• Buscar

Amenazas híbridas y zona gris. Consideraciones al planeamiento en el nivel operacional

https://global-strategy.org/amenazas-hibridas-zona-gris-planeamiento-nivel-operacional/ Amenazas híbridas y zona gris. Consideraciones al planeamiento en el nivel operacional 2021-08-24 10:30:00 Gabriel Martínez-Valera Blog post Global Strategy Reports Política de Defensa Zona gris y estrategias híbridas
Print Friendly, PDF & Email

Global Strategy Report, 34/2021

Resumen: En un mundo cada vez más multipolar la competencia en zona gris se perfila como la “nueva forma de enfrentamiento”. Las características diferenciadas que el empleo de esta estrategia, con la presencia de diversidad de actores militares y no militares y de audiencias, crea en un entorno operativo, exigen a los planificadores, en el nivel operacional y en los escalones superiores del táctico, acciones complementarias, cuando no específicas, en sus herramientas de planeamiento. Estas consideraciones y acciones afectan desde el diseño operacional a todas las etapas del planeamiento. Cobran especial importancia, entre otras, la necesidad de tener un conocimiento profundo y actualizado de la situación, incluyendo todos los actores presentes; el uso de la aproximación indirecta; los criterios de transición y terminación, y sobre todo un planeamiento muy flexible, especialmente en las líneas de operaciones y líneas de acción, que nos permita identificar y responder a los cambios creativos y constantes del adversario.


Introducción

En el documento Amenazas híbridas y zona gris. OTAN, Unión Europea y España ante esta nueva forma de enfrentamiento se señalaron las características diferenciadas que el empleo de estrategias en Zona Gris (ZG) crea en el entorno operativo. Enfrentarse a estas estrategias requerirá un planeamiento preventivo y una respuesta intergubernamental, en la que lo más probable es que las Fuerzas Armadas (FAS) no tengan la responsabilidad principal. A pesar de ello, las FAS deben estar preparadas para apoyar la toma de decisiones de otras instituciones e incluso formar parte de un enfoque multinacional e interagencias. En este sentido, pueden aportar una estructura, un proceso y unos recursos de los que carecen la mayoría de los demás departamentos gubernamentales. En consecuencia, el personal responsable del planeamiento militar, en el más alto nivel, debe estar preparado para desarrollar acciones complementarias cuando no específicas, empleando sus herramientas de planeamiento (tanto analíticas[i], de gestión del conocimiento[ii] y el conocimiento de la situación[iii]), así como integrar a otras organizaciones en su proceso. Los responsables del planeamiento militar deben esperar que el personal de otras organizaciones no entienda este proceso o que lleve a cabo uno diferente; los que ofrece oportunidades para aprender y mejorar. En el mejor de los casos, estas fricciones se podrían identificar con anterioridad, mediante la experimentación y los ejercicios, lo que facilitará la integración.

En este artículo trataremos de identificar algunos aspectos importantes y relevantes relativos a las estrategias de un adversario en la Zona Gris que deberían ser tenidas en cuenta en el diseño operacional y en las principales secuencias de las actividades de planeamiento del nivel operacional. Todas ellas pueden ser muy útiles, también, para los escalones superiores de planeamiento del nivel táctico. Para ello, repasaremos los principales hitos que identifica la Doctrina de Planeamiento de la OTAN (NATO Allied Joint Doctrine for Planning of Operations. AJP 5 V2) y trataremos de identificar aquellos aspectos más relevantes que se deberían considerar a la hora de enfrentar una estrategia híbrida en la Zona Gris.

El Diseño Operacional

“El diseño operacional no sustituye al planeamiento, pero el planeamiento está incompleto sin el diseño. El equilibrio entre ambos varía de una operación a otra, así como dentro de cada operación. El diseño operacional ayuda al comandante a proporcionar suficiente estructura a un problema mal estructurado para el planeamiento pueda conducir a una acción eficaz hacia los objetivos estratégicos.”

General James Mattis, 6 de octubre de 2009

Vision for a Joint Approach to Operational Design

En el diseño Operacional se combina el arte y la ciencia para desarrollar productos que describen cómo (formas) la fuerza conjunta empleará sus capacidades (medios) para lograr los objetivos (fines) y alcanzar el alcanzar el estado final. “El diseño operacional es un proceso de comprensión iterativa que ayuda al comandante y a su Cuartel General a comprender el entorno operativo y a construir enfoques viables para las operaciones. De esta manera, el comandante expresa su visión y desarrolla y perfecciona las ideas para proporcionar planes detallados y ejecutables. Se basa en una clara comprensión del contexto político y estratégico”[iv].

Figura 1. Arte Operacional

En un contexto de ZG, la intención debe ser inducir al enemigo a cesar en sus actividades y volver a la competencia normal. Los fines deben ser alcanzables evitando efectos abrumadores sobre el adversario. Los modos y medios deben influir en el adversario más que destruirlo. Se debe primar el efecto acumulativo de las ganancias marginales en lugar de un golpe rápido y decisivo. La coordinación de los instrumentos de poder en todos los ámbitos y funciones creará la mayor sinergia. Esto implicará involucrar desde el primer momento a expertos de estos instrumentos de poder para generar las acciones y comprender plenamente los efectos de segundo y tercer orden.

El riesgo previsible de todo esto es que el adversario cambie su estrategia, lo que tendrá que ser detectado de nuevo. Este riesgo debe ser evaluado en relación con nuestras acciones y efectos deseados, lo que nos obligará a entrar en un ciclo de recolección de información e inteligencia para mantener una visión actual de la situación.

Dentro de la comprensión del entorno operativo en ZG, hay ciertos aspectos que requieren un análisis más profundo y desde diferentes perspectivas que en otros entornos. Entre ellos, los más importantes son: los diferentes actores presentes en el Área de Operaciones (AoO); las diferentes sensibilidades de las poblaciones y grupos sociales; el uso extensivo y determinante de los ámbitos no físicos y el impacto e influencia de nuestras acciones en la percepción de las poblaciones del entorno operativo; los instrumentos de poder que utilizan todos los actores, con especial atención al uso de la información y las funciones electromagnéticas; los fines, modos y medios de los actores que apoyan al enemigo y facilitan su estrategia; las condiciones deseadas a alcanzar y las acciones y efectos a implementar, y lo que estos significan para los diferentes actores, grupos poblacionales y religiosos, las infraestructuras y los ámbitos no físicos. Entender este entorno de zona gris exige además de expertos en todos los instrumentos de poder, tener expertos en los diferentes actores y sensibilidades de los grupos de población

Entre los factores clave a analizar podemos destacar: el uso que hace el adversario del ámbito cibernético y el acceso de la población civil a este ámbito; el uso de los medios de masas y de las redes sociales y sus narrativas para influenciar a la población, especialmente a aquellas con tendencia a la desafección; el efecto sobre la población de las acciones del adversario, y la vigilancia constante a los diferentes actores para identificar cambios en sus fines, modos, medios y forma de relación.

Establecer claramente las condiciones finales deseadas del entorno operativo y de cada uno de los actores presentes en el AoO, será determinante para medir la efectividad de nuestras acciones y en último término del éxito.

El estado final debe ser aceptable no solo para el adversario sino también para todos los actores presentes en el AoO; así mismo es necesario la restitución a un nivel aceptable de funcionamiento de las capacidades críticas que permita la vuelta a una situación de competencia normal. En este sentido, la restauración de la infraestructura crítica y el acceso de la población a la utilización de funciones clave como el espectro electromagnético son cruciales para volver a la competencia normal entre estados.

Figura 2. Grafico esquemático del diseño operacional. Fuente: PDC 01 (A). Doctrina para el empleo de las FAS

Los criterios de transición y término del conflicto deberán pensarse adecuadamente para garantizar que logren el objetivo, evitando dejar un vacío de responsabilidad a la espera de que alguien más lo llene. Entre ellos, se deben incluir los de facilitar el desarrollo normal de la vida, reconstruyendo las capacidades críticas, y desarrollar una amplia actividad en el ámbito cognitivo.

La aproximación indirecta será la norma; se buscará alcanzar el Centro de Gravedad del adversario a través de actores y capacitadores que sean fundamentales en su estrategia, buscando la ambigüedad, la creatividad y la no atribución.

Los objetivos operacionales se deben poder alcanzar sin un uso abrumador de los instrumentos de poder y deben ser definidos teniendo en cuanta la influencia para el desarrollo de la vida de la población del AoO, en especial, evitando, en lo posible, desplazamiento de la población, no destruyendo la infraestructura crítica y prometiendo una vuelta a la normalidad en la fase de transición. Aspecto importante es el impacto en la opinión pública tanto de la población que vive en la AoO como de la comunidad internacional.

Muchas de las condiciones decisivas se alcanzarán por los efectos producidos por medios no militares y en ámbitos no físicos sobre las vulnerabilidades críticas de los actores que apoyan la estrategia del adversario.

Las acciones se deben centrar en el adversario y en los actores presentes en el AoO, desagregando su estrategia, para atacar las vulnerabilidades clave del agresor y los capacitadores que hacen posible esa estrategia y utilizando los medios más efectivos, que no son necesariamente los más destructivos.

Los efectos necesarios para alcanzar las condiciones decisivas son, en este entorno, principalmente producidos en los ámbitos no físicos. Aquellos efectos en los ámbitos físicos que pueden ser decisivos deben ser siempre planeados llevando cuidado de evitar reacciones adversas de la población. En este sentido, es imprescindible evaluar las posibles consecuencias negativas de las acciones.

En cada Línea de Operación (LoO) hay que tener en cuenta todos los instrumentos de poder y actores, así como, su papel en apoyo o apoyado. Habrá que sincronizar, en tiempo y espacio, los efectos de cada acción en cada LoO y entre ellas. El esfuerzo de cada instrumento de poder se debe basar en la prioridad adjudicada a cada una de las LoO.

Se debe aumentar la resiliencia de nuestras unidades y de la población, así como de la infraestructura, para evitar alcanzar una culminación temprana tanto militar como no militar. Por el contrario, debemos buscar la culminación de las unidades, población e infraestructura del enemigo por medio de la coordinación de efectos tanto físicos como no físicos.

Las secuencias y fases de una mezcla intencionada de acciones de diferente naturaleza, en los ámbitos físicos y no físicos, en toda la profundidad del AoO y simultáneamente en varias Líneas de Operaciones, llevará a alcanzar las condiciones decisivas. Las fases están diseñadas para proporcionar, en el momento oportuno, los diferentes efectos sinérgicos de las acciones de los instrumentos de poder (normalmente utilizando Paquetes de Ataque Sincronizados), según la prioridad de cada LoO y de la relación apoyo/apoyado de cada instrumento de poder.

Por cada LoO y en cada fase habrá que definir, por cada instrumento de poder, los efectos y su coordinación y el lugar y el momento donde producirse, para alcanzar las condiciones decisivas. Para sacar al adversario de ritmo y alcanzar las condiciones decisivas que nos lleven al objetivo, también será necesario ejecutar las acciones con simultaneidad y profundidad y con un alto ritmo.

Proceso de Planeamiento

El planeamiento sigue unos pasos o etapas normalizados y consolidados, que se muestran en la figura 3.

Figura 3. Pasos o etapas del proceso de planeamiento en el nivel operacional

El proceso se inicia por el comandante operacional designado, una vez seleccionada una opción de respuesta militar, y promulgada la Directiva Inicial Militar (DIM). Esta Directiva, junto con la directiva de planeamiento del mando superior, la Preparación de Inteligencia Conjunta del Entorno Operativo (JIPOE) y otros productos de inteligencia deben proporcionar información que ayude a entender el entorno operativo que crea esta ZG. En especial, debería contener los instrumentos de poder utilizados por el adversario, la estrategia empleada, quiénes son los diferentes actores presentes en el Área de Operaciones (AoO), la dinámica de las relaciones entre todas las partes y la coordinación ya establecida con ellos a nivel estratégico. Hay que incidir en que las acciones de un adversario pueden cambiar rápidamente, por lo tanto, los órganos de planeamiento deben estar preparados para adaptar las directivas de manera dinámica.

La Guía de Planeamiento Inicial y las Órdenes de Alerta deben incluir, como mínimo, las vulnerabilidades clave del adversario y los capacitadores de su estrategia. También debe incluir cualquier forma y medio que puedan emplear, con especial énfasis en sus operaciones de información, sus objetivos en la dimensión cognitiva y la manipulación del derecho internacional a su favor.

Un aspecto clave será es el despliegue temprano de losEquipos de enlace y reconocimiento operacional. Estarán formados, además de por especialistas militares del Cuartel General (HQ), por elementos de los otros instrumentos de poder del estado y, en su caso, de la sociedad civil. Este personal debe tener una excelente comprensión del proceso de planeamiento, del entorno de zona gris, de los elementos a reconocer y de los actores con los que debe establecer contacto. También debe estar capacitado para llevar a cabo una revisión de toda la sociedad a fin de comprender completamente dónde pueden necesitar mirar para comprender de manera integral lo que está sucediendo en el país o la región. Por otra parte, deberían haber tenido oportunidad de reunirse con sus homólogos antes de que se inicie cualquier crisis para garantizar que puedan trabajar juntos y que comprendan completamente la contribución que aportarán los demás. Del mismo modo, los equipos militares deben esperar ver personal de enlace de otras partes del gobierno integrado en sus cuarteles generales.

Análisis de la Misión

Algunos de los aspectos estratégicos más importantes incluirán: participación y percepciones de la comunidad internacional con respecto al conflicto, evaluación del Centros de Gravedad (CoG) de los adversarios y de otras partes internacionales interesadas, factores económicos, derecho internacional aplicable y las actividades de información de diferentes actores, junto con una evaluación sobre la receptividad y susceptibilidad de las poblaciones objeto a los mensajes.

El JIPOE es una herramienta principal para garantizar que la conciencia situacional se actualice continuamente. Los enfoques tradicionales para confeccionarlo se enfrentan a desafíos peculiares en un entorno de ZG, ya que los actores buscarán mantenerse por debajo de los umbrales de detección a través de acciones inesperadas y tácticas novedosas. Debe refinarse y adaptarse continuamente para estas actividades mediante el uso de métodos innovadores para reinventar las metodologías de alerta basadas en indicadores, así como incorporar metodologías de alerta alternativas que vayan más allá de los indicadores. En un entorno de ZG, es particularmente importante tener un conocimiento profundo de los adversarios potenciales y otros actores. Dado que los adversarios, a menudo, actúan en el marco de una red, es importante analizar los componentes de esta red para comprender las relaciones e influencias, posibles representantes y posibles actividades de apoyo. A su vez, este análisis ayudará a identificar las fortalezas y vulnerabilidades críticas del adversario, y esta información debe actualizarse de manera rutinaria.

En el estudio de los factores se debe prestar atención especial: al tiempo, en especial la disponibilidad y autoridad de los que toman las decisiones y la disponibilidad de las fuerzas para reaccionar; al espacio, cómo la ausencia de claros límites geográficos y la interdependencia y solapamiento de ámbitos físicos y no físicos afectan a delimitar el AoO, el Área de influencia y el Área de Interés para la fuerza operativa; a las fuerzas y actores, cómo afectan a las operaciones militares las capacidades no-militares y las posibles Tácticas, Técnicas y Procedimientos de ZG y las limitaciones auto impuestas por la ley y las tradiciones socio culturales, y por último a la información, qué mensajes transmiten y en qué medida dominan o influyen en el ámbito de la información. Este factor también debe considerar nuestras propias actividades en el dominio de la información y las posibles acciones a intervenir para obtener una posición ventajosa.

Dada la naturaleza opaca de la causa y efecto en un entorno de ZG, es particularmente importante que los objetivos operativos y los efectos buscados se diseñen para que tengan la mayor influencia sobre otros actores, especialmente sobre sus vulnerabilidades, para modificar su comportamiento y que nos lleve a la consecución del estado final deseado. Esto debe ir acompañado de un compromiso deliberado y disciplinado para medir la eficacia de nuestras acciones, que deberá hacerse a través de métodos innovadores o no tradicionales.

Los diferentes actores y los instrumentos de poder que juegan en este entorno operativo hacen que los Centros de Gravedad (CoG) sean múltiples y, además, cambiarán con el tiempo y con el desarrollo del conflicto. Por ello, se deben desarrollar con la suficiente resiliencia para adaptar el planeamiento a nuevas COA, ramas y secuelas, tanto para las propias como para el adversario. El del adversario se tratará de alcanzar a través de actores y capacitadores que sean fundamentales en su estrategia, buscando la ambigüedad, la creatividad y la no atribución.

Figura 4. Centros de Gravedad en la Zona Gris. Fuente. EU Hybrid COE. Hybrid Warfaree: a very short introduction

Al identificar las capacidades críticas, el análisis debe considerar: cómo actuará el actor en el ámbito cognitivo; la infraestructura crítica y su resiliencia ante ataques cibernéticos o físicos; la capacidad de establecer y utilizar redes de información; la resiliencia de la población frente a operaciones de influencia; los efectos que podrían afectar a la infraestructura o a las capacidades de producción; la vigencia de la conciencia situacional y con qué frecuencia se actualiza; la capacidad de comunicarse e interactuar con una población antes, durante y después de un evento; la capacidad de responder a una acción de manera oportuna, y la capacidad de interactuar con socios y aliados.

Al identificar las vulnerabilidades críticas, se debe prestar especial atención a: el grado en el que un actor manipula la información y/o controla los medios; el posible uso ilegal del ciberespacio por un adversario; la capacidad para impulsar la narrativa y acciones de ciudadanos y grupos disidentes en el territorio de un actor; la rapidez con la que se podrían explotar las violaciones del derecho internacional; la capacidad de aislar a un actor de la obtención de recursos críticos de terceros países; el uso de tecnologías comerciales duales; la susceptibilidad de una población objetivo al discurso de un oponente, y el grado de resiliencia social.

Figura 5. Centro de Gravedad. Fuente: Elaboración propia

A menudo, existe una falta de información disponible para el planeamiento debido a la naturaleza a largo plazo de las estrategias en ZG, al enfoque indirecto adoptado por los adversarios y a la dificultad de atribución. En consecuencia, se deberá hacer un uso frecuente del desarrollo de hipótesis, particularmente al desarrollar planes de contingencia. Debido a la versatilidad y creatividad de estos actores, los supuestos deben mantenerse lo más amplios y abiertos posible y preservando tantas opciones como sea posible. La actualización del JIPOE proporcionará la confirmación o negación de las hipótesis y ayudará a influir en las decisiones para ejecutar ramas y secuelas.

Dada la cantidad de actores e intereses que estarán presentes en al AoO, al determinar los requisitos operativos críticos, habrá que incorporar, desde el principio del planeamiento, a las partes interesadas (tanto de la sociedad civil propia, como de aliados y proxies). En particular, se deben buscar aportaciones de estas partes sobre cómo perciben las condiciones para el éxito o cómo podrían potencialmente crear efectos y colaborar para establecer las condiciones decisivas necesarias para alcanzar los objetivos. De esta manera, el desarrollo de LoO y COA puede establecer el marco para que todo el equipo de gobierno trabaje en conjunto. Un capacitador clave es una estructura de Mando y Control (C2) robusta y fiable capaz de integrar a todas las partes interesadas en cualquier circunstancia.

Debido al papel central que juega el ámbito cognitivo en este entorno, los elementos del sistema de información deberán estar permanentemente actualizados sobre la situación operativa en este nivel y las condiciones actuales en línea con las guías de la comunicación estratégica.

Las limitaciones y restricciones impuestas por el nivel político y el comandante operativo deben mantenerse al mínimo, ciñéndose fundamentalmente al respeto del estado de derecho y la coordinación con otros instrumentos de poder.

Se debe valorar el riesgo asociado con los ámbitos físicos y, casi más importante, con los ámbitos no-físicos, como el cognitivo y el ciberespacio. Además, esta valoración de riesgo debe considerar los efectos de segundo y tercer orden producidos por acciones de las diferentes acciones y como estos efectos podrían afectar a las vulnerabilidades de otros actores.

Las Líneas de Operaciones deben ser creativas, ágiles y lo suficientemente flexibles para adaptarse a las estrategias siempre cambiantes del actor en ZG. Deben utilizar una aproximación indirecta, buscando ganancias marginales por medio de desagregar la estrategia del adversario y atacando los capacitadores clave con los instrumentos de poder más apropiados. Para conseguirlo, hay que centrarse en las vulnerabilidades críticas, atacando medios específicos que posibiliten la campaña en ZG y/o centrándose en actores específicos más determinantes e influenciables, siempre buscando efectos de segundo y tercer orden con la intención de atacar o influenciar el enemigo de forma inesperada.

Al considerar las Condiciones a establecer y selección de las condiciones decisivas, hay que determinar las acciones que producen los efectos deseados; es importante identificar los elementos del sistema del adversario que pueden ser influidos por medios militares y/o por medios no-militares. El uso coordinado de acciones será importante para ocultar el origen de las actividades, y así aumentar el impacto en el actor en ZG.

Los planificadores deben tener en cuenta los posibles efectos de los actores “no-alineados”, dentro del AoO, y cómo estos efectos influirán para establecer las condiciones decisivas.

El tiempo es un factor crítico a estudiar con respecto a la armonización de las diferentes LoO. La coordinación de operaciones simultáneas próximas y en profundidad en los ámbitos físicos y no-físicos y un ritmo muy alto en su ejecución, son elementos clave para alcanzar y mantener la iniciativa.

Debido a la capacidad de los actores híbridos para adaptar rápidamente estrategias y métodos de acción, el diseño operativo debe ser ágil y receptivo a cambios rápidos. Esto dará prioridad a la necesidad de flexibilidad en la ejecución de las operaciones actuales, así como a la adaptación de las operaciones futuras.

Por último, es importante considerar que en la fase inicial de una crisis, si no hay escalada, las principales acciones irán dirigidas a convencer al adversario para volver a la competencia normal.

Desarrollo de Líneas de Acción (COA)

La creatividad, agilidad y toma de decisiones dinámica que caracteriza a los actores que utilizan la ZG les confiere una capacidad para cambiar su estrategia, los planes y las acciones para adaptarse a las condiciones cambiantes del entorno operativo, lo que incluye los posibles éxitos del adversario.

Como resultado, el adversario cambiará sus COA con frecuencia, cambios que deben tenerse en cuenta en el desarrollo de las nuestras. Identificar la estrategia del adversario es fundamental para la definición de sus COA. Para evaluarlas hay que analizar si los indicadores establecidos para confirmarlas son válidos y si las hipótesis usadas en el planeamiento para predecir el entorno operativo se confirman. También hay que analizar, las acciones, los instrumentos de poder y los actores que producen efectos negativos en nuestras fuerzas.

Además, las acciones de otros actores en el entorno operativo y el efecto que estas acciones producen deben detectarse en tiempo para tenerse en cuenta y, en su caso, poder reaccionar.

En consecuencia, las COA propias deben ser lo más flexibles posible para poder responder a cualquier cambio en la situación. Esta flexibilidad, junto con la de nuestras fuerzas operativas, nos dará la oportunidad de reaccionar antes incluso de emplear las herramientas de planeamiento de ramas y secuelas y debe ser un factor a la hora de integrarse con otros actores para coordinar acciones en un rol de apoyo/apoyado.

Las Ramas (para la fase actual de las operaciones) y, aún más, las Secuelas (para las operaciones futuras) deben parecerse más a una serie de escenarios que se irán confirmando o negando por medio de indicadores que nos llevarán a puntos de decisión donde se adoptarán un conjunto de medidas diseñadas al efecto.

Las estrategias efectivas contra una ZG dan prioridad al proceso de evaluación de operaciones para verificar que los planes estén logrando los objetivos previstos y, si es necesario, para adaptar las operaciones actuales a través de los elementos del planeamiento de ramas y secuelas. Debido a la incertidumbre que caracteriza a un entorno de zona gris, la cantidad de ramas y secuelas podría ser muy alta, lo que pondrá presión a los elementos de inteligencia para confirmar o desmentir los indicadores.

Análisis de las líneas de acción

El juego de guerra debe incluir a todos los actores presentes en el AoO. Debe usarse tanto para confirmar la estrategia empleada por el adversario, como, si es necesario, revisar las condiciones, acciones y efectos decisivos. También debe identificar la necesidad de planificar ramas y secuelas y servir para definir los puntos decisivos que desencadenarán las decisiones del mando.

Desarrollo del plan

En este atapa del planeamiento es donde los factores y dependencias críticas que son vulnerables, de ser explotadas, serán descubiertas. El papel de los capacitadores debe ser considerado en más detalle; la variedad y cantidad de estos capacitadores puede incrementarse significativamente desde el inicio del planeamiento debido, entre otros, a la naturaleza cambiante de la sociedad y nuestra cada vez más dependencia de la tecnología.

Los expertos en los diferentes instrumentos y campos que se incorporarán al planeamiento deben integrarse tanto física como mentalmente, y contribuir a este planeamiento de forma innovadora y creativa.

Los criterios de terminación de conflictos deberán pensarse adecuadamente para garantizar que logren el objetivo, evitando dejar un vacío de responsabilidad a la espera de que alguien más lo llene. La fase de transición, como ya se ha señalado con anterioridad, se deberá planear meticulosamente para facilitar la vuelta a una competición normal.

Las reglas de enfrentamiento (ROE) son importantes en un entorno de ZG, pues en este entorno operativo en permanente contacto con la población hay muchas oportunidades para que los adversarios manipulen hechos, creando problemas de comunicación y credibilidad. En entornos multinacionales, diferentes reservas (CAVEATS) entre naciones aliadas en materias sensibles como las ROE, pueden causar fricciones ya que las redes sociales y los medios convencionales podrían manipularse para crear corrientes de opinión críticas en el territorio de las naciones.

La superioridad en la información es fundamental para el éxito pues permite alcanzar y mantener ventaja sobre el adversario, al poder utilizar medios cinéticos y no cinéticos con menos restricciones.

La necesidad de mantener contacto adecuado con la población civil, con los grupos sociales que la componen y gestionar sus necesidades y movimientos hacen patente la necesidad de unidades tanto generalistas como especialistas para la función de Coordinación Cívico Militar (CIMIC). La importancia de mantener las infraestructuras críticas para la vida de la población y las estructuras de gobierno hacen patente la necesidad de unidades de especialistas CIMIC y de asesores de alto nivel en todos los instrumentos de poder del estado.

La propia naturaleza de la zona gris significa que existe un requisito constante de evaluar y revisar continuamente los planes para identificar nuevas vulnerabilidades y debilidades en ellos. Para lo que es fundamental una monitorización permanente de del entorno operativo y de los efectos de las acciones propias y del adversario.

Referencias

CULLEN, Patrick J. y REICHBORN-KJENNERD, Erik (2017). “Understanding Hybrid Warfare”. Multinational Capability Development Campaign (MDCD). https://assets.publishing.service.gov.uk/government/uploads/system/uploads/attachment_data/file/647776/dar_mcdc_hybrid_warfare.pdf. Consultado el 20.03.2021

GUTIÉRREZ, Bonifacio (2021). Amenazas híbridas y zona gris. OTAN, Unión Europea y España ante esta nueva forma de enfrentamiento. Amenazas híbridas y zona gris. OTAN, Unión Europea y España ante esta nueva forma de enfrentamiento | Global Strategy – Universidad de Granada (global-strategy.org)

MCDC Countering Hybrid Warfare Project. (2019). “Countering Hybrid Warfare”. https://assets.publishing.service.gov.uk/government/uploads/system/uploads/attachment_data/file/784299/concepts_mcdc_countering_hybrid_warfare.pdf.

NATO STANDARD. (2019). AJP-5 Allied Joint Doctrine for the Planning of Operation. Edition A Version 2. MARTINEZ-VALERA, Gabriel y GUTIERREZ, Bonifacio. “Amenazas Hibridas en Zona Gris. Nueva Forma de Enfrentamiento”, marzo de 2021.

SCHMID, Johann.(2019). “Hybrid Warfare – a very short introduction”, European Centre of Excellence for Countering Hybrid Threats, Helsinki, Finland.


[i] Como el análisis del Centro de Gravedad (CoG), la Preparación Integral del Entorno Operativo (CPOE), la valoración de las operaciones y la evaluación de riesgos.

[ii] Como las matrices de sincronización y los planes de colección de información que facilitan el procesamiento de grandes cantidades de información, así como la representación de deducciones claves, comparaciones y conclusiones con otros.

[iii] como las herramientas para el Servicio de Área Funcional de Planeamiento de Operaciones (TOPFAS) o una Imagen Operativa Común Conjunta (JCOP) pueden ayudar a desarrollar una comprensión organizada por parte de todos y complementar actividades operativas clave como alertas y advertencias en tiempo real organizada por parte de todos y complementar actividades operativas clave como alertas y advertencias en tiempo real.

[iv] NATO Allied Joint Doctrine for Planning of Operations. AJP 5 V2. Mayo de 2019.


Editado por: Global Strategy. Lugar de edición: Granada (España). ISSN 2695-8937

Gabriel Martínez-Valera

Coronel de Artillería (R) del Ejército de Tierra Español. Diplomado en Estado Mayor y Master en Estudios Estratégicos y Seguridad Internacional por la Universidad de Granada

Ver todos los artículos
Gabriel Martínez-Valera