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Consejos antes de matricularse en un posgrado sobre seguridad internacional, inteligencia o defensa

https://global-strategy.org/consejos-antes-de-matricularse-en-un-posgrado-sobre-seguridad-internacional-inteligencia-y-defensa/ Consejos antes de matricularse en un posgrado sobre seguridad internacional, inteligencia o defensa 2022-03-24 10:50:00 Javier Jordán Blog post Docencia Salidas profesionales

Todos los años tengo alumnos que me piden consejo sobre la conveniencia o no de matricularse en un curso de posgrado sobre seguridad internacional, inteligencia o defensa. Así que pongo por escrito mi respuesta por si resulta de interés a otras personas.

Mi primer consejo consiste en recordar que los estudios sobre seguridad internacional y defensa apenas tienen salidas profesionales, particularmente si se cursan dentro de España. Fuera de nuestro país la cosa cambia. Hay más posibilidades si se realizan prácticas en una institución internacional y se busca trabajo posteriormente en otros países de la Unión Europea. Sobre esta cuestión ya hablé en un post anterior, que puedes leer en este enlace.

Los diplomas, cursos de experto, másteres propios o másteres oficiales sobre seguridad y defensa son útiles para quienes ya están trabajando en ese campo: militares, policías, guardias civiles, investigadores universitarios contratados y ciertas (muy pocas) empresas relacionadas con seguridad internacional y defensa. También constituyen una buena opción para quienes deseen aprender por afición sobre esos temas de manera estructurada y reglada. Sin embargo, tienen unos costes de oportunidad significativos para un recién graduado que quiera abrirse camino en el mundo laboral. La probabilidad de conseguir trabajo es exigua y ese tiempo e inversión se pueden emplear en otras alternativas con más empleabilidad.

El segundo consejo consiste en asegurarse de la calidad de la enseñanza. Se ha generado una ‘burbuja formativa’ sobre cuestiones de política internacional, geopolítica, inteligencia, seguridad y defensa; y la calidad dentro de ellos es muy desigual. Hay propuestas serias y propuestas que no lo son tanto. Estas últimas se aprovechan del interés creciente en esas temáticas para generar expectativas de trabajo infundadas, en particular en el ámbito de inteligencia y defensa. El cambio profundo en política internacional generado por la guerra en Ucrania no va a hacer más que ahondar esta tendencia en nuestro panorama formativo… por lo que conviene ser cautos.

Evidentemente, un buen modo de asegurarse de la calidad de un título de posgrado consiste en preguntar a una muestra representativa de antiguos alumnos. Pero como no siempre es posible, hay otras maneras de obtener pistas al respecto. A saber:

  • Calidad de la institución formativa. No depende del título rimbombante de quien oferta el título ni de la cantidad de logotipos de instituciones asociadas. Los vínculos institucionales no siempre obedecen a criterios de calidad. Un parámetro más objetivo es la posición en el ranking de Universidades españolas. Los rankings tienen también sus limitaciones y no son una garantía a la hora de conocer la calidad de un determinado título de posgrado. De hecho, la calidad de los títulos es a menudo diferente dentro de la propia Universidad. Pero si se trata de una Universidad seria, hay mayores probabilidades de que el centro que aprueba los títulos aplique mecanismos de control y no prime la cantidad sobre la calidad. El prestigio de la institución permite así un primer acercamiento. En este enlace puedes consultar el ranking de Universidades españolas elaborado desde el CSIC.
  • Transparencia e información sobre el profesorado. En buena medida, la calidad formativa depende de quiénes son los docentes.  Evidentemente, si el programa no incluye información detallada sobre los profesores, no podrás contrastarla pero esa falta de transparencia puede ser indicativa, para mal.
  • Profesorado experto. Hay dos modos de valorar a priori la adecuación del profesorado: experiencia profesional y producción científica. La experiencia es el principal criterio en militares y otros profesionales no académicos, siempre que impartan materias directamente relacionadas con su trayectoria laboral. Por su parte, la producción científica es un indicador fundamental en los docentes que trabajan a tiempo completo en la Universidad.  A la hora de valorar la producción académica resulta muy útil Google Scholar. Si el docente en cuestión tiene un perfil propio en Google Scholar podrás encontrar la mayoría de sus publicaciones y el número de referencias obtenidas (buen criterio sobre su relevancia). Si no lo tiene, puedes ver en cualquier caso la mayoría de sus publicaciones. Las más valiosas son aquellas aparecidas en revistas científicas indexadas en Scimago Journal Rank o en el Journal Citation Reports. Por supuesto, la imagen que se transmite a través del perfil profesional en redes sociales no es suficiente. Se puede ser muy activo publicando enlaces o comentando noticias en Twitter o Linkedin, sin que exista conocimiento o especialización real de fondo.
  • Prácticas laborales. La mayoría de los títulos no las incluyen porque, siendo realistas, su objetivo principal no es tanto la empleabilidad como la formación. Por tanto, no es en absoluto un demérito la ausencia de prácticas. En cualquier caso, si a pesar de la advertencia inicial, buscas este tipo de formación con fines laborales puede haber una reducida probabilidad de empleo si las prácticas se realizan en empresas. Si las prácticas son en organismos públicos, seguramente cumplirán también una función formativa pero su recorrido laboral acabará cuando éstas finalicen.

Lógicamente la calidad de cualquier propuesta formativa incluye otros aspectos como la coherencia y relevancia de los contenidos, la metodología didáctica, el compromiso real de los docentes, la eficacia de gestión administrativa, etc. No obstante, contrastar la calidad de la institución, la transparencia sobre el profesorado y la calidad de este último son tres pasos relativamente fáciles de dar y aconsejables antes de matricularse en un posgrado.

Javier Jordán

Catedrático de Ciencia Política en la Universidad de Granada y director de Global Strategy

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