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Operación Crusader. Planes de ataque británicos

https://global-strategy.org/operacion-crusader-planes-de-ataque-britanicos/ Operación Crusader. Planes de ataque británicos 2021-01-22 10:00:00 Carlos Javier Frías Sánchez Blog post War Studies Segunda Guerra Mundial
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La nueva ofensiva se denominó ‘operación Crusader’. Inicialmente, Auchinleck se planteó un plan de ataque muy audaz: atravesar el desierto directamente hacia Bengasi, envolviendo completamente a las fuerzas de Rommel. Sin embargo, esta opción dejaría muy expuesto el flanco derecho del 8º Ejército, y, además, implicaba dispersar las fuerzas disponibles, en, al menos, dos contingentes, uno que debía tomar Bengasi y otro que tendría que quedarse protegiendo la frontera, dejando a Rommel la opción de derrotar sucesivamente a ambos. Frente a un enemigo menos competente, el plan podía ser factible. Frente a Rommel resultaba temerario.

Primera versión del plan ofensivo británico para la operación Crusader

Como consecuencia, el plan británico seleccionado finalmente era, como no podía ser de otra manera, una variación de lo ejecutado en Brevity y en Battleaxe, intentando solucionar los defectos identificados en ambas operaciones y aprovechando la mayor cantidad de fuerzas disponibles. Así, el XIII Cuerpo de Ejército fijaría a las fuerzas del Eje en la frontera, sin intentar romper el frente. Simultáneamente, ejecutaría un amplio envolvimiento por el sur, para atacar a estas fuerzas por la retaguardia. Al mismo tiempo, el XXX Cuerpo de Ejército, llevando el esfuerzo principal de la operación, se dirigiría hacia Tobruk, en un envolvimiento mucho más amplio que el ejecutado en Battleaxe, con idea de atraer a las fuerzas acorazadas alemanas situadas a retaguardia de la frontera y destruirlas en un combate móvil, previsto en la zona de Gabr Saleh. La IV Brigada Acorazada desplegaría en la unión entre los dos Cuerpos de Ejército, protegiendo por un lado el flanco izquierdo del movimiento envolvente del XIII Cuerpo de Ejército, si las fuerzas alemanas intentaban imperdirlo, y por otro protegiendo el flanco derecho del XXX Cuerpo, si los alemanes intentaban atacarlo por ese flanco. La guarnición de Tobruk colaboraría con el ataque, efectuando una salida, para enlazar con el XXX Cuerpo de Ejército.

Como en el caso de Brevity y Battleaxe, la toma del paso de Halfaya o, en su defecto, la ruptura del frente a caballo de la Via Balbia en Sollum eran imprescindibles para la alimentación logística de las fuerzas empleadas, si la batalla duraba más allá de unos pocos días.

El plan británico descansaba sobre un supuesto arriesgado: que el XXX Cuerpo de Ejército sería capaz de destruir a las unidades acorazadas alemanas en un combate móvil, lo que no estaba garantizado en ningún caso.

Este plan se completaba con un esfuerzo de distracción: la XXIX Brigada Motorizada India, reforzada con un Batallón de Autos Blindados sudafricano se dirigiría hacia el oasis de Jalo, al sur de Agedabia y de Bengasi, para hacer creer a Rommel que el avance británico era el descrito en la primera versión del plan de ataque. Además, la noche del 17 de noviembre, un comando de operaciones especiales británico intentó capturar a Rommel en su Cuartel General. Ésta última operación fue un costoso fracaso: ni la localización del Cuartel General era la correcta, ni Rommel estaba en Libia (estaba en Atenas, en viaje de retorno de una reunión de planeamiento en Roma). La mayoría del comando fue destruido, sin resultados útiles.

Como hemos visto al describir la composición de la VII y XXII Brigadas Acorazadas (que ya incluían pequeños contingentes de Artillería de Campaña y de Infantería), poco a poco, los británicos iban siendo conscientes de la necesidad de mejorar su idea de ‘tanks only’ y evolucionar hacia un combate interarmas. En ese mismo sentido, los británicos eran conscientes de la necesidad de incorporar a la Aviación en su sistema de combate, como hacía regularmente la Wehrmacht. Sin embargo, a diferencia de los alemanes, los británicos orientaron la cooperación aire-tierra hacia las misiones de ‘apoyo aéreo cercano’ (Combat Air Support – CAS), en lugar de emplear la ‘división de papeles’ entre las tropas de tierra y la Aviación a nivel operacional característica de la Wehrmacht. El sistema británico combinaba dos elementos: una robusta estructura de enlace entre las unidades terrestres y las aéreas que llegaba al nivel Brigada (recordemos que, en el caso alemán, el enlace se quedaba a nivel Ejército o, excepcionalmente, Cuerpo de Ejército), y un conjunto de unidades aéreas dedicadas casi exclusivamente al apoyo a tierra. Este empleo suponía un cambio radical con respecto a las ideas de ‘poder aéreo estratégico’ que caracterizaban a la R.A.F. Así, el XXX Cuerpo de Ejército recibió el Ala nº 3 (sudafricana) con Martin Maryland y el XIII Cuerpo el Ala nº 270 con Bristol Blenheim. En el sistema británico, las peticiones de apoyo aéreo se generaban en las Brigadas/Divisiones, se elevaban a Cuerpo de Ejército, donde se priorizaban y terminaban en el Air Operations Command de la R.A.F., que decidía sobre su ejecución.

Carlos Javier Frías Sánchez

Carlos Javier Frías Sánchez es Coronel Jefe de la Secretaría Técnica de la División de Planes Estado Mayor del Ejército español

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