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Los Estrechos Turcos y el derecho de paso de los submarinos

El pasado 23 de junio un submarino ruso clase Kilo mejorada cruzó los Estrechos Turcos, en sentido poniente, saliendo del Mar Negro y entrando en el Mediterráneo.[1] Esta noticia fue rápidamente retransmitida a través de Twitter por Yörük Işık,[2] uno de los muchos observadores navales que se dedican a fotografiar a los barcos y que colabora con el prestigiosa Jane’s Fighting Ships.[3] No era la primera vez que un submarino ruso transitaba por los Estrechos Turcos, sí la segunda vez que lo hacía en sentido poniente.[4]

Submarino ruso clase Kilo Project 636.3 ‘Rostov-on-Don’. Fuente: Yörük Işık

Medios ingleses y norteamericanos denunciaron el paso de este submarino. Los Estrechos Turcos son gobernados por el Tratado de Montreux y, claro, ni los submarinos de la Armada Británica, la Royal Navy, ni de la Marina de Estados Unidos, la US Navy, están autorizados a pasar por los Estrechos Turcos. Según algunos expertos, el artículo 12 del Tratado de Montreux solo permite este paso en caso de reparaciones, ¿qué puede haber llevado a Rusia a ir contra un tratado que a priori les beneficia?

En el caso de los buques de guerra en tiempo de paz, deberán cursar previamente vía diplomática una notificación a las autoridades turcas. El período normal para esta notificación previa es de ocho días, que se incrementa a quince días para los Estados no ribereños al Mar Negro. La notificación debe especificar el destino, nombre de la unidad, numeral, motivo junto con la fecha de entrada y la salida prevista. Se deberá entrar de día y el comandante de la fuerza naval está obligado a identificarse en las estaciones de control de Canakkale (Çanakkale) y Estambul. Tanto el desplazamiento como el número de buques de guerra están limitados conforme al Artículo 14, que dice:

“El tonelaje total máximo de todas las unidades navales extranjeras que pueden estar en tránsito por los estrechos no excederá las 15,000 toneladas, y no incluirá más de nueve embarcaciones…”.

Según el Artículo 10 de la convención, los buques de guerra con pabellón no ribereño podrán pasar por los estrechos si se trata de buques de superficie ligeros o auxiliares. Para que estos sean considerados ligeros se establece una clasificación en el Anexo II del tratado donde impone un límite entre 8,000 y 10,000 toneladas, artillería menor de 8 pulgadas y que no se trate de portaeronaves, ni submarinos.

El Artículo 18, también restringe el paso en relación con el tonelaje total de la flota y el tiempo que tienen previsto permanecer en el Mar Negro. El tonelaje total para los países no ribereños no podrá ser superior a las 30,000 toneladas (ver artículo 18.1).

Pasemos al Artículo 12[5], único artículo que nos habla de los submarinos y al que se le dedican tres párrafos:

“Las Potencias del Mar Negro tendrán derecho a enviar a través del Estrecho, con el fin de reincorporarse a su base, submarinos construidos o comprados fuera del Mar Negro, siempre que se haya dado a Turquía un aviso adecuado del movimiento de estos submarinos.

Los submarinos pertenecientes a dichas Potencias también tendrán derecho a pasar por el Estrecho para ser reparados en astilleros fuera del Mar Negro, a condición de que se proporcione información detallada sobre el asunto a Turquía.

En cualquier caso, dichos submarinos deben viajar de día y en superficie, y deben cruzar por el Estrecho de forma aislada”.

Solo están autorizados a dejar el Mar Negro para reparaciones y por eso no es tan usual verlos transitar en sentido poniente, ni levante, es decir, han pasado 8 años desde su incorporación a la Flota del Mar Negro y les tocaba ya un overhaul o gran carena.[6]

La ampliación de la OTAN con la entrada de Rumania y Bulgaria en 2004, y más reciente con la declaración de Georgia como miembro aspirante en 2017, ha hecho que el Mar Negro deje de ser un coto privado de la Rusia y Turquía. Un ejemplo, son los ejercicios Sea Breeze que la OTAN lleva celebrando desde 1997. Unas maniobras en las que suelen participar nuestras fragatas F-100. Estos veintiocho años han servido como demostración de fuerza limitada por un Tratado Internacional que regula el acceso al Mar Negro y restringe el paso de buques militares. Es extraño que algunos se sigan preguntando qué y qué no se puede hacer.

Este aumento de la presencia de buques de la alianza en los considerados por Rusia como sus dominios, ha hecho que se elevara el tono de protesta ante Turquía[7] y que se haya reclamado en numerosas ocasiones la aplicación del Tratado de Montreux.[8]  Rusia no se ha limitado a emprender medidas diplomáticas, también ha iniciado un plan de potenciación de su flota en el Mar Negro renovando su arma submarina con los nuevos submarinos de la clase ‘Varshavianka’, conocidos en la OTAN como ‘Agujero negro’ por su gran sigilo.[9] También han fortalecido sus unidades de superficie incorporando modernas unidades de superficie como las fragatas Almirante Grigorovich y Almirante Makarov en una apuesta clara por convertir el Mar Negro en una burbuja de Anti-Access/Area Denial (A2/AD).[10]

La libertad del tránsito y la navegación en los estrechos es regulada sobre la base de la discriminación entre mercantes, buques de guerra y aeronaves. Las otras diferencias están en función de las circunstancias, tiempo de paz, tiempo de la guerra y beligerancia o no de Turquía, así como de la situación de inseguridad turca. La naturaleza eminentemente estratégica del Mar Negro está llevando a Rusia a desarrollar una estrategia progresiva de denegación de acceso en todas sus formas. En consecuencia, el riesgo de transformar esta región en un mar cerrado bajo supervisión rusa parece real a medio plazo.

Los dos tránsitos de submarinos ruso que ha habido hacia poniente, uno en 2019 y otro en 2020, fueron controlados y se pudo observar poco después que transitaban por el Canal de la Mancha, lo que intuimos, demuestra que entonces no es un incumplimiento del Tratado de Montreux en este caso, ya que aunque sí son submarinos que pertenecen orgánicamente a la Flota del Mar Negro, el final de su viaje es para realizar unas reparaciones de acuerdo al Articulo 12 del Tratado de Montreux.[11]

Cualquier cambio en el régimen jurídico de los Estrechos Turcos tendría que realizarse, bien con un nuevo Tratado, o acogiéndose a una regulación del Convenio de Jamaica. El Tratado de Montreux se puede considerar norma de derecho consuetudinario y perfectamente vigente. La capacidad de controlar un estrecho y cerrarlo por una nación hoy en día es complicada. Esto se traslada también a los canales internacionales. Se puede concluir que mantener normas y tratados internacionales sentados sobre bases históricas sólidas, ayuda a mantener y promover las buenas relaciones entre los Estados. Todos conocen las normas y las aceptan, como las aceptaron otros antes que ellos. Esto es algo que redunda en la gestión de crisis y puede ser un punto de encuentro entre rusos y europeos a través de herramientas como la OSCE o de la Unión Europea.


[1] HI Sutton (23/6/2020). Russian Submarine Transits Bosporus In Move That Raises Questions Under International Treaty. Forbes. Disponible en: https://www.forbes.com/sites/hisutton/2020/06/23/image-shows-russian-submarine-appearing-to-break-international-treaty/#6c9dc5d757b8 [Consultado el 28 de julio de 2020].

[2] Twitter de Yörük Işık. Disponible en: https://twitter.com/YorukIsik [Consultado el 28 de julio de 2020].

[3] Jane’s Fighting Ships es una obra de referencia de buques de guerra y de publicación anual. Publicado originalmente por primera vez por Fred T. Jane en 1898 con el título Jane’s All the World’s Fighting Ships.

[4] Bosphorus Naval News (19/9/2012). Russian Submarine Alrosa Passed Through Bosphorus. Disponible en: https://turkishnavy.net/2012/09/19/russian-submarine-alrosa-passed-through-bosphorus/  [Consultado el 28 de julio de 2020].

[5] Versión en inglés del Tratado. Disponible en: http://sam.baskent.edu.tr/belge/Montreux_ENG.pdf [Consultado el 28 de julio de 2020].

[6] Ministerio de Defensa ruso (23-6-2020). El submarino “Rostov-on-Don” de la Flota del Mar Negro pasa el estrecho del Mar Negro. Disponible en: https://function.mil.ru/news_page/country/more.htm?id=12298689@egNews [Consultado el 28 de julio de 2020].

[7] Flanagan, S. J. e Irina A. C. (2019). Russia, NATO, and Black Sea Security Strategy: Regional Perspectives from a 2019 Workshop. RAND. Disponible en: https://www.rand.org/pubs/conf_proceedings/CF405.html [Consultado el 28 de julio de 2015].

[8] Conte de los Ríos, A. (2015). El Tratado de Montreux y el conflicto de Ucrania. Revista general de marina, 268(1), 43-56.

[9] Conte de los Ríos, A. (2019). La base naval de Sebastopol tras la anexión rusa de Crimea. Revista general de marina, 276(3), 467-483.

[10] Villanueva López, C. (29-2-2020). Revista Ejércitos. Disponible en: https://www.revistaejercitos.com/2020/02/29/a2-ad/ [Consultado el 28 de julio de 2020].

[11] Channon M. (12-7-2020). Royal Navy shadows Russian sub accused of treaty breach. Plymouth Herald. Disponible en: https://www.plymouthherald.co.uk/news/uk-world-news/royal-navy-shadows-russian-sub-4351927 [Consultado el 28 de julio de 2020].

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Augusto Conte de los Ríos

Augusto Conte de los Ríos es Capitán de Fragata de la Armada española . Jefe de Estudios y Subdirector Escuela de Submarinos “Almirante García de los Reyes” en Cartagena

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