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El contraataque de Rommel. Enero de 1942

https://global-strategy.org/contraataque-de-rommel-enero-de-1942/ El contraataque de Rommel. Enero de 1942 2021-02-27 10:06:00 Carlos Javier Frías Sánchez Blog post War Studies Segunda Guerra Mundial
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Curiosamente, al final de Crusader, la situación parecía similar a la de la primavera de 1941.

Sin embargo, a diferencia de lo ocurrido tras la contundente derrota de los italianos en Beda Fomm, el mando británico estimaba las pérdidas sufridas por el Eje en Crusader en mucho más de la realidad. A finales de 1941, el Cuartel General de Auchinleck estimaba en unos 35.000 soldados las fuerzas del Panzerarmee Afrika, menos de la mitad de la realidad. Por otra parte, Churchill presionaba a Auchinleck para que expulsase a los italoalemanes de Libia, y alcanzase la frontera con Túnez. Churchill estimaba que la presencia de las fuerzas británicas en la vecindad de las colonias francesas en África tenía muchas posibilidades de impulsar la defección de estas colonias con respecto al gobierno de Vichy. Además de ello, sin fuerzas en el Norte de África, el Eje tendría menos motivos para presionar sobre Malta, que era una pieza clave para mantener abierto el Mediterráneo al tráfico marítimo británico: si el Eje conseguía cerrar el Mediterráneo, los vitales suministros que llegaban a la industria de las Islas Británicas desde sus colonias de Asia tendrían que desviarse rodeando África, alargando enormemente el viaje (es decir, reduciendo la capacidad total de mercancías que los mercantes británicos podrían transportar) e incrementando el riesgo que suponía la flota submarina alemana.

Consecuentemente, los británicos iniciaron el planeamiento de una operación destinada a tomar Trípoli (operación Acrobat). Como el año anterior, consideraban que la posibilidad de un contraataque del Eje en Libia estaba descartada. Sin embargo, las limitaciones logísticas obligaban a los británicos a acumular suministros suficientes, y esto implicaba reducir el consumo diario de las tropas desplegadas. Por otro lado, algunas posiciones italoalemanas de la frontera entre Egipto y Libia todavía resistían: Bardia cayó el 2 de enero, y el paso de Halfaya dos semanas después. Estas resistencias mantenían ocupada a la 2ª División de Infantería Sudafricana, a los carros pesados y a gran parte de la Artillería de Campaña disponible. Además, la imposibilidad de emplear la ruta del paso de Halfaya y la ocupación italiana de Bardia – punto de paso de la via Balbia – suponía que las principales rutas de abastecimiento estaban cerradas para los británicos, lo que les obligaba a emplear caminos alternativos, sin asfaltar y con poca capacidad de tráfico. Así, los británicos mantuvieron una presencia muy limitada en Cirenaica, con dos Brigadas de la 4ª División India en Bengasi, y la 1ª División Acorazada británica al Este de la posición de Agedabia. La 1ª División Acorazada había reemplazado a la veterana (y muy castigada) 7ª División Acorazada y, como había sido el caso de la 2ª División Acorazada en la primavera de 1941, era una unidad recién constituida, sin experiencia en combate y menos aún en el particular ambiente del desierto. En otro paralelismo, la 1ª División Acorazada solo tenía una Brigada Acorazada (la II, con tres Batallones Acorazados, con una cincuentena de Crusader cada uno) y su Division Support Group (DSG), con dos Regimientos de Artillería de Campaña (a veinticuatro 18-pounder cada uno), un Regimiento Contracarro (con cuarenta y ocho eficaces 6-pounder) y dos Batallones de Infantería.

Por su parte, Rommel se había desplegado en defensiva en Mersa Brega, en una estrecha franja de una quincena de kilómetros, protegida al Norte por el mar y al sur por intransitables pantanos de sal. En 1941, esta posición parecía infranqueable, pero la experiencia de las batallas en la frontera entre Libia y Egipto demostraba que los pantanos de Mersa Brega distaban mucho de ser un obstáculo infranqueable: alemanes y británicos habían realizado envolvimientos mucho más profundos por el desierto en las batallas al sureste de Tobruk. El estado de las fuerzas del Eje era desigual: el Afrika Korps se había reconstituido hasta cierto punto. Además de los cuarenta carros recibidos en Bengasi por la 15ª División Panzer, un convoy consiguió llevar a Trípoli una cincuentena de Panzer-III y Panzer-IV, los primeros dotados de un cañón de 50 mm. de alta velocidad y los segundos de un aún más eficaz cañón de 75 mm. de alta velocidad (aunque solo se recibieron cuatro de ellos).

Además de ello, la situación logística había mejorado mucho: la línea de comunicaciones logística de Rommel se había acortado desde los más de 1.500 km que separaban Trípoli del paso de Halfaya, hasta los 740 km. que había entre el puerto y la posición de Mersa Brega. Además de ello, la Luftflotte 2 se había redesplegado desde Rusia (donde el invierno ruso limitaba mucho sus operaciones) a Sicilia. Los italianos y algunos jefes alemanes (como el Mariscal Kesselring y el Gran Almirante Raeder) habían convencido a Hitler de la necesidad de tomar Malta, por lo que esta Luftflotte se dedicó a preparar este ataque (planeado para junio de 1942), emprendiendo una importante campaña de bombardeos que obligó a los británicos a retirar sus fuerzas de la isla y a cesar en el hostigamiento de los convoyes del Eje entre Italia y el Norte de África. Consecuentemente, Rommel comenzó a recibir suministros con regularidad. No obstante, la petición de nueve mil camiones que Rommel hizo a Hitler fue rechazada. Esta falta de camiones implicaba que la capacidad de Rommel de recibir suministros desde la lejana Trípoli era limitada: la mayoría del transporte disponible tendría que dedicarse a traer suministros desde ese puerto, lo que dejaba muy pocos camiones para acompañar a las unidades en sus operaciones. Es decir, que las Divisiones alemanas tendrían una limitada autonomía logística: sus operaciones tendrían que ser de corto radio de acción (podían separarse poco de sus depósitos logísticos) y de corta duración (no podían combatir muchos días sin ser reabastecidas).

Por su parte, las unidades italianas, especialmente las Divisiones de Infantería, habían sufrido fuertes pérdidas durante la retirada de Crusader: escasas de camiones y de armas contracarro y antiaéreas, habían llevado la peor parte durante la retirada, acosadas por los carros británicos. Los suministros recibidos permitieron reconstituir la División Acorazada Ariete, y, parcialmente, la División de Infantería Motorizada Trieste, pero el resto de las unidades italianas se encontraban en muy mala situación.

El propio Rommel había aprendido muchas cosas en este periodo. Por un lado, había pasado de despreciar la logística a comprender que era un factor absolutamente decisivo en el tipo de combate que se desarrollaba en ese Teatro de Operaciones. Por otro lado, había aprendido a respetar el trabajo de su eficacísimo Estado Mayor. En otro sentido – y en parte por la confianza adquirida en su Estado Mayor -, la falta de iniciativa de algunos de sus subordinados en diferentes momentos de los combates pasados acentúo su tendencia natural a tomar el mando de unidades subordinadas en momentos clave de la batalla, dejando a su Estado Mayor la gestión de las operaciones en esos momentos.

El Estado Mayor de Rommel era consciente de los preparativos británicos, por lo que entendía que era cuestión de tiempo que iniciasen una acción ofensiva sobre Mersa Brega. La mala situación de las unidades italianas implicaba que las posibilidades de resistir un ataque británico decidido eran reducidas. Con un razonamiento parecido al empleado regularmente por muchos jefes alemanes en la ofensiva contra Francia de 1940, puesto que la defensa no era posible, Rommel se decidió por iniciar una ofensiva. A diferencia de la operación del año anterior, Rommel era consciente de que carecía de medios logísticos suficientes para llegar a Tobruk, y también de que las posibilidades de derrotar a todo el 8º Ejército eran escasas, habida cuenta de la relación de fuerzas. Además, en abril de 1941, las fuerzas británicas en Tobruk eran reducidas (apenas una Brigada), mientras que, en enero de 1942, el 8º Ejército disponía en el área de varias Divisiones (la 50ª, la 70ª, las 1ª y 2ª Sudafricanas, la 2ª Neozelandesa, la 7ª División Acorazada…). Consecuentemente, la ofensiva tendría que ser mucho menos ambiciosa que la del año anterior, y su objetivo iba más encaminado a desarticular el futuro ataque británico que a destruir al 8º Ejército.

En conjunto, localmente, el Panzerarmee Afrika disponía de 117 carros medios alemanes y 79 M-13/40 italianos, por unos 150 Crusader de los británicos. Como en anteriores ocasiones, pese a la entrada en servico de los 6-pounder británicos, los cañones contracarro alemanes eran más efectivos, fundamentalmente gracias al empleo en ese papel de los cañones antiaéreos FlaK de 88 mm. Además, la absoluta carencia de armas contracarro de los Batallones de Infantería británicos hacía que tuviesen que ser reforzados necesariamente con cañones contracarro o piezas de Artillería de Campaña, lo que dispersaba la capacidad de las unidades contracarro británicas. La falta de experiencia de la 1ª División Acorazada se traducía también en una tajante separación entre los carros de la II Brigada Acorazada y la Artillería y la Infantería del DSG. El despliegue de la 1ª División Acorazada consistía en una mínima cortina de reconocimiento situada entre Mersa Brega y Agedabia, con blindados de ruedas en patrullas móviles e Infantería reforzada con alguna pieza contracarro en pequeñas posiciones fijas, mientras que el grueso del DSG desplegaba entre el poblado de Agedabia y algunos campamentos al Norte de la posición. La II Brigada Acorazada desplegaba reunida al Este del mencionado poblado, con el Puesto de Mando de la División. La logística, como en 1941, se localizaba en Msus, al Norte. Por su parte, la 4ª División India desplegaba su CCI Brigada de Guardias entre Agedabia y Bengasi, y su III Brigada India en la ciudad, con los apoyos y el Puesto de Mando de la División.

Rommel estimaba que su acción ofensiva solo podría tener éxito si conseguía sorprender a los defensores británicos. Por ello, mantuvo en secreto los preparativos del ataque. Los movimientos de tropas se hicieron siempre de noche, los carros detenidos se camuflaron con lonas para parecer camiones, se prohibieron totalmente los movimientos de carros (incluso los reconocimientos)… Tan en secreto, que no se lo comunicó ni a sus jefes alemanes ni a sus aliados italianos, e incluso el jefe del Afrika Korps se enteró de la operación solo cinco días antes del momento del ataque.

El plan de Rommel era relativamente sencillo. Una Agrupación Táctica compuesta por elementos móviles de la 90ª División Ligera (Infantería sobre camiones, FlaK de 88 mm. y Artillería de Campaña) y una Compañía de Carros del 5º Regimiento Panzer (21ª División Panzer), denominada Kampfgruppe Marcks, avanzaría por la via Balbia, pretendiendo llevar el esfuerzo principal del ataque alemán. Simultáneamente, la 15ª y la 21ª División Panzer avanzarían paralelamente al Kampfgruppe Marcks, pero por el interior del desierto, con idea de atacar por el flanco a la II Brigada Acorazada británica cuando avanzase al encuentro del Kampfgruppe Marcks. El ataque de las dos Divisiones Panzer constituía el esfuerzo principal del ataque alemán, pero resultaba fundamental que los británicos “picasen el anzuelo” y avanzasen hacia el Kampfgruppe Marcks, y que éste consiguiese resistir lo suficiente para que la II Brigada Acorazada se empeñase completamente, de forma que el ataque de las Divisiones Panzer sobre su flanco Sur fuese decisivo.

Derrotada la II Brigada Acorazada, el resto de la operación sería un “paseo militar”: como ya había ocurrido en 1941, el terreno entre Agedabia y Bengasi era ideal para el empleo de carros, por lo que el DSG de la 1ª División Acorazada y la CCI Brigada de Guardias serán fácilmente destruidas. Si el ataque era lo suficientemente rápido (lo habitual en el caso de Rommel), esperaba sorprender a la guarnición de Bengasi y tomar rápidamente la ciudad.

Ataque alemán de enero de 1942. Primeras acciones

El 21 de enero los alemanes iniciaron su ataque. Por su parte, los italianos del XX y del XXI Cuerpo de Ejército – que ignoraban completamente la operación – recibieron la orden del General Cavallero, jefe de las Fuerzas Armadas italianas, de no participar de ninguna manera en el ataque. Consecuentemente, la superioridad numérica en carros de Rommel se convirtió en una evidente inferioridad. En todo caso, Rommel no contaba con los italianos desde el principio.

El ataque alemán pronto encontró dificultades. Los carros alemanes que avanzaban por el desierto encontraron una zona de dunas no prevista, que ralentizó su avance y que les hizo consumir una enorme cantidad de combustible, de forma que tuvieron que detenerse para repostar. Por su parte, el Kampfgruppe Marcks avanzó frente a una débil resistencia británica, capturando algunos vehículos y prisioneros. Sin embargo, la II Brigada Acorazada no ejecutó el contraataque que los alemanes esperaban (afortunamente para el Kampfgruppe, dado que las Divisiones Panzer estaban inmovilizadas en el desierto). En realidad, el conjunto de la 1ª División Acorazada se retiraba hacia Msus, su base logística. En esta situación, Rommel en persona se puso al frente del Kampfgruppe Marcks, avanzando a toda velocidad hacia Agedabia, con el fin de acosar al enemigo en retirada para impedirle reorganizarse. Era un movimiento muy arriesgado, pues el Kamfgruppe Marcks era mucho más débil que la II Brigada Acorazada, incluso ignorando al DSG y a la CCI Brigada de Guardias. Así, el movimiento del Kamfgruppe Marcks pasó a ser el esfuerzo principal del ataque alemán.

El 22 por la mañana, el Kampfgruppe entró en Agedabia alcanzando a los elementos de retaguardia del DSG. Sin detenerse, Rommel continuó el avance hacia Antelat y Saunnu, dos pequeños aduares en el camino hacia Msus. Rommel pretendía cortar la retirada de la 1ª División Acorazada en la línea definida por esos dos aduares, aunque para ello solo contaba con el reducido Kampfgruppe Marcks. Si Rommel conseguía retardar el movimiento de la 1ª División Acorazada, sus dos Divisiones Panzer, una vez repostadas, podrían atacarla por la retaguardia. El avance del Kampfgruppe por la ruta de Msus alcanzó a las columnas logísticas del DSG, que se dispersaron en todas direcciones, creando una gran confusión en el mando británico: multitud de unidades informaban de contacto con carros alemanes en muchos lugares entre Agedabia, Bengasi y Msus.

Retirada de la II Brigada Acorazada

Mientras tanto, y tras la consabida reprimenda, Rommel recibió la autorización de Berlín para continuar el ataque, al tiempo que Mussolini ordenó al General Cavallero que colaborase con Rommel. Así, el 22 de enero Rommel comenzó a dar órdenes al XX Cuerpo de Ejército (División Acorazada Ariete y División Motorizada Trieste). El mismo 22 por la noche, la 15ª División Panzer alcanzaba Antelat, seguida por la 21ª. Sin embargo, la II Brigada Acorazada no había sido localizada. La única posibilidad es que se hubiese retirado hacia el Este, en lugar de dirigirse al Norte. Así, la noche del 22 de enero, Rommel ordenó a la División Acorazada Ariete que ocupase Agedabia (ya evacuada por el enemigo), la 15ª División Panzer ocuparía Antelat (al Norte de Agedabia), y la 21ª relevaría al Kampfgruppe Marcks en Saunnu (al Este de Antelat). El Kampfgruppe avanzaría hacia el Sur, creando entre todas las unidades un “cuadrado”, dentro del cual debería estar la II Brigada Acorazada, que quedaría así rodeada y expuesta a uno de los ataques concéntricos típicos de la doctrina alemana. Sin embargo, por un problema de coordinación, la 21ª División Panzer no relevó al Kampfgruppe Marcks, dejando abierto uno de los lados del “cuadrado”, hueco que fue providencialmente encontrado por los elementos de reconocimiento británico, y que les permitió extricar al grueso de la 1ª División Acorazada. Rommel perdió así un día entero – 24 de enero – buscando a la 1ª División Acorazada dentro de una trampa vacía.

El intento de Rommel de cercar a la II Brigada Acorazada

Cuando comprobó que los británicos no estaban allí, Rommel reemprendió el ataque hacia Msus. Y, efectivamente, el 25 de enero la 15ª División Panzer por el flanco Oeste y la 21ª División Panzer por el flanco Este avanzaron en paralelo hacia Msus, desde Antelat y desde Saunnu. A poca distancia de su base de partida, la 15ª División Panzer se encontró con la II Brigada Acorazada en su totalidad. La superioridad numérica favorecía a los británicos (ciento cincuenta carros contra cuarenta), pero la batalla mostró la escasa experiencia de los tanquistas de la II Brigada y la superioridad táctica alemana. Tras un breve y violento combate, los británicos perdieron más de cuarenta carros (por tres alemanes), y emprendieron una retirada que se convirtió rápidamente en una huida. En la persecución, la 15ª División Panzer alcanzó el aeródromo de Msus en cuatro horas (capturando una docena de aviones), destruyó o hizo huir a casi todo el DSG y destruyó o dispersó a la II Brigada Acorazada. Ese día, los alemanes capturaron noventa y seis carros en diferentes estados, treinta y ocho cañones y ciento noventa camiones. Sin embargo, continuar la persecución estaba fuera de su alcance: la División había agotado su combustible.

El avance hacia Bengasi

Como en 1941, desde Msus Rommel podía haber avanzado hacia Mechili y Derna, cortando la retirada a la 4ª División India. Sin embargo, Rommel no tenía combustible para ello. Sin embargo, Rommel ordenó al Afrika Korps que se dirigiese ostensiblemente hacia Mechili, consciente de que sería detectado por los aviones de reconocimiento británicos. Como Rommel esperaba, el jefe del 8º Ejército, General Ritchie, redesplegó apresuradamente la 7ª División Acorazada desde las cercanías de Tobruk a Mechili, para enfrentarse a los carros alemanes. Simultáneamente, Rommel se puso nuevamente en cabeza del Kampfgruppe Marcks y avanzó hacia Bengasi, sorprendiendo a la guarnición y haciendo numerosos prisioneros. No obstante, el grueso de la VII Brigada India pudo escapar de la ciudad y regresar a las líneas británicas.

Perdida Bengasi, las posibilidades de defender Cirenaica eran nulas, por lo que el General Ritchie abandonó Mechili y se redesplegó en el terreno elevado de Gazala, terreno favorable a la defensa, para proteger Tobruk.

Carlos Javier Frías Sánchez

Carlos Javier Frías Sánchez es Coronel Jefe de la Secretaría Técnica de la División de Planes Estado Mayor del Ejército español

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