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Operación Crusader. Primera batalla de Sidi Rezegh

https://global-strategy.org/operacion-crusader-primera-batalla-de-sidi-rezegh/ Operación Crusader. Primera batalla de Sidi Rezegh 2021-02-05 20:10:45 Carlos Javier Frías Sánchez Blog post War Studies Segunda Guerra Mundial
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Mientras tanto, advertido de la llegada de los panzer alemanes, el jefe de la VII Brigada Acorazada, General Davy, dejó a su VI Batallón Acorazado y al DSG defendiendo Sidi Rezegh, y salió al encuentro de los alemanes con los otros dos Batallones Acorazados de su Brigada. Esta decisión implicaba dos problemas: por un lado, el de fraccionar su fuerza y por otro el de plantear una batalla empleando solo carros de combate (y en un número inferior al de los carros alemanes) frente a un enemigo dotado de artillería y potentes medios contracarro. Como era previsible, en pocas horas los británicos habían perdido la práctica totalidad de uno de sus Batallones Acorazados (el VII de húsares) y el otro se había visto forzado a retirarse con grandes pérdidas. A mediodía, los alemanes ocupaban las alturas que dominaban Sidi Rezegh por el sur. Sin embargo, los ataques alemanes sobre el aeródromo fracasaron por la aguda escasez de municiones y por la tenaz defensa del DSG, que hizo un uso eficacísimo de su potente Artillería de Campaña. Por la tarde, la IV Brigada Acorazada y la XXII comenzaron a llegar a la zona desde sus posiciones en Gabr Saleh.

La situación al anochecer del 21 de noviembre era compleja: los carros del Afrika Korps se encontraban entre los restos de la VII Brigada Acorazada y el DSG (ambos en Sidi Rezegh) y las Brigadas Acorazadas IV y XXII, situadas al sureste de su posición. Esta situación hacía a los alemanes vulnerables a un ataque concentrado, pero también les podría permitir derrotar sucesivamente a ambas fuerzas. No obstante, Rommel adoptó una solución más prudente, y redesplegó al Grupo Táctico del 8º Regimiento Panzer (15ª División Panzer) al sur de Gambut (fuera del ‘cerco’ británico), y al Grupo Táctico del 5º Regimiento Panzer (21ª División Panzer) a Belhamed, en la zona localizada entre Tobruk y Sidi Rezegh, para evitar el enlace entre la guarnición sitiada y el XXX Cuerpo de Ejército. Pese a ello, dejó al 155º Regimiento de Infantería, reforzado por una Batería de FlaK, defendiendo la cota 178, que dominaba el aeródromo desde el sur. Como en ocasiones anteriores, el movimiento fue protegido, con éxito, por los FlaK y PaK alemanes. No obstante, el efecto de estas órdenes fue que los británicos fueron capaces de reunir nuevamente a su 7ª División Acorazada (incluyendo a la IV Brigada), reuniendo unos ciento ochenta carros de combate operativos, situándose a solo quince kilómetros de Tobruk. La llegada a Sidi Rezegh una de las Brigadas de la 1ª División de Infantería Sudafricana (la Brigada restante protegía el flanco izquierdo del avance británico frente a una posible reacción de la División Acorazada Ariete desde Bir el Gubi) permitió a los británicos ocupar la mayoría de las alturas que dominaban el aeródromo por el sur, mejorando notablemente su capacidad de defensa. En cambio, las Divisiones Panzer alemanas se encontraban separadas por una treintena de kilómetros.

A mediodía del 22 de noviembre, Rommel ordenó a sus Divisiones la ejecución de un atrevido ataque sobre las posiciones de Sidi Rezegh.

El plan era sencillo, un típico ejemplo de kesselschlacht, un ataque convergente, una de las especialidades de la doctrina prusiano-alemana. La Infantería de la 21ª División Panzer, apoyada por toda la Artillería disponible (incluyendo las unidades de Artillería que se habían concentrado para el asalto a Tobruk) atacaría las posiciones británicas de las alturas que dominaban Tobruk por el norte, guarnecidas por el I Batallón de Infantería del King’s Royal Rifle Corps (uno de los dos Batallones de Infantería del DSG). El objeto del ataque sería atraer la atención de los defensores hacia ese sector del perímetro defensivo. Obtenido esto, el 5º Regimiento Panzer, reforzado con FlaK de 88 mm., envolvería las alturas desde el oeste, derrotaría a las patrullas de exploración británicas y atacaría el aeródromo y a la 7ª División Acorazada, bastante desgastada en anteriores combates. Posteriormente, cuando las unidades británicas estuvieran embebidas en el combate contra los carros del 5º Regimiento, la 15ª División Panzer atacaría desde el este, por la retaguardia británica.

El ataque alemán sobre Sidi Rezegh del 22 de noviembre

El ataque se ejecutó como estaba previsto, resultando una completa sorpresa para los británicos. Solo la XXII Brigada Acorazada realizó un contraataque contra el 5º Regimiento Panzer, recibiendo fuego de los FlaK alemanes desde ambos flancos y perdiendo más de la mitad de sus carros. La IV Brigada Acorazada no llegó a intervenir, cegada por las nubes de arena que levantaba la batalla entre el 5º Regimiento y la XXII Brigada. Superados los carros británicos, el 5º Regimiento atacó por detrás al solitario Batallón que defendía la línea de alturas del norte. Este batallón, atrapado entre el ataque de la Infantería desde el norte y el de los carros desde el sur, acabó cediendo la defensa y cediendo numerosos prisioneros. Por la tarde, cuando atacó la 15ª División Panzer, su 8º Regimiento Panzer llegó inopinadamente hasta la zona de vivac y el Cuartel General de la IV Brigada Acorazada, haciendo numerosos prisioneros y capturando abundante material.

En esta situación, el General Gott decidió retirar las unidades supervivientes al sur de la línea de alturas que dominaba el aeródromo por su parte meridional, en la zona ocupada por la V Brigada de Infantería Sudafricana.

FlaK-18 alemán. Pese a ser un cañón antiaéreo, sus capacidades contracarro lo convertían en un elemento fundamental para el Afrika Korps. Los británicos tenían una pieza similar, el 3,7’, que nunca emplearon fuera de su papel como arma antiaérea.

El 23 de noviembre, Rommel decidió continuar su ataque, con el fin de terminar con los restos del XXX Cuerpo de Ejército. En consecuencia, diseñó un plan en el que las Divisiones Panzer del Afrika Korps atacarían a los británicos desde el este, mientras que la División Acorazada Ariete presionaría su retaguardia desde Bir el Gubi. En la batalla resultante, la 15ª sorprendió a los elementos logísticos del DSG y de la V Brigada de Infantería Sudafricana, que se dispersaron por el desierto. En lugar de perseguirlos y destruirlos, Cruewell se atuvo al plan de esperar a los italianos de la Ariete, lo que permitió escapar a la mayoría de los vehículos británicos. Esta pausa fue aprovechada por los británicos para construir un perímetro defensivo. Cuando Cruewell se decidió a atacar, lo hizo de una forma muy atípica: los carros fueron seguidos a corta distancia por la Infantería sobre camiones, innovación táctica que resultó muy costosa para los alemanes (Von Mellenthin, 1977, pág. 87). Perdida la sorpresa y frente a un enemigo ya desplegado, los panzer alemanes sufrieron fuertes pérdidas: el Afrika Korps perdió unos setenta carros de los aproximadamente ciento cincuenta disponibles, debido fundamentalmente al eficaz fuego directo de la abundante Artillería de Campaña británica, cuyo alcance sobrepasaba al de las armas de los panzer. Pese a las pérdidas del Afrika Korps, los restos del XXX Cuerpo de Ejército se vieron forzados a dispersarse en desorden por el desierto. Aparentemente, el XXX Cuerpo de Ejército había sido destruido, lo que parecía dejar a los alemanes dueños de la victoria al final de la jornada. No obstante, el Afrika Korps estaba notablemente desorganizado después de los continuos movimientos de los días previos y de las diferentes reorganizaciones y redespliegues sufridos. Sus pérdidas eran muy altas (le restaban menos de cien carros operativos) y sus Regimientos de Infantería habían sufrido un duro castigo en el combate contra los sudafricanos. En gran parte por esta confusión, el Cuartel General del Panzerarmee desconocía la capacidad de combate remanente del Afrika Korps, que era mucho menor de la que Rommel estimaba en ese momento. Aquí es interesante citar que la forma de ejercer el mando de los generales alemanes (y, particularmente, de Rommel), desde la extrema vanguardia, implicaba el riesgo de tomar decisiones considerando que la situación general respondía a la particular que el jefe podía observar desde su vehículo de mando: Rommel, presenciando los centenares de vehículos británicos ardiendo al sur de Sidi Rezegh, no tenía dudas de haber alcanzado una gran victoria, y, sin embargo, la situación no era tan favorable como daba a entender el espectáculo de la vencida V Brigada Sudafricana.

Carlos Javier Frías Sánchez

Carlos Javier Frías Sánchez es Coronel Jefe de la Secretaría Técnica de la División de Planes Estado Mayor del Ejército español

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