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China vs Estados Unidos, la Guerra Fría 4.0

https://global-strategy.org/china-vs-estados-unidos-la-guerra-fria-4-0/ China vs Estados Unidos, la Guerra Fría 4.0 2020-05-24 07:00:00 Augusto Conte de los Ríos Blog post Estudios Globales Asia Pacífico China
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Hace unos días el almirante estadounidense James Stavridis escribía sobre sobre la nueva Guerra Fría China y Estados Unidos; [1] también lo hacía recientemente el profesor Baqués, donde explicaba las ambigüedades de China.[2] Tengo que hacer un inciso, Josep Baqués es el culpable de que desde hace quince años haya devorado multitud de libros y artículos sobre China.

Volviendo al asunto de la Guerra Fría, China está profundamente infiltrada en nuestras vidas y en nuestra economía y, por tanto, no es adecuado hablar de Guerra Fría, la guerra que enfrentó Occidente con el régimen comunista de la Unión Soviética estaba marcada por el famoso Telón de Acero, aquí no hay telón, hay Ruta de la Seda.

Hay una docena de razones para hablar de rivalidad entre Estados Unidos y China, algunas basadas en diferencias ideológicas pero la mayoría son diferencias comerciales donde el campo de batalla son los aranceles a productos y las ayudas a las empresas, véase el ejemplo español del aceite de oliva, ya me dirán qué relación tiene con la industria aeronáutica.

Era inevitable que a medida que China ascendiera y cayera la Unión Soviética dando lugar a una situación hegemónica estadounidense, se llegase a un desequilibrio de poder que terminaría en un enfrentamiento entre Estados Unidos y China. Esta evolución natural que algunos llaman Guerra Fría solo es realpolitik, el fin del ciclo hegemónico de Estados Unidos con una pujante China que busca ocupar su sitio en la esfera de las influencias.

Siguiendo con el almirante Stavridis, al que le cuesta hablar de Golfo Pérsico,[3] nos damos cuenta de que su visión, y la de Estados Unidos, es monocolor: claramente China es un incordio y es la excusa perfecta para seguir invirtiendo en Defensa y construir nuevos portaaviones que puedan desafiar la ocupación de un puñado de islas en el Lejano Oriente, donde China trata de proteger sus intereses, en claro desafío a Japón y Corea del Sur o, mejor dicho, Estados Unidos.[4] China busca consolidar su dominio naval y el control de sus aguas próximas.

La situación naval china es similar a la de la URSS (Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas) a finales de los ochenta. Actualmente se encuentra en un período de transición. De una marina regional que dominaba su zona litoral, gracias sobretodo a sus misiles y activos aéreos, ha pasado a una poderosa PLAN (en inglés People’s Liberation Army Navy) de alcance global que se expande y moderniza sus unidades, portaaviones, destructores y modernos submarinos[5].

Según Stavridis,[6] la clave está en que Estados Unidos doblegue a los chinos sin llegar a un conflicto armado y la mejor manera es internacionalizarlo, apoyándose en sus aliados y estableciendo patrullas conjuntas que garanticen la libertad de navegación con socios de la OTAN, Australia y Japón. También habla de aumentar su compromiso con Taiwán, particularmente en la cooperación militar, y por supuesto, no se olvida del COVID-19 y la necesidad de promover una investigación internacional sobre el brote de Wuhan.

La red de aliados y socios de los Estados Unidos es un centro de gravedad estratégico, y Estados Unidos debe hacer todo lo posible para garantizar que la mayor cantidad posible de estas Marinas sean capaces de integrarse con las fuerzas estadounidenses,[7] como hizo España recientemente con su fragata Méndez Núñez (F-104) y el Grupo Aeronaval del portaaviones USS Abraham Lincoln del que le hablamos el otro día en relación con el fallido programa de la FFG(X).

Estas medidas de confrontación deben ir también acompañadas de medidas diplomáticas, ofertas de cooperación a China, mejora de acuerdos comerciales y arancelarios que den acceso a los chinos al mercado estadounidens. Sin olvidarse de la cooperación en el Ártico[8], una nueva ruta que se abre al tráfico mercante procedente de China[9].

Esta misma idea aparecía en el número de marzo de la revista del US Naval Institute Proceedings, donde se reclamaba incrementar los lazos con los aliados para enfrentarse a China.[10] No es algo nuevo, ya en 1985, un entonces joven capitán de fragata James Stavridis escribiría un artículo titulado The Global Maritime Coalition,[11] en el que reclamaba lo mismo: un fortalecimiento colectivo de las Marinas del mundo libre para enfrentarse a la amenaza soviética. Cambiemos ahora la URSS por China.

Esto choca con la política que ha seguido China después de Tianamen.[12] En 1990, Deng Xiaoping aconsejaría seguir una línea de actuación discreta, basada en dos premisas fundamentales: “ocultar el potencial y esperar el momento oportuno”, así como “llevar a cabo actuaciones de carácter modesto”. Estas dos premisas serían conocidas más delante por los analistas como “La estrategia de los 24 caracteres de Deng Xiaoping” (Observar con calma, asegurar nuestra posición, hacer frente a los asuntos con tranquilidad, ocultar nuestras capacidades y esperar el momento oportuno, ser buenos en mantener un perfil bajo, y nunca liderar la reivindicación).

A esos 24 caracteres en 1998 se les añadirían 4 más, dando lugar a “La estrategia de los 28 caracteres de Deng Xiaoping”: (Observar con calma, asegurar nuestra posición, hacer frente a los asuntos con tranquilidad, ocultar nuestras capacidades y esperar el momento oportuno, ser bueno en mantener un perfil bajo, nunca liderar la reivindicación, llevar a cabo operaciones de carácter modesto).

Desde enero, las noticias sobre ciberataques, guerra biológica y campañas de desinformación han abundado en lo medios norteamericanos que, sin meternos a valorar, tratan de ocultar problemas internos y una tarde y mala respuesta al virus COVID-19. Según esas informaciones, los ciberataques provenían de China y el virus se originó en un laboratorio de Wuhan, un laboratorio que las autoridades francesas ayudaron a construir.

Mientras luchamos contra la pandemia, los analistas hablan de agresivas operaciones en el mar de la China Meridional. Los barcos de la Marina de Estados Unidos (US Navy) y la PLAN continuarán enfrentándose a su particular Guerra Fría.[13] Haría bien en recordar Porth Arthur y la guerra Rusojaponesa, donde una bisoña Marina Imperial Japonesa se enfrentó a una todopoderosa flota europea, la Marina Imperial Rusa, con un resultado por todos conocidos.

La máxima latina escrita por Flavio Vegecio a finales del siglo IV d.c., “si vis pacem, para bellum” —si deseas la paz, prepárate para la guerra— sigue siendo muy acertada, aunque como matiza Jed Babbin, ex Subsecretario Adjunto de Defensa que sirvió durante la primera administración Bush y autor de En las palabras de nuestros enemigos, no siempre somos capaces de entender a nuestros enemigos:

There never was a war in all history easier to prevent by timely action. We Americans are great talkers but are often not great listeners. And what we do hear, we often mistake, because we tend to see our adversaries as people of the same mind as ourselves.


[1] Stavridis, J. (22-5-2020). A Cold War Is Heating Up in the South China Sea. Bloomberg. Disponible en: https://www.bloomberg.com/opinion/articles/2020-05-21/u-s-china-tension-over-trade-covid-19-rises-in-south-china-sea (Consulta 23-5-2020).

[2] Baqués, J. (2020). China: ni norte, ni sur; ni pacifista, ni belicista; ni roja, ni azul. Global Strategy. Disponible en: https://global-strategy.org/china-ni-norte-ni-sur-ni-pacifista-ni-belicista-ni-roja-ni-azul/ (Consulta 23-5-2020).

[3] Stavridis en todas sus referencias habla de Golfo Arábigo en vez de Pérsico, ver por ejemplo Stavridis J. (15-5-2020). Iran’s Gulf Aggression Can Be Stopped Without War. Bloomberg. Disponible en: https://www.bloomberg.com/opinion/articles/2019-05-15/iran-s-gulf-aggression-can-be-stopped-without-war (Consulta 23-5-2020).

[4] Mizokami, K. (2020). The lost battle of the south china sea, refought. United States Naval Institute.Proceedings, 146(3).

[5] Holmes, J. (2018). Visualize chinese sea power. United States Naval Institute. Proceedings, 144(6).

[6] Stavridis, J. (2020). The splendid and the vile. United States Naval Institute. Proceedings, 146(5).

[7] Poulin, A. R. (2020). The global maritime coalition 2.0. United States Naval Institute. Proceedings, 146(3).

[8] Berkman, P. A., y Stavridis, J. G. (2015). A mechanism for arctic-crisis response. United States Naval Institute. Proceedings, 141(12), 36-37

[9] Morley, F., & Bowdren, S. (2020). We must win the competition for maritime partners. United States Naval Institute. Proceedings, 146(3).

[10] Poulin, A. R. (2020). The global maritime coalition 2.0. United States Naval Institute. Proceedings, 146(3).

[11] Stavridis, J. (1985). The Global Maritime Coalition. United States Naval Institute. Proceedings, 111(4), 58-64.

[12] Moncada Durruti, M. (2011). Visión del mundo exterior de las cuatro generaciones de líderes políticos de la República Popular China: evolución histórica y conceptual. Documentos CIDOB. Asia, ISSN-e 1697-381X, Nº. 27.

[13] Dudell, J. (2020). Frozen dragon: Applying the lessons of the cold war to the china seas.United States Naval Institute. Proceedings, 146(3)

Augusto Conte de los Ríos

Augusto Conte de los Ríos es Capitán de Fragata de la Armada española . Jefe de Estudios y Subdirector Escuela de Submarinos “Almirante García de los Reyes” en Cartagena

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