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Putin y el putinismo: pasado, presente y futuro

https://global-strategy.org/putin-y-el-putinismo-pasado-presente-y-futuro/ Putin y el putinismo: pasado, presente y futuro 2020-01-06 08:00:00 José-Miguel Palacios Blog post Estudios Globales Rusia

Como cada año, el presidente ruso Vladimir Putin celebró el pasado 20 de diciembre de 2019 su tradicional conferencia de prensa de Navidad[1] y a lo largo de más de cuatro horas respondió a las preguntas de periodistas rusos y extranjeros. A preguntas fáciles, de periodistas afines; a preguntas difíciles, de periodistas más independientes; a preguntas correctas, pero hostiles, como las planteadas por algunos corresponsales extranjeros, y a preguntas agresivas, como las del corresponsal de la agencia ucraniana UNIAN. A todas ellas respondió con más oficio que brillantez[2].

Putin lleva ya veinte años al frente del estado ruso, una marca que en los últimos cien años solo Stalin supera. Para bien o para mal, sus decisiones y su actitud ante la vida han contribuido de una manera muy importante a modelar la Rusia de hoy, a hacer de ella lo que es. La Rusia actual es “putinista”, entendiendo por putinismo “un sistema presidencialista, cuya práctica entronca con la autocracia”[3], y la gran pregunta del momento es si el “putinismo” conseguirá sobrevivir a su creador, si Rusia seguirá siendo putinista el día en que Vladimir Putin ya no esté a su frente.

Como en tantas ocasiones a lo largo de los últimos años, la conferencia de prensa nos proporcionó algunos materiales que pueden ayudarnos a comprender mejor el “putinismo”, sea este una ideología[4] o sea simplemente la visión que Putin tiene de la vida, de Rusia y de su historia. Una visión que puede conjugarse en tiempo pasado, en tiempo presente y en tiempo futuro.

El pasado

Algunos de los puntos más interesantes de la conferencia de prensa se refieren al pasado de Rusia y de la Unión Soviética. Aunque Putin no dijo nada realmente nuevo, sus palabras nos ayudan a comprender la imagen que tiene de su país y de su pueblo. Algunas ideas particularmente significativas:

El presente

En dos momentos distintos de la conferencia de prensa Putin hizo balance de lo conseguido durante sus mandatos. Por lo demás, insistió en que Rusia está siendo víctima de una campaña de acoso orquestada por Occidente y que las decisiones en contra de Rusia de diversas instancias internacionales deben entenderse precisamente en este contexto. Más en detalle:

[sobre el dopaje]

no solo son injustas, sino que no son conformes al sentido común y al derecho”) y, en opinión del presidente ruso, obedece a motivos políticos (“tengo motivos para cree que, por desgracia, esta decisión tiene una vez más connotaciones políticas”). En términos similares se refirió a la decisión del Tribunal de Arbitraje de Estocolmo sobre la disputa con Ucrania sobre el tránsito de gas (“como jurista de formación, estoy convencido de que esta decisión del Tribunal Arbitral de Estocolmo tiene un carácter más político que jurídico”). Particularmente dolido se mostró Putin por la reciente decisión del Parlamento europeo condenando el comunismo[11] y comparando su papel histórico al del nazismo. Consideró esta decisión “irrespetuosa e inaceptable”, ya que, por más que los reproches hacia el estalinismo y, en general, hacia cualquier totalitarismo sean apropiados, “poner al mismo nivel la Unión Soviética y la Alemania nazi es el colmo del cinismo”. Según el presidente ruso, “la Unión Soviética fue el último país europeo en firmar un pacto de no agresión con Alemania”. Putin se refirió a esta cuestión con más detalle al día siguiente (21 de diciembre), durante la cumbre informal de la Comunidad de Estados Independientes, y en su intervención destacó la proximidad política de Polonia y la Alemania nazi durante los años anteriores a 1939[12]. Todo ello, según Putin, forma parte de una estrategia occidental de presión sobre Rusia. Una estrategia decidida y coordinada por Estados Unidos: “Estados Unidos trabajará con nosotros en lo que les interese, y al mismo tiempo contendrá a Rusia con la ayuda de este tipo de decisiones[13]. Sabiendo esto, nosotros actuaremos de la misma forma. Y no hay en ello nada bueno. Son actos nada amistosos hacia Rusia”.

El futuro

La gran pregunta relativa al futuro es qué ocurrirá en 2024, cuando expire el cuarto mandato de Putin (segundo y último de la serie actual). Una pregunta que un periodista le planteó de manera explícita y a la que no llegó a dar una respuesta concreta.

Putin no está a favor de que se adopte una nueva Constitución o de que se revise en profundidad la actual. Dijo no oponerse a “una cierta” redistribución de competencias entre parlamento, presidente y gobierno, pero solo “después de una buena preparación y de una discusión en profundidad en el seno de la sociedad”. Y sobre la cuestión de la limitación de mandatos del presidente, sugirió que podría eliminarse la palabra “consecutivos” (“dos mandatos consecutivos”), lo que, curiosamente, no solo no le permitiría ser reelegido en 2024, sino que haría imposible una nueva edición de su maniobra de 2008. Entonces pasó a ser Primer Ministro durante el mandato presidencial de Dmitri Medvedev, para regresar a la Presidencia en 2012 (era un tercer mandato, pero no consecutivo).

Falta aún mucho tiempo para 2024, pero el mensaje de Putin es que, por el momento, no piensa seguir siendo presidente más allá de esa fecha. Lo que no quiere decir que renuncie también a ser el “número uno”.

Algunas ideas finales

Tras la conferencia de prensa de diciembre de 2019 la existencia, actual y futura, del “putinismo” sigue sin estar clara, pero tenemos más datos que nos ayudan a completar la imagen pública de Putin. Un político lleno de contradicciones, que puede ser idealista y pragmático, que está orgulloso del pasado soviético y, al mismo tiempo, critica con dureza la ideología comunista. Un político nostálgico, que piensa mucho en el pasado, y que concibe el futuro como una simple extensión del presente. Un presente que, al menos en Rusia, está conformado por su voluntad y por sus acciones.

La gran pregunta del momento es qué va a hacer Putin en 2024 y la conferencia de prensa no nos proporcionó ninguna pista sobre cuál puede ser la respuesta final (lo que, en sí mismo, nos ayuda a comprender mejor a Putin como político y como persona). Nada de lo que dijo el presidente ruso apunta hacia la posibilidad de que llegue a promover una reforma constitucional que le permita permanecer en el cargo más allá de 2024. Y, sin embargo, no hubo tampoco en sus intervenciones ninguna alusión a una futura Rusia sin Putin.

En los sistemas de tipo soviético (o post-soviético) el “número uno” no siempre ha sido (o es) quien formalmente encarna la primera magistratura del estado. En el apogeo de su poder (1985-1988) Gorbachev era solamente el secretario general de un partido político, aunque todos lo reconocían como el “número uno”, muy por delante del Presidente del Presidium del Soviet Supremo (Jefe del Estado) Gromyko o del Presidente del Consejo de Ministros Ryzhkov. Y en nuestros días Nursultán Nazarbaiev sigue siendo el “número uno” de Kazajstán, a pesar de que en marzo de 2019 dimitiera como Presidente del país. Así, en la reciente cumbre informal de la CEI (21 de diciembre de 2019) fue él quien representó a su país, en calidad de “primer presidente”.


[1]     Cada primavera organiza también un acto similar para responder a las preguntas enviadas por ciudadanos de todo el país.

[2]     Puede encontrarse una versión oficial inglesa de la transcripción de la conferencia de prensa en http://en.kremlin.ru/events/president/news/62366.

[3]     Según Pilar Bonet, “Las claves del éxito de la fórmula de Putin” (El País, 22.12.2019). https://elpais.com/elpais/2019/12/20/ideas/1576846363_677105.html. El artículo de Pilar Bonet constituye una excelente descripción del sistema de poder de Putin.

[4]     El propio Putin no cree que sea así. En su opinión, como dijo durante la conferencia de prensa, “en una sociedad democrática contemporánea solo es posible una ideología, el patriotismo en el mejor y más amplio sentido de la palabra”.

[5]     Nombre que usaban los soviéticos y siguen usando los rusos para referirse a la Segunda Guerra Mundial.

[6]     Ver https://en.wikipedia.org/wiki/Stanis%C5%82aw_Szcz%C4%99sny_Potocki.

[7]     Quizá se refiera a “Национальный вопрос и ленинизм: Ответ товарищам Мешкову, Ковальчуку и другим” (La cuestión nacional y el leninismo: respuesta a los camaradas Meshkov, Kovalchuk y otros”, de 1929. Esta obra está incluida en el tomo 11 de las Obras Completas de Stalin (Сочинения Сталина Том 11) y puede consultarse en la siguiente dirección: https://www.marxists.org/russkij/stalin/t11/t11_38.htm.

[8]     En su obra anteriormente citada, Stalin sostenía que la política nacional del Partido no era permanente, sino que dependía de las circunstancias. Defendía Stalin con fuerza las soluciones adoptadas tras la Revolución de Octubre (por cierto, las mismas soluciones que tanto critica Putin) y entendía que en las condiciones de la URSS de aquellos años (dictadura del proletariado en un solo país) debía fomentarse el mantenimiento y desarrollo de las culturas nacionales, algo que podía hacerse sin peligro gracias a la hegemonía política del Partido Comunista (“hay que recordar que las naciones renacidas ya no son las antiguas naciones burguesas, dirigidas por la burguesía, sino que son nuevas naciones socialistas, surgidas de las cenizas de las antiguas naciones y dirigidas por el partido internacionalista de las masas trabajadoras”).

[9]     Ver https://es.wikipedia.org/wiki/Masacre_de_la_escuela_de_Besl%C3%A1n.

[10]   Ver https://es.wikipedia.org/wiki/Crisis_de_rehenes_del_teatro_Dubrovka_de_Mosc%C3%BA.

[11]   Se trata de la Resolución del Parlamento Europeo, de 19 de septiembre de 2019, sobre la importancia de la memoria histórica europea para el futuro de Europa (2019/2819(RSP)). Ver http://www.europarl.europa.eu/doceo/document/TA-9-2019-0021_ES.html.

[12]   Puede encontrarse una versión autorizada inglesa en http://en.kremlin.ru/events/president/news/62376.

[13]   Se refería a las sanciones aprobadas el 17 de diciembre de 2019 por el Congreso norteamericano contra las empresas que participan en la construcción del gasoducto “Nord Stream 2”. Ver https://www.nytimes.com/reuters/2019/12/17/world/europe/17reuters-usa-defense-congress-nord-stream.html.

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