81.

NPR (2018), “Nuclear Posture Review 2018”, Department of Defense of the United States, February 2018, p 48. https://media.defense.gov/2018/Feb/02/2001872886/-1/-1/1/2018-NUCLEAR-POSTURE-REVIEW-FINAL-REPORT.PDF

NPR (2018), “Nuclear Posture Review 2018”, Department of Defense of the United States, February 2018, p XI-XII.

O’Rourke, Ronald (2019), “Navy Columbia (SSBN 826) Class Ballistic Missile Submarine Program: Background and Issues for Congress”, December 2019, Congressional Research Service, R41129. https://fas.org/sgp/crs/weapons/R41129.pdf

Woolf, Amy F. (2020), “U.S. Strategic Nuclear Forces: Background, Developments, and Issues”, January 2020, Congressional Research Service, p. 19.


[i] https://media.defense.gov/2018/Feb/02/2001872886/-1/-1/1/2018-NUCLEAR-POSTURE-REVIEW-FINAL-REPORT.PDF

[ii]  Armas nucleares estratégicas son las diseñadas para alcanzar objetivos situados a una distancia superior a los 5.500 km.

[iii] ICBM por sus siglas en inglés: InterContinental Ballistic Missile.

[iv] SLBM por sus siglas en inglés: Sea-Launched Ballistic Missile.

[v] USSTRATCOM por sus siglas en inglés: United States STRATegic COMmand.

[vi] NC3 por sus siglas en inglés: Nuclear Command, Control and Communications.

[vii] MIRV por sus siglas en inglés: Multiple Independently Reentry Vehicle. El término “vehículo de reentrada” se refiere a una parte de la sección delantera de la fase final de un misil, diseñado para sobrevivir a la reentrada en la atmosfera terrestre, con la misión de llevar una cabeza nuclear a un objetivo. Algunos misiles tienen la capacidad de llevar múltiples vehículos de reentrada.

[viii] START por sus siglas en ingles: Strategic Arms Reduction Treaty.

[ix] El Nuevo Tratado START limita tanto el número de sistemas lanzadores como el número de cabezas nucleares desplegadas en sistemas de lanzamiento estratégicos. Se establece el límite de 800 sistemas lanzadores, ya se trate de lanzadores de misiles intercontinentales balísticos basados en tierra (ICBM), lanzadores de misiles balísticos en submarinos (SLBM) o de bombarderos estratégicos equipados para portar y lanzar armamento nuclear. Del límite de 800 lanzadores, sólo 700 de ellos pueden encontrarse desplegados, entendiéndose  por desplegados los lanzadores que contienen un misil de sus características. El tratado también establece el límite de 1.550 cabezas nucleares en misiles ICBM y SLBM desplegados, cada uno de los bombarderos pesados con capacidad nuclear cuenta como una única cabeza nuclear, incluso aunque en circunstancias normales no porten armas nucleares, o puedan portar varias. El tratado no afecta a las armas nucleares operacionales y tácticas.

[x] https://www.youtube.com/watch?v=YSrOmTqsFiE

[xi] ABM por sus siglas en inglés: Anti-Ballistic Missile Treaty.

[xii] https://www.defense.gov/Experience/Americas-Nuclear-Triad/

[xiii] https://www.armscontrol.org/factsheets/USStratNukeForceNewSTART

[xiv] https://www.state.gov/new-start-treaty-aggregate-numbers-of-strategic-offensive-arms-12/

[xv]Kilotón” es la unidad utilizada para medir la energía liberada por un explosivo, es equivalente a la energía de la explosión de 1000 toneladas de trinitrotolueno o 4.184 terajulios.

[xvi] https://www.state.gov/new-start-treaty-aggregate-numbers-of-strategic-offensive-arms-12/

[xvii] https://www.energy.gov/nnsa/articles/nnsa-air-force-complete-successful-end-end-b61-12-life-extension-program-flight-tests

[xviii] Stealth del ingles: furtivo, sigiloso, invisible.

[xix] ALCM por sus siglas en inglés: Air-Launched Cruise Missile.

[xx] AAR por sus siglas en inglés: Air-to-Air Refueling.

[xxi] https://www.cbo.gov/system/files/2019-01/54914-NuclearForces.pdf

[xxii] GBSD por sus siglas en inglés: Ground-Based Strategic Deterrent.

[xxiii] SLCM por sus siglas en inglés: Sea-Launched Cruise Missile.

[xxiv] LRSO por sus siglas en inglés: Long-Range Stand-Off.

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Miguel Campos Robles

Miguel Campos Robles es Teniente Coronel del Ejército de Tierra, antiguo alumno del Master en Estudios Estratégicos y Seguridad Internacional de la Universidad de Granada

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