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Los otros frentes de la Primera Guerra Mundial, Oriente Medio

https://global-strategy.org/otros-frentes-de-la-primera-guerra-mundial-oriente-medio/ Los otros frentes de la Primera Guerra Mundial, Oriente Medio 2018-09-12 19:54:33 Carlos Javier Frías Sánchez Blog post Estudios de la Guerra Primera Guerra Mundial

Los combates entre británicos y turcos en Oriente Medio presentaron características muy diferentes de las típicas del frente occidental, debido sobre todo a la menor densidad de tropas y las escasas infraestructuras, que condicionaban los movimientos y las capacidades de los Ejércitos.

Las primeras campañas británicas en Mesopotamia en 1915 se ejecutaron con tropas procedentes de la India, encuadradas con oficiales británicos. Sin embargo, el número de estos oficiales era muy escaso, ante la prioridad del Teatro de Operaciones europeo. Esta carencia de mandos preparados ocasionó una pobre eficacia en combate de las divisiones hindúes, y fue causa directa del fracaso de algunas acciones importantes, como el fallido rescate de la División del general Sir Charles Townshend en Kut. Las tropas hindúes estaban en cualquier caso pobremente adiestradas y desprovistas de Artillería pesada y escasas de Caballería. Logísticamente, dependían del transporte fluvial, y, en consecuencia, las operaciones se limitaron a las riberas de los grandes ríos mesopotámicos. Su adversario era el 6º Ejército otomano, bajo el mando de Von der Goltz, igualmente desprovisto de Artillería pesada y sin apenas Caballería. Estas campañas se lucharon con tácticas y doctrina decimonónicas, con la única variación del empleo del “orden abierto” de la Infantería, aunque con despliegues todavía muy próximos, consecuencia de la escasa instrucción de las tropas.

Desde el punto de vista de su efecto en los desarrollos doctrinales posteriores, tienen mayor interés las campañas desarrolladas en Palestina y Siria. En estas campañas, los británicos emplearon profusamente unidades de Caballería, como el Desert Mounted Corps, con miles de jinetes (por ejemplo, en la toma de Beersheba en octubre de 1917 participaron 18.000 jinetes), y fueron claves en el éxito británico en Meggido en septiembre de 1918. Sin embargo, estas unidades no eran propiamente “Caballería”, sino más bien ‘Infantería montada’: se desplazaban a caballo, pero combatían a pie. Pese al indudable éxito de estas formaciones (éxito que, tras la guerra, permitió a los defensores de la Caballería a lomo mantener la validez del caballo en el Arma), también puso de manifiesto notables limitaciones de la Caballería, ya conocidas con anterioridad, pero no siempre adecuadamente valoradas:

En realidad, un cuidadoso análisis de las campañas de Mesopotamia y Palestina demostraba que la Caballería no podía vencer a la Infantería atrincherada en posiciones debidamente organizadas, excepto si cooperaba de forma planeada con la Infantería y la Artillería propias. Las victorias de la Caballería británica frente a los turcos se debieron más a la debilidad y la falta de coordinación de las defensas turcas que a las capacidades de combate de las unidades de Caballería británicas.

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