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El Tratado de Alta Mar y la protección de la biodiversidad marina

https://global-strategy.org/el-tratado-de-alta-mar-y-la-proteccion-de-la-biodiversidad-marina/ El Tratado de Alta Mar y la protección de la biodiversidad marina 2023-04-08 17:21:03 Augusto Conte de los Ríos Blog post Estudios Globales

Esta Semana Santa quería abordar el tema del nuevo Tratado del Alta Mar de la ONU y preparar un artículo corto, para alguna revista. La tarea es sin duda ardua, y difícilmente se puede explicar en un par de folios las duras negociaciones que se vivieron el mes de marzo con unas negociaciones que han durado veinte años y que finalmente llegaron a buen puerto, el pasado 4 de marzo.

Un nuevo acuerdo global que protege los océanos en donde las leyes no habían podido llegar, el alta mar. Estas aguas ocupan casi dos tercios de los océanos. Debido a que se consideran aguas internacionales, se encontraban fuera de la jurisdicción de cualquier Estado y hasta ahora nunca habían sido protegidas legalmente, lo que significaba que la vida marina en esas áreas había estado bajo la amenaza de una explotación sin control[1].

Las zonas económicas exclusivas (ZEE) se extienden 200 millas náuticas (370 km) desde las costas de una nación hasta el alta mar. En estas zonas, el país ribereño tiene jurisdicción sobre los recursos vivos y no vivos del agua y los fondos marinos. Las aguas más allá de las ZEE se conocen como alta mar. Estas aguas no pertenecen a ninguna nación, y hasta ahora nunca habían sido protegidas, solo se garantizaba una serie de derechos y pocas obligaciones según Montego Bay (artículos 86 al 120, Parte VII relativas al Alta Mar)[2].

El trabajó para la firma de este tratado comenzó en 2004, cuando se estableció el grupo Biodiversity Beyond National Jurisdiction (BBNJ en sus siglas en inglés) para estudiar cuestiones de conservación marina[3]. Y termina en 2023, cuando se llega al borrador del Tratado BBNJ o Alta Mar, acordado formalmente por más un centenar de miembros de la ONU.

  • 2004: Se establece el grupo Biodiversity Beyond National Jurisdiction (BBNJ) de la ONU para estudiar cuestiones de conservación marina.
  • 2006: La Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU) adopta la Resolución 61/105 para prohibir la pesca de especies para las que aún no se ha determinado el tamaño de la población y promover la pesca de fondo sostenible en áreas fuera de la jurisdicción nacional.
  • 2011: BBNJ acuerda un “paquete” innovador de temas para abordar en relación con la conservación y el uso sostenible de la diversidad biológica marina en áreas fuera de la jurisdicción nacional.
  • 2015: BBNJ adopta la Res. 69/292 de AGNU, que establece un Comité Preparatorio para desarrollar un instrumento legalmente vinculante para los temas a tratar.
  • 2017: El Comité Preparatorio recomienda convocar una Conferencia Intergubernamental (CIG).
  • 2018: El CIG convoca su primera sesión.
  • 2023: El CIG convoca su quinta sesión del 20 de febrero al 3 de marzo en la ciudad de Nueva York, en la que todos los estados miembros de la ONU firmaron formalmente el Tratado de Alta Mar.

El tratado, cuyo borrador se concluyó el 4 de marzo, sienta las bases para la protección del alta mar. El pacto legalmente vinculante, persigue conservar y asegurar el uso sostenible de la biodiversidad marina, y se acordó después de cinco rondas de negociaciones. Conocido como Tratado de Alta Mar, su objetivo principal es proteger la biodiversidad mediante el establecimiento de áreas marinas protegidas a gran escala y la regulación de la investigación marina para el desarrollo científico y comercial.

Los intereses económicos fueron el punto de fricción a lo largo de las negociaciones. Las discusiones al final de la quinta jornada se alargaron dos días con dos bandos enfrentados, los países industrializados con Estados Unidos y Reino Unido a la cabeza que apostaban por el principio de “libertad de alta mar”, lo que permitía a cada país hacer en gran medida lo que quisiera, y los países en desarrollo que argumentaban que el alta mar es “patrimonio común de la humanidad” [4].

Pero después de un receso de 30 minutos y casi veinte años de negociaciones, los países acordaron un tratado internacional para proteger los océanos del mundo que se encuentran fuera de las fronteras nacionales[5]. Hicieron falta treinta y seis horas seguidas de negociaciones, los diplomáticos ante Naciones Unidas en Nueva York que representaban a casi 200 países respaldaron un tratado para proteger el alta mar, la convención ambiental multilateral más importante desde el Acuerdo Climático de París de 2015[6].

Rena Lee, la diplomática de Singapur que desempeñaba el papel de presidenta de la conferencia, instó a los participantes a continuar las conversaciones hasta llegar a un acuerdo, acuerdo que no parecía llegar y por eso se extendieron hasta el sábado e incluso ese mismo día, tuvieron que alargarse un poco más, hasta llegar a un acuerdo del que hasta ahora solo hemos podido leer el primer borrador[7].

El Tratado de Alta Mar de la ONU[8], como se conoce al borrador del acuerdo, contiene varias disposiciones principales. Establece una hoja de ruta para la designación de Áreas Marinas Protegidas, que algunos llaman parques nacionales de alta mar. Garantiza que los signatarios compartirán las ganancias de cualquier producto comercializado derivado de alta mar. Y también, exige programas para fortalecer la investigación marina en los países en desarrollo para que los estudios del mar reflejen las prioridades globales.

Los vientos de cambio en el Derecho del mar han afectado a los fondos marinos más allá de la jurisdicción nacional. Los avances tecnológicos han permitido al hombre explotar los recursos de los abismos, incluyendo valiosos minerales e hidrocarburos, así como ubicaciones estratégicas para instalaciones militares. Sin embargo, también existe un tesoro invaluable en estos lugares: una biosfera que cada día está más amenazada y que representa nuestra última reserva[9].

En 2022, más de cien países de la ONU firmaron un acuerdo histórico que tenía como objetivo proteger al menos el 30 % de la tierra y el agua del planeta para 2030: el objetivo 30×30[10]. Cuando sea ratificado formalmente el Tratado de Alta Mar por la ONU, creará un marco integral para conservar y gestionar de manera sostenible las especies y los ecosistemas marinos en una vasta extensión que abarca el 43% por ciento de la superficie de la tierra y el 90% del volumen de biomasa de los océanos.

Este volumen representa el 95% del hábitat del mundo y más del 80% de este volumen nunca ha sido cartografiado, observado o explorado[11]. El Tratado de Alta Mar, que toma la forma de un acuerdo internacional de implementación legal y vinculante, ayudará a poner orden en este maremágnum. Una vez ratificado por los Estados miembros, establecerá una nueva autoridad internacional para el alta mar con su propia secretaría, bajo el gobierno de una conferencia intergubernamental y con el apoyo de un comité científico y técnico.

Ésta será semejante a la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos (ISA), una organización internacional autónoma establecida en virtud de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982 y el Acuerdo de 1994 relativo a la aplicación de la Parte XI de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar[12]. La ISA es la organización a través de la cual los Estados controlan las actividades relacionadas con los recursos minerales en el Alta Mar.

El nuevo tratado sobre la biodiversidad marina establece tres mecanismos clave para proteger las zonas frágiles y biodiversas de alta mar[13]. El primero es un proceso para designar áreas marinas protegidas y otras herramientas para salvaguardar las regiones vulnerables. El segundo es la creación de nuevas reglas para evaluar el impacto ambiental de las actividades comerciales en alta mar. El tercero es un acuerdo para distribuir equitativamente los recursos genéticos marinos, incluyendo beneficios financieros y tecnológicos para los países en desarrollo. Sin embargo, la implementación del tratado presenta los desafíos típicos de los procesos de la ONU.

La implementación del nuevo tratado para la protección de áreas marinas será compleja, especialmente debido a los problemas sin resolver que enfrentan los Estados, particularmente Rusia que protestó por las prisas para llegar a un acuerdo. Uno de los problemas más importantes es la asignación de responsabilidades para la vigilancia de estas áreas, asegurando que se protejan adecuadamente. También hay incertidumbre sobre cómo resolver las disputas bajo el tratado y cómo se asignarán los recursos financieros.

El Tratado de Alta Mar se enfoca en la conservación de la biodiversidad marina en alta mar a través de la creación de áreas marinas protegidas, la evaluación de impacto ambiental, el acceso a los recursos genéticos marinos y el desarrollo de capacidades y transferencia de tecnología marina. Sin embargo, la protección de estas áreas críticas del océano podría tener un impacto positivo en la resiliencia global frente al cambio climático, dado que casi la mitad del oxígeno del mundo proviene del fitoplancton de los océanos, y la alta mar actúa como un sumidero de dióxido de carbono.

La demanda de ciertos recursos marinos como minerales del lecho marino y recursos genéticos marinos se espera que aumente en las próximas décadas, lo que puede contribuir a la pérdida de biodiversidad marina. El acuerdo puede influir en la regulación de ciertas actividades en alta mar y la conservación. Los legisladores están preocupados por la aplicación del principio de patrimonio común en los recursos genéticos marinos, lo que podría redistribuir los ingresos de los países más ricos a los más pobres. El acuerdo también puede ayudar a expandir la cobertura de protecciones para los recursos vivos y establecer nuevas áreas marinas protegidas en alta mar. Sin embargo, algunos países y partes interesadas se oponen a la creación de estas áreas debido a la posible prohibición o limitación de ciertas actividades[14].

A pesar de las dificultades, este tratado ofrece una luz de esperanza en un momento de incertidumbre global con la guerra de Ucrania y las tensiones de China sobre Taiwán. Aún quedan varios pasos antes de que entre en vigor, incluyendo la corrección de errores gramaticales y la traducción a los seis idiomas oficiales de la ONU. Después, se llevará a cabo una reunión para adoptar formalmente el texto y cada país deberá ratificarlo a través de sus propios procesos legales. El sexagésimo país que lo ratifique comenzará una cuenta regresiva de ciento veinte días, tras lo cual el tratado se convertirá en derecho internacional.

En resumen, aún hay un largo camino por recorrer antes de que el tratado se implemente. Las naciones miembros deberán reunirse nuevamente para firmar y ratificar el tratado, lo que probablemente llevará años. Solo después de eso, los gobiernos podrán proponer formalmente las áreas marinas protegidas, que deberán ser votadas individualmente para su aprobación.


[1] ONU (2023). Conferencia Intergubernamental sobre Biodiversidad Marina de Áreas Fuera de la Jurisdicción Nacional. Disponible en: https://www.un.org/bbnj/ (Consulta 8/4/23).

[2] BOE (1997). Instrumento de ratificación de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, hecho en Montego Bay el 10 de diciembre de 1982. BOE núm. 39, pp. 4966 a 5055.

[3] ONU (2023). Proyecto de acuerdo sobre el Derecho del Mar sobre la conservación y el uso sostenible de la diversidad biológica marina de áreas fuera de la jurisdicción nacional. Disponible en:  https://www.un.org/bbnj/sites/www.un.org.bbnj/files/draft_agreement_advanced_unedited_for_posting_v1.pdf (Consulta 8/4/23).

[4] Marlow, J. (9-3-23). The Inside Story of the U.N. High Seas Treaty. The New Yorker. Disponible en: https://www.newyorker.com/news/daily-comment/the-inside-story-of-the-un-high-seas-treaty (Consulta 8/4/23).

[5] ONU (2023). Documento de trabajo de la Presidenta para el Tratado de Alta Mar. Disponible en: https://www.un.org/depts/los/biodiversity/prepcom_files/Chairs_streamlined_non-paper_to_delegations.pdf (Consulta 8/4/23).

[6] Carnegie Endowment (8/3/2023). The High Seas Treaty Is an Extraordinary Diplomatic Achievement. Disponible en: https://carnegieendowment.org/2023/03/08/high-seas-treaty-is-extraordinary-diplomatic-achievement-pub-89228 (Consulta 8/4/23).

[7] ONU (2023). Borrador del Tratado de Alta Mar de la ONU. Disponible en:  https://www.un.org/bbnj/sites/www.un.org.bbnj/files/draft_agreement_advanced_unedited_for_posting_v1.pdf (Consulta 8/4/23).

[8] Real Instituto Elcano (17-4-2023). Marine protection and the High Seas Treaty: a ‘big deal’. Disponible en: https://www.realinstitutoelcano.org/en/commentaries/marine-protection-and-the-high-seas-treaty-a-big-deal/ (Consulta 8/4/23).

[9] Juste Ruiz, J. (2018). Protección del medio marino en zonas situadas fuera de la jurisdicción nacional, en Anuario Español de Derecho Internacional, pp. 63-94.

[10] Cerrillo Barcelona, A. (7-12-2022). Más de 100 países apoyan la propuesta para reservar el 30% del planeta a su conservación. La Vanguardia. Disponible en: https://www.lavanguardia.com/natural/20221207/8636626/mas-100-paises-apoyan-propuesta-reservar-30-planeta-proteccion.html (Consulta 8/4/23).

[11] Seabed 2030 (2023). The Nippon Foundation-GEBCO Seabed 2030 Project. Nippon Foundation-GEBCO. Disponible en: https://seabed2030.org/ (Consulta 8/4/23).

[12] ISA (2022). Autoridad Internacional de los Fondos Marinos. Disponible en: https://www.isa.org.jm/ (Consulta 8/4/23).

[13] ONU (2023). Proyecto de informe de la CIG sobre el Tratado BBNJ. Disponible en: https://documents-dds-ny.un.org/doc/UNDOC/LTD/N23/057/77/PDF/N2305777.pdf (Consulta 8/4/23).

[14] Keating-Bitonti, C. (27-3-2023). The Biodiversity Beyond National Jurisdiction Agreement (High Seas Treaty). Congressional Research Service (CRS). Disponible en: https://crsreports.congress.gov/product/pdf/IF/IF12283 (Consulta 8/4/23).

Augusto Conte de los Ríos

Augusto Conte de los Ríos es Capitán de Fragata de la Armada española . Jefe de Estudios y Subdirector Escuela de Submarinos “Almirante García de los Reyes” en Cartagena

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