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La necesidad de contar con un Centro de Operaciones Electromagnéticas en las Fuerzas Armadas españolas

https://global-strategy.org/la-necesidad-de-contar-con-un-centro-de-operaciones-electromagneticas-en-las-fuerzas-armadas-espanolas/ La necesidad de contar con un Centro de Operaciones Electromagnéticas en las Fuerzas Armadas españolas 2022-01-12 07:33:00 Ignacio Nieto Blog post Global Strategy Reports Política de Defensa
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Global Strategy Report, 1/2022

Resumen: Las Fuerzas Armadas españolas afrontan el reto emergente de las operaciones electromagnéticas con una estructura particular que cuenta en la cúspide con un Centro de Operaciones Electromagnéticas en el Mando de Operaciones. Un mecanismo novedoso que progresivamente va asumiendo responsabilidades y conformando una capacidad conjunta. Cabe preguntarse las razones que han obligado a contar con un Centro específico dentro del nivel operacional.


Introducción

La complejidad en la morfología de los conflictos actuales desbordan la comprensión de cualquier ser humano, incluso los más eruditos en el arte de la guerra tienen serios problemas en encapsular todos las artes que intervienen en un conflicto. La creatividad de los insidiosos en diseñar nuevas formas de confrontar la legalidad es, sin lugar a dudas, portentosa.

El análisis de los conflictos se ha convertido en un verdadero quebradero de cabeza que, incluso recurriendo al método analítico, es complejo de diseñar. En este contexto, es complejo articular una respuesta con el instrumento militar, siempre muy respetuoso con los preceptos legales. Lo que antes era sencillo, ahora se torna difícil, áspero a la comprensión y muy enrevesado en la ejecución.

No solo las artes cambian, también los ámbitos mutan y aparecen nuevos como el ciberespacio, que incluso demanda un nuevo nivel en las operaciones como el técnico, por debajo de los tradicionales táctico, operacional y estratégico. La emergencia de nuevas formas de usar la violencia como las propias del entorno cognitivo, el combate memético o la incertidumbre del metaverso en la seguridad hacen realmente difícil adaptar las capacidades militares al combate actual.

Las Fuerzas Armadas occidentales son estructuras gigantescas a las que les cuesta tiempo adaptarse a los nuevos entornos porque son rigurosos en las transformaciones y además están sujetos a constreñimientos de diferente naturaleza. Un ejemplo claro es la adquisición del recurso de material, un proceso proceloso con marcos temporales inaceptables para ámbitos como el ciberespacio donde cuatro años es una inmensidad.

Entre todo este maremágnum de nuevas formas de combate emergen con fuerza las Operaciones Electromagnéticas (en adelante EMO por sus siglas en inglés ElectroMagnetic Operations), herederas de la tradicional guerra electrónica que ahora amplían el rango de actuación y se convierten en instrumentos privilegiados por actores revisionistas,  como paradigma es necesario destacar la Federación rusa.

España, afronta este reto con la creación del Centro de Operaciones ElectroMagnéticas (COEM) embutido en el nivel operacional. Se encuentra como parte del Mando de Operaciones de la estructura operativa de las Fuerzas Armadas. La OTAN adopta una aproximación muy similar con la creación en los mandos operacionales de ElectroMagnetic Battlestaff Center (EMBC).

Para explicar los motivos que justifican la creación del COEM es necesario  en primer lugar explicar someramente qué engloban las EMO y posteriormente la forma en la que las FAS ejecutan las operaciones. De esta forma, comprenderemos mejor la necesidad de crear estos constructos operativos que dan respuesta a la complejidad en los conflictos actuales, especialmente las que vienen del espectro electromagnético.

Las Operaciones Electromagnéticas

Recientemente, el 21 de diciembre, el JEMAD aprobó el Concepto EMO que define este tipo de operaciones como como “un conjunto de acciones militares dirigidas a conformar y vigilar el entorno electromagnético y garantizar la superioridad en el mismo mediante el empleo de la energía electromagnética con fines ofensivos y defensivos”.

Básicamente, para los menos expertos, las EMO son las encargadas de velar por el correcto uso de la energía electromagnética en el espectro e intentar denegarle al adversario su uso. En la actualidad, es mancomunada la idea de que tener acceso al espectro es un prerrequisito para las operaciones militares. Sin el concurso favorable del espectro, apenas ninguna operación militar se puede conducir o planear con éxito.

Escenarios como Siria o Ucrania desvelan la importancia de las EMO y son capaces de reducir, drásticamente, la inmensa brecha en capacidades de un poder militar tan superior como el de los Estados Unidos. Asimismo, si atendemos a la forma en la que operan las capacidades militares percibimos que casi todas usan el espectro para comunicarse o simplemente para desarrollar su acción.

Incluso capacidades puramente cinéticas como un misil suele estar sujeto a la recepción de una señal de control o simplemente de GPS, es decir necesita tener acceso a la señal en el espectro. Por ejemplo, en el campo de los drones, la forma más eficiente tanto de atacar como de defenderse es el uso del espectro pues el dron necesita de señales que navegan por el espectro.

A todo esto hay que añadir la emergencia de NAVWAR (NAVigation WARfare), del espacio ultraterrestre o de inteligencia de señales ante la digitalización del espectro, todo un mundo de vulnerabilidades que conforman un nuevo espacio de confrontación, el entorno electromagnético.

El uso del instrumento militar

Las Fuerzas Armadas son el instrumento que dispone el Estado para el empleo de las capacidades militares. Para el cumplimiento de las misiones que le otorga tanto la Constitución y la Ley de Defensa Nacional, las Fuerzas Armadas ejecutan las operaciones. Operaciones que pueden ser de carácter permanente o de reacción para prevenir el advenimiento de una crisis o reaccionar ante ella.

Hemos introducido el término capacidad militar, vital para comprender posteriormente la necesidad de un COEM. La capacidad militar es un conjunto de sistemas que, operados bajo unos principios y procedimientos doctrinales, nos permiten obtener determinados efectos. La capacidad se define por los famosos elementos del MIRADO-I. Es decir Material (M), Infraestructura (I), Recursos Humanos (R), Adiestramiento (A), Doctrina (D), Organización (O) y finalmente Interoperabilidad (I).

El Gobierno, ante le emergencia de una crisis (término entendido como el apartamiento de las condiciones normales que requieren tomar alguna medida adicional) selecciona el recurso nacional que desea utilizar para recobrar la normalidad. Se adentra en los Instrumentos de Poder del Estado y determina a los que va a recurrir para atajar esa crisis.

Estamos en el proceso que se denomina Gestión de Crisis donde se detectan y valoran los riesgos y amenazas y se asegura la respuesta coordinada de los recursos del Estado. En el caso de que uno de ellos sea el Instrumento Militar, se lo comunica al JEMAD que es el Comandante de las Operaciones llevadas a cabo por las FAS.

El JEMAD, después de un meticuloso planeamiento y en calidad de asesor principal en materia de capacidades militares, ofrece las Opciones de Respuesta Militar. En el caso de aprobarse por parte del Gobierno se comienza a conformar la Fuerza necesaria, estamos ante los prolegómenos de una organización operativa. Se realiza de esta manera porque en España la Fuerza se emplea en operaciones conjuntas mediante organizaciones operativas, que como indicaba anteriormente pueden ser de reacción o permanentes.

La importancia de la estructura operativa

La estructura operativa es la responsable del empleo de la Fuerza mediante las operaciones. Se compone de Mandos creados con las fuerzas transferidas por la estructura orgánica (compuesta por los Ejércitos y la Armada), con adicionales de elementos de la estructura operativa.

El proceso, de forma básica, consiste en recurrir a los Ejércitos y la Armada junto con organismos del EMAD para que ofrezcan las capacidades militares que se demandan en el planeamiento. Los Ejércitos y la Armada son generadores de capacidades militares y lo hacen leales al sistema MIRADO-I. Es decir que cuando el Comandante determina las necesidades y las remite a la estructura orgánica, ésta la responde con una capacidad conformada con los elementos del MIRADO-I no solo con el material.

Estos Mandos de la estructura operativa se suelen conformar a semejanza de los ámbitos de la operación, en especial los ámbitos físicos porque es donde transcurren las operaciones tradicionales con características propias diferenciadas que condicionan las aptitudes y procedimientos de los medios, fuerzas y capacidades que operan.

En España los ámbitos de las operaciones son el terrestre, el marítimo, el aeroespacial, el cognitivo y el ciberespacial. De esta forma, por regla general las estructuras operativas gozan de mandos terrestres, marítimos, aéreos o ciberespaciales. En las operaciones permanentes, por ejemplo se dispone del Mando Operativo Terrestre, del Marítimo, del Aeroespacial y del Cíberespacial.

En las operaciones de reacción, se constituyen los mandos componentes, por ejemplo en la Operación Misión Baluarte donde son los Mandos Componentes nombrados por el JEMAD a propuesta de los Ejércitos y Armada y MCCE los que conforman esa estructura operativa de reacción. Estos mandos se conforman con las necesidades que expresa el Comandante, por ejemplo en la Operación BALMIS se conformó un Mando Componente de Emergencias que era constituido por la Unidad Militar de Emergencias.

Los Mandos componentes y operativos.

Y ahora viene la complejidad añadida que sustancia una de las razones por la cual es necesario crear estructuras específicas. Pongamos un ejemplo, el ámbito cognitivo. ¿Qué ocurre cuando el Comandante de la Operación necesita articular una operación en el ámbito cognitivo? Lo primero que debe hacer, una vez analizado el entorno de la operación, es solicitar las capacidades asociadas al entorno cognitivo.

El problema es que la estructura orgánica no tiene entre su portfolio una capacidad del ámbito cognitivo. Puede tener elementos del MIRADO-I que puedan dar cierta respuesta a las necesidades del Comandante en el ámbito cognitivo. Por ejemplo, el Regimiento de Operaciones de Información del ET, tiene buenas capacidades en el ámbito cognitivo pero no puede atender a todos los elementos del MIRADO-I. No existe formación específica, no tenemos material (aplicaciones) ni todos los recursos humanos necesarios para afrontar con garantías esta tarea.

Es decir, ¿qué ocurre cuando se necesita una capacidad y la Estructura Orgánica no puede ofrecerla en toda la dimensión del MIRADO-I? Los Mandos de la estructura de reacción o permanente no tendrán arbolada esa capacidad porque no se puede transferir esa capacidad de la estructura orgánica a la operativa.

No cabe la menor duda de que los Ejércitos y Armada, una vez advertida esta carencia, comenzarán a construir la capacidad, pero lleva tiempo en crearla y además lleva mucho tiempo. La mera creación de cursos específicos o la formación de personal lleva muchos meses de trabajo y dedicación.

En ese momento, el nivel operacional se encuentra huérfano de respuesta ante esa necesidad detectada por el Comandante de la Operación en su análisis de la misión. Ante esta situación se suele decantar por dos opciones.

En primer lugar, puede crear un mando componente o mando operativo específico. Puede dotarle de personal y de capacidades, un ejemplo son las operaciones especiales que cuentan con el Mando Componente de Operaciones Especiales (MCOE). Esta opción demanda recursos y pervierte el sistema porque aleja a la estructura orgánica en la conformación de la capacidad militar.

El mando operacional se suele decantar por la segunda de las opciones. Crear en su seno, un mecanismo que se encargue de la misión primaria del nivel operacional que es priorizar sincronizar e integrar los esfuerzos de los mandos específicos (componentes u operativos). Por este motivo, nacen, en el seno del Estado Mayor del MOPS (EMMOPS) los centros específicos como por ejemplo el de targeting o el de operaciones electromagnéticas. Centros que son mecanismos de transición hasta que se consiga o bien un mando operativo o que los Ejércitos y Armada conformen el MIRADO-I sobre las operaciones electromagnéticas.

Coadyuva a la creación de la capacidad

Estos constructos son muy bienvenidos en la estructura orgánica porque utilizan sus recursos en las operaciones a pesar de no estar plenamente conformados como capacidad militar. Además coadyuvan a mejorar y robustecer esa capacidad. Pongamos un ejemplo, el Ejército de Tierra aporta mucho conocimiento en interceptación de comunicaciones, mientras que la Armada lo hace en interceptación de señales en el margen radárico y el Ejército del Aire lo hace en asuntos como la perturbación de señales radar. Dirigidos por el COEM, se estimula la magia del arte operacional que es aportar sinergias gracias a la contribución de los específicos a las operaciones.

Además, contribuyen a la eficiencia del sistema porque, no es sencillo ante una especificidad tan importante como las operaciones electromagnéticas, crear mandos operativos o mandos componentes para cada operación de reacción.

Hablaba de que la estructura orgánica se preocuparía en conformar la capacidad. Así lo hará mientras la sienta como suya propia. Volviendo al ejemplo anterior, el Ejército de Tierra robustecerá las áreas del MIRADO-I de las EMO en el área de las comunicaciones. La Armada se esforzará en aportar aspectos relacionados con emisiones radar como puede ser la defensa antimisil o la detección y clasificación prematura de emisiones sobre una base de datos que le permita identificar la plataforma. Y el Ejército del Aire construirá la capacidad centrada en la supresión de defensas enemigas. Si acudimos a otros organismos como el Centro de Inteligencia de las FAS (CIFAS) pues nos encontraremos que reforzará el concepto de que las EMO son un magnífico contribuidor a las disciplinas de captación sin apenas interesarle la perturbación o la defensa antimisil.

Sin embargo el COEM es capaz de ver toda la capacidad en su conjunto y es capaz de construirla de forma híbrida, contando con todo el abanico de capacidades de la estructura orgánica. Ni más ni menos que realizará su labor primordial, aportar sinergias mediante la coordinación de esfuerzos, priorizar, sincronizar e integrar. Tanto es así que el COEM del MOPS lidera la creación de seminarios, estimula la penetración de las capacidades de la OTAN en las EMO en el ámbito nacional, propone cursos conjuntos contando con los syllabus de los cursos específicos. El COEM, de facto, se convierte en generador de la capacidad conjunta y como siempre lo hace desde el prisma del pragmatismo, de cara a las operaciones que es la razón de ser de las FAS.

La Acción Exterior de las FAS

La Seguridad Nacional se vertebra en tres ejes, la Defensa Nacional, la Acción Exterior y la Seguridad Pública. La Acción Exterior se sustancia normalmente en la transferencia de fuerzas a una Organización Internacional con la que España ha mostrado compromiso en una determinada operación y/o misión. Los ejemplos más claros son la OTAN o la Unión Europea.

Existe una falsa creencia de que estas operaciones no se conducen a nivel nacional porque se ha efectuado la transferencia de fuerzas y por lo tanto solo se hace seguimiento desde el Mando de Operaciones. Esta forma de pensar es un grave error. El JEMAD transfiere determinadas capacidades y con limitaciones en su empleo ligadas a la misión general, limitadas en el tiempo y con un marco temporal concreto. Se transfiere lo que vulgarmente se indica como el control operativo.

Existen capacidades que no se transfieren y por lo tanto hay que conducirlas y planearlas. Ejemplos claros son la Protección de la Fuerza, la Logística o la Inteligencia de Señales. Tanto es así que cada una de las operaciones encuadradas en la acción exterior lleva asociado un Plan de Operaciones (en adelante OPLAN por sus siglas en inglés OPerations PLAN) donde se marcan las misiones nacionales. La gran mayoría de las parcelas que cubren las Operaciones Electromagnéticas no se transfieren a la estructura multinacional, bien porque no es de su competencia o simplemente porque no lo demandan pero la capacidad se encuentra en zona de operaciones. Necesitan un mecanismo que haga esa función en toda y cada una de las operaciones multinacionales en las que España está comprometida.

Hemos visto que la estructura operativa crea mandos para ejecutar las operaciones. En las operaciones multinacionales no tenemos mandos específicos que puedan atender a las capacidades que no se han transferido, por ejemplo en EUTM Mali. En este caso el Mando Operacional recurre a la misma solución, centros específicos en el nivel operacional que conduzcan estas operaciones y atiendan a una necesidad de zona de operaciones que la Organización Internacional de Seguridad y Defensa no es capaz de conducir. Por eso el Mando de Operaciones dispone de un centro específico de Protección de la Fuerza o un centro contra artefactos explosivos improvisados.

En este caso el COEM efectúa la conducción de las operaciones en el nivel operacional para lo cual atiende a los tres pilares esenciales de la conducción; efectúa la dirección mediante el OPLAN, efectúa la coordinación mediante la el Grupo de Trabajo de EMO o el mismo COEM. Por último es capaz de ejercer la función control mediante el seguimiento de las EMO.

La necesidad de liderazgo

Hemos analizado que una capacidad es algo más que el mero “cacharrito” y que engloba aspectos como el adiestramiento o la organización. En la OTAN la aproximación a las capacidades viene de la mano de los elementos DOTMLPFI (Doctrine, Organization, Training, Material, Leadership, Personnel, Facilities, Interoperabillity). Prácticamente son todos similares excepto uno, el liderazgo, pieza vital en desarrollar una capacidad porque, en el estamento militar, si no cuentas con el apoyo de los cuadros de mando es complejo desarrollar cualquier iniciativa.

Las nuevas capacidades tienen mucha impronta técnica, se necesitan conocimientos específicos que han emergido solo un par de años antes. Es complejo ganar tasas de apropiación de los cuadros de mando en estas materias porque no son bien comprendidas, más aún si dejamos en manos de un friki la explicación de estas cuestiones. El cuadro de mando que se someta a un tercer grado por un experto técnico en materias ciber o electromagnéticas experimentará un efecto adverso recalcitrante en la potenciación de esa capacidad. A pesar de las buenas intenciones del experto en la explicación de la materia el cuadro de mando sentirá una profunda desafección si no somos claros en la explicación.

La complejidad de los asuntos es inversamente proporcional a los niveles de conducción de las operaciones, mientras en el nivel táctico se atiborran a siglas, conceptos complejos y desarrollan un propio lenguaje específico en el nivel estratégico se tiende a ser más llanos y simples. Cuando llegamos al nivel político desaparecen las siglas, se rige por el rigor en la construcción semántica primaria, sujeto seguido de verbo más predicado, de no más de diez palabras sin apenas adjetivos o adverbios ni por supuesto giros idiomáticos.

Disponer de un COEM a nivel operacional con personal generalista, normalmente de Estado Mayor, allana la comprensión de unos asuntos áridos de digerir. Además, genera confianza en el uso de la capacidad y sus recursos humanos son capaces de dirigir el nivel táctico o incluso al técnico, mientras remiten en otro registro idiomático completamente diferente la conducción de la operación a nivel estratégico. Esta circunstancia hace sencillo que los niveles superiores logren explicar la conducción o el planeamiento de las operaciones electromagnéticas con lo que es más sencillo potenciarlas.

Es más, en ocasiones se produce un curioso efecto puesto que estas capacidades se convierten en sexy y si se explican adecuadamente se consiguen cicerones que la impulsan dentro de la institución porque genera atracción y siempre está envuelta de un halo místico e interesante. Desde luego que advertir de una fulguración magnética solar que puede amenazar determinadas estaciones eléctricas en una población concreta produce fascinación, si es que se llega a comprender la distorsión magnética que producen las fulguraciones solares y por ende las distorsiones del campo eléctrico asociado.

La coordinación interdepartamental

Las Operaciones Electromagnéticas están cada día más en auge, son uno de los mecanismos mejor adaptados a las zonas grises de las que tanto se habla. Además, permiten insertar fuertes cargas de hibridación a los conflictos y en general gozan de características muy relevantes como la dificultad en la atribución, el extraordinario binomio coste beneficio o la complejidad en dar una respuesta a una acción ofensiva. Son ideales en los conflictos actuales.

Esta circunstancia ha llevado a la OTAN a crear una Estrategia específica del espectro Electromagnético, la NATO Electromagnetic Spectrum Strategy que ha sido aprobada tanto por el Comité Militar y también por el Consejo del Atlántico Norte. Estados Unidos por su parte también ha movido ficha y ha promulgado el Concepto, elevado a rango de Ley, Joint Electromagnetic Spectrum Operations, y no contento con eso ha promulgado una estrategia específica sobre la superioridad en el espectro como es la Electromagnetic Superiority Spectrum Strategy.

Estos impulsos han hecho que proliferen grupos de trabajo específicos de la capacidad electromagnética, alrededor de veinte en el seno de la OTAN. Acuden a los mismos tanto personal de los Ejércitos como de Armada y de los Órganos del EMAD. Un verdadero ejército de profesionales dispersos representando los intereses nacionales.

En teoría, el Estado Mayor Conjunto es el encargado de coordinar el esfuerzo, pero no dispone de personal específico en la materia, complejo liderar y coordinar sin ser experto en este tipo de materias. Por ello, el COEM debe acudir en auxilio y colaborar en las facetas de supervisión, coordinación y control de esa legión de expertos. Además, no perderá el aroma de las operaciones, que es la esencia a la que tiene que dirigirse el esfuerzo. Es lícito intentar desarrollar conceptos y doctrina pero es mucho mejor desarrollar procedimientos operativos que permitan desarrollar una capacidad desde el nivel operacional, porque servirá a las operaciones.

Conclusión

El Centro de Operaciones Electromagnéticas del Mando de Operaciones es la respuesta eficaz pero, sobre todo, eficiente ante la necesidad de introducir, conducir y planear las EMO que son un pilar esencial en la morfología de los conflictos actuales. Son la respuesta inicial ante la conformación de otros mecanismos de mayor entidad que nos permitan responder a las amenazas que utilizan el espectro para la consecución de sus actividades pérfidas.

Me dejo para el final la verdadera razón por la cual el COEM ha podido ver la luz, por el apoyo de los verdaderos protagonistas en la generación de capacidades: la estructura orgánica. Los Ejércitos y la Armada, porque ceden sin titubeos a la estructura operativa su activo más preciado, las capacidades militares incluyendo los hombres y mujeres que la conforman. A ellos se les debe disponer de un Concepto EMO en las FAS o haber sido capaces de desplegar capacidades EMO a teatros de operaciones.

El carácter del español, humilde hasta la saciedad, no nos permite sacar pecho internacional de nuestro COEM, pero no me cabe la menor duda de que es una referencia en el terreno internacional. Somos una de las pocas naciones que dispone de un centro de estas características, conjunto y dotado de recursos. Me atrevería a decir que solo Estados Unidos está por delante, y desde luego que nos aventaja por mucho. Sin embargo, por categoría y calidad de personal que conforma nuestro COEM por talento, creatividad y celo en el cumplimiento de sus misiones ni el tío SAM nos aventaja y lo digo con conocimiento de causa después de haber dado clase de operaciones electromagnéticas y guerra electrónica a más de mil profesionales en el seno de la NATO SCHOOL Oberammergau.

Auguro larga vida al COEM, porque lo necesitan las FAS y porque los Ejércitos y la Armada serán sus mentores, nada les puede faltar con esas alforjas, ¡no pares de correr Forrest, corre!


Editado por: Global Strategy. Lugar de edición: Granada (España). ISSN 2695-8937

Ignacio Nieto

Capitán de Navío de la Armada Española, Jefe de la Sección de Conducción Estratégica de la División de Estrategia del Estado Mayor Conjunto

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