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Entendiendo las estrategias híbridas

https://global-strategy.org/entendiendo-las-estrategias-hibridas/ Entendiendo las estrategias híbridas 2022-03-30 08:42:00 Bonifacio Gutiérrez de León Blog post Análisis y Estrategia Global Strategy Reports Zona gris y estrategias híbridas

Global Strategy Report, 10/2022

Resumen: Enfrentar las estrategias híbridas se ha convertido en un objetivo prioritario para las democracias liberales. Para desarrollar capacidades eficaces de prevención, disuasión, detección o respuesta, es necesario un completo entendimiento de sus fines, modos y medios de actuación. Este artículo, basado en el documento final del proyecto “Understanding Hybrid Warfare”, trata de ayudar a comprender unas estrategias que emplean, de manera sincronizada, múltiples instrumentos de poder adaptados ad hoc a las vulnerabilidades de un estado objetivo, a fin de generar efectos sinérgicos que lo debiliten y provocar su desistimiento parcial o total del conflicto.

Para citar como referencia: Gutiérrez de León, Bonifacio (2022), «Prospectiva en el análisis politológico: una experiencia docente en la Universidad de Granada», Global Strategy Report, No 10/2022.


Introducción.

La nueva Estrategia de Seguridad Nacional de 2021 (ESN2021) incluye, como uno de los tres objetivos prioritarios para los próximos años, desarrollar una capacidad de prevención, disuasión, detección y respuesta de España frente a las estrategias híbridas. En su introducción, se afirma que el impacto de la pandemia de la COVID-19 y el incremento en el empleo de estrategias híbridas son los dos aspectos que han aconsejado una revisión estratégica que permita enfrentar los riesgos y las amenazas en un renovado contexto de globalización, condicionado por una mayor incertidumbre y un cambio acelerado.

Al analizar el contexto geopolítico, afirma que ha aumentado el uso de las estrategias híbridas que, mediante acciones coordinadas y multidimensionales, tratan de explotar las vulnerabilidades de los Estados y sus instituciones con un objetivo de desestabilización o coerción política, social o económica. Según la ESN2021, estas estrategias se caracterizan por la dificultad de atribuir su autoría y por emplear medios que pueden incluir, además de acciones convencionales, otras como campañas de desinformación, ciberataques, espionaje, subversión social, sabotaje, coacción económica o el uso asimétrico de medios militares.

Por otra parte, el 6 de junio de 2019 se publicaba en Global Strategy el artículo “Cómo contrarrestar estrategias híbridas” que realizaba una visión general del informe final del Countering Hybrid Warfare 2 (CHW2), un proyecto del Multinational Concept Development Campaign (MCDC). En ese artículo se mencionaba que ese proyecto era la continuación de uno anterior Understading Hybrid Warfare (CHW1) donde no había participado España. Además, con posterioridad, se han publicado otros dos artículos que dan una idea de las implicaciones de estas estrategias en zona gris en el planeamiento de las operaciones y de la aproximación de la EU y OTAN a esta forma de enfrentamiento.

Dada la situación actual en Ucrania, parece oportuno refrescar algunas de las ideas y conceptos propuestos en Understanding Hybrid Warfare CHW-1. Si profundizamos en su contenido, la expresión que mejor podría definir lo que allí se describe podría ser: “entendiendo las estrategias híbridas dentro de un conflicto en zona gris”. Las ideas expuestas nos permiten comprender las dinámicas de estas estrategias y por tanto, pueden ser de gran utilidad a la hora de entender cómo actúan los adversarios híbridos. De esta manera, esta propuesta nos aproxima a los mecanismos utilizados por la Federación Rusa previos al inicio del ataque militar en Ucrania en febrero de 2022, que fueron claves para configurar el entorno de actuación.

En este sentido, se puede afirmar que Moscú ha planteado una estrategia híbrida en zona gris cuya primera actuación culminó en 2014, con resultados positivos como es el hecho consumado de la anexión de la península de Crimea y la creación de la zona pro rusa en la región del Donbass, que le posicionaron para la siguiente actuación que ha llevado a una guerra declarada en 2022, al no haber alcanzado sus objetivos sin cruzar ese umbral. Tanto la estrategia de hechos consumados (faits acomplis) como la obtención de una situación de ventaja ante una posible guerra son características de estas estrategias hibridas de zona gris.

Entendiendo las Estrategias híbridas (CHW-1)

El documento CHW-1 describe la estrategia híbrida como el empleo sincronizado de múltiples instrumentos de poder, tanto del estado como de la sociedad civil, adaptados ad hoc a las vulnerabilidades existentes en todo el espectro de las funciones sociales de un estado objetivo, a fin de generar efectos sinérgicos.

Considera que esta estrategia es asimétrica y que en ella se pone un mayor énfasis en la creatividad, la ambigüedad y en los elementos cognitivos del conflicto. En consecuencia, se manipula nuestro entendimiento de cómo hacer la guerra para que el ataque sea menos visible (al menos inicialmente), ya que sus acciones están dimensionadas para estar por debajo de ciertos umbrales tanto de detección como de respuesta. Esta estrategia es diferente del enfoque basado en el desgaste (atrición) de la guerra, donde un oponente iguala la fuerza del otro, ya sea cualitativa o cuantitativamente, con el fin de degradar sus capacidades.

El documento trata de explicar cómo un actor híbrido puede sincronizar sus instrumentos de poder militar, político, económico, civil y de la información (MPECI) para generar una escalada de actividades concretas a fin de producir efectos que se podrían representar en un sistema de coordenadas: en el eje vertical se regula la intensidad de uno o varios de los instrumentos de poder, mientras que, en el horizontal, se puede sincronizar el empleo de esos elementos. Así, se pueden generar efectos mayores de los que se crearían con una escalada solo sobre el eje vertical, siempre actuando, como decíamos anteriormente, bajo el umbral de la violencia. Con estas acciones, el agresor busca en primer lugar no ser detectado; si es detectado, dificultar la evaluación y el proceso de la decisión por parte del agredido, y si este último decide actuar, que el valor de lo perdido no justifique una respuesta.

Gráfico 1. Escalada de una estrategia híbrida

Fuente: MCDC “Understanding Hybrid Warfare”

La clave reside en comprender que los diferentes elementos de poder se emplean en múltiples dimensiones y en múltiples niveles simultáneamente y de forma sincronizada. De esta manera, el atacante puede emplear diferentes medios de sus instrumentos de poder (MPECI) para crear paquetes de acciones sincronizadas que estén específicamente configurados para atacar las vulnerabilidades (Políticas, Militares, Económicas, Sociales, Informacionales o de Infraestructuras, PMESII) identificadas en el Estado objetivo. Los instrumentos de poder que emplee dependerán de los objetivos y de las propias capacidades del actor atacante y de las vulnerabilidades percibidas en el oponente.

El documento describe, a modo de ejemplo, el uso de los instrumentos MPECI que empleó la Federación Rusa en 2014 en Crimea. Pero, de igual manera, podemos identificarlos en los meses previos al ataque armado del Kremlin a Ucrania de febrero de 2022 y cómo fue incrementando la escalada en ambos ejes.

Militar:

  • Ampliación de la presencia militar a lo largo de la frontera de Ucrania. A diferencia de ocasiones anteriores, la acumulación era de tal magnitud que tenía todos los habilitadores necesarios para llevar a cabo una invasión.
  • Despliegue de fuerzas especiales y agentes de los servicios de inteligencia rusos en toda Ucrania.
  • Amenaza del uso de armas nucleares.

Político:

  • Conversaciones “para la paz” con el gobierno de Ucrania y numerosos líderes de la comunidad internacional.
  • Empleo de la amenaza militar como palanca con la que ejercer presión sobre Kiev en política. Esta actividad de disuasión y la amenaza de guerra ya comenzó a socavar la economía ucraniana, lo que a su vez podía contribuir a crear una crisis política.
  • La amenaza cada vez mayor de una invasión militar comenzó a disminuir la inversión exterior.
  • Reconocer oficialmente la independencia de las regiones de Donbás y Luhansk, lo que obligaría a Kiev a responder y podría servir de pretexto para una escalada, provocando una crisis política inmediata en Ucrania.

Económico:

  • La energía es uno de los ejes con los que Rusia ha intentado socavar la credibilidad del gobierno ucraniano y la respuesta de Occidente. Especialmente, haciendo subir sus precios durante el invierno.
  • Interrumpiendo el suministro de carbón a Ucrania.
  • Apuntando a la diáspora rusa que vive en Ucrania, advirtiendo sobre la dificultad de que reciban sus pensiones.

Civil:

  • Realizando ciberataques a las infraestructuras nacionales ucranianas críticas, incluidas las telecomunicaciones, los servicios gubernamentales, la electricidad y los servicios públicos
  • Realizando más de 500 llamadas falsas de bomba al mes, de las cuales aproximadamente la mitad se originaban en territorio ruso y el resto en el interior de Ucrania.
  • Haciendo un amplio uso de su red de inteligencia para reclutar a ucranianos para llevar a cabo ataques contra el personal del gobierno

Informativo:

  • Negando constantemente que Moscú tuviese previsto invadir Ucrania.
    • Defendiendo la legitimidad de su postura ya que constantemente se afirmaba que la OTAN prometió no ampliarse hacia el Este. Rusia debía defenderse ante el avance agresivo de la OTAN
  • Atribuyendo la subida de los precios de la energía a la incompetencia de las autoridades ucranianas.
  • Alegando que era necesario detener el genocidio que se estaba produciendo en Ucrania Oriental.
  • Exagerando la destreza y el éxito militar de Rusia.
  • Usando troles de Internet para difundir la narrativa de Rusia y denunciar el liderazgo de Ucrania.

Se debe tener en cuenta que una acción particular de “bajo nivel” sobre una vulnerabilidad concreta puede tener más impacto que una acción de “alto nivel” sobre otra vulnerabilidad. En otras palabras, los niveles de escalada no tienen un valor absoluto a través de los diversos instrumentos de poder e influencia. Además, los efectos que se consiguen, como veremos más adelante, no son estrictamente lineales, pudiendo producirse efectos de segundo, tercer y más órdenes.

El documento también incluye un modelo analítico para ampliar el tradicional análisis de la amenaza centrada en el enemigo. Para ello, se centra en tres categorías separadas, aunque interconectadas: las vulnerabilidades del defensor, la habilidad del atacante híbrido para sincronizar una amplia variedad de capacidades durante su ataque y los efectos generados sobre las vulnerabilidades concretas del objetivo perseguido. A pesar de que se explican por separado, hay que entenderlas como un todo, dado que la combinación de sus efectos es más poderosa que la de cada una de sus partes integrantes.

Funciones críticas y vulnerabilidades

Las funciones críticas son las actividades u operaciones distribuidas a través del espectro político, militar, económico, social, de la información e infraestructuras (PMESII) que, si se alteran, podrían conducir a la interrupción de los servicios de los que depende un sistema de trabajo (por ejemplo, el estado, la sociedad o parte de esta).

Las funciones críticas se pueden descomponer en una combinación de actores (por ejemplo, individuos u organizaciones), infraestructuras (por ejemplo, las redes “críticas” de energía del país) y procesos (por ejemplo, de índole legal/jurídica, técnica, política).

Todas las funciones críticas tienen vulnerabilidades que brindan al adversario las condiciones necesarias para poder explotarlas, dependiendo de los medios de que disponga. Sin embargo, es importante darse cuenta de que no todas las vulnerabilidades se presentan necesariamente como oportunidades para que un oponente las explote. En otros casos, un adversario puede optar por no explotar una vulnerabilidad particular dependiendo de sus intenciones. Además, las vulnerabilidades pueden pasar desapercibidas y revelarse solo a medida que se desencadenan los acontecimientos.

Ejemplo de explotación de las vulnerabilidades: La debilidad económica de Ucrania, la dependencia energética de Ucrania y de Europa de Rusia y la justificación de defensa de la minoría de origen ruso en Ucrania han sido explotadas por la Federación Rusa con vistas a alcanzar sus objetivos estratégicos

Sincronización de medios y escalada horizontal

El actor híbrido es capaz de coordinar con eficacia los instrumentos de poder (MPECI) en tiempo, espacio y propósito a fin de crear los efectos deseados. Se considera como una característica clave de un actor híbrido su habilidad para sincronizar tanto los medios militares como no militares de forma simultánea en un mismo “espacio de batalla/confrontación”.

La sincronización permite al actor híbrido “escalar” o “desescalar” en el eje horizontal en lugar de sólo en el vertical, proporcionando, por tanto, más opciones al atacante. Por ejemplo, llevando a cabo una escalada en el eje horizontal (espacio del MPECI) mediante la sincronización de diferentes medios, un actor híbrido puede permanecer por debajo de cierto nivel de detección y respuesta por parte de su oponente.

Empleando este método, el atacante tiene capacidad para ser igual de coercitivo o incluso más que si llevara a cabo la escalada con un solo medio en el eje vertical. En otras palabras, con la escalada horizontal, un actor híbrido puede crear efectos similares o incluso mayores que si aplicase medidas de coerción empleando solo instrumentos militares o políticos, dado el efecto multiplicador de la primera opción.

La sincronización también permite desescalar uno o más instrumentos o intercambiarlos mientras que se mantiene la escalada general en un cierto nivel. Asimismo, uno de los instrumentos se puede emplear como medida compensatoria (la zanahoria) y los otros como elementos de coerción (el palo).

Fundamentalmente, gran parte de lo que se hace en el eje horizontal puede ser ambiguo ya sea oculto a la vista (por ejemplo, los ciberataques), llevado a cabo con una intención poco clara (como puede ser invertir en infraestructuras críticas extranjeras) o actos hostiles y agresivos difíciles de definir (por ejemplo, la instigación a llevar a cabo protestas no violentas).

Ejemplo de sincronización: En invierno de 2022, la Federación Rusa sincronizó el incremento del despliegue de fuerzas militares, ciberataques a las instituciones ucranianas, al tiempo que realizaba intensas labores diplomáticas con líderes europeos y norteamericanos, y de propaganda para influir en los cálculos de Estados Unidos y sus aliados a fin de disuadirlos de intervenir militarmente en Ucrania, si se iniciaba una guerra

Efectos y no linealidad

Los efectos se entienden como un cambio de estado de una entidad. Se trata de los resultados obtenidos con acciones sincronizadas adaptadas ad hoc contra vulnerabilidades concretas de un sistema de objetivos. La habilidad de un actor híbrido para sincronizar los medios contra vulnerabilidades concretas para generar efectos será mayor cuanto más difícil sea discernir fácilmente una cadena lineal de causas para los eventos. Cuantos más elementos hay en juego, más complejo es determinar la causa.

Una acción A no lleva necesariamente a un resultado B. Además, una misma acción puede tener efectos de primer, segundo y tercer orden y ser diferentes en contextos distintos. En este sentido, el problema con los efectos no lineales es que sólo pueden ser ‘vistos’ una vez que se han manifestado. Por definición son impredecibles. Esto significa también que el atacante no puede planificar o controlar estos efectos. Y lo que es más importante, ese atacante tendrá que tener una gran capacidad de adaptación si quiere estar preparado para aprovechar los diferentes efectos de sus acciones a medida que ocurren.

Gráfico 2. Efectos de una estrategia híbrida

Fuente: MCDC “Understanding Hybrid Warfare”

Ejemplos de efectos no lineales: Algunos autores opinan que consecuencia de la presión que la Federación Rusa estaba ejerciendo sobre Ucrania, incluida la amenaza de invasión, este país estaba mejorado sus capacidades de defensa y su estabilidad política. Por ello, los resortes de influencia de Rusia sobre Ucrania podrían desaparecer si esta situación se prolongaba en el tiempo. Por tanto, Rusia podría haber iniciado la guerra para obligar a Ucrania a renunciar a su soberanía y demostrar que las garantías de seguridad occidentales significan poco.

Sin embargo, mientras que Rusia aumentaba su ventaja militar sobre Ucrania, los aliados occidentales debilitaban a Rusia a través de sanciones económicas, políticas y diplomáticas. Además, Finlandia y Suecia manifestaban su interés en unirse a la OTAN y Alemania tomaba medidas sin precedentes para aumentar su gasto en defensa y armar a Ucrania

Para finalizar y como conclusión, se puede afirmar que los nuevos contextos geoestratégicos, las nuevas aplicaciones de las tecnologías y las nuevas formas de organización sugieren la probabilidad de que esta forma de enfrentamiento persista y siga evolucionando en el futuro, tal y como estamos comprobando estos días.

Referencias

Gobierno de España. (2021). Estrategia de Seguridad Nacional 2021. https://www.dsn.gob.es/es/documento/estrategia-seguridad-nacional-2021

MCDC Countering Hybrid Warfare Project. (2017). Understanding Hybrid Warfare. https://assets.publishing.service.gov.uk/government/uploads/system/uploads/attachment_data/file/647776/dar_mcdc_hybrid_warfare.pdf

Watling, Jack and Reynolds, Nick (2022). The Plot to Destroy Ukraine. Royal United Services Institute for Defence and Security Studies (RUSI). https://static.rusi.org/special-report-202202-ukraine-web.pdf


Editado por: Global Strategy. Lugar de edición: Granada (España). ISSN 2695-8937

Bonifacio Gutiérrez de León

Bonifacio Gutiérrez de León. Coronel Subdirector de Investigación y Lecciones Aprendidas del MADOC. Ha sido coordinador nacional del Proyecto “Countering Hybrid Warfare” (2017-2020).

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