• Buscar

China: Zona gris y confrontación de modelos políticos

https://global-strategy.org/china-zona-gris-y-confrontacion-de-modelos-politicos/ China: Zona gris y confrontación de modelos políticos 2021-02-01 07:39:00 Gabriel Martínez-Valera Blog post Estudios Globales China Zona gris y estrategias híbridas
Print Friendly, PDF & Email

Global Strategy Report, 7/2021

Resumen: China, en su resurgir como gran potencia, utiliza en su estrategia la competencia en Zona Gris a fin de conseguir sus objetivos, competencia para la que está conceptual y estructuralmente bien capacitada debido a sus estructuras jerarquizadas para el planeamiento y ejecución de las acciones, el control social y la ausencia de cualquier tipo de restricciones o límites.

Pero, en último extremo, esta competencia los es por la influencia global, en donde los sistemas de gobierno alcanzan un protagonismo decisivo y son dependientes del contexto. Contexto que estará caracterizado por sistemas de valores casi inexistentes en los diferentes sistemas de gobierno y por crisis sanitarias y fenómenos producidos por el cambio climático cada vez más habituales. Las sociedades, incluidas las gobernadas por democracias liberales, reclamarán una mayor protección, aún a costa de sus libertades y derechos individuales y colectivos, lo que primará a los sistemas de gobierno autocráticos, convirtiéndose el modelo chino en el paradigma global.

Introducción

China, cuya vuelta al panorama internacional como potencia a nivel regional e incluso global es indiscutible, utiliza en su planeamiento estratégico una mezcla de cooperación, conflicto armado y competencia por debajo del umbral del conflicto armado, en lo que se denomina la “competencia continua” (US Joint Doctrine 1-19).

La cooperación, que normalmente es duradera con inicio y final no discreto, la realiza en cualquier situación con sus competidores directos, en asuntos de interés mutuo como son las medidas económicas o antiterroristas, o con socios y aliados de esos competidores ya sean neutrales o adversarios.

En el conflicto armado, más que un conflicto armado directo contra otro estado, se canalizará a través y con apoderados (proxies) en las denominadas guerras por delegación, como medio indirecto de ganar ventaja. Estos conflictos armados, siempre de carácter limitado, se producen, fundamentalmente, en áreas que China entiende como de interés vital y sobre los que su posición es inequívoca, entre estos se encuentran la soberanía de Taiwán, las acciones en la denominada Línea de Nueve Guiones (Nine Dash Line) y las disputas con India.

Occidente, ve la forma de hacer la guerra según el paradigma de Clausewitz donde la guerra es una extensión de la política, es decir que política y lucha por el poder es guerra, por lo que se está en guerra o en paz sin áreas intermedias. En la visión china, por el contrario, la guerra es una herramienta más, y a veces no la más importante, de su caja de herramientas. Por lo que para China la competencia por debajo del umbral de la violencia, lo que denominamos Zona Gris (GZ), es su modus operandi habitual.

En este trabajo se postula que la competencia en las áreas militar, económica y geopolítica, apoyada por una muy fuerte innovación tecnológica, sigue siendo importante, pero la esencia de esa competencia por la influencia será en último extremo una lucha por el modelo de sistema político, modelo que estará fuertemente influido por el contexto.

Principales Instrumentos de la Estrategia China de Zona Gris.

El objetivo principal de la estrategia china, y por ende de su estrategia en GZ, es la fortaleza y seguridad del Partido Comunista Chino (CCP), es decir de su mantenimiento en el poder. El CCP ha unido su legitimidad a alcanzar, entre otros, una sociedad de “prosperidad moderada” para 2021 y recuperar una “hegemonía regional” para 2049. A la consecución de este objetivo contribuyen otros cuatro intereses nacionales de alto nivel: mantener una estabilidad regional y un crecimiento y desarrollo económico para el objetivo a corto plazo del 2021, y; incrementar la influencia internacional de China y la defensa de los territorios nacionales para el objetivo 2049 (Chinese Strategic Intentions).

Los coroneles chinos Qiao Liang and Wang Xiangsui en su documento “la guerra irrestricta” nos muestra el pensamiento chino, que en su estrategia utiliza todos los instrumentos del poder nacional, estatal y civil, y de alianzas y organizaciones internacionales, si estar sujeto a ningún límite. Este tipo de concepto se ajusta bastante al de Zona Gris que se caracteriza, entre otras, por una estrategia a largo plazo, por la utilización de manera coordinada todos los instrumentos de poder y por la dificultad en la atribución, con el fin de alcanzar objetivos similares a los que se conseguirían en una guerra, sin cruzar el umbral de violencia que la provoque

El régimen chino, por su carácter autocrático, con un sistema jerarquizado en sus instituciones y con una sociedad controlada, está mejor posicionado para orquestar una estrategia de GZ y actuar de manera coordinada con todos los instrumentos de poder. A continuación, mostramos algunas reflexiones sobre las acciones que están llevando a cabo los instrumentos de poder Militar, Político, Económico, Civil e Informativa, en su estrategia.

Militares

El instrumento militar, junto con el económico, el informativo y la innovación tecnológica, es uno de los más importantes para la estrategia de Zona Gris de China y para conseguir el liderazgo regional y, posteriormente global.

Dado que para China las estrategias de invasión y ocupación han sido ajenas a su modus operandi, más allá de su propio territorio, prefiere intimidar a Asia y no ocuparla. El Ejército de Liberación del Pueblo (PLA) ha definido tres formas de guerra, la de los medios (diseminar información a través de fuentes para influir en la opinión pública y obtener apoyo interno e internacional), la legal (uso de la ley para avanzar en los intereses chinos, obtener apoyo internacional y disuadir las acciones contrarias) y la psicológica (empleo de la propaganda, decepción y amenazas para desmoralizar y debilitar la moral del enemigo y disuadir la resistencia y vencer sin luchar) como parte de sus operaciones políticas.

El PLA, la milicia y la reserva, junto con el sistema de movilización nacional, son elementos clave de su poder militar. El uso de las milicias es una característica distintiva de China, pudiéndose utilizar como apoyo a la respuesta de emergencias, en la defensa aérea, inteligencia, reconocimiento y apoyo en comunicaciones. Además, la milicia del PLA puede apoyar misiones que incluyen operaciones de defensa cibernética y psicológica. Es de resaltar que las acciones de hostigamiento, violaciones de espacios aéreos y navales, así como, la ocupación de islas y arrecifes, fundamentalmente, en el Mar del Sur de China (SCS) y en el Este (ECS), las ejecuta con sus milicias, aunque siempre respaldadas por unidades del Ejército. El PLA ha establecido y ampliado la gama de unidades de reserva, incluidas las capacitadas para funciones especializadas como la gestión del espectro electromagnético, y han crecido y se han optimizado las de la fuerza naval, el ejército del aire, la fuerza de cohetes y la fuerza de apoyo estratégico.

China, como potencia emergente, tras haber estudiado y aprendido de su principal competidor, Estados Unidos (EE.UU.), considera que unas fuerzas armadas eficaces, con alcance global y tecnológicamente en vanguardia son una herramienta fundamental de su estrategia. Por lo que, basa en la innovación tecnológica y en la fusión cívico-militar la transformación de sus fuerzas armadas.

Desde, al menos, el inicio de este siglo China ha desarrollado armamento y equipos de alcance global como parte de un enfoque general para la modernización militar. Está en la vanguardia de municiones guiadas de precisión y buscadoras, de radares avanzados y equipos de detección, infraestructura de comunicaciones protegidas y redundantes y sistemas de guerra electrónica. Clave para el desarrollo del PLA son las tecnologías de doble uso, las tecnologías innovadoras en su aplicación militar, entre los que se encuentran la Inteligencia Artificial (AI) y el aprendizaje automático, la biotecnología, comunicaciones cuánticas, sensores submarinos y plataformas autónomas.

Como eje fundamental para compartir esas tecnologías y corazón de la estrategia china dirigida por la innovación está la Fusión Militar–Civil (MCF). La MCF es el esfuerzo del CCP de juntar los componentes civiles y militares de cuatro grandes sistemas de la economía y sociedad China: 1) el sistema de innovación de ciencia y tecnología y de información; 2) la infraestructura y el sistema logístico; 3) el sistema de cultivo del talento, y; 4) el sistema de movilización de defensa y respuestas a emergencias. La MCF permite la optimización de recursos estratégicos en los campos de la economía, la sociedad y la defensa.

Otro aspecto importante que supone una ventaja competitiva para China es que promoverá los usos militares de algunas tecnologías de vanguardia que por motivos éticos y/o morales los países occidentales no están dispuestos a explotar, dejándonos sin soluciones contra medidas o tecnología paralela.

Mención especial es la importante participación que han tenido las fuerzas armadas chinas con motivo de la pandemia del el SARS-CoV-2 (COVID-19), en el que, considerando la situación creada por la pandemia como una situación de guerra, se ha probado el sistema de seguridad nacional y sus capacidades de movilización, con un éxito innegable.

“This epidemic is not only a crisis, but also a big test, and a war. I said from the beginning, we must fight; this is a people’s war.”

Xi Jinping, General Secretary, Chinese Communist Party

El modelo de movilización de defensa nacional constituye un elemento fundamental de la capacidad de China para responder a una crisis o contingencia en un conflicto y está destinada a coordinarse con las funciones de respuesta a emergencias. Además, China ve a este Sistema como elemento crítico para salvaguardar la seguridad nacional. Al considerar la lucha contra la pandemia como una “guerra popular”, los líderes de China buscaron aprovechar y coordinar todos los recursos y capacidades disponibles, incluidos los militares, fuerzas de reserva y milicias, así como miles de empresas en todo el país, demostrando la capacidad de su respuesta integrada utilizando todos los recursos cívico-militares ante cualquier crisis o conflicto.

“China will devote more efforts to science and technology in national defense mobilization, be more readily prepared for the requisition of information resources and build specialized support forces. China aims to build a national defense mobilization system that can meet the requirements of winning informationized wars and responding to both emergencies and wars.”  

Xi Jinping`s Report at Chinese Communist Party 19TH National Congress, 2017

El PLA ha sido, y continúa siendo, un elemento crítico de la respuesta a la pandemia, tanto en el apoyo logístico como en la investigación médica sobre pruebas y desarrollo de vacunas. Con la dirección centralizada por la Comisión Militar Central el PLA, cuya principal responsabilidad es la preparación de planes para la movilización de defensa nacional y la coordinación de las principales iniciativas en la movilización que se extiende a los ámbitos militar, lo económico y social, acometió un despliegue a gran escala de personal sanitario y la primera movilización importante de la Fuerza de Apoyo Logística Conjunta del PLA. El proceso de movilización también probó, con un éxito innegable, aspectos del sistema y estrategia china de la fusión civil-militar.

Políticas/Diplomáticas

En este momento de la competencia regional y mirando a la ya cada vez más explícitamente a la competencia global, los líderes chinos han proclamado al multilateralismo como herramienta clave de las relaciones internacionales. En realidad, esta afirmación de la multilateralidad es el primer paso para alcanzar en 2049 la hegemonía regional, buscando inicialmente una bipolaridad, y el camino para competir por la global. En este sentido el presidente Xi Jinping, en su discurso el Foro de Davos de enero de este año, afirmo que “el multilateralismo es la arquitectura básica que nos dará la eficacia para todas nuestras acciones coordinadas”.

En la competencia en GZ, el gobierno chino mantiene un control centralizado del planeamiento y ejecución de todas las acciones en las que utiliza los instrumentos de poder del estado y de las empresas y organismos privados (como preconiza la antes mencionada guerra irrestricta) para la consecución de sus objetivos. La respuesta diplomática a cualquier provocación en GZ establece el contexto de las respuestas de los otros instrumentos de poder.

Difference in itself is no cause for alarm. What does bring alarm is arrogance, prejudice, and hatred. It is the attempt to impose hierarchy on human civilization, or to force one’s own history, culture, and social system upon others.”      

Xi Jinping. Davos 2021

El instrumento político y diplomático utiliza hábilmente la visión sinocéntrica y el sentimiento de humillación (“siglo de la humillación”), que en su narrativa ejercieron las potencias sobre China, acendrado en gran parte de su población.

Estos dos elementos los utiliza para crear y mantener un sentimiento nacional que justifique sus acciones, tanto interna como externamente. Internamente para controlar a las etnias disidentes y religiones, incluso llegando a confinar a poblaciones en campos de reeducación, se habla de cerca de un millón de internados en estos campos de diferentes etnias entre los que se encuentran uigures, kazajos, kirguises, hui. En el exterior para imponer su criterio y narrativas a países y/o empresas, imponiendo castigos de tipo económico, utilizando la movilización social y amenazas e incluso con despliegue militar.

Sirva como ejemplo el despliegue de Sistema de Defensa de Áreas de Gran Altitud Terminal (THAAD) de EE. UU. en la República de Corea (RoK). China intentó bloquear el despliegue de THAAD usando la diplomacia bilateral, una vez instalado el sistema ejerció presión económica sobre RoK para obtener un acuerdo sobre las restricciones en el uso y en despliegue posteriores del Sistema. China, que en 2017 representaba el 25% del comercio de RoK, tras el despliegue del THAAD apoyó las medidas diplomáticas con presión económica en una campaña de represalia económica agresiva y centrada en la población para obligar a un cambio en la política surcoreana. Entre otras acciones, redujo drásticamente el mercado turístico con RoK en más del 50%, también redujo las importaciones de televisores, videojuegos y otros, lo que supuso una disminución de las exportaciones de RoK en un 40%. De especial interés fue la represalia al grupo surcoreano Lotte, que era propietario de los terrenos donde se desplego el THAAD, le obligó al cierre de 75 tiendas en China en marzo de 2017 por “fallos en inspecciones”, el Grupo tuvo que vender todos sus almacenes en China y paró un proyecto de crear un parque temático en el noroeste de china, a pesar de la inversión de 25 billones de dólares. Según el Banco de la República de Corea, las acciones chinas redujeron en un 0,4% las expectativas de crecimiento económico de ROK en 2017.

Es decir, China revertió el fracaso inicial con las medidas diplomáticas y sobre todo económicas, y lo convirtió en un éxito al obtener garantías significativas del alcance futuro de la alianza entre RoK y EE.UU., lo que sirvió directamente a sus intereses de ampliar su influencia en la región.

Las importantes y expansivas actividades económicas del Banco de Inversión e Infraestructura Asiático (AIIB) y la Iniciativa un Cinturón un Camino (BRI), son utilizadas para por la denominada “diplomacia de la trampa de deuda” para extender su influencia política. Sirva como ejemplo la entrega, en diciembre de 2017, en arriendo a China del estratégico puerto de Hambantota, en el océano Indico, por un periodo de 99 años, al no poder devolver el préstamo a China para su construcción.

Otro elemento importante de la gran estrategia China son los esfuerzos e inversiones cada vez mayores en investigación e innovación para asegurar un efecto creciente, cuando no dominio, en los mercados científicos, biomédicos y tecnológicos internacionales, destinados explícitamente a aprovechar la posición de poder en el panorama internacional, económico y geopolíticos.

Económicas

El impresionante crecimiento económico que China ha experimentado en los últimos años, tras su incorporación a la economía de mercado, es la base sobre la que se asienta su paz social, el mantenimiento en el poder de CCP, y es instrumento de primer orden en la competencia de GZ.

“We have made historic gains in ending extreme poverty and have embarked on a new journey towards fully building a modern socialist country.”    

Xi Jinping, Davos 2021

                                                                                                                                     

Para mantener un crecimiento económico sostenido China necesita articular políticas que propicien acuerdos de intercambio multilaterales y eliminar las barreras al comercio, a las inversiones y a los intercambios tecnológicos. En esta línea se desarrolla la BRI, que le permite asegurar y aumentar el acceso a las materias primas y mercados baratos y alcanzar una posición de influencia regional y global, complementada con las actividades crediticias e inversiones del AIIB. Es pues fundamental para China proteger su esfera de poder económico, lo que supone a Pekín asegurar las rutas comerciales, en particular el control del estrecho de Malaca y mantener una posición fuerte en las Islas Spratly, con el fin de disuadir cualquier intención de controlar el comercio de y hacia China por cualquier gran potencia, singularmente Estado Unidos.

Dos de los elementos económicos importantes en esta competencia son el dinero y el sistema financiero.

El dinero ha sido utilizado como herramienta política más que como herramienta económica, de hecho, el control centralizado del sistema monetario, que no es una buena práctica económica, ha sido fundamental para crear y mantener la hegemonía regional y global.

Países de todo el mundo buscan reducir el uso de efectivo para conseguir un sistema monetario más eficiente, podríamos decir que el futuro del dinero es digital. China a través de dos de sus empresas Alipay (Propiedad de Alibaba, el Amazon chino. La empresa matriz de Alipay, Ant Financial, es líder mundial en Fintech y posee más del 10% de todas las patentes de Blockchain. Alipay tienen participación o asociación con las empresas de pagos de móviles de todo el mundo.) y Wechat Pay (Propiedad de Tencet, el Facebook chino, una aplicación multipropósito usada para mensajería, red social y pago desde móvil), utilizando monedas fiduciarias (sin valor por sí mismas, su única garantía es una promesa del emisor), dominan hoy este mercado. Estas sociedades sin efectivo utilizarán monedas digitales, algunas de ellas no serán emitidas por estados nacionales ni serán controladas de la misma forma que los bancos centrales gobiernan los sistemas monetarios hoy. Estos sistemas descentralizados y desnacionalizados crean confianza y están habilitados por la tecnología de cadenas de bloques (Blockchain), herramienta utilizada por las criptomonedas.

Pero hoy en día, el poder que proporciona la moneda estadounidense es innegable. Los estados con economías débiles usan el dólar norteamericano (USD) para estabilizar su situación. Además, la mayoría de contratos internacionales se realizan en esta moneda, lo que le da un poder a EE.UU. de control de estas transacciones y la capacidad de imponer sanciones económicas a otros países y empresas, lo que es de gran importancia para su estrategia. Las potencias revisionistas han buscado y buscan rebajar la influencia del USD en la economía mundial. Para China es más fácil promover y habilitar criptomonedas privadas para competir con el USD que hacerlo con su moneda nacional (el Renminbi, moneda del pueblo, o Yuan). En todo caso, el Renminbi, cada vez más utilizado en Asia, podría disminuir el dominio del USD en dos de las tres funciones principales del dinero, como medio de pago, en transacciones comerciales, y como unidad de cuenta, es decir a los precios que tienen los bienes, productos y servicios, y no como depósito de valor.

El dominio donde EE.UU. sigue reinando indiscutiblemente es el del poder financiero basado en el dólar norteamericano y en la centralidad de su sistema económico y financiero. Los datos hoy son abrumadores, entre ellos destacamos que: 1) la mayor parte del comercio internacional se realiza en USD; 2) la moneda norteamericana ha sido y es la moneda refugio global dominante, representa más del 60% del total de las reservas soberanas mundiales; 3) la mitad de la deuda mundial se emite en USD; 4) es la moneda preferida para los pagos de las transacciones financieras transfronterizas, con más del 40% de estas transacciones realizadas en el mundo, y; 5) el comercio internacional de mercancías cotiza en USD, con un 86% de la financiación del comercio. Por todo esto, las empresas multinacionales y los bancos centrales y comerciales necesitan el dólar americano, a los centros de compensación del USD tanto en los de territorio estadounidense como extraterritoriales, a los bancos de EE.UU. y a los sistemas reguladores y judiciales de EE.UU., para administrar de manera fiable sus transacciones y operar sus negocios.

Es decir, la banca internacional no puede vivir si no pueden operar en dólares en el sistema financiero global. Apoyado en esta dependencia, Estados Unidos ha utilizado con éxito, como armas, sus capacidades económicas y financieras, imponiendo sanciones y cortando el acceso de oponentes al sistema bancario global.

El uso excesivo y agresivo de los instrumentos financieros como instrumentos extraterritoriales de coacción y castigo obliga a China, Rusia e incluso a aliados de EE.UU., a encontrar soluciones alternativas y defensas para limitar esta vulnerabilidad. Para hacer frente a este dominio financiero estadounidense china intenta: 1) expandir las redes internacionales de su moneda; 2) la construcción de alternativas a los sistemas de pagos internacionales existentes y al principal sistema de mensajería financiera mundial, La Sociedad de Telecomunicaciones Financieras Interbancarias Mundiales (SWIFT), y; 3) el desarrollo de monedas digitales y sistemas de pago de próxima generación que potencialmente podrían operar más allá del alcance estadounidense.

En el uso del instrumento financiero dentro de la competencia en GZ, fundamentalmente con EE.UU., China puede crear compensaciones para erosionar las ventajas de su competidor y también desarrollar coaliciones financieras, que no solo incluirán a Rusia sino también a la Unión Europea, para experimentar con instituciones de pago alternativo que eludan el control estadounidense. El dilema de los estados que buscan alternativas al USD es que no quieren que el valor de sus depósitos en esta moneda caiga, bien al deshacerse de ella o a causa de la política monetaria de EE.UU., pues esto reduciría el valor de sus propios activos (China ha diversificado sus activos, disminuyendo sus reservas totales en USD del 79% en 2005 al 58% en 2014). Además, en el caso de una venta de la moneda norteamericana, el Banco de la Reserva Federal de Estados Unidos tiene capacidad de comprar la mayor parte de su propia duda, si fuera necesario.

Como elemento fundamental para luchar contra esa superioridad financiera de EE.UU., China quiere dominar el sector de la tecnología financiera (Fintech). De hecho, las empresas chinas que operan sistemas de pagos digitales ya tienen importantes ventajas en el nivel de implantación y tecnología patentada y podrían controlar fácilmente el mercado global Fintech en cuanto los consumidores se muevan a sistemas financieros alternativos. Si los sistemas basados en Blockchain se convierten en la norma, estas empresas pueden convertirse fácilmente en dominadoras del mercado.

Civil

El desarrollo tecnológico tiene consecuencias en todos los instrumentos de poder, en especial en el civil. La competencia tecnológica tiene consecuencias no solo en la política de seguridad sino en el mercado laboral.

China está bien posicionada en la transición a la cuarta revolución industrial, en el que la Inteligencia artificial (AI) juega un papel importante, por su influencia en el instrumento civil.

Dentro de las innovaciones tecnológicas que el gobierno chino utiliza de forma transversal para el desarrollo de todos sus instrumentos de poder, desde el económico al militar y el informacional, para alcanzar una supremacía regional y global, el desarrollo de la Inteligencia Artificial ocupa un lugar central.

La estrategia del gobierno chino para la AI de 2017 la presenta como una tecnología estratégica y nueva forma de competencia internacional tanto en su dimensión económica como militar. La tecnología AI llevará a una revolución tecnológica “inteligente”, tanto en el campo civil como militar, que será tan importante como la revolución tecnológica de la información en las últimas décadas.

La fortaleza de China para el desarrollo en curso de la AI reside en los datos que obtiene de más de ochocientos millones de consumidores que acceden a Internet y realizan sus pagos a través de teléfonos móviles. Los datos tanto de las actividades económicas reales como de los rastreos, volcado forzado de teléfonos y de redes sociales, convenientemente analizados mediante algoritmos de aprendizaje automáticos, proporcionan a China un potencial de desarrollo y uso de la AI.

La fusión militar-civil”, en la que se pone a disposición de los militares la mejor tecnología y experiencia comercial de inteligencia artificial, es uno de los pilares clave de la estrategia de AI de China y proporciona al aparato de seguridad nacional de China una gran capacidad de acceder a su industria de tecnología comercial nacional.

Las debilidades de China estriban en dos factores el talento y los chips informáticos. China si bien tienen en este campo una cantidad elevada de talento, en el talento de alto nivel está en desventaja con EE.UU. Por otro lado, las aplicaciones de AI deben ejecutarse en chips informáticos semiconductores, industria que juega un papel crítico y en el China, a pesar de sus progresos, va muy por detrás de países como EE.UU., Europa, Japón, Corea del Sur y Taiwán.

Informativas

La información para China es un elemento central de su estrategia, no se centra únicamente en cómo se podría aplicar la información en un conflicto, lo ven como un factor determinante en la competencia entre estados. Es más china ve el “dominio de la información” (entendido como la capacidad de reunir, transmitir, analizar y explotar la información y negársela al adversario) indisolublemente unido a la supervivencia del régimen. Utiliza campañas de información e influencia tanto interior y en el exterior, creando narrativas que favorezcan sus intereses y sobre todo a su objetivo estratégico de preservar al CCP en el timón del gobierno y estado chino.

La Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), en la década de los 80, puso en práctica una política de transparencia (glasnost) junto con una reforma económica la (perestroika) lo que supuso el comienzo del fin del Partido Comunista de la URSS. Aprendida esta lección, el Partido Comunista Chino no puede permitir el libre flujo de información dentro de China y también necesita filtrar la información hacia China, lo que implica controlar los medios tradicionales (prensa, radio y televisión) e Internet a nivel global.

Este control de las redes de información mundiales, donde la atribución es muchos más difícil, parece ser el entorno ideal para librar este tipo de competencia de GZ. La República Popular de China (PRC) quiere restringir el acceso a Internet a las acciones de nivel estatal, de ahí su apoyo para transferir la administración de Internet a entidades supranacionales como La Unión Internacional de Comunicaciones de la ONU, de esta manera se minimizaría el número de organizaciones en el control y Pekín obtendría más influencia sobre ellos.

El concepto chino de “Guerras Locales Informadas” refleja ese papel central de la información en todos los aspectos de los enfrentamientos futuros (El PLA concibió inicialmente las guerras futuras como guerras locales en condiciones modernas de alta tecnología, en las que las tecnologías de la información son elemento fundamental de la alta tecnología). Así, PLA ve el domino del espectro electromagnético y del espacio como elementos clave de estas Guerras futuras, debido a su importante papel en reunir, transmitir y permitir la explotación de la información.

Todas las acciones de China, entre ellas la de controlar los espacios de la información, como Internet, los ámbitos físicos, como los océanos, y el espacio exterior, algunas de dudosa legalidad internacional, las justifica por una perspectiva diferente del funcionamiento de la ley nacional e internacional. En el fondo los chinos se apoyan en el concepto del “gobierno por la ley”, más que en el “imperio de la ley”. Es decir, la ley sirve como instrumento mediante el que se ejerce la autoridad, pero no limita ese ejercicio de la autoridad, así los chinos ven sus esfuerzos para extender su autoridad sobre los espacios compartidos como parte de la guerra política, oponerse a sus esfuerzos es visto como un intento de limitar a China y amenazar el gobierno del CCP.

Es decir, los esfuerzos chinos para dominar el espacio de la información se basan no solo en el control del flujo de información sino en deslegitimizar la idea de que el espacio de la información es un espacio compartido. Para lograr ese domino de la información es esencial para China ser autárquica informáticamente lo que pasa de forma inexcusable en crear una industria de semiconductores de producción propia para sustituir los componentes informáticos importados., su talón de Aquiles en este campo.

Las debilidades de China que pueden hacer fracasar su estrategia

El partido comunista chino, al incorporarse a la economía de mercado ha renunciado a su adjetivo comunista por lo que hoy carece de un sistema de valores en que apoyarse. La continuidad del gobierno del CCP se basa fundamentalmente en el nacionalismo, explotando, como indicábamos anteriormente, su sentimiento sinocentrico y de revancha por el “siglo de humillación” (1839-1849) impuesto por occidente, en su crecimiento económico y en un poder militar creciente. De ellos la principal debilidad de China se centra en un crecimiento económico sostenido, para mantener a su creciente clase media y con ello la paz social, lo que pasa por alcanzar una hegemonía regional y una influencia global creciente.

Hay tres factores que limitan el comportamiento de Pekín (Chenese Strategic Intentions). El primero, China debido a su gran población, tendrá un cuarto del Producto Interior per Cápita de EE.UU. en bastante tiempo, lo que dificulta de manera importante su capacidad para alcanzar el poder militar global de EE.UU. sin dañar sus perspectivas de crecimiento económico. Segundo, el rápido aumento del poder de China en un mundo con un poder militar y económico dominante, le debe tener preocupado en no ser el centro de la ira de esta potencia en el caso de que construya su capacidad de proyección muy rápidamente, lo que se denomina Trampa de Tucídides.

“To build small circles, or start a new Cold War; to reject, threaten, or intimidate others; to willfully impose decoupling, supply disruption, or sanctions; and to create isolation or estrangement, will only push the world into division and even confrontation.”

Xi Jinping, Davos 2021

El último factor limitante es la geografía de China, EE.UU. puede proyectar su poder a través de sus océanos, pero China está encerrado por una serie de cadenas de islas, así como por puntos de estrangulamiento, como el estrecho de Malaca, las fuerzas navales de EE.UU. e India podrían simplemente restringir el acceso al SCS simplemente controlando el paso por las islas Andamán y Nicobar. La reciente militarización de los atolones en le SCS, es parte del esfuerzo chino para disuadir cualquier intento de controlar el comercio y la economía de China por otras potencias.

Fuente: Stratfor

En este sentido, en mayo de 2009, la Misión Permanente de la República Popular de China en la ONU remitió una carta y mapa al Secretario General Ban Ki-moon con las reclamaciones de China sobre las aguas, lecho marino y subsuelo del sur del Mar de la China.

Otro de los puntos débiles de China en la competencia por la influencia global es el capital humano. Entre las principales características de este capital humano en China es de resaltar: una baja educación, con un 23% con el nivel de bachillerato frete a un 90% en EE.UU.; una fuerte fuga de talento, 400.000 científicos, ingenieros e inventores dejan China anualmente, y; los problemas de salud, producido por un entorno toxico, debido principalmente por una gran polución de aire y agua, por los que China pierde un 40% más de vida productiva per cápita que en Estados Unidos. Todas estas características le suponen a China una pérdida del 7,5% del Producto Interés Bruto anual.

Pero uno de los problemas más importantes en ese capital humano es el del envejecimiento, China está envejeciendo más rápido que ninguna sociedad en la historia. Para mitad de siglo, el número de chinos con 65 años o más serán de 400 millones en comparación con los 130 millones que tenía en 2015. Las personas mayores representarán un 30% de la población mientras que por ejemplo en EE.UU. será el 20%. Este envejecimiento supondrá una disminución de la productividad.

Otro aspecto importante es que China tiene un 30% de su potencia laboral en el sector primario, mientras su principal competidor EE.UU. tiene un 1%, y aun así depende de importaciones para para alimentar a su población. Esto dificulta la incorporación de una gran masa laboral al sector secundario. Además, parar el desarrollo de su economía China se encuentra con grandes problemas entre los que citamos, el desequilibrio energético, la necesidad de importación de tierras raras y materiales para el desarrollo tecnológico y problemas para el desarrollo de su agricultura.

Los modelos políticos, factor esencial en el liderazgo regional y global

La competencia global por la influencia se produce, fundamentalmente, a través del poder atractivo de los modelos políticos, la exportación de los sistemas de control y vigilancia sociales, la competencia entre titanes tecnológico y la batalla por las normas e instituciones globales, de las dos grandes potencias que compiten, China y Estados Unidos. En última instancia es una competencia de normas, narrativas y legitimidad. Los modelos, el de la democracia liberal y el autoritario, ejercen influencia sobre todo en los estados denominados oscilantes (es aquel que podría adoptar o apoyar diferentes modelos). Pero esta competencia por la influencia de los modelos no solo radica en las bondades o fallos de modelos, sino que también está determinada por diversos factores internos, externos y, fundamentalmente, del contexto.

Desde hace años se viene detectando una disminución del poder e influencia de los estados nación y a las organizaciones internacionales que controlan las relaciones entre los estados y las personas, elementos centrales del status quo. La causa principal está en una creciente desafección de las poblaciones hacia sus gobiernos, estados e instituciones que se manifiesta principalmente en una fuerte resistencia a creer las “verdades oficiales” y una resistencia a cumplir las normas, ejemplo de ello es la violencia política desatada, no solo en países pobres, desde la denominada primavera árabe consentida y alentada por los países occidentales y singularmente por EE.UU.

Esta pérdida del poder del estado se ve acrecentado por un rechazo al principio de autoridad, ya sea a nivel social o político. Y a que las corrientes sociológicas imperantes (posmodernismo y cosmopolitismo) incentivan y priorizan la autorrealización y los intereses personales por encima de los del grupo, lo que incrementa el rechazo al principio de autoridad y a cumplir las normas.

Las democracias liberales que han sido el paradigma del desarrollo armónico de las sociedades occidentales durante más de ciento cincuenta años, pero fundamentalmente tras la Segunda Guerra Mundial, están abandonando, cuando no renegando, del sistema de valores que les sustenta, haciéndoles más débiles e incrementando la anteriormente mencionada desafección de sus poblaciones a sus gobiernos e instituciones.

Caso de especial es la censura de la denominada Big Tech, integrada por GAFAT (Google, Amazon, Facebook, Apple y Twitter) que, desde su control mundial de redes, sistemas operativos de móviles y servicios de red (Facebook y Twitter, con 3.000 millones de usuarios, controlan el 90% de las comunicaciones. Apple y Google, tienen el 99,5 % de todos los sistemas operativos de teléfonos móviles en el mundo. Amazon, Web Services, tienen el 40% del mercado), en manos de la izquierda californiana ejerce de facto una dictadura mediática e impide la expresión de valores y posiciones a sectores sociales que no siguen sus postulados ideológicos. Esta dictadura no se limita a lo que se puede decir en sus redes, sino que ha maniobrado para impedir a otras plataformas como Parler su acceso a Internet. La paradoja reside en que dirigentes como Xi Jinping o Maduro, o movimientos responsables de desórdenes y muertes como Black Lives Matter, no son censurados por estas plataformas, se justifica en que son empresas privadas y pueden hacer lo que quieran, pero estas nacieron no solo en la Ley sino protegidas por esa Ley. Pero si no hay límite en la protección legal de estas compañías privadas, como sucede ahora, se producirá una merma de libertad y, por tanto, una pérdida de valores con el consecuente deterioro democrático.

Así nos encontramos con que las democracias liberales, con un sistema de valores deteriorado, con una desafección de sus poblaciones a gobiernos, estados e instituciones internacionales y con una aversión a la autoridad y a cumplir las normas. A lo que hay que añadir el desafío que presentan las empresas tecnológicas GAFAT que unidas a poderes económicos forman una coalición de intereses, de colusión y de abuso de posición dominante e intentan imponer, de forma autoritaria, su visión del mundo y de las relaciones globales lo que puede suponer el final de la democracia tal y como la conocemos.

Ante este mundo occidental, otrora opulento y exportador de libertades y prosperidad, ahora desorientado y en cierta descomposición, en donde los Estado Unidos, como líder indiscutible durante décadas, está en retroceso aparece China como gran potencia que disputa hoy a EE.UU. el liderazgo regional en Asia y cada vez más es un serio oponente al liderazgo global.

Como decíamos anteriormente, China al abrazar la economía de mercado, clave para su éxito económico sin precedentes y en último extremo causa de su resurgir como gran potencia, renunció al sistema de valores comunista sobre el que se sustentaba el gobierno del CCP, fiando la supervivencia de este gobierno en el bienestar económico de sus ciudadanos y en su influencia regional y global.

Es decir, nos encontramos en una competencia por la influencia mundial con dos modelos, el de las democracias liberales y el autoritario, ambos con sus sistemas de valores cotizando a la baja. En esta competencia de modelos hay factores, aparte de los instrumentos de poder del estado, como son el sanitario o los fenómenos derivados del cambio climático, que modificarán el contexto y primarán a uno u otro modelo.

Desde principio del presente siglo se han venido sucediendo alertas sanitarias globales (Encefalopatía Espongiforme bovina año 1996 – Síndrome respiratorio agudo grave (SARS) en 2002 – Gripe Aviar en 2003 – Gripe A (H1N1) en 2009 – Ébola en 2013, siendo la ultima el SARS-CoV-2, COVID-19). La gestión de esta última crisis ha tenido diverso resultado dependiendo del país, mientras China y otros países asiáticos, algunos con tintes autoritarios, han tenido un éxito, los países occidentales han exhibido muchas debilidades.

A pesar del anunciado porcentaje de eficacia de las vacunas (el Centro para el Control de Enfermedades, entre otros, fija la efectividad de la vacuna de la gripe, entre el 60% y el 40%) contra el COVID-19, el virus seguirá mutando, apareciendo nuevas variantes, como la británica (N501Y), la brasileña (EU48K) y la sudafricana (501.V2), e incluso nuevas cepas, lo que exigirá periódicamente nuevas vacunas y el mantenimiento de las medidas de seguridad en las relaciones sociales. Es más, ya son muchos los organismos que prevén para el futuro nuevas crisis sanitarias cuya aparición seguirá patrones de tiempo cada vez más cortos, lo que redundará en la cronificación de esos cambios en las relaciones sociales.

Todo esto estará agravado por los problemas derivados del cambio climático. Cada vez hay más zonas del planeta que no son aptas para ser habitadas por el hombre, estas zonas se irán extendiendo lo que provocara la aparición o el resurgimiento de enfermedades que serán transmitidas por vectores difíciles de controlar como el de las migraciones forzadas por ese cambio climático. En este contexto, la sociedad aceptará mucho más fácilmente la necesidad de control, considerando el bienestar común más importante que el de la persona individual, aunque en este cambio se pierdan ciertos derechos y libertades.

El mundo 4ºC más caliente. Fuente: BigThink

Los puntos fuertes del modelo autoritario de China que radican, fundamentalmente, en un bienestar de sus ciudadanos, en su estricto control social y la rápida utilización de todos los medios civiles y militares en todo momento pero aún más si cabe ante una crisis, todo ello gestionado por una organización única y jerarquizada y con pocas concesiones a limites morales y éticos le da al modelo autoritario una clara ventaja en la gestión de los retos futuros, lo que parece primar su modelo autoritario frente a las democracias liberales.

En todo caso China tiene problemas que solucionar para hacer su modelo atractivo. Fundamentalmente debe mantener su nivel de crecimiento económico, expandir su área de influencia geopolítica y los factores relativos a su capital humano, singularmente el relativo al envejecimiento de su población

Conclusiones

China basa su resurgir como potencia en un crecimiento económico fuerte y sostenido, en una capacidad militar cada vez mayor y en una expansión de su geopolítica. Para conseguirlo se apoya en un liderazgo en la innovación tecnológica, en iniciativas como “un cinturón un camino” u en el dominio del ámbito cognitivo mediante el control de la información. Todo esto lo persigue sin ajustarse a ningún límite, legal, moral o ético.

En la competencia en Zona Gris, China es especialmente efectiva debido su planeamiento centralizado y ejecución coordinada de las acciones de sus instrumentos de poder, tanto estatales como privados, facilitado por su sistema político autoritario. Pero en esta competencia el CCP se encuentra con ciertas debilidades que lastran ese resurgimiento como potencia. Entre estas limitaciones son de resaltar la necesidad de mantener un crecimiento económico elevado, la necesidad de una geopolítica expansiva regional y global, una población muy envejecida, una producción agrícola china deficiente, debido a tierras baldía y fuentes de agua no utilizable, y una geografía que le impone la necesidad de capacidad militar para controlar su espacio geográfico cercano fundamentalmente en el Indico y Sur del Mar de la China

Esta competencia, en último extremo, lo es por la influencia y liderazgo Regional y Global en donde tendrá una influencia decisiva la percepción de éxito de los sistemas políticos de los competidores, el de la democracia liberal y el autoritario.

Mientras los sistemas de valores, otrora definitivos en la percepción de los sistemas, están siendo erosionados en las democracias liberales y se han perdido en el sistema autoritario comunista chino, el contexto juega un papel fundamental en este juego de percepciones.

Este contexto presente y futuro estará configurado por crisis sanitarias, como la actual pandemia, cada vez más frecuentes y propiciadas por el cambio climático. Cambio que ya está favoreciendo que haya zonas del planeta inhabitables, que se irán ampliando significativamente, y que producirá desastres naturales que impulsará fenómenos, como migraciones y megaciudades, que además de agravar las crisis sanitarias presentarán problemas para satisfacer las necesidades básicas de la población.

En este contexto las sociedades primarán su seguridad y bienestar económico, aunque sea a costa de algunas de sus libertades y derechos individuales y colectivas. En este contexto las sociedades, incluyendo las de las democracias occidentales, favorecerán a los regímenes autoritarios como el chino frente al de las democracias liberales.

En todo caso, para las democracias occidentales, singularmente EE.UU., el resurgir de China como gran potencia no es el mayor reto. Las amenazas más importantes para los objetivos de EE.UU. residen en cometer errores autoimpuestos al no acometer las reformas necesarias en los campos: socioeconómico; de desigualdad y estancamiento de salarios; consecuencias del cambio climático, salud, preservar la seguridad y, quizás más importante, cuestiones de identidad consecuencia del abandonado del sistema de valores en el que se ha basado la liberal democracia.

Bibliografía

Chinese Strategic Intentions: A Deep Dive into China’s Worldwide Activities. SMA White Paper, December 2019.

Competition in 2035. Anticipating Chinese Exploitation of Operational Environment. TRADOC G2, 15 December 2019.

People´s Warfare against Covid-19. ISW December 2020.

Gaining Competitive Advantage in the Grey Zone. RAND Corporation. 2019

China in the Grey Zone. Hybrid COE. Strategic Analysis 4/2019.

The Sino-America World Conflict. German Instituto for International and Security Affairs. Peter Rudolf. February 2020.

Alicia García Herrero. From globalization to deglobalization: Zooming into trade. Economistas, Nº 165, 2019

US Joint Doctrine 1-19, Competitium Continuum, 03 June 2019

Avatar
Gabriel Martínez-Valera

Coronel de Artillería (R) del Ejército de Tierra Español. Diplomado en Estado Mayor y Master en Estudios Estratégicos y Seguridad Internacional por la Universidad de Granada

Ver todos los artículos
Avatar Gabriel Martínez-Valera