Para un logista resulta estimulante imaginar cómo se debe estar gestionando el flujo de materiales de todo tipo que Occidente está poniendo a disposición de Ucrania para defenderse de la invasión rusa. EEUU Canadá, países de la Unión Europea, el Reino Unido,…[1] están suministrando cantidades ingentes de sistemas de armas, equipo de todo tipo, municiones,…[2] que hay que hacer llegar al frente. Se trata de una operación logística particularmente compleja, en la que es necesario integrar las necesidades manifestadas por Ucrania con la disponibilidad de posibles donantes; hacer llegar los materiales hasta un lugar próximo a Ucrania; prepararlos convenientemente; en muchos casos, instruir a los militares ucranianos en el empleo y mantenimiento de materiales desconocidos para ellos; hacerlos llegar hasta su lugar de empleo; proporcionar consumibles y repuestos necesarios para mantenerlos operativos, y apoyar en su mantenimiento. Todo un reto que requiere un elevado nivel de coordinación y una autoridad única capaz de integrar todo el proceso.
Occidente, sobre todo EEUU, lleva años apoyando militarmente a Ucrania, pero a una escala y con unos condicionantes muy diferentes a los actuales.[3] Ante la magnitud del reto, ya el 18 marzo el Reino Unido desplegó en el cuartel general del Mando Europeo de Estados Unidos en Alemania, en Stuttgart, 80 logistas militares, pertenecientes a la 104 Brigada de Sostenimiento de teatro (104 Theatre Sustainment Brigade) para coordinar la entrega de armamento y equipo militar. Inicialmnente, británicos y estadounidenses trabajaban de manera independiente, pero acabaron por integrar sus esfuerzos en un único centro y utilizando una misma aplicación informática, creada por los británicos y denominada Craigslist. Este fue el primer paso en la creación del Centro Internacional de Coordinación de Donantes (CCID)[4] que centro comenzó a funcionar las 24 horas del día el pasado mes de marzo, combinando inicialmente los esfuerzos británico y estadounidense, pero que ha acabado por incluir a una treintena de países implicados en el apoyo a Ucrania. Poco a poco, lo que era una simple sala de conferencias se ha convertido en el cerebro que, desde la OTAN y con la ayuda de un puñado de oficiales de enlace ucranianos, gestiona el flujo de todo tipo de recursos hacia Ucrania.[5]
Para comprender la magnitud del reto resulta ilustrativo, cómo ejemplo, el problema generado por el envío de obuses de 105 milímetros donados por Gran Bretaña, pero con la participación de Nueva Zelanda, que formó a sus dotaciones ucranianas en su uso y proporcionó piezas de repuesto; de EEUU, que proporcionó la munición y los vehículos para remolcarlos y transportó la carga por avión hasta una base cercana a la frontera ucraniana. Cuando Estados Unidos envió lanchas rápidas a Ucrania en noviembre de 2021, fueron necesarias 5.000 llamadas telefónicas para coordinar la operación. Evidentemente, gestionar los volúmenes actuales de ayuda en un marco multinacional y en medio de un conflicto bélico requiere un sistema más sofisticado.[6] El CCID encarna ese sistema en el que confluyen representantes de todos los países donantes, enlaces del ejército ucraniano y una aplicación que hace posible la gestión de un proceso tan complejo.
Muy gráficamente, el New York Times describe la labor de este centro como una mezcla de gestión de lista de bodas, en la que uno puede ‘regalar’ municiones, cañones o cascos, y una empresa de paquetería que hace llegar los regalos a los novios, en este caso, Ucrania.[7] De esta forma, militares de más de 20 nacionalidades países, bajo el mando del contralmirante Heinz (USN) tratan de hacer coincidir las solicitudes de Ucrania con las donaciones de más de 40 naciones, y luego organizan el traslado de los envíos por aire, tierra o mar desde los países donantes hasta la frontera de Ucrania para su recogida. Todo ello en un plazo de unas 72 horas.
Para gestionar la ayuda militar a Ucrania, a finales de abril el Pentágono comenzó a celebrar una conferencia mensual. Ahora hay reuniones multinacionales casi a diario en las que se analizan las peticiones formuladas por Ucrania, se contrasta la situación táctica y cada país puede proponer su contribución priorizada, teniendo en cuenta las necesidades de su propia seguridad nacional. El equipo ucraniano, liderado por un Teniente General, establece las prioridades a la hora de cubrir las necesidades planteadas.
Las necesidades no sólo incluyen recursos materiales, también se tienen en cuenta las necesidades de formación y transporte. Bajo la coordinación del centro, Estados Unidos ha entrenado ya a unos 1.500 miembros del ejército ucraniano, principalmente en Alemania. Gran Bretaña, por su parte, acabará formando a unos 10.000 soldados ucranianos no sólo para familiarizarlos con los nuevos materiales, sino también para proporcionarles instrucción general, en campos como tácticas de patrulla, primeros auxilios y otros conocimientos.
Una vez identificado el donante para un determinado recurso, el CCID gestiona el modo de hacerlo llegar a Ucrania, por tierra, aire o ferrocarril a través de los centros de distribución de Europa. Los recursos pueden ser entregados por contratistas o recogidos por las fuerzas armadas de Ucrania. Si se considera necesario, el centro puede enviar un equipo técnico para comprobar el estado del material ofrecido y ayudar a gestionar su entrega. Las operaciones necesarias para este y proceso son cada vez más complejas. Los envíos iniciales, que incluían misiles antiaéreos Stinger y contracarro Javelin, se hicieron llegar a Polonia por vía aérea, cruzando inmediatamente la frontera, hacia su destino final. Pero, a medida que se han ido donando sistemas más grandes, pesados y complejos, ha sido necesario recurrir a otros modos de transporte y operaciones más complejas. Por ejemplo, el envío de aviones Su-25 Frogfoot y helicópteros Mi-17 exigió que el CCID coordinara el desmontaje, necesario para su transporte.
En este, como en otros casos, el centro ha gestionado la entrega de material de origen soviético de los países bálticos y de Europa del Este. Este material presenta la ventaja de resultar familiar a los ucranianos, pero las existencias están llegando a su fin, obligando a ‘occidentalizar’ la ayuda. En cualquier caso, para asegurar la disponibilidad de municiones para estos materiales, una fábrica europea está operando las 24 horas del día en la fabricación municiones de tipo soviético.
Alrededor del 75% de los recursos se envían a bases de operaciones en Polonia, donde se hacen cargo de ellos las fuerzas armadas ucranianas, responsables del transporte a partir de ese punto, utilizando rutas diferentes a las empleadas para la ayuda humanitaria. El 25% restante utiliza bases en otros dos países vecinos de Ucrania que no se identifican por motivos de seguridad. Una vez que los recursos están en Ucrania, el centro pierde la capacidad de seguimiento. Son los responsables de inteligencia estadounidenses, en contacto con las autoridades ucranianas, los responsables de esta función y de asegurarse de que los recursos no son desviados al mercado negro, como apuntan algunas informaciones no confirmadas.
Por último, para garantizar el sostenimiento de los sistemas, el centro ha establecido también centros de tele-mantenimiento que ayudan a los ucranianos a mantener el equipo en funcionamiento y comprueban el estado de mantenimiento de los materiales.
De esta manera, en casi cinco meses, el centro ha trasladado más de 78.000 toneladas de armas, municiones y equipos por valor de más de 10.000 millones de dólares. El cambio a este programa integral de equipamiento, formación y mantenimiento del flujo de armas y la sincronización de los envíos con la formación, ha planteado crecientes retos al centro de coordinación. Hasta el momento, éste se ha mostrado capaz de afrontarlos con éxito.
Para Rusia, resulta prioritario evitar que estos recursos lleguen a manos ucranianas, por lo que los depósitos en los que se almacenan y los convoyes en los que se transportan se han convertido en objetivo prioritario de sus ataques. Hasta ahora, ha sido capaz de atacar con cierto éxito terminales ferroviarias y almacenes pero no objetivos en movimiento. La disminución de su arsenal de municiones guiadas de precisión hace pensar que este objetivo estará cada vez más lejos de su alcance.
[1] Ukraine war: Which countries are sending weapons and aid to forces fighting the Russian invasion? | Euronews
[2] What weapons have other countries supplied to Ukraine? | Ukraine | The Guardian
[3] List of weapons & combat vehicles that US already delivered to Ukraine | Defense News June 2022 Global Security army industry | Defense Security global news industry army year 2022 | Archive News year (armyrecognition.com)
[4] Ukraine conflict: UK deploys logistics brigade headquarters to channel arms (janes.com)
[5] Inside A Hub for Military Aid to Ukraine (foreignpolicy.com)
[6] https://www.nytimes.com/2022/07/27/us/politics/ukraine-weapons-center.html
[7] https://www.nytimes.com/2022/07/27/us/politics/ukraine-weapons-center.html
