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La toma de Creta: ‘Operación Merkur’ (5)

https://global-strategy.org/toma-de-creta-operacion-merkur-5/ La toma de Creta: ‘Operación Merkur’ (5) 2020-08-29 09:32:00 Carlos Javier Frías Sánchez Blog post War Studies Segunda Guerra Mundial
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Las razones de la decisión británica de evacuar la isla estaban relacionadas con el convencimiento de la Royal Navy de su incapacidad para operar bajo la incesante presión aérea alemana, lo que implicaba el aislamiento logístico de la isla, y, a la larga, la capitulación. Los británicos desconocían además la crítica situación de los paracaidistas alemanes en Rethymno y Heraklion, y la reducida entidad de las fuerzas alemanas presentes en la isla. Como anteriormente en Francia, la agresividad de las tropas alemanas había compensado sobradamente su escaso número.

La retirada británica hacia el puerto de Sfakia, al sur de la isla, fue pródiga en combates. En general, las mal armadas tropas griegas asumieron la tarea de retrasar a los alemanes para dar tiempo a la evacuación de los aliados, misión que cumplieron con determinación. El reembarque de tropas bajo las bombas de la Luftwaffe se cobró también un alto precio: gran número de soldados evacuados perecieron al hundirse los buques que los llevaban a África.

Los aliados sufrieron en total más de 4.000 muertos, unos 3.000 heridos y se dejaron unos 17.000 prisioneros, junto con la totalidad de su material pesado. Además, perdieron 3 cruceros y 6 destructores, mientras que otros 13 buques fueron dañados (1 portaaviones, 3 acorazados, 6 cruceros y 3 destructores).

Los alemanes tuvieron unos 4.000 muertos y 2.600 heridos, perdiendo unos 300 aviones de tipos diversos.

La batalla de Creta tuvo unas consecuencias doctrinales mucho mayores de las aparentes. Curiosamente, los alemanes y los aliados extrajeron conclusiones absolutamente opuestas.

Para los alemanes, las fuertes pérdidas de las unidades paracaidistas y aerotransportadas ponían de relieve las limitaciones de este tipo de unidades cuando se enfrentaban a tropas regulares. Los alemanes eran conscientes de que una actitud más ofensiva de los aliados, con un mejor empleo de sus más numerosas fuerzas, habría conducido casi inevitablemente a una contundente derrota de las tropas aerotransportadas alemanas. Esta apreciación la resumía el famoso dicho atribuido al general Student: ‘Creta es la tumba de las unidades paracaidistas’.

Las Divisiones alemanas en Creta no habían podido actuar como Grandes Unidades interarmas (que era la esencia de la doctrina alemana), sino como grupos de combatientes dispersos. Solo la gran calidad de las tropas había impedido un resultado desfavorable. Consecuentemente, los alemanes no intentaron nunca más operaciones paracaidistas de entidad siquiera mediana, y las Divisiones Paracaidistas alemanas operaron como Infantería ligera ‘de elite’ durante el resto de la guerra, como hicieron, por ejemplo, en Montecassino en 1943.

Sin embargo, los aliados veían la batalla de una manera diferente: una fuerza relativamente pequeña, llegada por vía aérea, había conseguido derrotar a una nutrida guarnición de tropas regulares, fortificada, alertada y dotada con armamento pesado. Para los aliados, la clave del éxito alemán residía en el apoyo aéreo: si se disponía de superioridad aérea (condición previa en cualquier caso para una operación paracaidista de cierta entidad), una fuerza compuesta de unidades aerotransportadas, convenientemente apoyadas con Aviación, podía derrotar a fuerzas regulares superiores. Así, los aliados iniciaron diligentemente la organización de sus propias Divisiones Paracaidistas.

En realidad, ambos enfoques eran correctos hasta cierto punto. Los aliados desconocían la crítica situación en la que habían estado las tropas aerotransportadas alemanas, y lo cerca que había estado Freyberg de alcanzar una resonante victoria, por lo que minusvaloraron la influencia en el desarrollo de la batalla de la reducida capacidad de combate y de la escasa movilidad de las tropas aerotransportadas en tierra. Por su parte, los alemanes habían sufrido fuertes pérdidas, pero el empleo de unidades paracaidistas había sido la única forma de tomar Creta sin afectar al calendario de inicio de la invasión de la Unión Soviética; en ese sentido, las unidades paracaidistas aportaban una capacidad única e insustituible con otros medios.

Carlos Javier Frías Sánchez

Carlos Javier Frías Sánchez es Coronel Jefe de la Secretaría Técnica de la División de Planes Estado Mayor del Ejército español

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