Global Strategy Report, 18/2022
Resumen: Tras 47 años de conflicto enquistado, el del Sáhara Occidental se ha convertido en protagonista inesperado, debido a dos causas principalmente: por una parte, el cambio de rumbo del gobierno español con su posicionamiento en favor de la propuesta de resolución marroquí realizada ya en 2007, y por otra, por la obligada búsqueda de diversificación de fuentes energéticas de la UE derivada del conflicto Ucrania-Rusia.Todo ello se enmarca en una serie de eventos inmediatamente anteriores a marzo del 2022, como han sido el aumento de la tensión bélica entre Marruecos y el Frente Polisario, el reconocimiento por el presidente Donald Trump de la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental enmarcado en la firma de los Acuerdos de Abraham, el rediseño de los mercados energéticos globales o la desestabilización del Sahel, con una presencia creciente de Rusia y el abandono progresivo de la presencia e influencia europea.
En este nuevo entorno geopolítico, España podría convertirse en pieza clave para la seguridad energética europea y garantía de estabilidad del Magreb, a riesgo de perder soberanía sobre sus decisiones y comprometiendo, por lo tanto, su seguridad territorial y la de sus ciudadanos.
Para citar como referencia: Estévez Lozano, Juan Amancio (2022), «El conflicto saharaui y la seguridad española», Global Strategy Report, No 18/2022.
Los hechos rara vez se explican por sí mismos; su importancia, análisis e interpretación, al menos en el mundo de la política exterior, dependen del contexto y la relevancia.
H. Kissinger[1]
Introducción
El artículo se plantea si el valor geoestratégico a corto y largo plazo del territorio saharaui se considera una justificación válida del giro estratégico del gobierno español en apoyo a la postura marroquí de resolución del conflicto, garantizando de esta manera la seguridad energética y territorial de España, en un contexto generalizado de búsqueda de seguridad energética, marcada por el conflicto ruso-ucraniano, con un aumento de protagonismo multipolar en la competición estratégica y el riesgo de que haya un impacto directo en los intereses españoles.
El Sáhara Occidental constituye un escenario de gran inestabilidad potencial, en el que ya no sólo juegan un papel protagonista Marruecos y el Frente Polisario, sino que terceros actores se verían involucrados decididamente en la búsqueda de sus propios intereses, escudándose en una resolución al conflicto que dé estabilidad al Magreb.
Si bien España y Marruecos firmaron en 1992 el Acuerdo de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación[2] por el que se comprometían a no usar la fuerza para resolver sus posibles disputas, uno de los objetivos estratégicos de Marruecos sigue siendo la anexión de Ceuta, Melilla, peñones de Vélez de la Gomera y Alhucemas e islas Chafarinas[3], así como aguas territoriales españolas. Y en esta permanente tensión conflictiva, característica de la denominada “zona gris” (ZG), todas las partes implicadas (no sólo España y Marruecos, sino también Argelia y el Frente Polisario), como actores híbridos que son, sincronizan sus instrumentos de poder militar, político, económico, civil y de la información (MPECI) para escalar o desescalar el grado de conflictividad según sus intereses, directa o indirectamente relacionados con el Sáhara Occidental.
Así se expone en el informe “Las pretensiones de Marruecos sobre Ceuta y Melilla desde la perspectiva de la zona gris (Baqués et al. 2021)”, en el que se concluye como hipótesis verosímil la intencionalidad del reino alauí de hacerse con la soberanía de Ceuta y Melilla, enmarcada en una lógica revisionista, mediante el empleo de herramientas características de la zona gris del espectro de los conflictos, a la vez que persigue una disuasión militar creíble que apoye su estrategia híbrida.
La cuestión es una prioridad diplomática y una pieza clave de la estrategia de seguridad y expansionismo económico para la política marroquí, mientras que para Argelia supondría una reivindicación ligada a la búsqueda de la salida al mar de sus minas de hierro en Tinduf, a pesar de que oficialmente niegue tener ningún interés en ello.
Con Marruecos compartimos contigüidad geográfica, intereses y desafíos; lo que exige el desarrollo de políticas de cooperación multisectoriales tan amplias e intensas como sea posible. Con Argelia, el mayor país africano y con gran peso en el Sahel, la prioridad se cifra en términos de estabilidad y seguridad regional, de impulso económico, suministro energético y gestión migratoria.
A su vez España, quién podría aspirar a ser el socio de referencia como llave de la diversificación energética europea y del desarrollo económico del Magreb, soñaría con jugar un papel fundamental desde la perspectiva de seguridad energética y territorial. El repentino posicionamiento del Gobierno español considerando la propuesta marroquí de autonomía como “la base más seria, creíble y realista para la resolución del conflicto[4]”, probablemente se enmarque en una improvisada (o no) agenda geopolítica actual, quizás por el inicio inesperado de la guerra en Ucrania, en la que la UE busca diversificar sus fuentes energéticas para evitar la dependencia rusa y en la que EE.UU se convierte en el principal proveedor de gas natural licuado (GNL) de España y de Europa.
Pero este cambio repentino de postura, ¿proporciona estabilidad a las relaciones con Marruecos, renunciando ésta a sus reclamaciones sobre Ceuta, Melilla y Peñones y aguas territoriales españolas y a la inmigración como recurso en zona gris? Y respecto a la seguridad energética de España, ¿garantiza la cuota de suministro de gas en detrimento de un empeoramiento de las relaciones con Argelia?

O por el contrario, ¿la deriva estratégica de España respecto al conflicto, podría empeorar más las relaciones entre Marruecos y el Polisario y, por tanto, desestabilizar el territorio saharaui en favor del aumento del crimen organizado, flujos migratorios y terrorismo?
No prestar la suficiente atención al conflicto sería un grave error: las crecientes tensiones diplomáticas entre Marruecos y los aliados europeos, el aumento de la intensidad del conflicto entre Marruecos y Argelia tras la ruptura del cese al fuego y el rearme por parte del primero, la escalada militar entre el Frente Polisario y Marruecos, la creciente desestabilización del Sahel, con la aparición de Rusia como nuevo actor militar, o el rediseño en el panorama energético mundial, podrían hacer del Sáhara Occidental un nuevo tablero proxy con actores globales implicados.
Actualidad del conflicto
Tras años de continuos escarceos y de incumplimiento de las sucesivas resoluciones ONU, el 30 de octubre del 2020, el CSNU aprueba la Resolución 2548/2020[5], en la que se invita a Marruecos, el Frente Polisario, Argelia y Mauritania a retomar el diálogo tras los últimos incidentes armados ocurridos entre las fuerzas del Polisario y Marruecos. La resolución, que contó con el voto favorable de los EE. UU., recuerda los compromisos y las resoluciones anteriores del CSNU[6].
El 13 de noviembre, víspera del 45 aniversario de la firma de los acuerdos tripartitos de Madrid[7], Marruecos tomó la iniciativa unilateral de romper el statu quo invadiendo la zona fronteriza de Guerguerat, en el sur del Sáhara Occidental, quebrantado el Alto el Fuego establecido en el Acuerdo Militar Nº 1 entre las Fuerzas Armadas Reales de Marruecos y la MINURSO, por un lado, y las Fuerzas Militares del Frente POLISARIO y la MINURSO, por el otro, de diciembre de 1997[8]. El Frente Polisario dio por roto el acuerdo de alto el fuego[9]y declara la guerra a Marruecos con el apoyo fundamental de Argelia.
El 10 de diciembre, Donald Trump reconoce la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental tras la firma de la Declaración de Acuerdos de Abraham[10]por su cuenta y al margen de la ONU, hecho que para muchos no fue una sorpresa, ya que desde el 2 de abril de ese año se sabía que Israel había solicitado a Estados Unidos que avalase la anexión marroquí del Sáhara Occidental.

En contrapartida, el Gobierno marroquí aceptaba establecer relaciones diplomáticas con Israel, a la vez que mantiene sus compromisos con el pueblo palestino. No debemos olvidar que rey de Marruecos preside el Comité Al Quds (de la Organización de Cooperación Islámica), entidad internacional que reúne el apoyo árabe a la causa palestina para trabajar para la preservación del patrimonio religioso, cultural y urbano de Jerusalén.
Marruecos formalizaba así una larga relación con Israel. Al menos un cuarto de millón de judíos marroquíes emigró a Israel entre los años 1947 y 1964, suponiendo una base para un contacto más cultural y políticamente discreto a lo largo de los años entre los dos estados. En esta ocasión, la compensación fue el reconocimiento de Washington de las reclamaciones de Rabat con respecto al Sáhara Occidental, que podría verse cuestionado o anulado por la diplomacia más tradicional de la Administración Biden[11].
El 15 de enero de 2021 Nasser Bourita[12] ministro de exteriores de Marruecos, tras la “Conferencia Ministerial de Apoyo a la Iniciativa de Autonomía bajo la Soberanía de Marruecos”, a iniciativa de Estados Unidos y Marruecos, manifestó que Europa debía seguir los pasos de Estados Unidos de apoyar la propuesta de Rabat de conceder al Sáhara una autonomía limitada pero bajo soberanía de Marruecos. Francia apoyó esta propuesta, abogando por una «solución política justa, duradera, y aceptada por las dos partes» y considerando el plan de Rabat como serio y creíble.
En febrero del 2021, un festival de música en Dajla[13] se convirtió en una agresión por parte de jóvenes marroquíes a hogares, negocios y población de la etnia saharaui OumTounsi, mayoritaria en el área, por razones aparentemente nacionalistas[14]. La propia población saharaui está fragmentada, ya que existen puntos de vista políticos comunes entre marroquíes y saharauis y otros que cada vez están más separados, exacerbando el sentimiento nacionalista. Parte de la población saharaui está integrada en el sistema de subvenciones marroquí, en puestos políticos de relevancia y en el otro extremo se encuentra la clase trabajadora marroquí, que ve con recelo las políticas favorecedoras hacia determinados entornos saharauis.
En marzo de 2021 Argelia expulsaba a población marroquí residente en el territorio argelino de Figuig desatando una nueva crisis y en julio Rabat contraatacaba pidiendo la autodeterminación de Cabilia (región del norte de Argelia, de mayoría bereber, y con una histórica causa por la autonomía frente al gobierno central argelino), en respuesta al apoyo dado por Argelia al Frente Polisario en la reanudación de las hostilidades.
El 18 de julio de 2021 tiene lugar el escándalo relacionado con el empleo del software espía israelí “Pegasus” por parte de las autoridades marroquíes para intervenir conversaciones de periodistas y políticos y militares argelinos (también franceses)[15].
El 24 de agosto, el presidente de la república argelina, d’Abdelmadjid Tebboune, decide unilateralmente romper relaciones diplomáticas con Marruecos, cerrar el espacio aéreo a sus aeronaves y le amenaza con interrumpir el abastecimiento de gas por el gaseoducto Magreb_Europa a la finalización del contrato el 31 de octubre.
Las últimas declaraciones estadounidense fueron del Secretario de Estado Blinken en marzo del 2021, en las urgía a un restablecimiento de las conversaciones, apuntando a un nuevo enviado especial para MINURSO, pero evitando un posicionamiento claro sobre la soberanía del territorio.
En abril de 2021, la llegada del líder del Frente Polisario y presidente de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), Brahim Ghali, fue otro detonante para reavivar el conflicto, siendo quizás uno de los motivos por el que la policía marroquí abriese las vallas fronterizas de Ceuta a cerca de 10.000 ciudadanos marroquíes, muchos de ellos menores de edad. O quizás fuese la negativa de la UE y de España a reconocer su soberanía sobre los territorios ocupados ilegalmente.
El 1 de noviembre de 2021, Argel detiene las exportaciones de gas natural (a partir de ahora GN) que llegan a España a través del gasoducto Magreb-Europa y que atraviesa Marruecos, justificando la no renovación del acuerdo por “las prácticas agresivas de Marruecos” hacia su país.

Por último, el 14 de marzo del 2022, a través de una carta del Presidente Sánchez al rey alauita, España ratifica su apoyo a las posturas estadounidense y de la ONU, “reconociendo la importancia que tiene la cuestión del Sáhara Occidental para Marruecos y sus esfuerzos serios y creíbles, en el marco de Naciones Unidas, para encontrar una solución mutuamente aceptable (copia literal de la Res. 2602 del 29OCT21), y considerando la propuesta marroquí de autonomía presentada en 2007 como la base más “seria, creíble y realista para la resolución de este diferendo” (copia literal del acuerdo tripartito entre Estados Unidos, Marruecos e Israel: territory and reaffirms its support for Morocco’s serious, credible, and realistic autonomy proposal as the only basis for a just and lasting solution to the dispute overthe Western Sahara territory”)
Actualmente el conflicto constituye una causa nacional para el gobierno marroquí, suponiendo un problema:
- Diplomático: por las relaciones con el resto de países del Magreb.
- Económico: ya que supone un obstáculo para el desarrollo marroquí y la prosperidad de un Magreb próspero y estable.
- De seguridad: la desestabilización de la zona influye en un aumento de la inseguridad en la frontera sur del Magreb (SAHEL), activación de nacionalismos, tanto en Argelia como en Marruecos o la reactivación del activismo de Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI).
- Humanitario: por la población saharaui de los campos de refugiados.

Entorno geopolítico de la energía
El capitalismo estratégico está sustituyendo al capitalismo de libre mercado. Los gobiernos recurren a medidas geoeconómicas para imponer condiciones trasnacionales de bienes o servicios según la naturaleza energética de las mismas. Es importante tener una imagen global de las alianzas de cada uno de los suministradores de energía y de dónde se encuentran las posibles fuentes para poder entender la geopolítica actual de los estados y de las organizaciones supranacionales.
Antes del conflicto ucraniano, el mundo parecía no avanzar hacia un modelo liberal-democrático-multilateralista (Pardo de Santayana, 2020)[16], puesto que no se vislumbraban intereses comunes que permitiesen formular las políticas. Las tensiones crecientes entre EE. UU., China y Rusia, siguen existiendo, pero ahora se constata que Rusia es un enemigo común también para la UE, lo cual ha permitido impulsar proyectos comunes europeos para garantizar la independencia energética, cosa impensable hace un año.

Casualmente o no, las zonas conflictivas actuales del entorno europeo están relacionadas con conflictos comerciales energéticos, en particular con el GN: Bielorrusia con Polonia; Ucrania con Rusia; Alemania con Rusia; Turquía con Chipre; Turquía con Israel, Marruecos con España o Argelia con Marruecos.
El gas natural. ¿Clave para la supervivencia de España?
En la Estrategia de Seguridad Nacional 2021(ESN21) se hace mención a la geopolítica energética[17], pero enmarcada en la búsqueda de la ansiada (y quizás acelerada) transición energética hacia energías renovables, pero no como un aspecto de supervivencia o de ganar peso específico en la búsqueda de la seguridad nacional, el cual se ve verdaderamente relevante en la actualidad.
El desarrollo del conflicto saharaui podría ser clave para la seguridad energética de España. La rápida transición energética a un modelo basado en las energías renovables, el rediseño de las redes de abastecimiento, tanto de gas como de petróleo, los renovados intereses europeos por buscar fuentes alternativas al gas ruso, convierten al Magreb en pieza clave para los intereses europeos.
En la actualidad, la producción total mundial de gas es del orden de 35.516 BMC (Billion Cubic Meters, miles de millones de m3), siendo los principales países productores Estados Unidos, Rusia, Canadá, Irán y Qatar, y Asia la zona donde actualmente se produce la mayor cantidad de gas natural del mundo.

Las relaciones entre consumidores, productores y países de tránsito son complejas, dadas las divergencias de intereses económicos y políticos entre una nube de actores. En el caso que nos afecta, Argelia tiene el estatus de productor neto, interesado en la seguridad del suministro, y Marruecos, como consumidor neto y como país de tránsito, está interesado en la seguridad del abastecimiento, que le permita llevar a cabo su política expansionista, y en la seguridad de la demanda de los mercados extranjeros, con el fin de poder beneficiarse de las tarifas de tránsito.
Marruecos, como posible campo de inversión para energías renovables y nuevas fuentes de gas y recursos mineros, y Argelia como fuente de gas y petróleo, cercana y barata, de fácil extracción, se convierten en posibles socios principales para la UE, y España podría tener la llave de paso para la llegada de muchos de esos recursos.
Marruecos, aliado tradicional de EE.UU, se ha quedado sin GN y, a parte de la incesante búsqueda de gas y petróleo[18], se está abasteciendo de GNL a través de España, mientras que Argelia, alineada con Rusia (aunque también tiene acuerdos comerciales con EE.UU) podría decantarse por el eje soviético (o verse obligada a hacerlo), debido a un desacuerdo en el conflicto del Sáhara. A su vez, Turquía tienen también otra llave del gas que proviene del este. Por lo tanto, se podría decir que el gas del que depende Europa depende unos seis países alienados con Rusia.
Según la última Revisión Estadística de la Energía Mundial, emitida por la empresa BP[19], el consumo de GN en España en el año 2020 fue de 32,4 BMC, importados en forma de gas natural licuado (GNL-63%) y por gaseoducto (37%), produciéndose el 27% de la electricidad con el GN como fuente.
Tras la clausura del gaseoducto Magreb-Europa, el GNL que entró en España mediante buques metaneros en diciembre del 2021 supuso casi un 70% del total, siendo el GN transportado por tubo el 30 %.
La incertidumbre, ya existente antes de que estallase el conflicto con Ucrania, provocó que el abastecimiento mirase hacia EE.UU., convirtiéndose en el principal proveedor de GNL, con un 34,6 % del gas que ha llegado. Por el contrario, desde Argelia llegó un 22,83 % menos que en el mismo mes del 2021, suponiendo un 25,4 % de todo el gas que entró por gaseoducto.
En diciembre del 2021 la demanda de GN aumentó un 8,3 %, disparándose un 70% la destinada a generación eléctrica debido al crecimiento de las exportaciones a Francia (con las centrales nucleares paradas) y a Marruecos, debido al cierre del gaseoducto Magreb-Europa. Por lo tanto, España cada vez importa menos gas de Argelia y EEUU se consolida como su principal suministrador[20].
Por lo tanto, indicadores claves para una supervivencia energética de España serían:
- El hecho que Marruecos haya pedido ayuda a España para garantizar su seguridad energética[21]permitiendo a Marruecos utilizar el gasoducto del Magreb-Europa (GME) con el fin de garantizar su suministro.
- España se convierte en exportador de gas a la UE: las conexiones con Francia transportan gas a su máxima capacidad, mientras la descarga de metaneros en las seis plantas regasificadoras españolas se dispara un 69% entre enero y marzo.
- La guerra en Ucrania convierte a España en exportadora de gas a la UE: vendió gas a Reino Unido en febrero por primera vez desde 2010 y se ha convertido en el tercer proveedor de Países Bajos.
Por otra parte, España podría convertirse en un nodo decisivo para el proyecto de la nueva ruta de la seda china, siendo un canal de distribución tanto hacia Europa como hacia África, con un mercado potencial de 100 millones de habitantes, obra de mano calificado y barata, y con disponibilidad de materias primas a precios razonables.
¿Quiere esto decir que nuestro suministro podría dejar de estar íntimamente ligado a la estabilidad en el Magreb? Para la política exterior española, tanto Marruecos como Argelia se convierten en socios prioritarios, no sólo unilateralmente, sino desde el paraguas europeo, bajo el cual puede defender mejor nuestros intereses. Al llamado proceso de “europeización vertical ascendente”[22] hasta ahora con tres temas prioritarios, la soberanía española de Ceuta y Melilla, el control migratorio y los acuerdos pesqueros, deberá sumarse la seguridad energética.
Marruecos
La situación geoestratégica de Marruecos la convierte, en el momento actual, en una solución viable y a corto plazo para evitar la dependencia europea del gas ruso, junto con Argelia.
El Sáhara Occidental representa un valor geopolítico primordial para Marruecos por dos principales razones. La primera por los recursos económicos de sus costas, tanto bancos de pesca como la posibilidad de explotación de hidrocarburos y tierras raras (importantes reservas de telurio y cobalto), y por la extracción de minerales en suelo saharaui. La segunda, que adueñándose del territorio, Marruecos ampliaría sustancialmente su extensión, con una posición estratégica muy favorable respecto a España, consolidándose como una potencia africana con mayor peso geopolítico e impidiendo la salida al mar de Argelia, añadiendo peso a su continua reclamación de Ceuta, Melilla, Peñones de soberanía española y aguas territoriales.
A diferencia de Argelia, su clase media está en expansión, y la política impulsada por Mohamed VI desde el 2000, para promover al país como una potencia africana es prometedora, experimentando una tendencia de crecimiento económico sostenido y produciéndose el principal cambio en la política energética en 2009, dando prioridad a las energías renovables (el 52% de capacidad para 2030; uno de sus proyectos es la central solar de Noor de Ouarzazate[23]), a la eficiencia energética y habiendo destinado ya 100.000 millones de dírhams[24] a la producción de hidrógeno a amoníaco.
Para llevar a cabo parte de estos proyectos han recurrido a la empresa francesa TotalEnergies, la cual ocupará 170.000 ha. en las regiones desérticas del Sáhara para producir 10 GW. Respecto al amoníaco verde, se espera recolectar 3.650 toneladas y para el ciclo 2025-26 una cantidad superior a 60.000. Respecto al hidrógeno verde[25](a partir de energía solar) en 2023-24 se esperan obtener entre 7.000 y 10.000 toneladas, y en 2025-26 se espera que la cifra suba más de 400 toneladas.
A esta fuente se suman las actuales del Sáhara Occidental: el pastoreo, la pesca y la extracción de fosfato (Boukraa), a 100 km. de El Aaiún, disponiendo de la segunda mayor reserva[26] mundial con 5.700 mil millones de toneladas y con la mayor reserva potencial (21BTM), habiéndose realizado la actividad extractiva principalmente a través de contratos con empresas españolas (14), francesas (9) y marroquíes (6)[27]
En el sector de las renovables, fabrica palas de turbinas eólicas, torres y cableado, no sólo produciendo el 70% de los componentes que se emplean en el país, sino exportando a Europa, teniendo un fuerte componente de inversiones extranjeras, sobre todo estadounidenses. Este sector ha conseguido también atraer la inversión de China, para la construcción de las palas y de un consorcio franco-japonés para la construcción de un parque eólico en la región de Taza. Esto supone un potencial importante para las empresas europeas.

África es una prioridad logística para la diplomacia marroquí, esperando extender su influencia económica sobre el continente. Después de 30 años de haberse retirado de la Organización de la Unidad Africana (1984), en protesta por la admisión de la RASD, volvió a ingresar en 2017, con ocasión de 28ª cumbre, decisión que se enmarca en su nueva estrategia africana. El acercamiento a Mauritania se enmarca en esa política estratégica, como clave para una búsqueda del conflicto del Sáhara y el aumento del terrorismo en el Sahel.
A través del gaseoducto Magreb-Europa, Marruecos recibía unos 100 millones de euros en derechos de paso y permitían la producción del 10 % de la electricidad nacional gracias a las centrales de Tahaddart y Ain Beni Mathar. Debido al cierre, Marruecos ha negociado con España el abastecimiento de GNL, comprado en el mercado internacional, tras la desgasificación a realizar en las plantas españolas (contrato con Enagás, con el 5% de participación del estado español). Este acuerdo debería hacerse con total visibilidad hacia Argelia[28]
Otro de los proyectos que le reportaría relevancia continental es el gaseoducto Marruecos- Nigeria, que junto con el West African Pipe Line conformarían 5.660 km[29]. Este gaseoducto contaría con el apoyo estadounidense, respondiendo así a los intereses europeos, beneficiando a 30 millones de habitantes del continente africano, abasteciendo y beneficiando a 11 países de paso y reforzando el papel marroquí de socio económico estable. La OPEP financiará con 13,5 millones de euros parte de la segunda fase de los estudios de diseño del proyecto de gasoducto submarino[30], y otra parte por el Banco Islámico de Desarrollo, cuya central se encuentra en Arabia Saudi (país enmarcado también en los Acuerdos de Abraham), y cuya estimación es de 25 mil millones de dólares.

El gaseoducto West Africa está ya operativo entre Nigeria y Gana y las recientes descubrimientos de gas en Senegal, Costa de Marfil y Mauritania facilitarán la construcción de otros gaseoductos enmarcados en el gran proyecto Marruecos_Nigeria, que permitiría la exportación de GN a Europa, permitiendo así una alternativa real al gas ruso para Europa, permitiendo a su vez un gran desarrollo económico para los países del África Occidental. Este gasoducto compite directamente con el transahariano (TSGP), proyecto que propuso Argelia y que le conectaría con Nigeria a través de Níger, con el gran inconveniente de que pasaría por unos territorios controlados por grupos yihadistas (en disputa con los interese actuales rusos) en la zona, lo que dificulta su viabilidad.
No debemos olvidar que la posición geoestratégica de Marruecos le hace ser una pieza clave para la expansión de la nueva ruta de la seda china, convirtiéndose en 2017 en el primer país del Magreb en unirse al gran proyecto de la nueva ruta de la seda, estando prevista la construcción de dos rutas. La primera, partiendo de Argel, atravesando toda Argelia y finalizando en Lagos., y la segunda, más probable, seguiría la costa mediterránea hasta el puerto de Tánger y desde ahí, servirá para atender la zona subsahariana, a través de un corredor por Mauritania, y para abastecer a Europa.
Su puerto de Tánger Med se encuentra entre los 25 mayores mundiales y la tercera en términos de conectividad después de Shanghái y Panamá[31], habiéndose creado a su alrededor seis zonas francas comerciales, entre el aeropuerto de Tánger, Tetuán y el puerto. Este giro estratégico de las relaciones entre Marruecos y China es paradigma de los cambios en las relaciones internacionales que pueden suscitar interés geopolítico de un estado[32].
La posición geográfica de Marruecos, una mano de obra cada vez más calificada y siendo el país más estable de la región, explicarían el interés chino en el país en detrimento de Argelia, estando ya llevándose a cabo más de 80 proyectos de desarrollo y habiendo experimentado un crecimiento del 50 % la inversión en los últimos 5 años (6 mil millones de dólares en 2021).
Argelia
El país ha sufrido un creciente deterioro económico, tras la caída de los precios del petróleo en 2014, que suponía el 95% de los ingresos por exportación, provocando un desplome de los presupuestos y una importante crisis social, alimentada por la corrupción generalizada que ha provocado el malestar de la población con el régimen. Fruto de ello fue el nacimiento en 2019 del movimiento Hirak, que buscaba provocar un cambio del sistema político del país y del liderazgo encubierto de redes de poder y del ejército.
La falta de diversificación, de regulación financiera o la inexistencia de un plan integral de inversiones supusieron un gran crecimiento de la deuda pública en 2019, subiendo 7,95 puntos respecto al 2018 y alcanzando el 45,77% de PIB[33].
La política financiera del nuevo presidente Tebboune pretende evitar acudir a préstamos del FMI o del Banco Mundial, manteniendo así la independencia respecto a los bancos extranjeros y evitando las posibles injerencias externas respecto al conflicto palestino o saharaui, dos temas prioritarios para Argelia[34].
Desde su independencia en 1962, su economía se ha basado en la nacionalización de la explotación del petróleo y el gas, o el establecimiento de industrias estatales del acero, la mecánica o el plástico. A partir de los noventa, la liberalización del sector del gas y del petróleo facilitó la creación de empresas conjuntas y estimuló la exploración, la producción y exportación de ambos, revirtiéndose en otros sectores que nunca más fueron recuperados.
Tras el 2010, los acontecimientos unidos a la Primavera Árabe hicieron que muchas empresas extranjeras abandonasen el país, estancándose la producción de gas y petróleo, haciéndose visible la falta de fiabilidad demostrada por la empresa Sonatrach para liderar la exportación de petróleo a España[35] e Italia. En un país con una energía barata y abundante, el sector energético atraviesa una mala época, debido a la mala gestión y a la falta de inversión sufrida durante veinte años, siendo necesaria una reforma económica que permita de nuevo atraer a empresas privadas y la comercialización con sus socios extranjeros.
En el sector minero, las minas de hierro de Jara Djebilet y de Mecheri Abbdelariz (Tinduf) se encuentran en el corazón del conflicto saharaui. Descubiertas en 1952, constituyen una reserva estimada de más de 2 billones de toneladas con una riqueza del mineral bastante elevada (contenido en hierro grading superior al 50%)[36]. La sociedad nacional del hierro y del acero de Argelia (FERAAL) ha alcanzado un acuerdo con la compañía china SINOSTEEL Equipment & Engineering Co. Ltd para llevar a cabo el pre-estudio y el estudio de viabilidad de la inversión para la explotación, incluyendo no solo el diseño de la planta de proceso, el transporte del material y los productos y para el suministro de agua y energía. En 1963 Marruecos quiso modificar la frontera para apoderarse de su explotación, desencadenándose la denominada Guerra del Desierto. Sin embargo, Argelia siempre ha tenido un problema para explotar estas minas, ya que se encuentran a 300 km del Atlántico y a 1.600 del Mediterráneo, siendo este último tramo inviable para construir un ferrocarril debido al terreno desértico.
Los hidrocarburos constituyen el 35% del PIB y 2/3 del total de las exportaciones. Las seis refinerías del país, no pueden satisfacer la demanda interna, debiendo importarse cantidades considerables, especialmente de diesel y gasolina, situando al país entre los cinco países menos libres económicamente del muid árabe, por detrás de Marruecos o Túnez[37]. Al ritmo de producción de 2017, se preveía que las reservas se agotasen en 47,5 años para el gas y 21,7 años para el petróleo.
En el sector gasístico, actualmente Argelia es considerado un suministrador fiable por la UE, a través de los tres gaseoductos que atraviesan el Mediterráneo, convirtiéndose en una alternativa prioritaria al gas ruso, con una producción de gas más barata que el ruso y más fácil de trasladar, pero careciendo de las infraestructuras para transportarlo a gran escala.
Se estima que, en el mejor de los casos se podría exportar 42.000 millones de m3 a Italia, Portugal y España, mientras que esa es la cantidad capaz de bombear un solo gaseoducto ruso.
El nuevo puerto de Cherchell, que estará operativo en 2025 y creará 10.000 puestos de trabajo[38] servirá de punto de entrada para las exportaciones chinas hacia el continente, siendo un consorcio de empresas chino-argelinas las adjudicatarias del proyecto, que incluyen, entre otras, las empresas estatales chinas China Harbour Engineering Corporation (CHEC), China State Construction Engineering Corporation (CSEC)[39].
En este entorno, la cuestión saharaui juega un papel fundamental, ya que debería apartarse de las diferencias que llevaron al reciente cierre del gaseoducto y volver a la anterior normalidad con Marruecos, con una reapertura de las relaciones comerciales. Además, el reciente descubrimiento de un importante yacimiento de gas y petróleo al sur de Argelia[40], con unas estimaciones en reservas de 140 millones de barriles de crudo, y con una producción que se espera comience en el tercer trimestre del 2022, supone un impulso al gobierno argelino como alternativa al gas ruso para toda Europa[41].
Seguridad territorial y energética de España
Tensión estratégica y regional como una amenaza para la seguridad territorial de España.
El conflicto del Sáhara estaría enmarcado entre uno de los principales vectores, no mencionados directamente en la ESN21, a través de los cuales se producirían tensiones con impacto directo sobre los intereses nacionales, incluso sobre la propia soberanía nacional, constituyendo por tanto una seria amenaza para la Seguridad Nacional. Es un tema de interés y repercusiones transversales, afectando tanto a las políticas de exterior y de interior como a la política de defensa nacional.
La situación en el Sáhara Occidental se ha deteriorado considerablemente desde octubre del 2020, tal y como refleja el informe del Secretario General de NN.UU del 01OCT21[42] y la reciente declaración del Gobierno Español apoyando la propuesta marroquí de resolución del conflicto de 2007, se produce en un momento clave, en el que el desarrollo del conflicto de Ucrania y el resultado del mismo podrían, bien agudizar las tensiones en la zona, o bien darle estabilidad en aras del desarrollo económico y estabilidad europea.
Sin embargo, el apoyo español no deja de ser otro apoyo más de los últimos recibidos por el gobierno marroquí. No debemos olvidar que España no está implicada en las Res. de la ONU[43] como parte negociadora del conflicto, ya que las consultas deben llevarse a cabo entre el Enviado Personal de la ONU y Marruecos, el Frente POLISARIO, Argelia y Mauritania.
El conflicto del Sáhara ha servido a Marruecos y Argelia como excusa para armarse militarmente en la disputa por convertirse en la potencia del Magreb, pero actualmente podría esconder una ambición por convertirse en la fuente de recursos energéticos alternativa para Europa, no sólo de recursos fósiles, sino de fuentes de energía renovables necesarias para alcanzar la ansiada y deseada (y quizás demasiado precipitada) política europea medioambiental.
Tanto Argelia como Marruecos son socios prioritarios de la UE, pero a la vez, comparten posicionamientos con Rusia, habiéndose abstenido ambos en la última Res. ONU para la finalización del conflicto ucraniano. La primera es aliado tradicional ruso y el segundo porque ve cierto paralelismo a su situación en el Sáhara Occidental.
Múltiples son los factores que contribuyen a la desestabilización actual de la zona, agudizada tras los incidentes del Guerguerat en noviembre del 2020 y los posteriores ataques con drone a un miembro del Frente Polisario[44], siendo continuos los enfrentamientos entre Marruecos y el Frente Polisario[45].
Desde el punto de vista de la política migratoria, el cierre del paso del Guerguerat supuso el desvío del flujo migratorio hacia Argelia y el Sahel, convirtiéndose ya como una ruta regular hacia Murcia, Almería, Baleares, Alicante y Valencia. Según los datos del Ministerio del Interior, 41.861 personas llegaron a territorio español en 2020, de esa cifra 11.200 personas eran de nacionalidad argelina.
Desde conflictos territoriales o nacionalismo, como es el caso del Movimiento Popular del Rif en Marruecos, o el Movimiento por la Autonomía de la Kabilia[46] en Argelia, a las acusaciones de espionaje mutuas entre Argelia y Marruecos por emplear el programa israelí Pegasus[47] o la firma de acuerdos defensivos enmarcados en los Acuerdos de Abraham, son utilizados como arma arrojadiza en el conflicto del Sáhara.
Por parte de Marruecos, su nuevo gobierno elegido en octubre del 2021 proclamó que mantendría su poder militar a toda costa[48], formalizando con EE.UU. contratos de más de 10.000 mill. de euros y aprobando en julio del 2021un decreto real que favorece el desarrollo de la industria armamentística nacional, incentivando la instalación de empresas extranjeras. A su vez, aumentará los efectivos militares con el objetivo de proyectar sus fuerzas al exterior y de reforzar sus fronteras.
Especialmente preocupante para España es el acuerdo alcanzado entre Israel y Marruecos, firmado en noviembre del 2021[49], para la adquisición marroquí de armamento y de tecnología militar (como la cúpula de hierro y drones de ataque[50]) que le permitiría desarrollar sus propios drones.
Además, se anuncia la apertura de una base naval en Dakhla[51], financiada por Emiratos Árabes, lo cual permitiría aumentar la presencia marroquí (y de sus aliados) en aguas territoriales próximas a las españolas.
Las políticas expansionistas del reino alauí implican que la diversificación de sus alianzas esté en el centro de su acción exterior. El reconocimiento de su soberanía sobre el Sáhara por parte del Consejo de Cooperación de los Estados del Golfo, de la Liga Árabe (colgando en su web el mapa de Marruecos íntegro[52] incluyendo su Sáhara al tiempo que insta a sus países miembros en adoptarlo), el espaldarazo recibido de Alemania, Francia, EE.UU o recientemente España (curiosamente todos espiados por Pegasus), ratifica el esfuerzo realizado en sus relaciones internacionales. De hecho, ningún país de la Liga Árabe reconoce al Polisario a excepción de Argelia.
Significativo de esta escalada de tensiones es el aumento experimentado en gasto público de defensa marroquí, en comparación con la bajada del argelino. Mientras el argelino disminuyó 744, 7 millones en 2020 (el 16,99% del gasto total), en Marruecos creció 975,8 millones (el 12,19% del total), subiendo del puesto 46 al 41 en el ranking de países por importe invertido. En España, el gasto creció 381,7 mil. En 2020, representando el 2,66% del total, alcanzando el 1,4 % del PIB.

Argelia ha realizado un esfuerzo por aumentar las capacidades de sus fuerzas armadas, a pesar de la crisis económica que sufre, reflejándose en la última revisión de su constitución en noviembre del 2020, la cual permite desplegar las fuerzas armadas más allá de sus fronteras motivado, no sólo por una clara preocupación por el conflicto saharaui, sino para mantener la seguridad de sus fronteras con Mali y Libia por el aumento del crimen organizado y del terrorismo en el Sahel, y para mantener el prestigio de las fuerzas armadas en la vida política argelina.
Por su parte, el Frente Polisario ha visto claramente disminuidas sus capacidades militares, habiendo perdido el suministro de armas de la Libia de Gadafi, a pesar de las informaciones de que Irán le ha suministrado armas a través de Hezbolá[53] (motivo por el cual Marruecos rompió relaciones con el movimiento chií).Sin embargo, el descontento de la juventud de los campamentos de Tinduf y el regreso de jóvenes en la diáspora que no encuentran expectativas de futuro, están impulsando al Polisario en sus esfuerzos combativos frente al invasor marroquí, atacando a objetivos militares desde noviembre de 2020[54].
Respecto a su partenariado con Rusia[55], actualmente le proporciona el 67% del armamento y han intensificado su cooperación militar, realizando por primera vez unas maniobras conjuntas en octubre del 2021[56], en un claro ejemplo de ejercicio disuasorio en ZG. La presencia de Rusia en el Sahel y Libia favorece el incremento de tensión en la zona, habiendo incluso sospechas de que el grupo ruso Wagner podría estar entrenando a miembros del Polisario y a milicias tuaregs para llevar a cabo operaciones contra Marruecos[57], para desestabilizar la zona y sustituir la influencia franco-europea en la zona[58].
El resultado del conflicto ucraniano puede influir definitivamente en los planes energéticos sureños de Europa. Con una presencia fuerte en el continente africano, si Rusia saliese reforzada (que no victoriosa) del conflicto, vería reforzado el eje Mediterráneo- Atlántico a través del Sahel.
Por el contrario, si sale perjudicada (que no perdedora), su estrategia africana podría verse afectada, buscando los países del Magreb y del Sahel otro socio que les asegure el desarrollo económico y la seguridad. En este último caso, la normalización de las relaciones entre Argelia y Marruecos facilitaría la resolución del conflicto saharaui, sin el apoyo ruso al Polisario.
Vulnerabilidad del espacio marítimo español, como debilidad propia de un sistema que permite ser atacado y recibir un daño.
Intímamente relacionada con la seguridad territorial de España está la vulnerabilidad de su espacio marítimo.
En marzo del 2020 Marruecos publicó unilateralmente la extensión de su mar territorial a 12 MN[59], su zona económica exclusiva a 200 MN y su plataforma continental hasta 350 incluyendo, no sólo aguas del Sáhara, sino solapando aguas jurisdiccionales españolas, ya reclamadas en 2014[60]. A su vez, proclamaba su soberanía sobre los recursos minerales existentes en el monte submarino Tropic (el mayor yacimiento de telurio del mundo, encontrándose el 10% de la reserva mundial, material con el que se fabrican paneles solares). Igualmente, en noviembre de 2021 el Ministerio de Asuntos Exteriores español remitió una nota verbal de protesta al Gobierno marroquí por la instalación de una piscifactoría en aguas que se encuentran bajo soberanía española, junto a la costa de las islas Chafarinas[61].

Desde 2014 al 2018 las aguas del Sáhara proporcionaron el 94% de las capturas de la flota pesquera de la UE, bajo el acuerdo firmado con Marruecos. Sin embargo, la UE cometió el error de no haber contado con el consentimiento del pueblo saharaui, hecho del que dejó constancia la sentencia de septiembre del 2021 del Tribunal General (TG) europeo, que estableció que los acuerdos pesqueros solo serían válidos si cuentan con el consentimiento del representante legal del pueblo saharaui, el Frente Polisario, al menos hasta que el TJUE dicte sentencia de casación. Lo mismo, respecto a los productos agrícolas procedentes del Sáhara, territorio donde el gobierno marroquí ha realizado una importante inversión y que sirve como base de desarrollo económico de la zona.
La posición de la UE respecto al conflicto ha sido expuesta en dos sentencias del Tribunal de Justicia referidas a los acuerdos pesqueros entre la UE y Marruecos, recordando que “el Reino de Marruecos ejerce la plenitud de aquéllas de las competencias que reconoce a las entidades soberanas el Derecho Internacional, con exclusión de cualquier otro territorio, como puede ser el del Sáhara Occidental”. La Resolución 2625 (XXV) de la AG establece que el territorio colonial tiene una condición jurídica distinta y separada del territorio del Estado que lo administra. Hace ya más de 50 años que esta afirmación forma parte del derecho consuetudinario internacional y tiene como consecuencia que el territorio y las aguas jurisdiccionales del Sáhara Occidental no forman parte de España, que es el Estado que lo administra.
Otro riesgo asociado a la vulnerabilidad marítima es la pérdida de capacidad mercantil de los puertos españoles del Estrecho. En 2021, el complejo portuario de Tánger Med gestionó 7.173.870 contenedores TEU, un incremento del 24% respecto a 2020, mientras que, al mismo tiempo, el puerto de Algeciras se contentaba con un tráfico de 4.796.665, un 6% menos que en 2020, según cifras oficiales del puerto español, lo que consolida aún más el liderazgo regional del complejo portuario marroquí[62].
Además, el 70% del gas que llega a España lo hace por barco, suponiendo el espacio marítimo una oportunidad en este caso, pero no exenta de los riesgos y vulnerabilidades que exponemos a continuación.
Marruecos, por su parte, insiste abiertamente en su soberanía sobre Ceuta, Melilla, islas y peñones y aguas territoriales[63]. Si bien es cierto que una supuesta adhesión de estos territorios no parecería reportar beneficios económicos ni estratégicos relevantes, Marruecos está potenciando y modernizando sus fuerzas armadas, actualmente bajo el pretexto del recrudecimiento de su conflicto con el Frente Polisario y, por ende, con Argelia.
Vulnerabilidad del espacio marítimo español, como debilidad propia de un sistema que permite ser atacado y recibir un daño
A continuación, repasaremos los indicadores más significativos, desde el punto de vista energético, que hacen que en el Informe Anual Seguridad Nacional 2020[64] se sitúe a la vulnerabilidad energética dentro de la zona de peligro muy alto.
En 2019 se produjo una reducción significativa en energía primaria como consecuencia del cierre de las instalaciones de carbón, que pasó de suponer el 8,9 % en 2018 al 3,9 % en 2019. Esto ha llevado implícito que el consumo de gas se incrementase un 14,1% debido al incremento de las horas de operación de las centrales de ciclo combinado[65].

En 2020, los suministros de GNL han superado a los de GN (representando el 61%), con las terminales de Cartagena (Enagás) y Mugardos (Reganosa) como las que han experimentado un incremento en el número de descargas, siendo el principal problema el precio, ya que el GNL que llega de EE.UU actualmente es un 40% superior al ruso.
Durante los dos primeros meses del 2022, España ha dejado de importar un 31 % del GN, con respecto al mismo periodo del año anterior. En su lugar, la llegada del GNL estadounidense se ha multiplicado por más de seis en tan solo un año, convirtiendo a Washington en el principal proveedor de gas natural de España, pasando a enviar el 34 % de todo el gas consumido (Argelia manda un 24 % del total).A su vez, España ha elevado las importaciones de gas nigeriano, convirtiéndose en el tercer suministrador (supera el 17 % del gas que llega a la península).

Vemos, por tanto, que España cada vez importa menos gas de Argelia y que EE. UU. se consolida como su principal suministrador. ¿Quiere esto decir que podríamos prescindir del gas argelino?
Nuestra supervivencia energética está íntimamente ligada a la estabilidad en el Magreb y que el territorio saharaui podría ser pieza clave para los intereses de muchos gobiernos, no solo el marroquí y el español.
Los dos gaseoductos que conectan España con Argelia deben seguir considerándose estratégicos, no solo por ser una vía de abastecimiento (principal o alternativa), sino porque permiten a España jugar un papel relevante en la geopolítica energética europea, siendo una herramienta fundamental de su política exterior, teniendo así España capacidad de negociación de sus intereses tanto con Europa como con los países del Magreb, siendo por tanto una herramienta que aporta seguridad global a España.
Para ello, necesitamos una conexión más amplia con Europa. A través de los gasoductos de Irún y Larrau España envía gas a Francia (8.000 MBC/año), siendo el consumo total en Francia de 40.000 BMC anuales. Pero es necesario impulsar de nuevo el proyecto MidCat, parado en 2018 por la falta de interés francés, y que uniría las líneas españolas con las francesas y, por ende, con toda Europa[66]. De esta manera, Francia se vería beneficiada, diversificando su abastecimiento y enriqueciéndose por los derechos de paso del gas. Sin embargo, el Consejo Europeo decidió a mediados de diciembre del 2021 poner fin a las ayudas a nuevos proyectos de gas natural y petróleo para introducir criterios de sostenibilidad obligatorios, bloqueando así la posibilidad de retomar el MidCat.
Sí que lo está la construcción de un gaseoducto que uniese España con Italia, enmarcado en el proyecto REpowerEU[67], aprovechando así las grandes ventajas que posee España para producir energía con renovables así como una futura producción de hidrógeno verde.

En lo que respecta a la energía eléctrica, a través del sistema de interconexiones con Portugal y Francia, creciendo en 2022 un 233%, España recibiría 110 millones de euros, el triple que en 2021. Siendo el saldo global negativo, la conexión con Marruecos es la única con saldo positivo, lo cual es una vulnerabilidad, permitiendo dar salida a una parte importante de la energía renovable del sur de la Península, con una capacidad máxima de alrededor de 800 MW. En la actualidad esta interconexión se puede considerar como el principal nexo de unión eléctrica entre Europa y los países de la orilla sur del Mediterráneo pudiendo convertirse en un futuro en la puerta de entrada a Europa de la energía generada por fuentes renovables del norte de África.

El Plan de desarrollo de la Red de Transporte de Energía Eléctrica 2021-26 establece el refuerzo de la interconexión con Marruecos con una tercera vía, cumpliendo así con el acuerdo firmado en 2019[68]. A su vez, según El Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC)[69], están planeadas tres nuevas interconexiones con Francia para alcanzar la capacidad de compartir energía de los 8.000 MW (actualmente la interconexión con Francia está en los 2.800 MW a través de 8 líneas).A pesar de las interconexiones, España no ha alcanzado el mínimo del 10% recomendado por la UE para el 2020 (un 15% para 2030), siendo el único país europeo que sólo alcanza el 6%. El hecho de no poder vender la energía excedente convierte el riesgo de no tener adecuadas interconexiones en una vulnerabilidad importante para España.

Lo anterior vislumbra una debilidad europea, ya que necesita las capacidades de generar electricidad solar y eólica que le puedan proporcionar Argelia y Marruecos, pudiendo ser el Sáhara[70] una fuente energética importante. Retomar proyectos como el “Desertec”, con el objetivo de producir electricidad suficiente para cubrir gran parte de la demanda de los países de la región, así como el 15% de la electricidad europea en 2050 (fue parado en 2014 por falta de consenso político) abriría las posibilidades de desarrollo. Sin embargo, actualmente, y tras las resoluciones del TJUE, estos proyectos deberán contar con el beneplácito saharaui, lo cual vuelve a poner el conflicto en medio de los intereses europeos.
A medio plazo, la intención es crear un Mercado Interior de la Electricidad Europea (MIE)[71] donde la energía pueda fluir entre todos los estados europeos libremente, estandarizando los precios y reduciendo la dependencia del gas.
En cuanto al petróleo, la diversificación geográfica de las fuentes de suministro es mayor, con Nigeria a la cabeza (17,7% del total), México (13,3%), Libia (10,4), EE.UU (7,9 %) y Rusia (4,2%), por lo que los riesgos de sufrir desabastecimiento serían menores.
Pero la seguridad energética española no debería ir solo de la mano de la UE. Alternativas como el Foro de Gas del Mediterráneo Oriental (EMGF), creado en 2020, con sede en El Cairo, incluyendo a Chipre, Egipto, Francia, Grecia, Israel, Italia, Jordania y Palestina (EE.UU como observador) con la intención de coordinarse y unir esfuerzos para poder liberar gas de difícil acceso, pueden ofrecer otra oportunidad. El Mediterráneo Oriental es un gran reservorio de gas con capacidad de suministrar hasta 76 años de consumo de toda la Unión Europea, según los datos del Servicio Geológico de EEUU[72].
Terrorismo, radicalización y crimen organizado como vectores de vulnerabilidad asociada a la seguridad territorial.
En un escenario de inestabilidad creciente en el Magreb y el Sahel, un recrudecimiento del conflicto saharaui podría llevar implícito un aumento de este tipo de actividades. El, hasta ahora, apoyo incondicional de Argelia al frente Polisario y las conexiones de ambos con los intereses rusos en la zona, podría convertir la zona en otro tablero mundial de un conflicto proxy.
A priori, los indicadores de terrorismo (yihadista o no) en Magreb no son importantes, siendo la máxima preocupación actual la zona del Sahel, con más de 9.600 muertos en 2.200 ataques realizados en 2021[73].
Sin embargo, desde el resurgimiento del conflicto en noviembre del 2020 han aumentado los eventos armados en los campamentos saharauis[74], debido al regreso de jóvenes de la diáspora saharaui para unirse a la lucha armada, motivado también por la falta de oportunidades, la crisis económica tras la aparición del COVID y los incentivos que ofrece la actividad criminal[75].
Son numerosas las fuentes que establecen las conexiones del Polisario con el crimen organizado[76] y con actividades yihadistas en el Sahel, habiéndose certificado que un centenar de combatientes polisarios se han unido al grupo Al-Qaeda, o con conexiones con Hezbolá, vínculos que salieron a la luz tras la eliminación por parte francesa de Abou Walid Saharaoui[77], el cual habría recibido entrenamiento en Tinduf.
A su vez, esta conexión está siendo también analizada por el Grupo de Trabajo sobre Mercenarios del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, estableciendo vinculaciones claras entre Argelia y el Polisario con grupos terroristas y criminales, lo que fue denunciado por la ONG Foro Africano de Investigación y Estudios sobre Derechos Humanos (AFORES)[78].

Mientras que el terrorismo yihadistas ha sido controlado en los últimos años en Marruecos[79], quien comparte información con los servicios de inteligencia españoles, el Estado Islámico se ha reforzado Argelia, Libia y Túnez, donde el pasado mes de enero ha protagonizado diversos incidentes, siendo un reflejo de la traslación del grupo terrorista desde el Sahel. Este resurgir de los grupos terroristas podría estar asociado a la decisión de Francia de finalizar la Operación Barkhane debida a la pérdida de influencia francesa en el Sahel.
Este vacío parece estar siendo ocupado (¿o provocado?) por Rusia. Desde la República Centroafricana a Libia, el grupo Wagner está imponiendo los intereses económicos de Moscú, vendiendo su armamento a grupos terroristas y organizaciones criminales y asegurándose el acceso a fuentes de energía y recursos naturales actuales o futuras[80].
Análisis DAFO
Como hemos visto, el aumento de la tensión actual afecta negativamente a la seguridad española, bien por el aumento de la carrera armamentística clara por parte de Marruecos y un reforzamiento de sus alianzas externas, que podrían serles útiles en su posible reivindicación sobre territorios españoles, o bien por una desestabilización clara del Magreb, con un aumento del crimen organizado o del terrorismo.
A su vez, desde el punto de vista energético, tanto la dependencia de la UE como del Magreb muestran una clara vulnerabilidad energética española, a pesar de la oportunidad que ofrece actualmente el Magreb como alternativa energética europea y siendo España una llave clara para alcanzarla.
A continuación, se expone una matriz en la que se plantean las debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades (DAFO) de España en relación a su seguridad respecto al conflicto saharaui en el momento actual, contemplando principalmente la seguridad energética y territorial.

Conclusiones
El giro estratégico del gobierno español respecto a su posicionamiento en favor de Marruecos ha puesto otro foco más de atención en el conflicto saharaui, el cual ya era de actualidad tras la firma de los Acuerdos de Abraham y el conflicto abierto entre Marruecos y el Frente Polisario.
El conflicto ucraniano ha devuelto a la realidad a los países europeos dependientes del gas ruso, sacudiendo el saco de las alianzas en busca de fuentes energéticas alternativas y fiables reprogramando la transición energética prevista, teniendo ya que haber incluido a la energía nuclear y al gas natural dentro de la taxonomía de la UE para poder alcanzarla.
En el momento actual, España cuenta con 2 grandes ventajas para jugar en el tablero geopolítico: es el país europeo con mayor capacidad de regasificación (de recibir gas por vía marítima) y tiene una menor dependencia del gas ruso.
En este nuevo entorno estratégico, el Magreb se vuelve un socio necesario para la supervivencia energética de la UE, y las últimas resoluciones del TJUE convierten al Frente Polisario en un socio más a tener en cuenta.
El posicionamiento de España hacia la postura marroquí, se vería como un forzado viraje favorecido por la posible presión de sus socios europeos para conseguir que los proyectos energéticos garanticen la diversificación necesaria de los dos países del Magreb. Pero la propuesta de autonomía para los saharauis podría suponer para Marruecos una nueva situación con la que no estuviese cómodo, ya que aumentaría las demandas de autogobierno del Rif y, a su vez, pondría a prueba el sistema centralizado de la monarquía alauita, concediendo así un alto grado de control a los ingresos procedentes de los recursos naturales de la zona en manos saharauis.
La seguridad energética española pasa irremediablemente por una mayor autonomía estratégica de la UE que trascienda el ámbito de la defensa, siendo clave la reducción de las dependencias de materias primas y componentes esenciales de las cadenas de valor industriales, diversificando la producción y el suministro, manteniendo reservas e impulsando la producción e inversión en Europa.
Pero, lamentablemente, la incertidumbre de seguridad actual y el redimensionamiento del mercado energético global restringen gravemente la capacidad de actuar de España con criterios meramente nacionales, lo que hace a España vulnerable y carente de soberanía decisoria, reforzando la hipótesis inicial de que la seguridad de España se ve afectada independientemente de la posición que hubiese adoptado respecto al conflicto del Sáhara.
La prioridad para España debería pasar por promover un espacio de estabilidad y prosperidad compartidas con Marruecos y Argelia, que permita hacer frente a amenazas comunes, como el terrorismo y el crimen organizado, reforzar los vínculos económicos y comerciales y todo ello para reforzar la política energética bajo el paraguas de la UE.
La, hasta ahora, baja prioridad que ha sido concedida al conflicto saharaui por la UE y por el gobierno estadounidense se convierte en una necesidad urgente. Por parte de la primera, por la búsqueda de un mercado energético que le facilite diversificar sus fuentes energéticas a corto plazo, y por la segunda, en un aliado estratégico a medio plazo en su lucha contra Irán, a través de los Acuerdos de Abraham.
La resolución del conflicto implicaría una estabilización del Magreb y un desarrollo económico del mismo, siendo España probablemente la mayor beneficiada. Pero carece de herramientas por sí sola, debiendo apoyarse, no sólo en la UE, sino en las relaciones bilaterales con Alemania, Francia, Italia y EE.UU. y con la Unión Africana y la Liga Árabe.
Y esa dependencia convierte a España en vulnerable frente a las decisiones soberanas de Marruecos, las cuales siguen y seguirán constituyendo una amenaza a los territorios de soberanía española, puesto que el reino alauita no he renunciado aún a los mismos.
Referencias bibliográficas
Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo Estrategia (2021), “Estrategia Humanitaria, 2020-2021. Población refugiada saharaui”. https://www.aecid.es/Centro-Documentacion/Documentos/Acci%C3%B3n%20Humanitaria/AECID-Estrategia-Humanitaria-2020-2021-Poblacion-Refugiada-Saharaui%202020-07-03.pdf
Allan, Joanna, and Raquel Ojeda-García. 2021. “Natural Resource Exploitation in Western Sahara: New Research Directions.” Journal of North African Studies 0 (0): 1–30. https://doi.org/10.1080/13629387.2021.1917120.
Baqués, Josep, Manuel R. Torres, Javier Jordán, and Guillem Colom. 2021. “Las Pretensiones de Marruecos Sobre Ceuta y Melilla Desde La Perspectiva de La Zona Gris.” Observatorio de Ceuta y Melilla – Instituto de Seguridad y Cultura. https://www.observatorioceutaymelilla.org/wp-content/uploads/2021/11/2-OCM-Pretensiones-Marruecos.pdf.
Boletín Oficial Del Estado “Convenio entre el Reino de España y el Reino de Marruecos sobre cooperación en materia de seguridad y de lucha contra la delincuencia, hecho en Rabat el 13 de febrero de 2019”, 7 de abril.
Cobo, Ignacio Fuente (2021).” Geopolítica de La Energía En El Magreb. Auge y Declive de Dos Potencias Energéticas. Los Casos de Argelia y Libia, ieee.es, 20/2022.
Consejo Europeo. Nota EUCO 22/20 “El Consejo Europeo ha mantenido un cambio de impresiones con el presidente de los Estados Unidos sobre la cooperación transatlántica en el contexto de la agresión militar rusa contra Ucrania” https://www.consilium.europa.eu/media/55098/2022-03-2425-euco-conclusions-es.pdf
Cordesman, Anthony H. 2021. “The Changing Security Dynamics of the MENA Region,” Center FOR Strategic and International Studies, 126.
Derechos Humanos en la Frontera Sur 2021, Rosado, Ana M. y Lara, Rafael (Coord) Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía https://apdha.org/media/informe-frontera-sur-2021.pdf
Estrategia de acción exterior 2021-2024, Gobierno de España. https://www.exteriores.gob.es/es/Comunicacion/Noticias/Documents/ESTRATEGIA%20ACCION%20EXTERIOR%20ESP.pdf
Estrategia de Seguridad Nacional 2021, Departamento de Seguridad Nacional. https://www.dsn.gob.es/sites/dsn/files/ESN2021%20Accesible_1.pdf
Expósito, Josué. 2021. “El Impacto Geopolítico de China En El Mediterráneo y Oriente Medio,” 1–16. https://www.ieee.es/Galerias/fichero/docs_opinion/2021/DIEEEO111_2021_JOSEXP_China.pdf
Ghilès, Francis (2021), Mejorar la cooperación económica entre la UE y los países del Magreb: Argelia, Marruecos y Túnez.CIDOB 249.
Informe Anual de Seguridad Nacional 2020, Departamento de Seguridad Nacional/Gobierno de España. 2020 https://www.dsn.gob.es/es/documento/informe-anual-seguridad-nacional-2020
Memorándum sobre la vuelta a la guerra del Sáhara Occidental (2020), Centro de Estudios sobre el Sahara Occidental de la Universidad de Santiago de Compostela. https://www.usc.es/export9/sites/webinstitucional/gl/institutos/ceso/descargas/CESO_Memorandum_crisis-Guerguerat_2021_ES.pdf
Fernández López, Carlos (2021), “Zona Gris En La Frontera Sur.” Global Strategy. Universidad de Granada., 15 de febrero del 2021. https://global-strategy.org/zona-gris-en-la-frontera-sur/
Ferrara, Jean-Jacques and Michel-kleisbauer, Philippe. 2022. “RAPPORT D’INFORMATION,” no. 1: 1–97. https://www.assemblee-nationale.fr/dyn/15/rapports/cion_def/l15b5052_rapport-information
Freckelton, Ian, and Barrister Law (2011). “Report on legal issues involved in the Western Sahara dispute: use of natural resources”, abril del 2011. https://www.nycbar.org/pdf/report/uploads/20072089ReportonLegalIssuesInvolvedintheWesternSaharaDispute.pdf
Ghebali, Victor Yves. 2004. “La Question Du Sahara Occidental : Une Approche Sociologique.”
Group, International Crisis (2021). “Relaunching Negotiations over Western Sahara,” 14 de Octubre. https://www.crisisgroup.org/middle-east-north-africa/north-africa/western-sahara/227-relaunching-negotiations-over-western-sahara
International, Amnesty. 2020. “UN must monitor human rights in Western Sahara and the sahrawi refugee camps in Tindouf,” 2019–21. https://www.amnesty.org/es/documents/mde29/3235/2020/en/
Jansen, Lukas. 2021. “Western Sahara and Russian Arms Sales : A Review,” 1–8. https://russiancouncil.ru/en/analytics-and-comments/columns/military-and-security/western-sahara-and-russian-arms-sales-a-review/
Lovatt, Hugh, and Jacob Mundy. 2021. “Free To Choose: A New Plan for Peace in Western Sahara.” European Council on Foreign Relations, 26 de Mayo. https://ecfr.eu/publication/free-to-choose-a-new-plan-for-peace-in-western-sahara/
Miguélez Santos, Tamara (2016). “Derechos humanos en el Sahara Occidental y el papel de la cooperación española”. Universidad de León.”
Mouline, M Mohammed Tawfik. (2019). “Les provinces du sud en tant que hub et portail vers l’afrique subsaharienne.” https://www.ires.ma/images/Flach-info1/LES-PROVINCES-DU-SUD-EN-TANT-QUE-HUB-ET-PORTAIL-VERS-LAFRIQUE-SUBSAHARIENNE.pdf “Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2021-2030.” (2020). Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Gobierno de España, 25. https://www.miteco.gob.es/es/prensa/pniec.aspx
Nations, United, and Western Sahara. 2021. “Question of Western Sahara Report A /76/388” 14328 (September 2020): 1–6.
Puga, Alfonso (2022) “Geopolítica Del Gas Natural (Geo-Gas) y La Dependencia Europea de Terceros.” Global Srategy, 11 de enero: https://global-strategy.org/geopolitica-del-gas-natural-geo-gas-y-la-dependencia-europea-de-terceros/
Ricart, J., J. Martinez, A. Ortega, and M. Otero. 2022. “España En El Mundo 2022: Perspectivas y Desafíos Económicos y Tecnológicos.” Real Instituto Elcano, 1–7. https://www.realinstitutoelcano.org/analisis/espana-en-el-mundo-2022-perspectivas-y-desafios-economicos-y-tecnologicos/
Ruiz González, Francisco José (2021), «Reflexiones sobre geopolítica del gas en el marco de la actual crisis energética», Global Strategy Report, No 43/2021. https://global-strategy.org/reflexiones-sobre-geopolitica-del-gas-en-el-marco-de-la-actual-crisis-energetica/
Soroeta Liceras, Juan. 2022. “El Tribunal General Pone Fin a La Sinrazón Del Consejo y La Comisión (Sentencias de 29 de Septiembre de 2021): No Habrá Más Acuerdos Para Explotar Los Recursos Naturales Del Sahara Ocidental Sin El Consentimiento Del Frente Polisario.” Revista General de Derecho Europeo, no. 56: 35–80.
Tecnalia. 2020. “Informe Anual 2020.” LXXXIII Asamblea General Ordinaria, 337. https://www.sedigas.es/informeanual/2020/wp-content/uploads/2021/05/INFORME-ANUAL-2020.pdf
Torrejón Rodríguez, Juan Domingo. 2020. “Las operaciones de paz de las Naciones Unidas y los Derechos Humanos: el caso de la MINURSO en el Sáhara Occidental.” Revista de Estudios Internacionales Mediterráneos 28 (28): 43–73. https://revistas.uam.es/reim/article/view/reim2020_28_003
[1]Henry Alfred Kissinger (1923) fue un importante político y diplomático estadounidense, Asesor de Seguridad Nacional de Richard Nixon y Gerald Ford y Secretario de Estado de los Estados Unidos en 1973, desempeñando un papel prominente en la política exterior de los Estados Unidos entre 1969 y 1977 y siendo pionero en la política exterior con la Unión Soviética en la apertura de relaciones con la República Popular China y en la conocida como diplomacia de transbordador en el Medio Oriente para poner fin a la guerra de Yom Kippur, negociando los Acuerdos de paz de París y poniendo fin a la participación estadounidense en la guerra de Vietnam. Recibió el Nobel de la Paz de 1973 en circunstancias algo controvertidas, con dos miembros del Comité dimitiendo como protesta.
[2]BOE.es – BOE-A-1993-5422 Tratado de amistad, buena vecindad y cooperación entre el Reino de España y el Reino de Marruecos, hecho en Rabat, el 4 de julio de 1991.
[3]Le Maroc attend le bon moment pour « récupérer Sebta et Melilla » | LPJM (lepetitjournalmarocain.com)
Une carte du Maroc avec Sebta et Melilla irrite en Espagne (photo) (bladi.net)
[4] Carta del Presidente Sánchez al rey alauita el 14 de marzo del 2022.
[5]https://www.usc.es/export9/sites/webinstitucional/gl/institutos/ceso/descargas/S_RES_2548_2020_ES.pdf
[6]Como las 1754 (2007), 1783 (2007), 1813 (2008), 1871 (2009), 1920 (2010), 1979 (2011), 2044 (2012), 2099 (2013), 2152 (2014), 2218 (2015), 2285 (2016), 2351 (2017), 2414 (2018), 2440 (2018), 2468 (2019) y 2494 (2019).
[7]El 14 de noviembre de 1975, España firmó la «Declaración de principios entre España, Marruecos y Mauritania sobre el Sáhara Occidental (United Nations Treaty Series, 1975, p. 258 ) (Acuerdo de Madrid), por el que España aceptaba crear una administración tripartita (España-Marruecos-Mauritania) transfiriendo todas sus responsabilidades y poderes como potencia administradora. Sin embargo, la Asamblea General de las NN.UU. no aprobó el acuerdo de Madrid y, por tanto, España seguía siendo considerada «potencia administradora» (La ONU dictó dos resoluciones contradictorias. En una primera resolución se pedía a España, como potencia administradora que adoptara “inmediatamente” las medidas necesarias para que los saharianos ejercieran su derecho inalienable a la autodeterminación, siguiendo las conclusiones del informe de la visión visitadora y del dictamen del TIJ. Sin embargo, en una segunda resolución, aunque se reafirmaba el derecho de los saharauis a la autodeterminación se “tomaba nota” del Acuerdo tripartito de Madrid, lo que equivalía a su no condena).
[8]https://www.usc.es/export9/sites/webinstitucional/gl/institutos/ceso/descargas/ACUERDO-MILITAR-1.pdf
[9]https://www.descifrandolaguerra.es/la-brecha-del-guerguerat-detonante-de-un-conflicto-condenado-a-la-guerra/
[10]https://www.state.gov/the-abraham-accords/
[11]https://themedialine.org/mideast-daily-news/despite-israeli-requests-us-wont-recognize-moroccan-claim-to-western-Sáhara/
[12]https://global-strategy.org/zona-gris-en-la-frontera-sur/#_edn27
[13]https://www.crisisgroup.org/middle-east-north-africa/north-africa/western-Sáhara/227-relaunching-negotiations-over-western-Sáhara
[14] Los saharauis se dividen básicamente en tres grandes confederaciones de tribus: la Tekna, principalmente ubicada fuera del Sáhara Occidental en el sur de Marruecos, los Ouad Delim que viven en el sur del Sáhara Occidental y en Mauritania( aparentemente integrados en el sistema de subvenciones marroquí, con negocios en Dahkla), y la Reguibat, que ocupa la franja central entre las dos confederaciones anteriores (existe una rivalidad acérrima con los Ouad Delim y en menor medida de los Tekn).https://buleria.unileon.es/bitstream/handle/10612/7274/TFM%20TAMARA%20MIGU%C9LEZ%20SANTOS.pdf;jsessionid=E81901DABFA0D94091AFFF74B30ABF70?sequence=1
[15]https://www.radiofrance.fr/franceculture/podcasts/l-enquete-des-matins-du-samedi/scandale-pegasus-l-embarras-francais-vis-a-vis-du-maroc-3767806
[16]https://ceeep.mil.pe/2020/12/10/2021-ano-de-incertidumbre-en-la-geopolitica-de-la-energia/
[17]La política energética podría definirse como un proceso de optimización en el uso de la energía, en la búsqueda de un uso racional y eficiente de la misma, así como también el aumento de la fiabilidad del sistema, sin reducir el nivel de prestaciones.https://twenergy.com/eficiencia-energetica/consejos-sobre-ahorro-de-energia/politica-energetica-828/
[18] 67 pozos perforados en 22 años en busca de petróleo o gas natural, 40 de ellos con presencia de cantidades variables de gas natural. Y con el reciente hallazgo de gas en la zona de Larache, al norte de la costa Atlántica, como el que mayores expectativas de negocio presenta. La realidad del petróleo en Marruecos: 67 pozos perforados en dos años | Canarias7
[19]https://www.bp.com/content/dam/bp/business-sites/en/global/corporate/pdfs/energy-economics/statistical-review/bp-stats-review-2021-full-report.pdf
[20]España cada vez importa menos gas de Argelia y EEUU se consolida como su principal suministrador (elespanol.com)
[21]https://www.ecSáharaui.com/2022/02/marruecos-ha-pedido-ayuda-espana-para.html
[22]https://www.cidob.org/publicaciones/serie_de_publicacion/notes_internacionals_cidob/253/espana_y_el_magreb_vecindad_nearshoring_y_pospandemia
[23]https://www.senat.fr/ga/ga155/ga155_mono.html#toc53
[24]https://atalayar.com/index.php/content/marruecos-destina-100000-millones-de-dirhams-en-la-producci%C3%B3n-de-hidr%C3%B3geno-y-amon%C3%ADaco-verde
[25]Generación de hidrógeno a través de un proceso químico conocido como electrólisis, utilizando la corriente eléctrica para separar el hidrógeno del oxígeno, produciendo energía sin emitir CO2.
[26]Una reserva de GN pasa a ser una «reserva probada» cuando se determina la cantidad y la calidad del GN contenido en dicho yacimiento, calculándose su duración de acuerdo a la cantidad de gas que tenga y a una estimación del consumo esperado.https://www.energiaysociedad.es/manual-de-la-energia/3-2-reservas-extraccion-y-produccion/
[27]Ver listadohttps://www.ecSáharaui.com/2021/11/reportaje-empresas-y-paises-que.html
[28]https://www.lopinion.ma/Interview-avec-Mohamed-H-Midouche-La-situation-geostrategique-favorable-pour-le-Gazoduc-Maroc-Nigeria_a23781.html
[29]https://atalayar.com/content/marruecos-aprueba-con-nigeria-la-ejecuci%C3%B3n-de-un-gasoducto-%E2%80%9Csur-sur%E2%80%9D
[30]La OPEP financia el gasoducto entre Nigeria y Marruecos con 14 millones (lainformacion.com)
[31]https://www.lepoint.fr/afrique/le-maroc-acteur-cle-pour-la-chine-au-maghreb-06-01-2022-2459428_3826.php
[32]https://www.ege.fr/infoguerre/2020/11/investissements-chinois-maghreb
[33]https://datosmacro.expansion.com/deuda/argelia
[34]https://www.theafricareport.com/27332/i-would-rather-borrow-from-algerians-than-from-the-imf-says-president/
[35] El 7 de enero de 2021, se produjo un corte de suministro de petróleo a España durante unas horas el pasado motivado por razones técnicas.
[36]Feraal’sGâraDjebiletiron ore mine feasibilitystudydevelopedby IDOM
[37]Informe del Instituto Fraser del 2019.
[38]https://www.aps.dz/regions/132610-port-centre-de-cherchell-prevision-de-creation-de-10-000-emplois-au-lancement-du-projet
[39]https://www.rwradvisory.com/construction-to-commence-on-3-3-billion-deep-water-port-in-algeria-backed-by-chinese-financing-and-chinese-state-owned-contractors/
[40]Argelia anuncia el descubrimiento de un importante yacimiento de petróleo y gas (theobjective.com)
[41] La empresa estatal argelina Sonatrach posee el 51% de las acciones y la italiana Eni el 49%.
[42]https://documents-dds-ny.un.org/doc/UNDOC/GEN/N21/272/47/PDF/N2127247.pdf?OpenElement
[43]https://documents-dds-ny.un.org/doc/UNDOC/GEN/N21/314/00/PDF/N2131400.pdf?OpenElement
[44]Un ataque con dron de Marruecos mata a un jefe militar del Polisario | Internacional (elmundo.es)
[45]https://www.ecSáharaui.com/2022/02/parte-de-guerra-n-462-guerra-del-Sáhara.html
[46]https://rebelion.org/argelia-no-ha-cumplido-su-parte-del-trato-con-nosotros/
[47]https://www.bladi.net/reaction-algerie-accusations-espionnage-maroc,84849.html
[48]http://fuerzasmilitares.es/marruecos-adquirira-13-drones-bayraktar-tb2-con-capacidad-de-ataque#:~:text=Marruecos%20adquirir%C3%A1%2013%20drones%20Bayraktar%20TB2%20con%20capacidad%20de%20ataque,-Aire%2C%20Noticias%2C%20UAS&text=Las%20Fuerzas%20Armadas%20Reales%20de,una%20suma%20de%2070%20M%24.
[49]https://www.aa.com.tr/fr/monde/le-maroc-et-isra%C3%ABl-signent-un-m%C3%A9morandum-dentente-en-mati%C3%A8re-de-d%C3%A9fense/2429425
[50]https://www.infodefensa.com/texto-diario/mostrar/3319218/marruecos-e-israel-acuerdan-pacto-militar-precedentes.
[51]Vers la construction d’une base navale à Dakhla (lopinion.ma)
[52]http://www.lasportal.org/ar/aboutlas/Pages/CountryDataDetails.aspx?RID=18
[53]https://www.larazon.es/internacional/20211012/q4v7ldkqgzb5zinocw3tmc574i.html
[54]https://www.crisisgroup.org/middle-east-north-africa/north-africa/western-Sáhara/227-relaunching-negotiations-over-western-Sáhara
[55]Venta de armamento ruso al frente Polisario. https://russiancouncil.ru/en/analytics-and-comments/columns/military-and-security/western-Sáhara-and-russian-arms-sales-a-review/
[56]http://www.opex360.com/2021/10/05/les-forces-terrestres-russes-et-algeriennes-engagees-pour-la-premiere-fois-dans-un-exercice-conjoint-en-ossetie-du-nord/
[57]https://www.escudodigital.com/expertos/opinion/proxy-war-en-magreb-pilar-rangel_50136_102.html
[58]https://www.france24.com/fr/afrique/20220317-la-junte-malienne-suspend-la-diffusion-de-france-24-et-rfi
[59]La Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (1982) establece, en un espacio que se extiende desde las 12 millas hasta las 200 millas, que los países pueden llevar a cabo la explotación, conservación o administración de todos los recursos naturales ahí comprendidos.
[60]España presentó en 2014 ante la ONU un documento oficial, avalado por la Armada, para extender la plataforma continental de Canarias desde las 200 millas actuales hasta las 350, lo que añadiría a su jurisdicción unos 300.000 km2 de océano. Sin respuesta de la ONU, estas millas se consideran actualmente como Aguas Internacionales, espacios en los que no se puede llevar a cabo ningún tipo de explotación económica o administración del territorio.
[61]https://elpais.com/espana/2021-11-24/espana-protesta-ante-marruecos-por-instalar-una-piscifactoria-en-aguas-de-las-chafarinas.html
[62] https://www.larazon.es/economia/20220126/33vuqgmn7fekfdythf57yuncq4.html
[63]En diciembre de 2020, tras el reconocimiento por parte de la Administración Trump de la soberanía marroquí del Sáhara Occidental, el primer ministro Saadeddine El Othmani afirmó que Ceuta y Melilla son también marroquíes y que una vez resuelto el conflicto del Sáhara Occidental se tendrá que abordar el de ambas ciudades.
[64]https://www.dsn.gob.es/es/estrategias-publicaciones/informe-anual-seguridad-nacional
[65] Centrales térmicas que funcionan con gas natural. Una de sus ventajas más destacadas es que las emisiones de CO2 en relación a los kilovatios/hora producidos son menos de la mitad que las emisiones de una central convencional de carbón.
[66]https://www.europapress.es/economia/energia-00341/noticia-pdecat-llama-reactivar-gasoducto-midcat-francia-evitar-dependencia-europea-rusia-20220304130819.html
[67]Bruselas ve con buenos ojos un gasoducto submarino entre España e Italia de cara a movilizar el hidrógeno verde hacia el centro de Europa – El Periódico de la Energía (elperiodicodelaenergia.com)
[68]https://www.lamoncloa.gob.es/serviciosdeprensa/notasprensa/ecologica/Paginas/2019/140219-energiamarruecos.aspx
[69]https://www.miteco.gob.es/images/es/pnieccompleto_tcm30-508410.pdf
[70]El 0,3% de la superficie del Sáhara puede abastecer energéticamente a toda Europa.
[71]https://www.ree.es/sites/default/files/jgk4byy3ukct.pdf
[72]Con un total de 122 billones de pies cúbicos de gas (la mitad de ellas reservas probadas) y 1.700 millones de barriles de petróleo, la región cuenta con importantes yacimientos de gas como Tamar, Leviathán, Afrodita, Zohr, Calipso y Glaucus.
[73]https://atalayar.com/content/el-terrorismo-yihadista-provoc%C3%B3-m%C3%A1s-de-9600-muertos-en-2200-ataques-realizados-en-2021
[74]https://www.crisisgroup.org/middle-east-north-africa/north-africa/western-Sáhara/227-relaunching-negotiations-over-western-Sáhara
[75]https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1132-12962016000200014
[76]https://marruecom.com/2022/02/03/i24-news-difunde-un-reportaje-sobre-las-conexiones-del-polisario-con-el-crimen-organizado-video/
[77]https://www.maroc.ma/fr/actualites/Sáhara-marocain-i24-news-met-la-lumiere-sur-les-connexions-du-polisario-avec-le
[78]http://www.alternativepressagency.com/915_noticia/el-consejo-de-derechos-humanos-de-naciones-unidas-analiza-nuevas-denuncias-sobre-los-vnculos-del-frente-polisario-con-el-terrorismo
[79]Desde 2002 más de 200 células terroristas han sido desmanteladas por las autoridades marroquíes (83 desde 2015) y más de 4000 personas han sido acusadas de conexiones con el terrorismo. En Argelia, la presencia de AQMI también se ha reducido fuertemente tras el golpe de las fuerzas de seguridad en diciembre del 2020 en la ciudad de Jelel, neutralizando el estado mayor itinerante.
[80]https://www.elconfidencial.com/mundo/2021-10-31/grupo-wagner-africa-rusia-geopolitica_3314261/
Editado por: Global Strategy. Lugar de edición: Granada (España). ISSN 2695-8937
