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Escenarios de la guerra en Ucrania

https://global-strategy.org/escenarios-de-la-guerra-en-ucrania/ Escenarios de la guerra en Ucrania 2023-06-11 18:56:03 Javier Jordán Blog post Análisis y Estrategia Estudios de la Guerra Guerra Rusia - Ucrania Prospectiva

La prospectiva no consiste en adivinar el futuro sino en entender cómo y por qué se pueden materializar diferentes escenarios. Repito esta idea cada vez que hablo sobre el tema. Con ella en mente, vamos a explorar la evolución de la guerra en Ucrania en el nivel político estratégico como resultado de la ofensiva ucraniana en ciernes. Ya hicimos un primer ejercicio prospectivo con la Revista Ejércitos explicado en este podcast y en este informe. Ahora voy a plantearlo de una manera alternativa, aunque con conclusiones que guardan relación con las de aquel trabajo.

En primer lugar, hemos de contemplar la guerra en Ucrania como un sistema complejo, con interacción entre sus distintos componentes, con interrelación entre los procesos y con interconexión con otros sistemas externos a él. Es decir, algo parecido a esta imagen.

Si queremos comprender –aunque sea parcialmente– su funcionamiento hemos de realizar un ejercicio de abstracción para identificar dentro de ese maremágnum las variables y relaciones esenciales. El resultado es un modelo (cualitativo, sin asignar valores numéricos) que inevitablemente deja muchos elementos fuera pero que a cambio aporta parsimonia, con una explicación sencilla basada en las variables e interacciones más relevantes. Si introducimos demasiadas variables, nuestro modelo se volverá tan complejo como la propia realidad y acabará siendo opaco.

Hecha esta aclaración, el siguiente diagrama de influencias ofrece una visión de la guerra de Ucrania en el nivel político estratégico.

Elaboración propia. Pulse aquí para ampliar.

En este diagrama he identificado tres variables que sobresalen en importancia sobre el resto y que he destacado con un tamaño de letra más grande: 1) cohesión de los aliados OTAN y UE en lo relativo a la ayuda económica y militar a Ucrania, 2) cohesión política interna en Rusia y 3) reconquista de territorios ucranianos ocupados por Rusia; en qué medida se desplaza hacia un lado u otro la línea del frente. Como muestra el diagrama, esas tres variables interaccionan entre sí fundamentalmente de manera indirecta.

La primera de ellas es relevante porque de la cohesión de los aliados depende el nivel de ayuda diplomática, económica y militar que reciba ucrania, y dicha ayuda exterior es el centro de gravedad de la capacidad ucraniana para hacer la guerra. De ese suministro depende en gran medida la capacidad militar de las fuerzas armadas ucranianas. No es el único factor porque hay otras variables como la doctrina militar, el adiestramiento, la moral de combate, etc. que afectan a la capacidad militar pero que, sin embargo, he dejado fuera del modelo porque en ausencia de la ayuda militar exterior se verían afectados muy negativamente. A su vez, el respaldo exterior también incide directa e indirectamente sobre la cohesión política interna ucraniana, su postura hacia un acuerdo de paz que entrañe concesiones significativas (maximalismo vs posibilismo). Por otro lado, la cohesión entre los aliados interacciona en doble sentido con el apoyo en sus propias sociedades. Ciertamente, el sentir de la opinión pública puede hacer mella en la determinación de los gobernantes a la hora de seguir proporcionando una ayuda costosa a Ucrania pero, a su vez, las élites políticas tienen capacidad para influir en las narrativas relacionadas con la guerra y para modelar hasta cierto punto sus respectivas opiniones públicas.

En cuanto a la segunda variable clave, la cohesión política interna es crucial a la hora de que Rusia continúe o no la guerra. Moscú cuenta con recursos suficientes para una guerra prolongada. Pero como demostró la guerra ruso-japonesa de 1904-1905, la Primera Guerra Mundial y, en sentido inverso la Segunda Guerra Mundial, dicha capacidad depende de su estabilidad política y ésta es sensible a su vez a los resultados bélicos.  Por tanto, la cohesión política rusa incide directa e indirectamente sobre el resto de variables: sus relaciones exteriores (que se retroalimentan de la diplomacia y del liderazgo ruso), su capacidad de movilizar recursos humanos y materiales, su maximalismo sobre las condiciones del fin de la guerra, su capacidad para llevar a cabo acciones en la zona gris regional contra Estados Unidos y la Unión Europea, su capacidad militar y la situación en el campo de batalla. Dependiendo de cuál sea el valor concreto de dichas variables, la opción de una escalada nuclear resultará más o menos plausible.

En gran medida, el funcionamiento del sistema se explica por la influencia que ejercen estas dos variables principales. No obstante, he querido resaltar los avances (o la falta de ellos) sobre el terreno porque esta variable tiene un alto impacto sobre las otras dos. Como estamos viendo, los fuegos de largo alcance contra ciudades o los ataques a infraestructuras críticas son aspectos destacados de la guerra pero lo fundamental es quién ocupa el territorio.

A partir de esta comprensión sistémica de la guerra, podemos explorar diferentes escenarios. Para ello he seleccionado algunas de las variables representadas en el diagrama y les he asignado una serie de valores posibles.

Elaboración propia. Pulse aquí para ampliar.

Pasan a ser así variables conformadoras del futuro (drivers) y la combinación de sus diferentes valores nos permite construir escenarios alternativos. De los cientos de combinaciones posibles hay que eliminar las incompatibilidades, pero incluso así el número de escenarios plausibles es elevado. Como lo importante son los drivers y no los escenarios (pues es a partir de los drivers como se lleva a cabo la vigilancia prospectiva) me parece suficiente ofrecer estos nueve futuros alternativos. Su propósito consiste en hacernos sensibles a escenarios divergentes, que nos abran a opciones distintas de lo que ahora mismo consideramos probable.

Elaboración propia. Pulse aquí para ampliar.

Los primeros cuatro escenarios podrían materializarse en lo que resta de 2023, al término de la ofensiva ucraniana de este verano, y contemplarían desde un éxito significativo de las operaciones militares (pero sin recuperar en ningún caso Crimea ni la totalidad de los territorios ocupados por Rusia en febrero de 2023) hasta un fracaso rotundo que, además de desgastar las fuerzas ucranianas, no permita recuperar grandes extensiones de territorio. A la hora de dar plausibilidad a estos y a los siguientes escenarios es preciso recordar las interacciones del diagrama de influencias.

Elaboración propia. Pulse aquí para ampliar.

A partir de los escenarios 1-4 se abrirían tres futuros alternativos que resultarían plausibles a medio plazo (quizás de uno a tres años). El escenario 5 se caracteriza por el agotamiento de los contendientes y del apoyo militar aliado a Ucrania. El conflicto se congelaría sin un acuerdo formal.

Elaboración propia. Pulse aquí para ampliar.

El escenario 6 contempla la transición a una guerra de baja intensidad (intercambios artilleros, ataques episódicos con fuegos de largo alcance en la retaguardia enemiga, y escaramuzas puntuales). La coalición aliada se fragmentaría entre los que continúan apoyando a Ucrania militarmente (por ejemplo, Estados Unidos, Reino Unido y países de la región báltica incluyendo los nórdicos) y aquellos que mantienen un respaldo diplomático decidido pero nulo o simbólico en lo militar. En un medio plazo ampliado (escenario 7) –y siempre que vaya precedido por una renovación de las élites dirigentes en Rusia– podría darse un fin negociado de la guerra donde Moscú asuma los resultados de Ucrania en el campo de batalla tras una nueva ronda de combates de alta intensidad favorables a Ucrania, a cambio de la normalización de las relaciones económicas de Rusia con Europa y Estados Unidos. Un desenlace difícil de imaginar en el presente y que sólo sería plausible como resultado de dinámicas internas de la política rusa que generan una ventana de vulnerabilidad aprovechado por Ucrania con el respaldo de aliados clave.

Por último, la prolongación a largo plazo del conflicto (de tres años en adelante) generaría al menos dos escenarios favorables a Rusia. El escenario 8 sería consecuencia de una crisis de legitimidad internacional de la causa ucraniana, consecuencia de disfunciones internas y/o de escándalos que socaven gravemente su imagen. Su debilitamiento militar generaría una ventana que permitiría a Rusia reactivar operaciones militares a gran escala tras reconstituir sus fuerzas armadas. Por su parte, el escenario 9 se traduciría en una paz precaria y desventajosa para Ucrania tras ver reducido el apoyo exterior como consecuencia del cambio de prioridades de sus aliados o de factores como los señalados en el escenario 8 que minen el relato de la causa ucraniana o generen disfunciones serias en su política interna.

Como he señalado al comienzo, lo importante de este ejercicio no son los escenarios sino entender los mecanismos que podrían conducirnos a ellos (o a otros también plausibles), combinando los valores de las variables motores de cambio (drivers) de acuerdo con las dinámicas identificadas en el análisis sistémico de la guerra.

Javier Jordán

Catedrático de Ciencia Política en la Universidad de Granada y director de Global Strategy

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