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El corte de hoz (12): El contraataque británico en Arrás

https://global-strategy.org/segunda-guerra-mundial-el-corte-de-hoz-12-el-contraataque-britanico-en-arras/ El corte de hoz (12): El contraataque británico en Arrás 2020-02-28 06:57:00 Carlos Javier Frías Sánchez Blog post War Studies Segunda Guerra Mundial
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El avance del Panzergruppe Kleist hacia los pasos dobre el río Somme llevó a esta Gran Unidad a enfrentarse con la British Expeditionary Force (B.E.F.). Hasta ese momento, los carros alemanes no habían tenido contacto real con el Ejército regular británico. Si bien el curso de los acontecimientos había convencido a los alemanes de que poco tenían que temer de los franceses, el caso de los británicos era diferente: no en vano, habían sido los “pioneros” en el desarrollo de los carros, y muchos de los conceptos que los alemanes empleaban eran de inspiración británica.

El 19 de mayo, la 1ª División Panzer ocupaba ya una cabeza de puente al sur del río Somme, en Amiens, mientras que esa misma tarde la 2ª División Panzer ocupaba el vital nudo ferroviario de Abbeville, y establecía otra cabeza de puente al sur del Somme. En la madrugada del 20 de mayo, elementos de la 2ª División Panzer alcanzaban el canal de la Mancha a la altura de Noyelles: los alemanes habían completado el cerco. Sin alimentación logística, los aliados se encontraban con un frente orientado hacia el Este, desde donde estaban presionados por el Grupo de Ejércitos B, y ahora se veían atacados por su flanco sur y por su retaguardia por el Panzergruppe Hoth. El Ejército belga al completo, la B.E.F., y tres Ejércitos franceses (1º, 7º y 9º) se encontraban cercados en una gigantesca bolsa, sin precedentes históricos.

En esta situación, la 7ª División Panzer constituía el elemento más avanzado y el situado más al sur del Panzergruppe Hoth. En su sector era también donde el frente aliado era más débil (el avance de Rommel de los días previos había puesto en fuga a los restos del 9º Ejército francés). En consecuencia, su 7ª División era la mejor situada para envolver el frente enemigo y atacar por su retaguardia a las fuerzas aliadas que se enfrentaban al Grupo de Ejércitos B. Con esa idea, el 20 de mayo, el Panzergruppe Hoth rompió las débiles defensas apoyadas en el canal du Nord de las 12ª y 23ª Divisiones de Infantería Territorial británicas (estas dos Divisiones no habían recibido adiestramiento en combate, y carecían de Artillería o de armas contracarro, siendo solo aptas para obras). El 21 de mayo la 7ª División Panzer avanzó sobre Cambrai, y rodeó por el Sur la ciudad de Arrás, para tomar los puentes sobre el río Scarpe a su paso por Acq. El flanco Sur de la 7ª División Panzer estaba cubierto por recién creada División Motorizada SS Totenkopf, sin experiencia en combate, mientras que la 5ª División Panzer, que avanzaba ligeramente retrasada con respecto a la 7ª, cubría el flanco Norte. Sin embargo, la experiencia de Polonia desaconsejaba entrar en la ciudad de Arrás, por lo que la 5ª División Panzer no podía cubrir el flanco Norte de la 7ª mientras esta última circunvalaba la ciudad por el Sur. Como consecuencia, la 7ª tendría su flanco Norte expuesto durante el movimiento alrededor de Arrás.

Los éxitos anteriores de Rommel y la nula eficacia en combate de las Divisiones británicas con las que se había enfrentado hasta ese momento le invitaban a correr riesgos. En consecuencia, y pese a su expuesto flanco Norte, Rommel envió a su 25º Regimiento de Carros a tomar los puentes de Acq, seguidos por sus dos Regimientos de Infantería Motorizada. En consecuencia, fuera de la extrema vangaurdia, la 7ª División Panzer no disponía de un solo carro, lo que suponía un riesgo importante, dada la constatada ineficacia de los PaK-35/36 de 37 mm. de sus Baterías Contracarro frente a los bien protegidos carros franceses.

En esa situación se produjo el ataque británico desde la ciudad de Arrás, sobre el vulnerable flanco de la 7ª División Panzer. En realidad, el ataque británico debía realizarse coordinadamente con otro en paralelo, ejecutado por el Cuerpo de Caballería Prioux (con las 1ª, 2ª y 3ª DLMs) y por el V Cuerpo de Ejército francés del general Altmayer. Sin embargo, el Cuerpo de Caballería Prioux había sido disuelto tras el repliegue en el “hueco de Gembloux” y sus Batallones de Carros distribuidos entre las Divisiones del 1er Ejército. Reconstituir esta Gran Unidad en medio del caos de la retirada hubiera precisado varios días. En consecuencia, solo parte de la 3ª DLM estaba realmente bajo el mando del general Prioux. Por su parte, el V Cuerpo de Ejército había sufrido fuertes pérdidas. El mando de la ofensiva se confió al general Altmayer (V Cuerpo de Ejército). Como en ocasiones anteriores, el principal esfuerzo de las fuerzas aliadas en Bélgica se confió a un mando subordinado, en lugar de ser dirigido por el Jefe del 1er Grupo de Ejércitos (general Billotte) o, al menos, por el Jefe del 1er Ejército (general Blanchard). El general Altmayer, sobrepasado por los acontecimientos y quebrantado por las pérdidas de sus unidades, no fue capaz de organizar el contraataque solicitado, y se limitó a efectuar un tímido y tardío ataque sobre Cambrai.

Pese a ello, y por iniciativa personal del general Ironside (jefe de Estado Mayor de la B.E.F.), los británicos decidieron atacar en solitario. Sin embargo, por diversos malentendidos, el ataque planeado que implicaba el empleo de dos Divisiones de Infantería regulares y de la totalidad de la 1ª Brigada de Carros, se convirtió en un esfuerzo mucho menor, en el que la mayoría de las dos Divisiones de Infantería (reforzadas por un Batallón de Carros) se limitaron a tomar posiciones defensivas en la ciudad de Arrás, dejando muy pocas unidades para el contraataque. La 3ª DLM del Cuerpo de Caballería de Prioux se puso bajo el mando de los británicos para el ataque.


Carros pesados británicos A12 Matilda-II, mejor protegidos incluso que los Char B-1 bis franceses. Nuevamente, los alemanes tuvieron grandes dificultades para hacerles frente. Sin embargo, al igual que los franceses, carecían de radio. En la imagen se puede ver al jefe de unidad impartiendo órdenes mediante señales con los brazos

El ataque se realizó en tres columnas, con los restos de la 3ª DLM al Oeste, con 60 carros SOMUA, y dos columnas británicas al Este, más cerca de la ciudad de Arrás, cada una con un Batallón de carros de la 1ª Brigada de Carros, otro Batallón de Infantería, un Grupo de Artillería y una Batería Contracarro, todos pertenecientes a la 50ª División de Infantería del general Martel. Esta División era una unidad regular, mucho mejor armada e instruida que las menguadas Divisiones Territoriales británicas que se habían enfentado a los alemanes hasta aquel momento. En total, los británicos desplegaban 58 carros Mark I (armados solo con ametralladoras, similares al Panzer-II) y 16 pesados Matilda-II, aún más protegidos que los B-1 bis franceses. Esta fuerza atacó el flanco de las desprotegidas columnas de Infantería alemana, que a duras penas pudieron detener a los Mark I. Sin embargo, los Matilda-II atravesaron las líneas alemanas infligiendo grandes daños a las inexpertas tropas de la División SS Totenkopf. También los dos Regimientos de Infantería de la 7ª División Panzer y sus ineficaces Baterías Contracarro sufrieron fuertes pérdidas. Sin embargo, las unidades alemanas mantuvieron la cohesión, dejando pasar los carros contra los que eran impotentes, pero frenaron a la Infantería británica, escasa y excesivamente separada de sus carros. Mientras tanto, Rommel ordenó la constitución de una línea de defensa contracarro al sur de la posición de su Infantería, en la ruta previsible de los carros británicos, sobre la base de los bien probados FlaK-36 de 88/56 mm. Cuando los carros británicos, sin apoyo de Infantería o de Artillería, intentaron romper esa línea perdieron dos docenas de carros en pocos minutos, forzando a los carros supervivientes a la retirada. La Luftwaffe intervinó poco después, con 300 salidas de Stuka. Como en ocasiones anteriores, el efecto de los bombardeos fue más psicológico que real, pero acabó con la voluntad de los británicos de reemprender el ataque.

Por su parte, la 3ª DLM francesa cayó sobre el flanco del 25º Regimiento Acorazado alemán, que, ante la crisis desencadenada en su retaguardia, volvía hacia Arrás desde el Oeste. El encuentro de los carros franceses y alemanes fue muy enconado, pero, como en ocasiones anteriores, el empleo de la radio para coordinar sus movimientos dio a los alemanes una ventaja decisiva sobre los mejor armados y protegidos carros franceses. Con numerosas pérdidas por ambas partes, los franceses se vieron obligados a retirarse. La situación en Arrás hizo que los carros alemanes renunciasen a perseguir a los franceses, y se dirigiesen a Arrás, para enfrentarse a los británicos. Cuando llegaron a esa localidad, los carros británicos ya habían sufrido fuertes pérdidas ante la defensa alemana y se encontraban en proceso de repliegue. Aún así, los alemanes perdieron tres Panzer-IV, seis Panzer-III y varios Panzer-I y II, frente a la destrucción de siete Matilda. La oscuridad y el agotamiento impidieron a los alemanes la persecución, por lo que los británicos pudieron retirarse con orden al amparo de la noche.

El tímido ataque del V Cuerpo de Ejército del general Altmayer sobre Cambrai se produjo finalmente el 22 de mayo, con un Regimiento de Infantería apoyado por dos reducidos Batallones de Carros, y fue rechazado sin problemas por la Luftwaffe.

La falta de reacción del Ejército francés en la ejecución de los vitales contraataques convenció a los británicos de que Francia estaba perdida y llevó a la decisión de reembarcar a la B.E.F.

Por parte alemana, el contraataque de Arrás puso de nuevo de relieve el problema de los “flancos abiertos” y desencadenó en el mando alemán una nueva orden de detener a las Divisiones Acorazadas, hasta que las Divisiones de Infantería que las seguían pudiesen cubrir el hueco que las separaba. Esta orden se envió el 21 de mayo y se levantó el 24. Esta detención (aunque solo fue parcialmente respetada) explica la relativamente sencilla retirada de la B.E.F. hasta Dunquerque. En realidad, el Panzergruppe Hoth y el Panzergruppe Kleist (redirigido hacia el Norte tras ocupar los pasos del Somme) podrían haber ocupado sin resistencia los principales puertos del canal (Calais, Boulogne-sur-Mer y Dunquerque – el XXXXI Cuerpo de Ejército del general Reinhardt se encontraba a 50 km de Dunquerque el 21 de mayo; la ciudad carecía de guarnición) si no hubiera sido por esa orden de detenerse. Ese respiro fue aprovechado por los británicos para desplegar tropas en Calais, Boulogne y Dunquerque. Estas tropas fueron capaces de ganar el tiempo necesario para la famosa evacuación de la B.E.F. por Dunquerque.

Carlos Javier Frías Sánchez

Carlos Javier Frías Sánchez es Coronel Jefe de la Secretaría Técnica de la División de Planes Estado Mayor del Ejército español

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